4. MATERIAL CLÍNICO, ELEMENTOS DE ANÁLISIS Y REFLEXIÓN
4.5 P SICOTERAPIA GRUPAL A LICIA Y L UCERO
4.5.3 Finalización del proceso grupal
En la sesión seis se introduce el computador, surge entonces una actitud exploradora en ambas pacientes, que poco a poco se fue atenuando por lo repetitivo de la actividad realizada: tomarse fotos. Ellas esperaban poder tener contacto con internet, lo que en este momento no pudo realizarse.
La herramienta de internet fue explorada con Alicia posteriormente, lo que representó una ventana para la socialización, la búsqueda de modelos de identificación y la posibilidad de expresar deseos. Por ejemplo, la paciente entró a portales de música donde escogió lo que quería escuchar, a portales de revistas que venden productos de belleza, ante lo que reconoció la posibilidad de trabajo por experiencias cercanas, buscó amigos y blogs sobre la amistad en los que leímos sobre el tema y pudo dejar un mensaje buscando un amigo. Tal vez esta es una de las experiencias que más la ha acercado al mundo externo, por fuera de su barrio, su casa y La Fundación.
Ante esta experiencia se mostró perseverante y adoptó recursos prestados por mí para llevar a cabo su labor de búsqueda. En un momento aprendió que siempre debe poner .com para buscar en internet y lo hacía sola, sabía en donde debía escribir y me pidió que yo escribiera en un papel para ella copiar letra por letra en el teclado del
computador. Aprendió también el uso del mouse, por lo menos hacía click donde quería ir. En muchos momentos ella sólo observó y combinamos esto con la instrucción. Esta actividad me sorprendió por la capacidad de Alicia para emprender procesos cuando quiere o tiene un interés importante. Además demuestra la necesidad de la paciente de integrarse a lo social y convivir con diferentes elementos culturales. Esta actividad permitiò de alguna manera el acercamiento a nuevos elementos que le pueden ayudar a conocer nuevos procesos y nuevos términos que pueden servirle en próximas ocasiones, además en la actividad misma logró ponerlos en práctica. Me cuestiono, por el tipo de estímulo que ha tenido esta paciente en su ambiente, sin escolaridad, con un madre enferma y demás familiares ausentes o lejanos, que no le han ayudado a construir los elementos que necesita.
Esta actividad me sorprendió, conmovió e hizo reflexionar acerca de que en muchas ocasiones los prejuicios y preconcepciones nos limitan para poder ver la capacidad y novedad en las personas con discapacidad. Es trabajando con ellos en un espacio abierto para la iniciativa y el reconocimiento de lo que tienen para aportar, que se comienza a ver la grandeza de lo que pueden hacer, su inteligencia y su capacidad. También me cuestiono sobre algunas formas de intervención en las que no se permite la creación propia sino que se impone al paciente el conocimiento y la habilidad ¿qué es lo que se moviliza en tales formas de intervención, el deseo del terapeuta, de un sistema? ¿y entonces, dónde queda el sujeto y la subjetividad de la persona con discapacidad?
También me cuestiono sobre las herramientas que utilizamos no sólo en la terapia sino en el día a día y a las que pueden estar expuestas las personas con discapacidad. Si bien el internet es una forma de abrir posibilidades más allá del entorno inmediato
¿cómo este también puede llegar a representar un peligro o una vía a través de cual se vulneren los derechos? en este caso, ayudar a Alicia me llevaba a arriesgar mi identidad en internet, ella quería poner un mensaje en un blog pero para publicarlo exigía un correo electrónico, ella me pidió el mío. Aunque lo intentamos, este es un límite que no estuve dispuesta a cruzar. Ante la posibilidad de obtener amigos, ambas pacientes muestran una disposición ingenua hacia el mundo, sin consideración alguna de su seguridad, con posibilidad de andar por espacios reales y virtuales sin ningún tipo de precaución. No tienen un yo integrado que pueda medir cómo el entorno puede afectarlas, ni que regule la salida de las pulsiones hacia el exterior, sólo se actúa bajo el principio del placer sin reconocer las consecuencias que esto implica.
Lucero inició su experiencia con la tecnología de una forma diferente, a través del celular. Le enseñé un juego en el que ella debía crear estrategias para romper cadenas de bolitas según un color específico. Debía apuntar, aprender a dirigir la bola que rompía las cadenas y diferenciar colores y formas. Para mi sorpresa, llegó a niveles muy altos y muy difíciles, mostró capacidad de desarrollar lo anterior, pero también gran concentración y perseverancia.
Esta actividad también abrió el espacio para pensar con Lucero qué era lo que le producía tanto gusto por el juego, a lo que respondió: “ganar”. A partir de esta respuesta se realizó una exploración de sentimientos y reconocimiento de lo que ella sentía, pero no era capaz de nombrar, ganar se tradujo en perseverancia hasta pasar el nivel y alegría por lograr lo que se propuso, expectativa ante los niveles de dificultad y mayor emoción al traspasar niveles de mayor demanda de capacidad. Lo principal de esta experiencia fue la sensación de reto para Lucero. Se pudo dar un sentido a la experiencia que Lucero
sólo reproducía aparentemente sin ningún sentido, de sensaciones dispersas se pudo llegar a una integración y elaborar un contenido a cerca de su experiencia, se elabora una experiencia emocional.
