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Fortalecimiento de las relaciones sociales

In document Estrategias de recuperación de barrios (página 74-88)

Las relaciones sociales son aquellos intercambios que tiene el individuo con su entorno comunitario, además el tipo de interacción que se da dentro de un barrio distingue y caracteriza a un barrio de otro53. Es por esto la importancia de rescatar desde los propios residentes el significado que le otorgan a estas interacciones.

El fortalecimiento de relaciones sociales es uno de los componentes que se propone desarrollar la implementación del programa Q.M.B, ello debido a los problemas de desintegración social y urbana existentes en barrios vulnerables.54

Para aproximarse a las relaciones sociales de este barrio y a las acciones del programa Q.M.B dirigidas al fortalecimiento de estas, se abordaron las temáticas de organización vecinal, comunicación, seguridad y confianza entre vecinos vivenciadas en este lugar.

53LILLO, HERRANZ, N, ROSELLÓ N. 2001. Capitulo III “Objeto del T. Social Comunitario”. En: MANUAL PARA EL TRABAJO SOCIAL COMUNITARIO. Madrid. Nancea. pp 94.

54CHILE, Ministerio de Vivienda y Urbanismo.2006. Programa de Recuperación de Barrios. 3 p.

70 La organización vecinal, se consideró como aquellas instancias en que se los vecinos se reúnen para planificar, coordinar, tomar decisiones conjuntas dirigidas al bien común y desarrollo comunitario en su barrio. Para lo cual, se abordó este concepto desde el tipo de organización existente en el barrio, y como contribuye la implementación del programa Q.M.B para fomentar esta.

Desde los discursos de los entrevistados se refleja que las instancias de organización vecinal son escasas, y que a través del tiempo estas no se han incrementado. Las instancias reconocidas tienen que ver con las reuniones efectuadas por parte de la junta de vecinos, las cuales se realizan de manera irregular, y en donde señalan que siempre participan los mismos, además, se percibe bajo interés por parte de los entrevistados para integrarse a participar en estas reuniones. Lo anterior, da cuenta de las pocas organizaciones comunitarias existentes al interior del barrio.

Pese a lo señalado, destacan que con la implementación del programa Q.M.B, se ha visto un aumento de reuniones y espacios de interacción tales como: talleres y actividades, lo cual es percibido como favorable para su sector.

La primera fase del programa Q.M.B supone un “proceso de diagnóstico y construcción participativa de vecinos y equipos técnicos para definir un proyecto integral de recuperación del barrio”55, como parte de este proceso

se conforma con los vecinos una organización llamada Consejo Vecinal de Desarrollo (C.V.D), “quien junto con el Municipio y la SEREMI MINVU suscriben al cierre de la fase un Contrato de Barrio” en donde se establecen

los compromisos a ejecutar, y el C.V.D esta a cargo de velar por estos compromisos.56 El programa Q.M.B, debe fomentar la organización social

55CHILE, Ministerio de Vivienda y Urbanismo. 2007. Términos de Referencias Fase I. 2p 56CHILE, Ministerio de Vivienda y Urbanismo. 2007. Términos de Referencias Fase I. 2p.

71 dentro del barrio, y es por ello que la conformación del C.V.D, además de ser un fin, pasa a ser un medio para fomentar la organización en el barrio.

Es decir, la organización vecinal es uno de los objetivos desde la implementación del programa en el barrio, en donde constituyen una organización de tipo formal, la cual debe continuar promoviendo la organización vecinal.

Desde el discurso de los vecinos, se vislumbra el apoyo a la organización vecinal a través del aumento de reuniones, sin embargo, no se distingue explícitamente el propósito de éstas; ni tampoco se reconoce al C.V.D como organización formal parte de la implementación del programa, tan sólo se valora la intención de fomentar la unión entre los vecinos, y además se percibe como un lugar de apoyo para los residentes del sector.

