La producción agrícola puede ser muy importante para el PCI por el nivel de la agricultura de subsistencia en muchos países. Aún en los países que no tienen un sector de subsistencia importante, el autoconsumo de la producción de los agricultores puede ser lo suficientemente grande para ameritar la realización de estimaciones específicas que se incluyan en el gasto de consumo final de los hogares y en el PIB. El precio de mercado que debe imputarse a la producción por cuenta propia es el precio que se pagaría por los productos en el predio (i.e., excluyendo costos de transporte y márgenes de comercialización)
Gastos netos en el exterior
SCN 1993, párrafos 9.70—9.71
Las fuentes de datos para gastos de consumo final de los hogares generalmente no pueden distinguir si los bienes y servicios han sido comprados por residentes o no residentes. Además, es necesario verificar los datos de la balanza de pagos para determinar el nivel de compras en el extranjero por parte de residentes. Como consecuencia, muchos países hacen un ajuste por “compras netas en el exterior” en su gasto de consumo final de los hogares, en lugar de asignar estos gastos a los grupos relevantes de productos en el gasto de consumo final de los hogares. Para el PCI, es importante tratar estos ajustes en forma consistente para todos los países. Idealmente, el ajuste debe asignarse entre los diferentes tipos de producto dentro del gasto de consumo final de los hogares. Si no es posible hacerlo, será necesario extraer las ventas hechas por no residentes en la economía local y por residentes en el extranjero de las categorías de productos relevantes y estimar las compras netas en el extranjero con el fin de mantener la consistencia entre países al calcular las PPAs.
El gasto de consumo individual de los hogares se refiere a los gastos hechos por hogares residentes. Por lo tanto, debe incluir las compras de bienes y servicios hechas por hogares residentes cuando viajan al extranjero y excluir las compras de bienes y servicios en el mercado doméstico hechas por hogares no residentes cuando visitan el país. En la práctica, muchos países tienen dificultades para asignar estas compras a las categorías adecuadas del gasto detallado, y por lo tanto su valor neto se muestra en una línea de ajuste por gastos netos en el extranjero (es decir, compras en el extranjero realizadas por residentes menos compras por no residentes en el mercado doméstico). En el PCI 2005, los gastos netos de residentes en el extranjero como componente del gasto de consumo final de los hogares no se reportó en forma consistente por los países participantes. En muchos casos se reportó un gasto de cero para este rubro, indicando ya sea que se asignó entre los componentes relevantes del gasto de consumo final de los hogares o que quizá no había sido estimado, mientras que otros países se reportó un valor distinto de cero (a veces positivo, a veces negativo). En general este rubro era relativamente pequeño, pero en algunos casos era bastante significativo. El gasto neto de residentes en el extranjero puede ser positivo o negativo, dependiendo de si el gasto de los visitantes al país es mayor o no al gasto de residentes que van al extranjero. Dos aspectos problemáticos son: primero, la consistencia entre las diferentes maneras en que los países manejan este rubro, y segundo, las complicaciones derivadas de tener que tratar con un valor negativo en el cálculo de las PPAs
para el gasto de consumo final total de los hogares. Con el fin de contar con un tratamiento consistente y sencillo, se propone que los valores diferentes de cero que se reporten en este rubro en el PCI 2011 se distribuyan entre los productos relevantes en el consumo final de los hogares. Las oficinas regionales serán responsables de distribuir los gastos netos en el extranjero entre los encabezados básicos relevantes. Los resultados para cada país serán proporcionados a las oficinas nacionales de estadística relevantes con el fin de recibir sus comentarios antes de utilizarlos en la compilación de los resultados del PCI.
El proceso es sencillo pero se basa en un conjunto de supuestos. Un supuesto razonable es que todo el monto neto se relaciona con el turismo internacional, de manera que el marco de las cuentas satélites del turismo (CST) proporciona un punto de partida para su asignación. Las definiciones de las CST no pueden ser utilizadas directamente porque incluyen tanto turismo internacional como nacional. Los productos en las CST se dividen en “bienes y servicios característicos” y “bienes y servicios relacionados”. Los que se definen como bienes y servicios característicos tienen una alta incidencia en las compras de turistas, mientras que los bienes y servicios relacionados son hasta cierto punto comprados por turistas pero en menor grado que los productos característicos. Idealmente, los dos flujos brutos subyacentes en el gasto neto de residentes en el extranjero se distribuyen con base en las CST de cada economía. Sin embargo, muy pocos países tienen CST, lo que implica que cualquier asignación tiene que ser arbitraria. Para minimizar el efecto de asignaciones erróneas, un rango amplio de productos debe ser incluido de manera que las PPAs para un solo producto no puedan tener un impacto excesivo en las PPAs generales para todo el gasto de consumo final de los hogares. Por ejemplo, la mayoría de los productos alimenticios deben incluirse, ya que los alimentos son un rubro importante de consumo de los turistas. Los productos característicos que deben excluirse de la asignación son los que tienen más probabilidades de ser adquiridos principalmente por turistas nacionales (automóviles, objetos duraderos para recreación tanto en interiores como al aire libre, etc.).
