1. La Educación Centrada en la Persona
1.4. El Ejercicio de la Docencia
1.4.4. Factores Sociales en el Proceso de Aprendizaje
El aprendizaje no solo depende de la metodología, estrategia o técnica a aplicarse para su correcto desarrollo; al tener la educación un carácter social, necesariamente involucra la interrelación de conductas, creencias y emociones de las personas, siendo estos los factores sociales que influyen en el aprendizaje. Esta interrelación, ejerce influencia directa en el proceso, es decir, el aprendizaje depende tanto de los tecnicismos de la pedagogía como del conjunto de conductas observables y no observables circundantes a la misma e influenciadas por el contexto.
Todas las personas tenemos condicionamientos internos y externos que nos influyen en el momento de actuar de determinada manera frente a diferentes
63 González Benito Ana María y Vélaz De Medrano Ureta Consuelo, LA ACCIÓN TUTORIAL EN EL SISTEMA ESCOLAR (Editorial UNED, 2014).
44 situaciones. El docente es consciente de estos condicionamientos para facilitar el proceso de enseñanza aprendizaje, independientemente del enfoque metodológico que aplique. Dentro de estos condicionamientos encontramos al sistema de creencias y valores desarrollado en un ser humano, este desarrollo, consciente o inconsciente, tiende a estar vinculado con pensamientos o ideas más o menos complejas, que en ocasiones pueden generar respuestas conductuales automáticas.64
Conceptualmente, una emoción es “la variación profunda pero efímera del ánimo, la cual puede ser agradable o penosa y presentarse junto a cierta conmoción somática”65. Las emociones tienen un papel preponderante al momento de aprender y
enseñar, son capaces de ser motivantes o no frente al proceso de aprendizaje, ayudan o dificultan el desarrollo de las personas; su influencia es sustancial en la conducta ya que debajo de toda acción o comportamiento, existe una emoción que dispara dicha acción. La complejidad de las emociones influye en el proceso de enseñanza por la paradoja que las encierra y por los diferentes elementos que intervienen en ellas como son: las experiencias, los momentos de vida, el interés, las expectativas, los proyectos logrados o no, el contexto socio económico, etc., que a su vez, inciden de diferente manera en cada persona por su historia personal; entonces, imaginemos a un docente con su grupo de estudiantes, cada uno de ellos percibirá de manera diferente todos estos elementos al momento de interrelacionarse, dentro o fuera del espacio educativo, afectando el proceso de enseñanza.
Tanto las acciones, como las creencias, las emociones y su interrelación, explican la forma de proceder, sentir y actuar de las personas. “Lograr personas más competentes, requiere una revisión de conductas, creencias y emociones”66, implica
que el entorno escolar fomenta, en los estudiantes, el desarrollo de capacidades necesarias para la vida. Entre las capacidades a desarrollar, tenemos: ser reflexivos, analíticos, creativos, generadores de ideas o soluciones, por mencionar algunas necesarias para el desarrollo posterior a la etapa escolar. Ahora bien, cabe recalcar que las conductas, emociones y creencias son moldeables, permiten crear conductas que
64 Félix García Legazpe, Motivar para el aprendizaje desde la actividad orientadora (Ministerio de Educación, 2008), 136.
65 «Definicion.de», Definición.de, accedido 16 de abril de 2016, http://definicion.de/emocion/. 66 Josune Baniandrés, Almudena Eizaguirre, y Maria García Feijoo, «El Coaching Como Herramienta De Apoyo En Los Procesos De Aprendizaje», Boletín de Estudios Económicos 66, n.o 203 (2011): 273.
45 alimenten emociones positivas y ser capaces de cuestionar las creencias que conllevan a situaciones perjudiciales para el sistema o la persona.
Ante lo anteriormente expuesto, el docente está emocionalmente preparado para ejercer un tipo de control compartido entre él y el estudiante, que según la situación, es preciso determinar qué proporción del mismo es ejercida por cada una de las partes, abandonando los roles tradicionalmente impuestos para asumir unos nuevos, donde la relación sea fluida y de confianza entre los actores primordiales del sistema educativo, estableciendo un vínculo más allá de la transmisión e interiorización de conocimientos, donde las emociones y creencias son respetadas y evaluadas, siendo conscientes de la influencia que estas tiene sobre nuestro accionar. La docencia es una profesión que articula un conglomerado de situaciones y conocimientos científicos y emocionales. El primer fundamento del quehacer docente es su compromiso con la transformación de conocimientos en aprendizajes relevantes para sus estudiantes, ayudándolos a desarrollarse como seres humanos íntegros que pertenecen a la sociedad. Para que el compromiso docente se renueve, es imprescindible que quienes ejercen esta profesión estén convencidos de la necesidad de ampliar, profundizar y mejorar su competencia profesional y personal.
4. Gráfico 4: El Ejercicio de la Docencia.
Fuente: Investigación Propia Elaboración: Inés Cárdenas E. Fecha: Enero- 2016
La educación actual enfrenta retos con distinto nivel de complejidad, entre ellos está, comprender que el aprendizaje no se relaciona únicamente a un espacio, un momento o un sistema, sino que sobrepasa las fronteras del aula, creando entornos enriquecidos de aprendizaje. También necesita de un espacio de innovación e
46 integración, en donde, las voces de los actores del sistema educativo sean escuchadas, empezando por las del estudiante y del docente como pilares fundamentales del mismo.
El aprendizaje del siglo XXI necesita cambios elementales en el rol del docente y del estudiante, donde el docente ya no es el dueño del contenido ni el que sabe más, sino es la guía del estudiante para que la experiencia del aprendizaje sea relevante, donde los procesos de evaluación permita realizar los ajustes necesarios de acuerdo al contexto en el que se desarrollan los estudiantes. Es fundamental establecer contenidos de calidad para que los estudiantes se mantengan enganchados en el proceso de aprendizaje.
Por todo lo anterior, es necesario conocer la incidencia las actividades docentes en el sistema educativo, planteando un sistema con cuatro ejes principales de injerencia docente, desglosados en las páginas anteriores, siendo que estos abracan el ejercicio de la profesión. A partir de estos ejes y su propuesta conceptual, se necesita determinar el grado de percepción que poseen los profesionales de la educación en cuanto al fortalecimiento, desarrollo o inclusión de competencias, para que a partir de la información obtenida y en congruencia con el sistema conceptual planteado, sea posible plantear un perfil profesional docente idóneo y pertinente con las necesidades de la sociedad, cuyas características les permita responder a dichas necesidades dando cumplimiento al propósito universal de la educación.
47 5. Gráfico 5:
Ámbitos de la Educación de Hoy.
Fuente: Investigación Propia Elaboración: Inés Cárdenas E. Fecha: Enero- 2016
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