Otro caso donde el mercado falla en asignar el recurso eficientemente es cuando es imposible o al menos extremadamente costoso negar el acceso a un activo ambiental (Hanley, Shogren y White, 1997). Bajo un esquema de acceso legal a un recurso rival, las personas que lo consumen tienen incentivos para capturar la mayoría de los beneficios que provee el activo antes de que otra persona los capture primero. Estas situaciones en la mayoría de los casos provocan el sobreuso del recurso, el cual ocurre como resultado de la no-exclusión. Por consiguiente, el mercado falla en brindar señales sobre la verdadera escasez del activo ambiental.
Los problemas de no-exclusión están frecuentemente relacionados con derechos de propiedad de libre acceso. Hardin (1968), fue el encargado de exponer este problema en su artículo "The Tragedy of the Commons". Gordon (1954) establece la diferencia entre recursos de propiedad común y de acceso abierto. Afirma que un recurso de propiedad común se refiere a un régimen de derechos de propiedad dan potestad a ciertos grupos de personas a diseñar esquemas de exclusión para otras personas. Mientras que un recurso de acceso abierto implica que no existe propiedad sobre el activo y se maneja un concepto de que el recurso es de todos y de ninguno.
Un ejemplo de acceso abierto son los recursos pesqueros en altamar. Una mayor captura por parte de un individuo implica menor stock de peces disponibles para el resto de pescadores. Este problema hace que los pescadores tengan incentivos para incrementar su esfuerzo de captura en el menor tiempo posible más halla del punto donde el precio de mercado por unidad de pescado es igual a los costos promedio de producción. Por lo tanto, el valor de escasez del recurso es ignorado. Al incrementar la actividad pesquera se llega al lamentable resultado de sobrexplotación del stock de peces lo cual implica un nivel de agotamiento del recurso suficiente para que el recurso no pueda sostenerse por sí mismo en el tiempo. Para revisar ejemplos ilustrativos de este resultado el lector puede consultar Hanley, Shogren y White (1997) y Neher (1990).
Para explorar un poco este resultado se presenta el siguiente ejemplo de dos pescadores llamados Juan y Pedro, los cuales ejercen su actividad pesquera en un lago. Estas dos personas pueden establecer soluciones cooperativas y no cooperativas para el problema de explotación del recurso bajo un esquema de acceso abierto. Una solución sería que ambos se pusieran de acuerdo y establecieran el número de viajes de pesca a realizar, esta solución sería llamada
cooperativa. Luego, suponga que la solución cooperativa es realizar un viaje de pesca al día por cada individuo.
Por otra parte, también se puede generar una solución no cooperativa. Esta solución se daría cuando cualquiera de las dos personas decide por separado cuantos viajes de pesca hacer al día independientemente de lo que decida hacer la otra persona. Supongamos entonces que la solución no cooperativa se presenta cuando alguno de los dos decide hacer tres viajes por día en vez de uno. Los beneficios netos de esta solución se presentan en la tabla 4.1.
Juan Cooperativa No Cooperativa Cooperativa A 30 30 B 40 10 Pedro No Cooperativa C 10 40 D 15 15
Tabla 4.1: Acceso Abierto y el Dilema del Prisionero82.
Si Juan y Pedro deciden llegar a una solución cooperativa, ambos harían 1 viaje por día y tendrían beneficios netos de 30 cada uno. Pero si Juan decide hacer 3 viajes por día y Pedro solo 1, Juan incrementa sus beneficios netos en 40 debido a la mayor captura mientras que Pedro solo tienen unos beneficios netos de 10. Sucede exactamente lo contrario su Pedro (gana 40) es el que decide hacer tres viajes al día y Juan (gana 10) solamente 1. La solución B es un equilibrio de Nash que representa un óptimo privado para Juan, mientras que a solución C es un óptimo privado para Pedro. La única solución que nos llevaría a un óptimo social sería la estrategia A (máximos beneficios netos sociales), pero esta no se mantendrá gracias a que es una solución no estable.
