1 MARCO TEÓRICO
1.4 D ERECHO COMPARADO
1.4.5 Equidad de género en España
“Son el 51% de la población europea, pero representan solo el 27% de los escaños en los parlamentos y gobiernos nacionales en la UE y alcanzar un ínfimo 3% de las posiciones de dirección general en las empresas europeas. Además, cobran de media un 17,5% menos que sus compañeros hombres por un mismo puesto de trabajo y hora en Europa. Estos son los números, desiguales, que representan a las mujeres. Para hacer visible esta desigualdad y para luchar contra ella el tema de 2016 para el Día Internacional de la Mujer que se celebra hoy es 'un Planeta 50-50 en 2030: Demos el paso para la igualdad de género'. Desde Kantar hemos querido unirnos y hemos buscado datos y comentarios de expertos para tratar el asunto. Así, hemos encontrado que la desigualdad entre hombres y mujeres es un asunto que preocupa a la mayoría de los ciudadanos y que consideran aún muy extendido según el Eurobarómetro sobre brecha de género realizado por la empresa del grupo Kantar TNS. En concreto el 76%
56
de los españoles cree que la desigualdad de género está muy extendida en su país tres puntos porcentuales menos que Francia, siendo los dos países donde se percibe más desigualdad de toda la Unión Europea y muy por encima en todo caso de la media comunitaria. Aun así, ocho de cada diez españoles considera que se ha avanzado en la última década en este sentido y que la desigualdad está mucho menos extendida que hace diez años. PRINCIPALES CIFRAS76%de los españoles cree que la desigualdad de género está muy extendida en su país17,5%Los hombres en la UE cobran un 17,5% más que las mujeres58%de los españoles considera que los hombres son menos aptos que las mujeres para realizar tareas domésticas. Uno de los ámbitos que más preocupan es la brecha de género que se establece en el ámbito laboral. Preguntados por las desigualdades más urgentes a atajar, el 68% de los españoles identifica la violencia de género, mientras que el 57% de los españoles cree que se debería trabajar para resolver el menor sueldo que reciben las mujeres por el mismo trabajo, situando la diferencia salarial como el segundo problema que más preocupa a los españoles en materia de desigualdad. El informe 'Women 2020' realizado por The Futures Company (Kantar) incide en esta problemática y separa a los diferentes países en el mundo en cuatro grupos diferentes. España se sitúa entre aquellos países (europeos en su mayoría) en los que la brecha de género se está cerrando, es decir, entre los más avanzados en este sentido. Aun así, explica el estudio, “en los mercados donde la brecha salarial se está cerrando, esta realidad cambia drásticamente después de que una mujer tiene un niño, algo que hace que la diferencia de retribución se agrande de nuevo”. La investigación que se hizo para este estudio muestra que las mujeres que anteriormente nunca se habían sentido en desventaja en su puesto de trabajo por razón de género, de repente se encuentran muy por detrás en términos de remuneración y el acceso a ascensos en el puesto de trabajo. Elisa Birtwistle, autora del informe y experta en tendencias globales sobre mujeres, considera que uno de los mayores obstáculos para el progreso de las mujeres en los mercados donde la discriminación de género es ilegal es el ‘sesgo inconsciente'. "Tenemos unas normas socialmente arraigadas que nos dictan como esperamos que se comporten las mujeres y los hombres. Por ejemplo, se da por supuesto que los hombres sean dominantes, asertivos, seguros, y que las mujeres destaquen en empatía, colaboración y adaptabilidad. El ‘sesgo inconsciente’ ocurre cuando judgamos a los compañeros y los empleados sin tener en cuenta cuanto pueden influir las normas de género en nuestra opinión”, explica. Los sesgos están ahí. En 2015 según el Eurobarómetro el 72% de los españoles creía que el entorno familiar nota la ausencia de la mujer cuando tiene un trabajo a tiempo completo y el 58% de los españoles consideraba que los hombres son menos aptos que las mujeres para realizar tareas domésticas. Ante esta realidad las marcas están empezando a participar en la
57