Estas experiencia con la tecnología hacen partes de la experiencia terapéutica de las diadas dentro del trío y sobre cómo debí estar atenta a la experiencia particular a pesar de ser una experiencia similar, con la tecnología.
Mientras Lucero jugó durante varias sesiones con el celular, Alicia perdió el interés en la tecnología y se comenzó a fraccionar el grupo por la concentración de Lucero en su juego. Como si la entrada de la tecnología, irrumpiera también en la interacción entre ellas y dejara al grupo sin palabras y sin acciones. Se crea una terceridad paralela en la que no podemos entrar Alicia y yo.
Durante este tiempo inicié un nuevo diálogo con Alicia en el que la sexualidad fue el eje central. Una sexualidad vivida como evento doloroso, amenazante y regido por el mandato de la figura masculina. Menciona experiencias propias y eventos de embarazo de mujeres cercanas. Ante este dialogo, Lucero se muestra indiferente.
Ya habiendo captado la multiplicidad de terceridades en las que no podíamos coincidir las tres como antes (lo que posibilitaba el espacio potencial), teniendo en cuenta el interés de ambas pacientes por la tecnología y la experiencia de exploración previa en campo abierto, les propuse una actividad a las pacientes en la que por medio de los aparatos tecnológicos podríamos consignar la experiencia y desarrollar un proyecto. La actividad consistió en realizar un video de La Fundación, video realizado a través de la secuencia de fotos con música de fondo. La primera parte consistió en fotografiar, con el celular o el computador, los espacios que a ellas les agradaran de la Fundación. Para
salir a realizar la exploración, a cada una le expliqué cómo tomar las fotos con el aparato del que se fueran a responsabilizar. Lucero escogió el celular y Alicia utilizó el computador. Lucero aprendió rápidamente a utilizar su aparato y por ensayo y error aprendió también a tomar videos. Fue muy ágil para aprender y para buscar cada cosa a la que quería retratar. Esta es una absoluta puesta en escena del self de Lucero, selecciona, decide, investiga y ejerce según su interés. La fotografía se convirtió en su proceso transicional de crear y captar un mundo entre lo exterior y el propio mundo interno. Las imágenes que recogió son significativas para ella, son escogidas y modificadas según ella, no es una simple captura de lo que ve.
Sesión No 12
Realización del video
“Nota: Lo que me llamo la atención de Lucero es su gusto por sacara fotos a todo
lo que encontraba, acercaba y alejaba el lente de forma que pudiera captar justo la imagen que quería. Esto fue evidente en la toma de la fotografía de un pájaro, al que ella persiguió y enfocó bien para poderlo retratar, se acercaba con cuidado para que no volara y pudo obtener la foto que quería. Tomo dos fotos: una de lejos en la que el pajarito no se veía bien porque se camuflaba con el suelo; ahí fue cuando Lucero se acerco y dio zoom para poder captar el pajarito con el tamaño que quería. Se interesó también por fotografiar a cada una de las profes y a sus compañeros en la clase de música (se las arregló para incluirlos en la actividad como una parte importante de su desempeño y representación de la fundación). Incluso gravó un video mientras todos bailaban aunque al final no pudimos agregarlo al video final… “
Alicia se mostró más reservada y debí ayudarle un poco en la toma de las fotos, aparentaba mucho miedo al coger el computador y se notaba insegura al seguir los pasos para capturar las fotos. Estuvo muy cercana y dependiente de mí para captar las imágenes, como si no pudiera hacerlo por sí sola. De nuevo necesita una figura protectora para enfrentarse a la novedad y espera que esta figura, yo como terapeuta, le
de las herramientas, es decir, sea su yo auxiliar, aunque en algunos momentos fue Lucero quien también le prestó sus herramientas.
Las fotos que pudo tomar Alicia, poco tienen de creación o de visión individual, sus tomas fueron al horizonte, tal y como ve, copia el mundo sin imprimirle singularidad. Sin embargo se observa en Alicia un cambio significativo al ser ella la modelo de las fotos, posaba, hacía caras, movimientos, se comparaba con modelos. Esta actividad incentivó sus fantasías, pero estas no se veían como tal sino como reales, Alicia era modelo en ese momento, lo que evidencia una barrera de contacto frágil, que no le permite recrear un como sí, sino que se sumerge o se confunde en la fantasía.
En ambas pacientes se observó una inclinación para capturar su mundo, el barrio por ejemplo, y se evidenció la toma reiterativa de ciertos elementos como los buses de transporte público y motos, lo que entendimos como su única forma de contacto con el mundo exterior, al que pocas veces ella tienen acceso (el resto de la ciudad por fuera del barrio). La fotografía se constituyó en una herramienta para mostrar su mundo interno y deseado.