La última categoría (productos médicos) contiene tipos de gasto que la mayoría de los turistas espera no incurrir. Inevitablemente, sin embargo, los turistas se enferman o padecen problemas dentales que requieren tratamiento inmediato, o participan en accidentes que requieren servicios paramédicos u hospitalarios. Por lo tanto, los cuatro servicios médicos deben incluirse.
El siguiente cuadro muestra los productos sobre los que los gastos netos de residentes en el exterior se distribuyen, en proporción con los gastos registrados en las cuentas nacionales de cada país.
Bienes y servicios característicos Prendas de vestir Servicios recreativos y deportivos Servicios culturales Servicios de alojamiento Transporte de pasajeros por ferrocarril Transporte de pasajeros por carretera Transporte de pasajeros por mar y vías acuáticas interiores Transporte de pasajeros combinado Seguros Bienes y servicios relacionados Arroz, cereales, pan, y otros productos de panadería Productos de pasta Res, ternera, puerco, cordero, carnero, cabrito, aves
Pescado y mariscos (frescos, refrigerados, congelados, preservados, procesados) Leche fresca, leche preservada, y otros productos de leche Productos lácteos (queso, mantequilla) y huevos Frutas y verduras (frescas, refrigeradas, preservadas, procesadas) Azúcar, mermeladas, jaleas y miel Repostería, chocolate y helado Café, té y cacao Agua mineral, bebidas gaseosas, jugos de frutas y verduras Cerveza, vino y bebidas espirituosas Servicios de teléfono y telefax Juegos de azar Productos médicos Servicios médicos Servicios dentales Servicios paramédicos Servicios de hospital
Capítulo 15: Algunas áreas problemáticas
Bienes y servicios de difícil comparación
En la recolección de precios, varias áreas se consideran “de difícil comparación" debido a las dificultades en especificar y obtener precios que se consideren representativos en cada país y en compararlos. Éstos incluyen vivienda, salud, consumo del gobierno, arriendos imputados para viviendas habitadas por sus dueños, construcción no residencial, y maquinaria y equipo, algunos de los cuales se han mencionado anteriormente. Los bienes y servicios pueden ser clasificados como de difícil comparación debido a problemas conceptuales o prácticos. Por ejemplo, la mayoría de los servicios del gobierno caen en esta categoría debido a que el tratamiento conceptual consiste en medir la producción como suma
de los insumo y no existen precios de mercado de la producción que puedan ser observados. Por otra parte, los problemas prácticos asociados con la especificación y toma de precios de productos comparables hace que la mayoría de la formación bruta de capital fijo se considere de difícil comparación. Es importante notar, sin embargo, que el PCI no es único en este sentido. Por ejemplo, la recolección de precios requeridos para los deflactores utilizados en la compilación de volúmenes de construcción en las series de tiempo de cuentas nacionales también es un ejercicio difícil en la práctica. La mayoría de los proyectos de construcción son únicos, por lo que es imposible utilizar un enfoque estándar para levantar precios de los mismos productos entre un periodo y el siguiente con el fin de calcular índices de precios. La solución en las series de tiempo de cuentas nacionales consiste en recolectar precios de los principales insumos y ponderarlos para obtener un deflactor para cada tipo de proyecto de construcción, u obtener precios para modelos que sean aproximadamente representativos de una gama de proyectos de construcción. Ninguno de los dos enfoques es ideal. El enfoque de precios de los insumos ignora cambios de productividad en el tiempo o requiere que los precios se ajusten de manera explícita para reflejar cambios en la productividad, lo cual es una tarea difícil y poco precisa. El enfoque de obtención de precios de modelos es caro, y los modelos deben ser re‐ especificados periódicamente para asegurar que permanezcan tan relevantes como sea posible en relación con las condiciones actuales de la industria. En el PCI, los problemas se magnifican por la necesidad de asegurar que las especificaciones se relacionen con productos de construcción que sean tanto representativos de la industria de la construcción dentro de cada país como comparables entre países. El objetivo principal del PCI es obtener la mejor medida posible de los gastos reales en construcción a un costo asequible. Un nuevo método de levantamiento de precios para proyectos de la construcción está siendo investigado para su uso en el PCI 2011.
Los bienes y servicios de difícil comparación figuran en forma prominente en la lista de los componentes de cuentas nacionales en los que se requieren esfuerzos especiales para asegurar la consistencia entre la base de valoración de las estimaciones de cuentas nacionales y los precios utilizados en el cálculo de las PPAs. Otras áreas afectadas por inconsistencias potenciales entre los valores de cuentas nacionales y los precios usados en el cálculo de las PPAs son: • Compra de vehículos automotores; • bienes producidos para autoconsumo; • bienes y servicios ofrecidos como ingreso en especie; • gasto de consumo individual de las ISFLSH.
Algunos contadores nacionales pueden sorprenderse por algunas omisiones en esta lista. Típicamente, en la contabilidad nacional, es difícil obtener valores para existencias y para adquisiciones de objetos valiosos, así como recolectar los precios necesarios para deflactarlos. Sin embargo, el PCI adopta un enfoque indirecto para producir las PPAs de estos agregados. Los volúmenes basados en PPAs para existencias y objetos valiosos se basan en PPAs indirectas y no en precios específicamente relacionados con los encabezados básicos de estos agregados. Estas PPAs indirectas se denominan “PPAs de referencia”, y se definen como las PPAs basadas en los precios recolectados para otros encabezados básicos. Por ejemplo, las PPAs de referencia para inventarios en la región Asia‐Pacífico se basaron en las PPAs para bienes duraderos y no duraderos de la formación bruta de capital fijo (excepto los encabezados básicos con PPAs de
referencia). En todas las regiones, las PPAs de referencia para las exportaciones y las importaciones de bienes y servicios fueron los tipos de cambio. Los volúmenes de un conjunto de otros agregados también se basarán en PPAs de referencia en el PCI 2011. No obstante, éstas se relacionan en forma menos indirecta que las descritas arriba (p.ej. las PPAs para gasto en bienes de capital correspondientes a “otro equipo de transporte” se basan en un promedio ponderado de las PPAs de los principales productos de equipo de transporte.).
Capítulo 16: Actividades de cuentas nacionales
El PCI ofrece una oportunidad para que los países mejoren sus cuentas nacionales debido a la importancia especial que tienen las estimaciones del gasto real del PIB. El PCI también ofrece un incentivo para que los países que no tienen cuentas nacionales (o cuyas cuentas estén rezagadas varios años) produzcan un conjunto de cuentas o las actualicen a 2011. Algunos puntos importantes en este contexto son los siguientes. Primero, los países que no tengan cuentas nacionales probablemente necesitarán ayuda para producirlas. Los Coordinadores Regionales serán responsables de organizar esta ayuda, con el apoyo de la oficina global. En segundo lugar, los países que participaron en la ronda 2005 del ICP pero que no han mantenido sus cuentas plenamente desde entonces tendrán un punto de partida razonable para actualizar sus estimaciones del PIB a 2011 y mejorarlas en el proceso. En tercer lugar, las estimaciones requeridas para el PCI son las estimaciones del PIB por gasto, y algunos países sólo tienen estimaciones del PIB basadas en la producción, de manera que se requiere realizar esfuerzos para identificar las fuentes de datos que pueden estar disponibles para apoyarlos en la producción de un PIB basado en el gasto. Los países recibirán ayuda en este sentido.
Los coordinadores regionales deberán evaluar la capacidad de los países en sus respectivas regiones en relación con su nivel de preparación para generar datos de cuentas nacionales a nivel de encabezados básicos. En general, las regiones pueden dividir a los países en grupos, dependiendo de la calidad de sus cuentas nacionales. Este agrupamiento debe también discriminar entre los que ya han demostrado tener un sistema robusto y oportuno para la elaboración de cuentas nacionales y que por lo tanto están en posición de proporcionar desgloses detallados del gasto a nivel de encabezado básico con poco apoyo externo, y los que probablemente requerirán ayuda extensiva para producir estas estimaciones.
Se le pedirá a todos los países que revisen sus datos de cuentas nacionales para el PCI en relación con los siguientes aspectos, de manera que los coordinadores regionales puedan evaluar las implicaciones para sus respectivas regiones y proporcionar asesoría a países individuales sobre la mejor forma de avanzar en el mejoramiento de sus cuentas nacionales dentro del marco de la contabilidad nacional.
Los contadores nacionales:
• identificarán todos los principales productos o, si no se especifican productos importantes para un país dentro de un encabezado básico en particular, identificarán los productos más representativos en la lista de productos cuyos precios serán recolectados dentro de cada encabezado básico;
• deberán ser plenamente conscientes de las actividades que llevarán acabo los estadísticos de precios cuando desarrollen las listas de productos:
• para ayudar en el desarrollo de las listas de productos, los contadores nacionales deberán identificar los productos más representativos en cada encabezado básico dentro de las cuentas nacionales, en particular estableciendo qué productos tienen relevancia especial para las cuentas, de manera que se pueda evaluar la inclusión potencial de los productos más importantes de cada país en la lista regional de productos;
• los contadores nacionales deberán usar los precios recopilados en el PCI y recolectar datos y otro tipo de información sobre todos o los principales productos de la lista de productos del país que pueda ser útiles para elaborar/validar sus datos del PIB;
• asimismo, los datos de cuentas nacionales que estén disponibles antes de que se realice el levantamiento de precios del PCI deben estar documentados en forma adecuada y utilizados como apoyo en la edición de los formularios de levantamiento de precios; • realizar con tiempo los levantamientos de datos para generar estimaciones del PIB de 2009
(provisional), 2010 (preliminar) y 2011 (pronóstico) que permitan resolver problemas de datos antes de la recolección final para el año de referencia 2011,
• preparar una matriz de disponibilidad de datos para todos los productos en las listas de productos o al menos para los principales productos, la cual deberá incluir métodos propuestos para pronosticar hasta 2011 en caso de que los datos estén disponibles sólo para años previos;
• las filas de la matriz deberán incluir detalles sobre los productos, mientras que las columnas deberán mostrar el tipo de datos disponibles, con el fin de ofrecer una visión sobre el mejor tipo de información que puede ser utilizada en cada encabezado básico; • Implementar el enfoque de corriente de bienes (oferta y utilización de productos a través de
producción, importación, consumo final, formación de capital y exportaciones) para los principales productos bajo cada encabezado básico. En este nivel de detalle, es inevitable que el enfoque tenga que ser aplicado en forma aproximada, debido a la falta de información básica confiable.
• Implementar un sistema de monitoreo de precios para cada producto en la lista de productos a recolectar en el PCI (productos de consumo de los hogares, materiales de construcción, maquinaria y equipo) mostrando la dinámica de precios desde importaciones hasta la producción y los empleos finales;
• llevar a cabo actividades para determinar los precios/costos y gastos en áreas de difícil comparación: servicios de salud públicos y privados, servicios de educación públicos y privados, remuneraciones de asalariados, vivienda, ISFLSH, construcción y equipo.
• Crear un mapa, un diagrama de flujo, o un cuadro mostrando los vínculos entre datos básicos, fuentes de datos, vintage data, métodos de estimación y valores del gasto del PIB utilizados en 2005
• actualizar el diagrama de flujo de metadatos de cada año subsiguiente (2006, 2007, 2008, 2009, 2010 y 2011);
• compilar cuadros simplificados de oferta‐utilización (COUs) en un nivel razonable de desagregación
• actualizar el vector de desglose del PIB para el año de referencia 2011, construido sobre la base de los puntos anteriores.
Tres principales componentes del PIB pueden tener potencialmente valores negativos (variación de existencias, adquisiciones netas de objetos valiosos, y comercio exterior neto). Los datos de cuentas nacionales recolectados no deben estar restringidos a estas cifras netas; los encabezados básicos incluirán inventarios de apertura y de cierre, adquisiciones y disposiciones de objetos valiosos, y exportaciones e importaciones de bienes y servicios. No obstante, el problema del manejo de números negativos en el momento de agregar las PPAs seguirá presente. Su impacto dependerá de la fórmula utilizada para la agregación, donde el método EKS requiere el mayor grado de intervención para manejar datos negativos. La Oficina Global proporcionará en su momento instrucciones detalladas sobre los procedimientos a seguir para agregar las PPAs.
Uno de los principales problemas que surgirán para obtener los datos de cuentas nacionales es que los países por lo general no elaboran sus cuentas nacionales con el nivel de detalle requerido para obtener directamente los datos para todos los encabezados básicos. Se les pedirá a los países que proporcione sus mejores estimaciones posibles de los valores de los encabezados básicos, aún cuando no sean completamente consistentes con las cuentas nacionales. Es importante enfatizar que dividir uniformemente una categoría de gasto no es satisfactorio (p.ej. asignar 25% de una clase del gasto a cada uno de los cuatro encabezados