conversación sobre el 'sesgo inconsciente'. Un buen ejemplo a juicio de la experta de The Futures Company es el del anuncio de Pantene 'A Man's a Boss, a Woman's Bossy'. Las encuestas confirman que hay ideas ‘machistas’ aún muy instauradas en las empresas. Según otro Eurobarómetro realizado en 2013 sobre brecha de género en el contexto de la crisis económica, el 45% de los españoles cree que el hecho que más valora una empresa a la hora de contratar o no a una mujer es si tiene hijos, siendo la afirmación más dada entre el abanico de respuestas disponibles. Britwistle piensa que un gran paso para atajar esta problemática pasa por cambiar la legislación para que se ofrezcan permisos de paternidad obligatorios e iguales (que pondría a hombres y mujeres en igualdad de condiciones a la hora de acceder a un trabajo). “Pero el verdadero desafío está en cambiar las normas y expectativas de género que están socialmente arraigadas, en cambiar los estereotipos que tenemos todos sobre las diferencias de género y la generación millenial tendrá un papel importante en cambiar estas normas de género”. El papel que aún juegan los estereotipos. Los estereotipos acerca de los roles de los hombres y las mujeres es otro de los aspectos que hace más difícil la consecución de la igualdad entre hombres y mujeres, según los expertos. El hecho de que la mujer sea vista para desempeñar unos roles (como las tareas domésticas o el cuidado de los niños) y el hombre otros (como traer el dinero a la casa) lastra las posibilidades de una igualdad real. Datos sacados del Eurobarómetro como que más de la mitad de los españoles considera que los hombres son menos competentes que las mujeres a la hora de realizar las tareas domésticas evidencian estas ideas prefijadas. Y ¿dónde están más instauradas estas ideas? Los españoles piensan que donde más extendidos están estos estereotipos es en el ambiente laboral, por delante de la publicidad y los medios de comunicación que ocupan el segundo y tercer lugar. ¿Cómo luchar contra ellos? Para Birtwistle los cambios llegarán “si te realizan cambios legislativos en el permiso de paternidad y un mayor acceso a guarderías, si los 'atributos' de género que han sido normalmente considerados como femeninos - por ejemplo, la colaboración, la empatía, la diplomacia, la flexibilidad - son cada vez más reconocidos como valiosos dentro de las empresas, si se aumenta la conciencia de que existe un ‘sesgo inconsciente’ (por ejemplo publicando los salarios para que se vean las diferencias de género) y con la llegada progresiva de una nueva generación, los Millennials, al entorno laboral, ya que es una generación con mentalidad de ‘género neutro’ tanto en las relaciones como en el lugar de trabajo, lo que contribuye a que el cambio de las normas de género socialmente arraigadas se haga con mayor rapidez”. (Carrión, 2016)
58
España, con 81 puntos sobre cien, es el séptimo país de 154 con mejor Índice de Equidad de Género, según un informe que ha elaborado la ONG Social Watch, en el que Noruega obtiene la mejor puntuación, con 89 puntos, seguido de Finlandia, con 88, e Islandia, 87. Este Índice, que Social Watch prepara cada año, mide la "brecha" entre hombres y mujeres en educación, actividad económica y empoderamiento político y consiste en un promedio de las desigualdades en estos tres aspectos. En materia de alfabetización, estudia la desigualdad de género en todos los niveles de la enseñanza; en cuanto a la participación económica calcula las diferencias entre los ingresos y el empleo; en tanto que en el empoderamiento mide la brecha en los empleos altamente calificados, los cargos parlamentarios y las cúpulas empresariales.
Los cinco niveles según los que el índice mide la brecha de género son: crítico, muy bajo, bajo, medio y aceptable y ningún país del mundo ha llegado a los 90 puntos o más, lo que significa que por ahora ningún país ha logrado un buen nivel. Social Watch mide la desigualdad entre mujeres y hombres, no su bienestar, por lo que, según explica en una nota de prensa, en un país en el que los jóvenes de ambos sexos tuvieran igualdad de acceso a la universidad tendría el valor cien en este indicador. De la misma manera, prosigue, un país en el que niñas y niños estuvieran igualmente impedidos de completar la enseñanza primaria, también tendría un cien. Lo cual no significa que la calidad de la enseñanza sea la misma en ambos casos, "simplemente establece que en ambos casos las niñas no reciben menos educación que los varones".