Debido a que los beneficios netos de Juan y Pedro, por separado, son mayores bajo las soluciones no cooperativas (C para Pedro y B para Juan) ambos pescadores siempre tendrán incentivos para ejecutar tres viajes por día en vez de 1, actuando de manera egoísta. En el punto D se presenta los beneficios netos para Juan y Pedro. Si estos individuos terminan actuando cada uno por separado, en D los beneficios netos sociales serían 30 (15 + 15). En cambio, si ambos cooperan los beneficios netos sociales ascenderían a 60 (30 + 30), y se
ubicarían en A. Técnicamente, la elección de no - cooperación es la estrategia dominante83
tanto para Juan como para Pedro. En este ejemplo, las estrategias no cooperativas dominan a
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Para leer la tabla 2.6. ubique haga de cuenta que los beneficios netos presentados son pares ordenados donde los beneficios netos de Pedro corresponden a la coordenada X y los beneficios de Juan a la coordenada Y.
las cooperativas. Este resultado es llamado equilibrio de Nash84. Para una ampliación de los conceptos básicos de teoría de juegos el lector puede dirigirse a Gibbons (1992). El anterior ejemplo de Juan y Pedro eligiendo una solución no cooperativa es el clásico juego bautizado
con el nombre de "Dilema de los Prisioneros"85.
Por otra parte, no todos los recursos no excluyentes son definidos como el dilema de los prisioneros donde los jugadores son incentivados a buscar soluciones que terminan en asignaciones no óptimas de recursos. Siguiendo con el ejemplo de los pescadores, en la siguiente tabla se presenta un ejemplo de una solución cooperativa en donde se maximizan los beneficios netos sociales producto de tomar este tipo de solución.
Juan Cooperativa No Cooperativa Cooperativa A 50 50 B 40 10 Pedro No Cooperativa C 10 40 D 15 15
Tabla 4.2.: Estrategias de Juego Coordinadas bajo Propiedad Común.
La tabla 4.2. representa un esquema de propiedad común. En este juego coordinado existen dos equilibrios de Nash, uno donde los pescadores actúan no cooperativamente (sin embargo es un resultado inestable) y el otro donde actúan cooperativamente (este resultado es estable). El equilibrio de Nash presentado en la estrategia A es una solución estable que nos lleva a óptimos privados y sociales a la vez, puesto que ninguno de los pescadores tiene incentivo unilateral para desviarse de la solución cooperativa.
La solución cooperativa (punto A de la tabla 4.2.) resulta ser un equilibrio de Nash puesto que si Juan y Pedro cooperan cada uno recibe 50 como beneficios netos y recibirían solamente 40 cada uno si actúan unilateralmente. Luego, los beneficios netos sociales de ubicarse en el punto A serían 100 (50 + 50). La solución no cooperativa todavía es un equilibrio de Nash debido a que un jugador recibe beneficios netos de 15 si engaña al otro y recibe 10 si decide cooperar mientras que el otro jugador no lo haga.
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Un equilibrio de Nash se presenta cuando un individuo obtiene el mejor resultado posible dado lo que hacen el resto de individuos participantes en el juego. 85 En este juego cada prisionero tiene incentivos para no confesar el crimen ya que con estas decisiones tienen menor número de años de condena individualmente. Al final, como resultado de elegir esta estrategia terminan recibiendo ambos una condena mayor, si ambos hubiesen confesado obtendrían la mejor solución en términos de condena. Para este juego se supone que ambos jugadores tienen información completa sobre los pagos, sin embargo, cada individuo no sabe lo que hará el otro.
Obviamente, ambos jugadores se ubicarán en el equilibrio de Nash cooperativo debido a que los pagos son mayores (50 c/u). La sociedad también prefiere esta solución ya que en este se tienen el mayor beneficio neto social, 100 (50 + 50). La solución A es un equilibrio de Nash estable que implica un óptimo privado y social a la vez. Ostrom (1990) citado en Hanley et. al. (1997), presenta varios ejemplos de recursos de propiedad común donde un grupo de jugadores alcanza un resultado cooperativo. Estos grupos establecen regímenes de propiedad común que gobiernan si reglas de propiedad privada estrictas y sin intervención gubernamental.
El éxito de las estrategias coordinadas, entre otras cosas, depende de los costos de información y de transacción para alcanzar acuerdos colectivos creíbles, reglas activas para monitoreo y sanción a los violadores de las reglas; y la presencia de reglas que limiten el uso de un recurso por parte de una colectividad de manera apropiada.
Entonces, podemos concluir que las fallas d e mercado no siempre ocurren en presencia de derechos de propiedad común pero usualmente algunas reglas restrictivas mal diseñadas pueden generar problemas de asignación.