Por lo cual, pese a distinguirse un fomento de instancias de organización vecinal a través de las reuniones y actividades, aún no se percibe una información clara acerca de los objetivos del programa, ni un fomento a la organización colectiva en el barrio, lo que conlleva a evaluar dos aspectos, por un lado el sentido actual que otorgan los vecinos a la organización vecinal, y por otro, las estrategias utilizadas desde el programa Q.M.B para educar a la comunidad con respecto al C.V.D, u organización vecinal.

En el primer aspecto, se percibió un sentimiento positivo hacia la organización vecinal, sin embargo, una desmotivación o falta de interés al momento de hacerse participe de esta, es decir, se visualizan problemas del ámbito de participación social (ámbito que será abordado en párrafos posteriores). A nivel de las estrategias implementadas por parte del programa Q.M.B, se vislumbra debilidad por parte de estas, lo que se expresa en la desinformación o desconocimiento por parte de los entrevistados en cuanto a

72 los objetivos de organizarse como vecinos, al C.V.D, y lo primordial que resulta esta organización para el funcionamiento del programa en el barrio.

En relación a la comunicación, esta fue abordada de manera general, es decir, desde las interacciones cotidianas que se dan entre los vecinos del barrio, no obstante, también se vislumbró percepciones de comunicación a nivel organizacional. Posteriormente, se presenta como interviene que el programa Q.M.B la comunicación.

Desde la comunicación existente en el barrio, la mayoría de los vecinos entrevistados declararon que ésta no se daba de forma fluída, ni cercana, y además que existe la presencia de vecinos conflictivos al interior del barrio con los que se evita el contacto. Pese a esto, se reconoce que la interacción se da de manera permanente, de igual forma, se distingue que a mayor cercanía de vivienda mejor es el grado de comunicación, mientras que a mayor lejanía, el grado de comunicación es casi nulo.

La calidad de comunicación desde el ámbito vecinal “…trasciende lo administrativo e incluye el conjunto de relaciones que se establecen entre sus habitantes entre sí…”57, reflejándola desde el discurso de los

entrevistados, las relaciones sociales existentes se dan principalmente por los encuentros cotidianos con los vecinos, los cuales aumentan a mayor cercanía física entre viviendas, por ende, el espacio físico, la proximidad influye en las relaciones de vecindad, en donde la comunicación es mayor, debido a que comparten mas experiencias cotidianas.

57LILLO, HERRANZ, N, ROSELLÓ N. 2001. Capítulo III Objeto del T. Social Comunitario. En: MANUAL PARA EL TRABAJO SOCIAL COMUNITARIO. Madrid. Nancea. pp 94.

73 Por otra parte, se aprecia que esta misma proximidad física de las viviendas puede ser un factor que influye en que se visualicen vecinos conflictivos, ya que muchas veces los conflictos o formas de vivir de las familias se dan a conocer en el barrio.

A nivel de barrio se reflejan problemas de desintegración, ya que las relaciones sociales entre ellos dependen en gran medida de la cercanía física, expresándose una mejor relación entre los vecinos residentes del mismo block, mientras que con los vecinos de otros blocks esta es casi nula. Lo cual refleja que al interior del barrio los mismos habitantes han generado otros límites de convivencia o vecindad propios de los barrios. 58

Considerando las relaciones sociales existentes del barrio con la estructura urbana en general, podemos relacionar los párrafos anteriores con lo acontecido a nivel de ciudad, en donde el crecimiento acelerado y modelo global de mercado repercutió en varios aspectos entre ellos la desintegración59. A nivel de este barrio, podemos reflejar que se repite este patrón, lo que se puede asociar con lo mencionado en el ítem de organización vecinal, en donde los espacios de organización vecinal son considerados escasos, lo cual repercute en las posibilidades de relación entre vecinos de otros blocks.

La comunicación a nivel organizacional que se logró visualizar desde algunos entrevistados, fue que pocas veces se llegaba a acuerdos en las reuniones por diferencias de opinión entre los vecinos, lo que desmotivaba a la participación en futuras reuniones. Lo mencionado puede expresar la heterogeneidad existente al interior del barrio, y las pocas estrategias para enfrentar el conflicto al interior de las reuniones.

