José Antonio Díaz Fernández, Carlos Alberto Patiño Romarís
8. LOS FACTORES QUE INDIVIDUALIZAN AL MODELO DEL DESARROLLO ENDÓGENO
El estudio de las teorías de crecimiento y desarrollo endógeno nos proporcionan indicadores en base a los cuales se puede aseverar las condiciones que hacen posible los procesos del desa- rrollo endógeno en el marco de las economías locales y regionales. No obstante, cabe subrayar que en el marco de la teoría del desarrollo endógeno y del crecimiento endógeno parten de pre- misas diferentes. Los puntos de partida son, en efecto, diferentes. Por un lado, cabe indicar que las condiciones en las que producen los procesos de crecimiento son diferentes. Así, se formulan en unos términos metodológicamente antagónicos. La teoría del desarrollo endógeno estima al crecimiento económico como un proceso caracterizado por la incertidumbre y la aleatoriedad. Por tanto, el desarrollo endógeno se encuentra condicionado por las propias características que re- sultan cambiantes con las que funciona el mercado. Unas condiciones que también están afecta- das, naturalmente, por los distintos actores económicos que actúan en el proceso. Por el contrario, la teoría del desarrollo endógeno no se entiende como un modelo de equilibrio móvil de tipo ne- oclásico.14Así pues, esta corriente se encuentra próxima a la línea del pensamiento evolutivo. El
pensamiento evolutivo entiende a la competencia como un verdadero proceso dinámico que se origina en los mercados. Este proceso de competencia es quien justifica el comportamiento indi- vidualizado de cada empresa. La motivación de su participación en un mercado competitivo no es otra que la procura de las mayores cotas de rentabilidad y de la consecución de una posición de ventaja en el acceso a los mercados. Así pues, se trata siempre de superar en la ganancia de po- siciones a las restantes empresas competidoras.15
A tenor de lo explicado, los procesos propios del desarrollo endógeno se producen como con- secuencia de las decisiones de inversión y localización que adoptan las empresas con vista de ac- ceder a los mercados. Por tanto, las sinergias del desarrollo endógeno no son debidas a la realización de actuaciones inconexas y aisladas por parte de los agentes económicos que se en- cuentran sometidos a la competencia. Así, el principal factor objeto de estudio en la teoría del de-
13. DIXIT, A.; STIGLITZ, J.: «Monopolistic Competition and optimum product diversity», en: American
Economic Review, 67, 3, págs. 297–308. 1977.
14. Son muchos los autores que analizan la teoría del crecimiento endógeno que no entienden a esta corriente económica como un proceso neoclásico.
sarrollo endógeno es la necesidad de interpretar y conocer los procesos de desarrollo. En base a este aspecto, se pueden analizar las relaciones existentes entre el cambio estructural y espacial y la innovación. Se acepta que los agentes económicos que resultan claves de esta dinámica son, precisamente, las empresas, las organizaciones empresariales. Su manera de actuar suele ser ge- neralmente en mercados oligopolistas.
Por otra parte, la teoría del desarrollo endógeno pretende profundizar un poco más. En esta corriente se trata de interpretar los procesos de desarrollo desde una perspectiva territorial. Por tanto, el factor espacio constituye la piedra angular. Así, el desarrollo endógeno fomenta una la- bor notable en la investigación de las economías externas. En paralelo, se ocupa de explicar el efecto geográfico de los procesos tecnológicos y organizativos. En último extremo, esta línea de pensamiento económico argumenta que cada ciudad, comarca o región desarrolla una determina- da vía de desarrollo. La trayectoria depende, en buena medida, de la trayectoria tecnológica y pro- ductiva que han desarrollado las empresas.16 Por ello, parece quedar claro que la componente
territorial ostenta un especial significado a la hora de explicar e interpretar la dinámica económi- ca y productiva. El territorio incide en las decisiones de la inversión y localización de las empre- sas.17Además, la componente territorial participa decisivamente en la vertiente organizativa y de
gestión de las empresas.18Ahora bien, una vez explicado que el territorio incide en la vertiente de
la localización y en el modelo de organización y gestión, no puede ser pasado por alto la forma de su incidencia. En efecto, la componente territorial incide en la especificidad de los recursos, el conocimiento acumulado y la flexible forma organizativa de la producción. Por tanto, el territorio disfruta de la particularidad de ser un actor dinámico. Esto es, el territorio no se comporta de ma- nera receptora y estática en la toma de decisiones de los agentes externos. La teoría del desarro- llo endógeno subraya que las empresas innovadoras se encuentran continuamente transformado sus respectivos sistemas de producción, así como también hacen lo propio respecto de su orga- nización interna y su nivel de desarrollo relacional con las demás empresas. Por tal causa, la in- troducción y difusión de las innovaciones y la dinámica económica dependen del tipo de organización de las empresas.
En la teoría del desarrollo endógeno se defiende la flexibilidad como contraposición a las for- mas rígidas del modelo de organización de la producción. Esta propuesta realmente se constituye en una alternativa respecto de aquellos modelos que abogan por una economía gestionada tan sólo por las grandes organizaciones. Como se sabe, en ese tipo de economías la consecución del crecimiento de la productividad únicamente se puede alcanzar si de dan lo supuestos de entor- nos estables. Así pues, parece quedar al descubierto que los modelos de organización flexibles de la producción serán las formas de organización más apropiadas en los procesos de crecimiento y cambio estructural. Como ejemplos de modelos flexibles de organización podemos enumerar a:
1) Las redes de empresas de alta tecnología.
16. LASUÉN, J. R.: «On growth poles», en: Urban Studies, 6, págs. 137–161. 1969.
17. KRUGMAN, P.: Desarrollo, Geografía y Teoría Económica. Edit. Antoni Bosch. Barcelona. 1997. 18. PORTER, M.: The competitive advantage of Nations. Edit. Free Press. Nueva York. 1990.
2) Los sistemas locales de empresas.
3) Los nuevos sistemas de organización de las grandes empresas.
Dentro de la corriente de pensamiento del desarrollo endógeno local se argumenta que los sistemas productivos locales son capaces de recuperar economías externas no utilizadas que per- manecen ocultas en el sistema. Ahora bien, no se trata aquí de que se reconozca únicamente el propio carácter estratégico de la organización empresarial. En esta ocasión el objetivo es que el sistema de relaciones económicas, técnicas, sociales e institucionales entre los actores es el que condiciona la introducción de las innovaciones, y por ello, los procesos de desarrollo. Así, la teo- ría del desarrollo endógeno entiende que entre las fuerzas económicas y las sociales existen fuer- tes ligazones. Por ello, el sistema productivo se encuentra muy vinculado al sistema social e institucional. En este contexto la empresa ejerce un rol de «interface» entre la economía y la so- ciedad. En el marco de la acumulación de capital este tipo de relaciones se advierte en aquellas formas que adopta la flexibilidad del mercado de trabajo, los mecanismos de difusión del creci- miento tecnológico y la transferencia de recursos hacia las empresas. Por tanto, para que la polí- tica de desarrollo local resulte eficiente resulta necesario definir un conjunto de formas de concertación. Entre las mismas pueden situarse a los acuerdos de planificación. De este modo, se podrá disponer de instrumentos que favorezcan el aprendizaje y la difusión del conocimiento gra- cias a la interacción de los actores.