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4. Resultados y Análisis de Investigación

4.3 Etapa 2 (Acción): Estrategia

4.3.1 Estrategia: Encuentro Generacional Americanista

El encuentro generacional y diálogo consiste en propiciar un espacio para que niños/jóvenes y personas mayores participen conjuntamente en una actividad; en la cual aportan experiencias, comparten vivencias en un ambiente de respeto. En este tipo de encuentros hay interacciones, tanto de manera formal, como durante la realización de actividades planificadas, o de tipo informal.

Desde esta afirmación la estrategia promueve la participación, con el fin de compartir saberes relacionados con la convivencia escolar, el propósito atiende a reconocer estos saberes en la construcción de aprendizajes nuevos relacionados con el fortalecimiento de las relaciones y la vinculación de la familia en la escuela.

La noción de “generación”, también remite al ciclo vital de la persona, a su cambio, desarrollo, evolución biológica y sociocultural a lo largo de su vida. El ciclo vital en que se encuentran los participantes de las entrevistas realizadas, corresponden a: Niños entre 6 y 11 años, y adultos entre 27 y 60 años; no obstante la generación no se circunscribe, tan directamente a tal o cual tramo de edad; engloba más al grupo que al individuo y remite más al proceso histórico. Esta noción fundamenta la importancia de vincular diversas generaciones a la

Yolanda Hernández, Diana Párraga, Sandra Riaño – oct., 2016115 estrategia toda vez que se promueven aportes sociales que contribuyen a facilitar la participación de la comunidad.

En la articulación de la generación con el grupo de edad, queda de manifiesto en esta reflexión de Carles Feixa(1999), antropólogo especialista en culturas juveniles, cuando plantea:

El primer gran rasgo estructurador de las culturas juveniles es la generación. La generación puede considerarse el nexo que une biografías, estructura e historia. La noción remite a la identidad de un grupo de edad socializado en un mismo periodo histórico.(Feixa, 1999, pág. 88)

Según la afirmación anterior, se construye un encuentro generacional que reúne tanto grupos de edad de nuestra sociedad como a generaciones con saberes desde la experiencia y horizonte histórico. También hace referencia a la reconstrucción de memoria que se puede concretar en la conveniencia de no olvidar antiguas experiencias, valores, forma de vida fueron orientadas hacia la libertad, la paz y la sana convivencia y que no han perdido su vigencia.

Un punto de reflexión, se analiza sobre los intereses comunes que comparten los adultos y los jóvenes. Así, se pueden planear y construir nuevos puntos de encuentro. La estrategia planeada pretende sistematizar prácticas y experiencias, desde las opiniones a través de una integración generacional que motive a los participantes desde el dialogo de saberes sobre la calidad de vida, la democracia o el respeto a la naturaleza y la sostenibilidad; en este primer nivel la tarea sería indagar más específicamente que terrenos de unión hay.

Yolanda Hernández, Diana Párraga, Sandra Riaño – oct., 2016116 Otro factor importante, es evidenciar posibles convergencias de interés para estudiantes, docentes y padres, en espacios de encuentro intergeneracional, el aprender de la experiencia compartida y construir saberes conjuntos que fortalecen la convivencia escolar. Desde esta estrategia se busca lograr acuerdos dese las experiencias y estilos diferenciados a la hora de organizar espacios lúdicos, campañas, festivales, etc.

Es preciso trabajar el diálogo cooperativo entre generaciones. Un diálogo orientado a la comprensión mutua, al descubrimiento de temas e intereses comunes y a la adopción de compromisos de acción conjunta. El diálogo implica escucha atenta, empatía, saber preguntar al Otro. Concretamente, esas conversaciones deben ayudar a superar, primero, las ideas y valoraciones acerca de los otros, basados solo en suposiciones e informaciones indirectas y superficiales (prejuicios). Así como para cambiar las imágenes fijas, distorsionadas y esclerotizadas (estereotipos), acerca del otro. Muchos jóvenes piensan a priori, que los mayores necesariamente son conservadores, que van a rechazar nuevos estilos de vida, etc. Por su parte, los mayores pueden creer que los jóvenes, ya no tienen la motivación que había antes, que son unos consumistas a quienes, sólo les interesa tener esto o aquello, etc.