58ROSSI, A. 1982. “La Arquitectura de la Ciudad”. Barcelona. Gustavo Pili. 118p-

59 JORDA, R, SIMIONE, D. 2003. Capitulo III "Pobreza y Ciudad. En: CEPAL. Gestión Urbana para el Desarrollo Sostenible en América Latina y el Caribe. Santiago de Chile. pp. 43.

74 Desde el programa Q.M.B, el ítem comunicacional pretende “… que los diversos vecinos estén informados de los acontecimientos que suceden en el barrio y su entorno, articulándose una red de comunicación efectiva dentro del barrio”.60 Es decir, se afronta el tema comunicacional a nivel informativo,

no de interacción o relacional entre los vecinos, ya que se deduce que esta es abordado, dentro del trabajo organizacional y de participación social.

Ante esto desde los entrevistados, se refleja una deficiencia de la intervención del programa ya que no se ha logrado una red de comunicación efectiva, que permita mantener a los residentes del barrio informados acerca del programa. Reflejándose una insuficiencia de acciones para abordar el tema comunicacional.

En cuanto a la seguridad y confianza entre vecinos del barrio, se consideró el sentimiento entre vecinos, el nivel de seguridad, y posteriormente la evaluación con respecto a las acciones generadas desde el programa Q.M.B para la intervención es este tema.

Se presencia la existencia de confianza tan sólo desde algunos de los vecinos entrevistados, y al igual que en la comunicación, la confianza expresada se da entre vecinos cercanos. Reafirmando como factor potenciador de lazos, la influencia del espacio físico en las relaciones de vecindad existente.61

El nivel de seguridad percibido en el barrio es bajo, debido a ser un sector vulnerable, con presencia de tráfico y consumo de drogas; ante lo cual la prevención es a nivel individual, evitando concurrir a sectores conflictivos, en horarios nocturnos, además evadiendo la relación con los vecinos

60 CHILE, Ministerio de Vivienda y Urbanismo. 2007. Términos de Referencias Fase I. 13p. 61 LILLO, HERRANZ, N, ROSELLÓ N. 2001. Capitulo III Objeto del T. Social Comunitario. En: MANUAL PARA EL TRABAJO SOCIAL COMUNITARIO. Madrid. Nancea. pp 94.

75 conflictivos. A nivel comunitario, no se distinguieron acciones vecinales de prevención, ni interacción con instituciones encargadas del tema de seguridad.

Es necesario, referirnos a que este barrio consta de viviendas básicas, es decir, uno de los tanto creados dentro del proceso de urbanización creciente. Específicamente, en Santiago la evidencia empírica muestra que esta es una ciudad en extremo desintegrada socialmente, “…lo cual repercute considerablemente en su condición de vulnerabilidad, y exclusión social”62.

Desatando problemas a nivel de educación, empleo, salud, lo cual a la vez influye en el desarrollo de conductas riesgosas de personas con bajo nivel de apoyo a nivel emocional y familiar.

Ante lo cual, podemos manifestar que el bajo nivel de seguridad existente en este barrio se puede repetir en otros barrios con similares características sociodemográficas, respondiendo a fenómenos sociales acontecidos a nivel global tales como procesos de contracción económica, transmisión inter- generacional, actuando como factores de desintregración social, exclusión y segregación. 63

Pese a contar con instituciones y redes de apoyo cercanas geográficamente, los entrevistados reconocen no utilizarlas en el tema de seguridad, ya que refieren que es un problema instaurado, y por parte de algunos pocos, con los cuales no tienen ningún tipo de contacto.

Lo anterior muestra una posición de aislamiento y desesperanza abordada desde el barrio para enfrentar los problemas de inseguridad que presentan, reflejando, a la vez falta de confianza en la busca de soluciones a nivel

62 JORDA, R, SIMIONE, D. 2003. Capítulo III "Pobreza y Ciudad. En: CEPAL. Gestión Urbana para el Desarrollo Sostenible en América Latina y el Caribe. Santiago de Chile. pp. 93.

63 OLEA, F. 2002. Pobreza urbana y políticas publicas en el área Metropolitana de Santiago. Chile, Colección Ciudad y Territorio. 8p.

