2.1 Estructura de los ingresos tributarios
En este período de análisis desde los años 2000 al 2015, vemos que la recaudación del IVA ha sido más representativa en la composición de los ingresos tributarios desde inicios del 2000 hasta el 2007, superando en todos esos años más del 50%. El país ha palpado un decremento del peso del IVA en la composición tributaria, que para el año 2000 tuvo un 51,49% como porcentaje del PIB y para 2015 registró su valor más bajo de todo el período de estudio con un 40,75% (BCE, 2016). Habiendo así, tasas de crecimiento procíclicas y volátiles, teniendo en 2015 la TCE de 0,3% (la más baja de todo este período de estudio), y en las crisis del 2009 y 2010 con tasas de crecimiento de 0,6% y 3,5% respectivamente, lo cual es efecto directo de la posición fiscal del país.
Por citar, países como Uruguay, Chile y Brasil con políticas fiscales contracíclicas, han ahorrado en períodos de auge y han demostrado mejores respuestas para sus economías, cuando les ha tocado pasar por períodos de recesión en los que pueden gastar lo ahorrado con anterioridad para así equilibrar la economía.
Según Cavallo y Serebrisky (2016) al referirse al manejo de los tipos impositivos, mencionan que en Chile, las reformas que bajaron el IRC a mediados de los años ochenta generaron una adición de 12 puntos porcentuales en el ahorro privado entre 1985 y 2012. De esta manera las tasas impositivas del IRC en ALC (cercanas al 26%) son más altas que en Asia emergente (21%) y que en las economías avanzadas (alrededor del 24%). Sin embargo, la recaudación por el IRC (como porcentaje del PIB) es menor en AL que en las otras dos regiones. Demostrando lo citado, que en Ecuador como al igual que en muchos casos de ALC el tener una tasa impositiva alta (por ejemplo la de las rentas corporativas) con el fin de elevar el recaudo, no garantiza un impacto directamente positivo en dicho logro.
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2.2 Comportamiento de los ingresos tributarios vs PIB real
Pese a la premisa de picos altos de endeudamiento como en el año 1999 donde la deuda llegó al 99,3% del PIB, con necesidades de financiamiento al corto plazo causado por el deterioro de la posición fiscal, bajos precios del petróleo ($18 dólares por barril), que conllevo a la dolarización con el fin de estabilizar al país. A partir del año 2010 hay una tendencia a incrementar el mismo, coincidiendo con la subida en la tasa de variación del PIB a 3,53% y de la tasa de variación de la deuda a 14,98%, dándose comportamientos similares en los años siguientes.
Lo más notorio respecto a la deuda con el año anterior, se da en 2013 con 25,36% (tasa de variación de la deuda), bajando el PIB a 4,55%, que si se toma de referencia el año 2012, la estrategia fiscal ha sido tratar de recaudar más aunque en ese intento baje la tasa de variación de los ingresos tributarios de 25,49% en 2012 a 11,53% en 2013, y por consiguiente endeudarse más a pesar del decremento del PIB.
Ante este escenario, Licandro (2011) da importancia al uso de reglas fiscales contracíclicas, señalando que el momento más oportuno para empezar con la ejecución de una regla fiscal es la etapa expansiva del ciclo económico. Pudiéndose consumar en cualquier instante, ya que su proposición implica una explícita conducta fiscal que promueva el ingreso de capitales al país, por tanto el aumento del nivel de actividad.
2.3 Elasticidades en los componentes de los ingresos tributarios y del presupuesto, período 2000 – 2015
Las variables que componen los ingresos tributarios (IVA, ICE, IR, etc.) son elásticas. En lo cual el IR es la segunda con mayor elasticidad, teniendo picos altos en la variación de su recaudación de 2007 a 2008 del 86,84%, y para 2010 -6,53% coincidiendo con una elevación del PIB de 3,53%, que provoca una merma en el recaudo de impuestos lo cual es procíclico. Constando una mezcla de conductas entre contracíclicas y procíclicas, que en sí solo define una postura inestable de cómo se está manejando la política fiscal.
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Coincidiendo con Mankiw (2012), el cual vincula las altas elasticidades de los tipos impositivos con una mayor pérdida de peso muerto (PPM), relacionado esto también con la curva de Laffer en la cual al haber más elasticidad en las variables impositivas, la PPM se hace más grande y por lo tanto es necesario una reducción de impuestos para aumentar las recaudaciones, así como una contracción de la intervención del gobierno. Ya que al agrandarse la PPM, significa elevados costos de los programas gubernamentales, ineficiencia en la distribución de recursos, reducción del mercado y el impedimento de aprovechar los beneficios del intercambio entre compradores y vendedores.
2.3.1 Modelos de la influencia del PIB en los ingresos, gastos y el presupuesto Las variaciones del PIB han influenciado en el presupuesto, ingresos y gastos. Por eso en la Tabla 12, se determinó que cuando el PIB se incrementa en un punto, los ingresos aumentan en 3,17, los gastos en 3,48, y el presupuesto en 4,06 puntos, es decir al crecer el PIB, directamente el presupuesto y el gasto se elevan en mayor proporción. Dejando a un lado el ahorro como regla fiscal contracíclica, el cual contribuiría a alivianar los golpes del ciclo de recesión y que los efectos no pasen directamente a los contribuyentes.
Por lo que Cavallo y Serebrisky (2016) coinciden en que: las medidas de control de gasto del gobierno brindan más espacio para incrementar el ahorro público. Habiendo dos mecanismos para agrandar el ahorro público sin recortar los gastos en todas las partidas. El primero radica en cambiar la estructura del gasto público total de gastos corrientes a gastos de capital y el segundo en optimar la eficiencia del gasto corriente. Asumiendo que AL empezando con un bajo ahorro público, ha ido aumentando a partir de un 1% del PIB en 1989 a casi el 6% del PIB en 2007, aun así desde 2009 este ha empezado a disminuir.
De igual forma, en 2014 el ahorro llegó a 2,8% del PIB en ALC en mayor proporción por elevados gastos corrientes, condiciones externas y por altos precios de las materias primas y las bajas tasas de interés. Durante 2007 – 2014 el total del gasto público aumentó a 3,7% del PIB, destinando más del 90% al gasto corriente y solo un 8% a la inversión pública. Por tanto la inversión pública, componente fundamental del ahorro público resulta la gran perjudicada en términos de asignación del gasto, siendo insignificante en comparación con otros mercados como Asia emergente con mejores manejos en sus economías.
99 OBJETIVO ESPECÍFICO 3
3. Calculo del equilibrio estructural o cíclicamente ajustado EECA, para conocer el