Durante la construcción del video ambas fueron muy afectivas conmigo y entre ellas, hubo contacto físico y unión entre las tres. Caminamos juntas de nuevo. Lucero, quien limitaba el contacto físico conmigo, comenzó a identificarse por medio de cosas de mi vestuario, el color de las uñas, el cabello, lo que demostró por medio de la adulación y la expresión tierna y cercana a mí. Alicia por su lado mantuvo una cercanía corporal constante, al caminar, al sentarnos y en la mayoría de las acciones. Esto lo entendí por un lado como una identificación de ellas conmigo, pero por otro como su forma de comunicación a cerca de la experiencia diferencial que construimos, un mundo entre las
tres, de las tres y para las tres, en el que no solo éramos cercanas, sino pares, reconociéndonos las unas con las otras y apreciando las características del otro con las que se podía convivir y que aportaban a la propia construcción; tanto que casi hay que pegarse a ello ¿para no perderlo? ¿o para que se fije?.
La siguiente etapa de la actividad consistió en escoger y montar las fotos en secuencia e incrustar la música que también eran secuencias de canciones según su interés. La instrucción fue escoger fotos y canciones con las que ambas estuvieran de acuerdo para irlas organizando en la secuencia. Al principio les mostré como se hacía, paso por paso en el computador, una de ellas, Lucero, fue la que más se entusiasmó en aprender a manejar el computador, descubrir y crear. Metía las manos al teclado, mientras yo intentaba ayudarles a editar, mostrándome que ella quería hacerlo. Alicia poco intentaba. Sin embargo, ella se mostró mucho más activa para designar y rechazar las fotos que se utilizarían en la presentación. Cada una tuvo un lugar en el grupo. Luego para comenzar a escoger las fotos y la música se encontró en las pacientes mucha capacidad de diálogo, comunicación y preocupación por el otro. Al principio solo ponían lo que a las dos les gustara, pero poco a poco cada una se dio cuenta de que muchas cosas de las que le gustaban a su compañera quedaban por fuera y comenzaron a ser condescendientes, y aunque no estaban de acuerdo le daban espacio a la singularidad de su compañera y podían respetar su elección. Llegamos a un punto en el que se cambio la regla, una escogía una canción y la otra, otra canción, e igualmente con las fotos.
Respecto a mi, Lucero me propuso que escogiera una canción que me gustara así como ellas lo han hecho, Alicia estuvo de acuerdo mostrándose además muy feliz.
Este hecho se constituyó como la confirmación de una relación terapéutica en la que todas tenemos un espacio importante y las unas son reconocidas por las otras. Un aspecto que pudo haber influido en la transformación de la relación fue la confianza depositada en las pacientes, para que usaran mis propios objetos tecnológicos según su interés, incluso exponiéndolos a que se dañarán, reconociendo su capacidad de aprender y de crear; lo que probablemente sirvió para que ellas tuvieran una experiencia emocional diferente, desde la mirada del otro pero también desde la mirada de sí mismas. Este es un momento donde se evidencia la ruptura de preconcepciones para crear nuevas concepciones a cerca del sí mismo, del otro y del otro en situación de discapacidad, tanto en mí como en ellas.
Las canciones referidas hablan de diversos temas: la posibilidad que alguien da para “tener ideas descabelladas”, la posibilidad de que alguien escuche ante la soledad, el miedo de perder figuras importantes y de que los esfuerzos realizados sean en vano, miedo de vivir y miedo a la muerte, lo infantil (a través de la canción de un pollito). Estas temáticas refieren un mundo interno de las pacientes colmado de sentimientos de soledad, vulnerabilidad y necesidad de protección; conciencia de su limitación y de la cercanía de la muerte, no tanto corporal sino tal vez de muerte psíquica, cuando el otro no las ve y no les da un lugar. Esto es lo que se revierte o por lo menos se hace diferente en la relación entre las tres. El video y su musicalidad representan el mundo que se ha construido entre las tres, lleno de temores pero también de amor, reconocimiento y comprensión, lo que nos impulsó para crear tal obra.
Como el cierre del proceso le grabé a cada una de ellas el video y lo presentamos para el resto de la Fundación. Este día coincidió con mi despedida, ante lo que ambas
pacientes se mostraron muy afectivas físicamente, casi sin despegarse de mí. Sin embargo me conmovió mucho la actitud de Lucero teniendo en cuenta que desde el principio hubo tanta resistencia y limitación la para cercanía corporal. Esta vez amarró con mucha fuerza en mi muñeca una pulsera que representaba el proceso y cercanía con ellas (para la finalización de los procesos de psicoterapia se realizó una sesión grupal con todos los pacientes que asistían conmigo a sesión y a cada uno le coloqué una pulsera repitiendo su sentido). Yo a Lucero le puse una, como a todos, pero de las pulseras que quedaron, ella me puso una, la cogió desde el inicio de la actividad como guardándola. Este gesto representó para mí su necesidad de que la mantenga en mi mente, como se logró durante el proceso psicoterapéutico, es la materialización del vínculo instituido entre nosotras, en que reconoce mi función, mi singularidad y el espacio que ella tiene dentro de mi también.