76 colectivo o por medio de apoyo institucional, dejando que el consumo de drogas, y riñas sea parte del espacio colectivo en que residen.

La primera fase del programa Q.M.B pretende que las acciones generadas “fortalezcan la identidad barrial y los vecinos se sientan más seguros en los espacios públicos del barrio”.64 Abordando el concepto de

seguridad no solo como la ausencia de delincuencia y temor a ella, ni atribuible a causas únicas, sino que es el resultante de la interacción compleja de diversos factores entre los cuales se identifican los de orden social, institucional y aquellos relacionados con el entorno urbano, o factores medioambientales. 65

Desde los discursos de los entrevistados se destaca que el mejoramiento de la infraestructura del barrio, incidirá en la percepción que se tenga del entorno; desde en el ámbito social, señalan que a través de las reuniones y actividades comunitarias se aumentara la interacción entre los vecinos, lo cual a la vez favorecerá la seguridad y confianza entre ellos. Lo mencionado expresa que las expectativas de mejoramiento de barrio provienen de la ayuda externa, en este caso del programa Q.M.B, y no depende de los residentes del barrio, lo que responde a la lógica asistencialista utilizada desde las instituciones.

Para el programa Q.M.B la identidad barrial, se enfoca en el rescate de la historia local, la resignificación de los hitos y espacios, los procesos de apropiación del entorno y en general a todas las líneas de trabajo que se generan desde el componente social apuntan directamente en los sentimientos de pertenencia de los individuos hacia el barrio, la ciudad y a la sociedad en general. A través de su intervención, el programa pretende

64 CHILE, Ministerio de Vivienda y Urbanismo. 2007. Términos de Referencias Fase I. 13p. 65CHILE, Ministerio de Vivienda y Urbanismo.2006. Programa de Recuperación de Barrios. 9 p.

77 contribuir a revertir los procesos de descomposición social, desconfianza frente al Estado y procesos democráticos 66

En este caso la vida colectiva reflejada se constituye principalmente de los encuentros cotidianos que se mantienen con su entorno cercano; ya que la organización vecinal como lo mencionamos se ve totalmente aminorada.

Sin embargo, se manifiesta debilidad por parte las acciones efectuadas por el programa Q.M.B, ya que a que pesar de contribuir a la realización de acciones comunitarias, aun no logra involucrar a más residentes. Por otra parte, para fomentar la organización vecinal se refleja falta de capacitación y empoderamiento al C.V.D para que este sea capaz de integrar o información de manera eficiente al resto del barrio.

5.5 Recuperación de espacios públicos.

Es necesario destacar que el espacio es el “lugar practicado”. De esta forma la calle geométricamente definida por el urbanismo se transforma en espacio por la intervención de los caminantes. Es decir, tiene una relación directa con las experiencias vividas por las personas, ante lo cual es imposible disociar a las personas con el lugar. 67

La recuperación de espacios públicos es una de las bases para la implementación del programa Q.M.B, ya que reconoce que los acelerados procesos de urbanización han repercutido en la desintegración de los barrios, por lo cual a través de la recuperación de espacios públicos, considerados desde el programa como bienes nacionales de uso público, destinados al

66CHILE, Ministerio de Vivienda y Urbanismo.2006. Programa de Recuperación de Barrios. 14 p.

67LÓPEZ, V. 2003. “Sociedad Civil, Participación y Democracia”, Revista de Trabajo Social. Articulo Nº 73: 46.

78 esparcimiento, lugar de relación e interacción colectiva, contribuirá a la integración social del barrio.68

Para aproximarnos a esta dimensión, la recuperación de espacios públicos fue vista desde tres focos, el primero en relación a la mantención y cuidado que tienen los vecinos con sus espacios públicos existentes, como segundo el sentido que le otorgan a las acciones implementadas por el programa Q.M.B, y posteriormente el sentido de pertenencia que sienten con su entorno.

En relación al primer punto, los entrevistados refirieron que la mayoría de los residentes cuidaban y mantenían los espacios públicos existentes, los principales ejemplos lo hicieron con respecto al tema de la basura, distinguiéndose una desmotivación o despreocupación con otros temas como lo son: pintura, rejas, bancas; temas de seguridad, etc.

Además es necesario señalar que se visualiza y se reconoce a la vez la falta de equipamientos comunitarios claves en el barrio tales como: juegos infantiles, áreas verdes, sede comunitaria. El último caso señalado conlleva a tener que realizar las reuniones en los pasillos de los block, o en la actualidad en la oficina del programa.

Por otra parte, los entrevistados declaran que la reconstrucción o construcción de equipamientos comunitarios fomentará el cuidado de estos, y a la vez se generará más participación.

Para la morfología social, “el barrio es una unidad morfológica y estructural; está caracterizado por cierto paisaje urbano, cierto contenido

68CHILE, Ministerio de Vivienda y Urbanismo.2006. Programa de Recuperación de Barrios. 9 p.

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social y una función propia; de donde un cambio de uno de estos elementos es suficiente para fijar el límite del barrio”69.

De acuerdo a lo mencionado, podemos señalar que el barrio actual se caracteriza por contar con pocos espacios de esparcimiento, y que el contenido social existente descrito por los entrevistados se caracteriza principalmente por las relaciones cotidianas de vecinos cercanos, por lo cual, generar o recuperar equipamientos comunitarios será un factor promotor de nuevas relaciones sociales en el barrio.

El Plan de Gestión de Obras (P.G.O) implementado por el programa Q.M.B tiene por objetivo general “definir, planificar e implementar todas las acciones necesarias para la recuperación físico-urbana del barrio, a través del mejoramiento o dotación sustentable de equipamientos y espacios públicos, que contribuyan a fortalecer los vínculos comunitarios y que faciliten la integración urbana”.70Cabe destacar, que durante la primera fase de

implementación del programa tan solo se definen y planifican las obras a ejecutar en las posteriores fases. Este proceso debe ser construido en conjunto con la comunidad.

Ante lo cual, podríamos reflejar una deficiencia durante el proceso de planificación, ya que los entrevistados señalan no haber participado de aquel proceso, es decir, el conjunto de las acciones definidas desde el P.G.O son desconocidas por parte de los entrevistados, lo que reafirma la falta de entrega de información efectiva desde el programa, a la vez la baja participación de los entrevistados. No obstante, y pese a la baja participación se distingue como proyecto principal la construcción de una sede social, lo que tiene una significación altamente positiva en relación con la organización vecinal de su barrio, refiriendo que este lugar permitirá aumentar y mejorar la

69ROSSI, A. 1982. La Arquitectura de la Ciudad. Barcelona. Gustavo Pili. 118p.

80 organización vecinal en su barrio. Es necesario, destacar la relevancia de contar con una sede social dentro de las comunidades, ya que estos lugares es en donde se reúnen y organizan los vecinos, claramente, la falta de este equipamiento es uno de los factores que puede influir en la baja organización y participación vecinal.

Otro de las acciones distinguidas desde los entrevistados tiene que ver con los talleres deportivos incentivados por el programa Q.M.B, promoviendo la utilización de la cancha por parte de los niños, uno de los pocos espacios de esparcimiento existentes con que cuentan los vecinos. Lo cual, da cuenta de la valoración positiva hacia el deporte desde los entrevistados. Por otro lado, este lugar es reconocido como un lugar inseguro dentro del barrio, en donde el uso y apropiamiento adecuado de este espacio por parte de los vecinos puede revertir esta situación.

El sentido de pertenencia se abordo desde el significado actual que le dan los residentes a su barrio, posteriormente de la valoración que le otorgan a las acciones emprendidas desde el programa Q.M.B para trabajar este aspecto.

En relación al sentido de pertenencia los vecinos entrevistados consideraron entre las principales características que hacen querer a su barrio, es la cercanía geográfica con los distintos servicios tales como: locomoción, establecimientos educacionales, municipalidad, carabineros, consultorio. Lo que expresa la integración sentida al contar con instituciones cercanas geográficamente; debido a que gran parte de los asentamientos de

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