La falta de recursos no justifica la desigualdad Así, el Índice demuestra, a juicio de Social Watch, que la falta de equidad no puede justificarse por una falta de recursos. De los 154 países analizados, los que tuvieron mejor puntuación son Noruega (89), Finlandia (88), Islandia y Suecia (87), Dinamarca (84), Nueva Zelanda (82), y Mongolia y España (81), todos con un índice medio. Los cinco países del mundo en la peor situación son la República del Congo (29), Níger (26), Chad (25), Yemen (24) y Afganistán (15), todos con un nivel crítico. Países como Mongolia (81), Ruanda (77), las Filipinas (76) y Nicaragua (74) han logrado un alto grado de equidad de género, aunque muchas mujeres y hombres viven en la pobreza. Sin embargo, países con ingresos altos, como Japón (57 puntos), Turquía y Arabia Saudí (37 puntos) presentan "enormes brechas" entre hombres y mujeres. Otros países del entorno europeo se encuentran también entre los 15 mejores, como Alemania, en el décimo puesto, Bélgica (puesto 13), Holanda (puesto 14) y Suiza (puesto 15). Por regiones, Europa y América del Norte, ambas con un índice promedio de 73 (bajo), encabezan la lista, sin embargo, no todos los países europeos logran los mismos avances para cerrar la brecha de género. Así, por ejemplo,
59
Albania (55) y Turquía (45) están por debajo del promedio mundial de 57, con lo que su índice es muy bajo. Asia Oriental y el Pacífico con 69, América Latina y el Caribe (68) y Asia Central (63) también están en la categoría baja. África Subsahariana (52) y el Medio Oriente y el norte de África con 43 están ambas en la categoría muy baja, y ambas por debajo del promedio mundial, mientras que Asia Meridional cierra la lista con 39 puntos, es decir, un nivel crítico. (El Mundo, 2012)
Poco a poco avanzamos hacia la igualdad», se dice cuando se habla de brecha de género. ¿Es cierto? Según el informe Gender Gap 2016 del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), no, al menos, en términos absolutos. El estudio concluye que, en 74 de los 144 países analizados, han caído los índices de igualdad. España es uno de ellos. Ha pasado de la posición 25 en el informe de 2015, a la 29 en el del pasado año, y su puntuación ha bajado de 0,742 (sobre 1), a 0,738.
El descenso afecta mayoritariamente a la categoría de oportunidades y participación económica. «Entre legisladores y decisores, así como en trabajos técnicos y profesionales, hay menos mujeres», señala María José Villanueva, vicepresidenta de la Asociación Española de Ejecutivas y Consejeras (Eje&Con) y directora de Márketing de la compañía farmacéutica AstraZeneca. «Es muy preocupante porque la mujer se aleja de los puestos de toma de decisiones y retrasa la llegada de la paridad», añade. Y subraya otra de las conclusiones del informe del WEF: «El cambio cultural es más lento del esperado”. Este mismo texto sitúa a España en el puesto 64 de 144 en lo que respecta a mujeres con cargos de liderazgo, si bien ha subido dos plazas en comparación con 2015. Villanueva aporta más datos: «Más del 60% de los licenciados son mujeres, pero, según aumenta la categoría profesional, disminuye la presencia de la mujer, y en alta dirección se reduce al 14%». Es lo que se conoce como techo de cristal. Respecto a la presencia de mujeres en los consejos de administración, Villanueva afirma que «todas las empresas del Ibex 35 contaron en 2016 con al menos una mujer, lo que supone un aumento de un 4,6% más que en 2015». Según el informe del WEF, la cifra de mujeres en las juntas de empresas que cotizan en bolsa es de 17, frente a 83 hombres. (PANIAGUA, 2017)