En cuanto al interés de esta investigación y por lo cual, se acudió a utilizar como estrategia un encuentro generacional, está la necesidad de propiciar un espacio de reflexión colectiva, entre quienes conocían y formaban parte del colegio anteriormente y quienes están vinculaos actualmente. Por considerar esta vivencia como terreno propicio para avanzar en la construcción de un trabajo conjunto que conlleve a mejorar la convivencia desde la experiencia de cada uno, se buscó establecer consensos, y disensos, sobre la situación actual de la escuela.

Yolanda Hernández, Diana Párraga, Sandra Riaño – oct., 2016117 En este sentido, generar diálogos intergeneracionales, constituye una potente posibilidad de abrir espacios para el encuentro, la conversación y el intercambio de experiencias de vida entre jóvenes y adultos de la escuela. Si bien la palabra va perdiendo cada vez más peso en nuestras relaciones, es éste un primer acercamiento hacia una nueva forma de mirar al otro u otra para comprender de manera distinta sus gestos, actitudes y testimonios.

De esta forma, reconocer en la escuela los espacios de ocultos de socialización implica visibilizar aquellas formas de relaciones, que sin ser parte del currículum explícito, van generando actitudes, adhesiones, rechazos, en los distintos actores que se socializan en la escuela. Un ejemplo de este aspecto lo constituyen los aprendizajes de género que en la escuela se dan, ya que si bien ellos no son abordados explícitamente en la mayoría de los casos, sí aparecen como referencias en las actitudes, textos ocultos, tipos de exigencias diferenciadas para hombres y mujeres, lenguajes, etc.

Al fortalecer el grupo de semejantes como espacio privilegiado de socialización, se reconoce que los amigos y amigas que están en la misma onda, tienen un efecto importante sobre la transmisión de experiencias, valores y sentido entre los estudiantes, de esta manera lo intergeneracional adquiere así un peso importante como desafío a potenciar con la intervención.

Como referente adicional se vinculan las historias de vida, como una forma de producir conocimiento y comprensión, sobre la sociedad y la cultura de la que participan las personas. Son utilizadas como técnica de investigación por numerosas disciplinas aunque desde perspectivas teóricas y epistemológicas diferentes. En algunas disciplinas son una técnica

Yolanda Hernández, Diana Párraga, Sandra Riaño – oct., 2016118 cualitativa de investigación. Para disciplinas o corrientes más aplicadas, como la pedagogía social, las historias de vida también son una técnica aplicada para la acción socioeducativa.

Las historias de vida son importantes en esta investigación porque aproximarse al rol de la familia en la escuela implica intentar comprender cuáles son las vivencias subjetivas que tienen las personas de su experiencia, a la vez que relacionar sus experiencias particulares con las situaciones socioculturales en las que está inmersa la escuela. Aunque cada persona tiene una historia personal que narrar su historia confluye en un contexto con otros. En este caso el contexto escolar y familiar.

Las historias de vida no son solo un producto de la memoria personal, lo son también de la memoria colectiva y social, están llenas de significados colectivos. Es así como a través de esta técnica nos acercamos a las vidas de las personas y comprendemos, mejor la sociedad y la cultura de la que formamos parte. Y lo hacemos al reconocer, valorar y comprender al otro, al aproximarnos al significado que los actores dan a su propia experiencia, al conocer sus puntos de vista sin un juicio moral sobre la idoneidad o no de sus creencias o de sus comportamientos.

Si creemos que como educadores tenemos que incidir o acompañar en ciertos procesos, lo hacemos teniendo en cuenta sus perspectivas. Una toma en consideración que nos obliga a posicionarnos como profesionales. Así, la manera de aproximarnos al otro, con una técnica que se basa en el establecimiento de una relación interpersonal, nos emplaza a comprender su proceso, pero también a establecer un vínculo y un compromiso con los demás.

Yolanda Hernández, Diana Párraga, Sandra Riaño – oct., 2016119 Las historias de vida son un posible puente hacia la comprensión y la teorización del acompañamiento educativo. A partir de lo anterior, se articulan los componentes de encuentro generacional dialogo de saberes, historias de vida como factores que convergen a la escuela y dan sustento a la estrategia planteada de hace la intervención en torno a la convivencia que se da en el colegio.

4.4 Etapa 2 (Acción): Estrategia: