Capítulo 6. Recomendaciones y sugerencias
6.1 Fundamentos básicos para realizar una planeación
Realizar una planeación prospectiva o incluso de otra índole administrativa requiere de un proceso complejo por los aspectos que hay que cubrir, se debe recordar que la planeación prospectiva está enfocada según los ideales del futuro; es un proyecto a largo plazo que las instituciones educativas deben adaptar en su proyecto institucional para estar preparadas ente los retos educativos que el siglo 21 demanda.
Actualmente, las organizaciones tienen que aprender y planear como sistemas
abiertos para sobrevivir, lo mencionan Senge (1997) y Fullan (1998). Por ello, requieren de flexibilidad en la estructura organizacional, lo cual implica una mejora de la calidad e innovación a través de la implementación de diferentes maneras de participación en la organización, la construcción de equipos autogestionados donde el control y la
coordinación se localiza con las personas que realmente hacen el trabajo.
Las personas conforman cada aspecto de la existencia de la organización para lograr cambios importantes, de tal manera que de acuerdo con las observaciones, desarrollo y
resultados de la investigación, el autor de este trabajo se permite proponer algunos elementos que se deben considerarse para poder realizar una adecuada planeación, sin el afán de que se tome como un a guía o instructivo pues cada organización educativa tiene sus propias necesidades y dificultades.
1. Las actitudes. Son cruciales al enfrentarse al reto del cambio institucional, ya que se deben reorientar las actitudes de los directivos en primera instancia. Como se constató en la investigación, si los directivos no mantienen entre ellos una misma línea de liderazgo, de comunicación y de motivación hacia su personal se puede afectar la organización y el desempeño de las actividades. De tal forma se debe procurar que:
• El autoritarismo sea reemplazado por una dirección que facilita la autogestión.
• El mando sea reemplazado por la confianza.
• La información es privilegiada por la transparencia directiva.
• La responsabilidad es compartida.
No se puede dejar a un lado al personal docente que tiene algunos impedimentos que son los que hasta cierto punto, truncan el desarrollo y logro de los objetivos propuestos, entre ellos:
• Apatía o desmotivación.
• Conflictos internos de índole personal o laboral.
• Individualismo.
• Comunicación coartada o desvirtuada entre directivos – docentes.
• La resistencia al cambio por los propios miembros de la organización.
• La cultura que prevalece al interior de las organizaciones.
• Percepción de la falta de liderazgo asumido por el directivo.
Tales elementos se presentan en las instituciones en mayor o menor grado, en el caso de la escuela estudiada, estos factores estaban presentes como resultado de una fricción entre el personal directivo y docente. Se debe reflexionar sobre las condiciones
organizacionales de la institución y percibir los aspectos que deben cambiarse, ya que de lo contrario como se encontró en el presente estudio, a causa de los problemas la escuela perdió la imagen social que tenía, su matrícula e incluso su nivel de enseñanza comenzaba a verse limitado y carente. El cambio se previó a tiempo y se pudieron buscar alternativas de solución, donde el compromiso general entre los integrantes de la institución fue
determinante.
2. Los procesos. Una vez iniciado el trabajo con las actitudes se pudo iniciar el desarrollo de las fases de la planeación, tales procesos fueron analizados y
planeados de manera que cada sesión arrojara un producto teórico para conformar el proyecto, pero a la vez se lograra aumentar la motivación y compromiso de los docentes y directivos.
Después de las diferentes etapas de cada proceso, los pasos recomendables a seguir para que se pueda lograr una planeación productiva y con éxito son:
• Un cambio desde el interior de la escuela, ya que en muchas ocasiones no se
reconocen los conflictos organizacionales ni sus efectos en la vida de los alumnos o la comunidad. El tratar de adaptar o cambiar la escuela sin considerar su contexto,
puede tener grandes repercusiones. “Es un factor que si no se aplica correctamente, lejos de promover el crecimiento profesional, puede destruir creencias, costumbres e ideología en general, y sus consecuencias podrían afectar negativamente el liderazgo del directivo” (Fullan,1997, p.147).
• Explicación al personal del por qué del proyecto, los objetivos y las metas. Es importante que se deje claro al personal los objetivos del proyecto, el rol que deben desempeñar y cuál es el nivel de compromiso que se espera de cada uno de ellos, esto con la finalidad de romper el miedo a la innovación y al mismo tiempo que perciban que no se trata de darles más trabajo.
• Motivación constante en el personal para fomentar la conciencia vocacional y social. Durante el proceso de planeación se debe motivar al personal para que hagan su mejor esfuerzo en el trabajo, relacionarse con los demás y revalorar su vocación docente y el impacto que debe proyectar hacia la comunidad.
• Realizar un diagnóstico institucional, que retome por lo menos los tres años anteriores de los resultados de la institución en aprovechamiento, calificaciones, índices de reprobación, bajas, altas, posibilidades de los egresados, formas de evaluación, métodos de enseñanza, organización de comisiones, entre otros. Se recomienda solicitar el apoyo de consultores o investigadores con experiencia en el área.
• Realizar un análisis FODA (Fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas) de la institución y su contexto para poder sustentar los parámetros del futurible y lo factible (se puede consultar a padres y alumnos).
• Analizar la visión y la misión de la institución para que estén acordes a las nuevas expectativas que la institución se plantea; se deben reformular si se considera necesario. Este proceso se debe hacer con el mayor compromiso posible, tomándose el tiempo necesario, pues del análisis de la misión y la visión se partirá para construir el futuro deseable de la institución.
• Planificar sesiones de trabajo para el desarrollo del proyecto. Se sugiere que se realice con todo el personal docente y directivo; si la dinámica no lo permite, se puede trabajar solo en consejo técnico escolar. Las sesiones pueden ser planeadas de forma de seminario, es decir más de tres días consecutivos o en sesiones cortas por espacios semanales, quincenales o mensuales.
• Realizar didácticas o actividades que fomenten la interacción colectiva y el trabajo de equipo, ya que se ha percibido que este proceso facilita la integración entre el
personal y el trabajo colectivo es de gran ayuda para realizar el proyecto institucional.
• Seguir metódicamente los pasos de la planeación, no escatimar en pasos o tiempo, si se ha decidido realizar una planeación de manera prospectiva se debe tener en cuenta que el proceso es largo y requiere invertir tiempo; no se pueden ahorrar pasos ni brincar procesos, la simulación y el compromiso administrativo no se pueden conjugar con un proyecto de esta naturaleza.
• Proponerse alcanzar metas a corto, mediano y largo plazo; las metas deben ser al principio pocas pero consistentes, evaluar periódicamente su impacto y
• Formular estrategias que abarquen los cuatro aspectos fundamentales de la organización (Pedagógico, organizativo, administrativo y social).
• Hacer un plan anual por escrito con base en los resultados del análisis donde se engloben las actividades administrativas y académicas de la escuela ( escuela de calidad, plan de lectura, trayecto formativo, evaluación institucional).
• Realizar un organigrama donde se especifique la función de cada persona, las comisiones a desempeñar y lo que se espera que aporte a la institución.
• Dar un seguimiento continuo con evaluaciones en cada esfera organizativa y analizar los aspectos positivos y negativos para poder reestructurarlo posteriormente.
• Al final de cada ciclo escolar, evaluar los logros y establecer nuevas metas, para no perder la continuidad del progreso; el nuevo plan o proyecto debe cimentarse en la experiencia anterior y modificarse para mejorar el proceso.
3. Los modelos de organización, de preferencia de forma participativa; ya que estos aprovechan la libertad y su potencial para la creatividad, lo cual es esencial para la supervivencia de organizaciones las dentro de un ambiente sensible y cambiante. La aplicación de estos modelos de organización participativa, es posible y otorga múltiples beneficios, pero se requiere de la participación conjunta y comprometida de los actores involucrados para lograr cambios sustantivos a nivel institución y posteriormente, a nivel social.