3.3.1. Concepto.

Es una ciencia interdisciplinaria que se encarga de estudiar y analizar los fenómenos educativos y brindar soluciones de forma sistemática e intencional, con el propósito de apoyar a la educación en todos sus aspectos para el adelanto del ser humano. Es una actividad humana sistemática, que ubica las acciones educativas y de formación, en donde se plantean los principios, métodos, prácticas, maneras de pensar y modelos, los cuales son sus elementos constitutivos.

La gestión pedagógica constituye un enclave fundamental del proceso de transformación, articulador entre las metas y lineamientos propuestos por el sistema y las concreciones de la actividad escolar

En la gestión pedagógica de la escuela, se propone realizar un aporte académico al debate en torno a la noción de la gestión y sus problemas. Requiere reflexión, participación, acción colectiva, planeación, evaluación y seguimiento, tener un repertorio de procedimientos y estrategias, y la capacidad de seleccionar la más adecuada ante un problema específico, la labor pedagógica exige una acción colectiva e institucional para que tenga éxito.

3.3.2. Elementos que la caracterizan.

Son elementos básicos que a nivel metodológico permiten identificar procesos e instancias que articulan la dimensión institucional- organizativa con la debidamente pedagógica y que en consecuencia resultan, precisas para la puesta en camino de procesos de gestión educativa y pedagógica.

Entre los elementos que caracterizan la gestión pedagógica señalamos las siguientes:

 El liderazgo del director y del supervisor. Recurso humano especializado, que deben tener ideas claras para concebir una nueva forma de vida académica, coordinar con

todos los participantes de la comunidad académica, propiciar una ambiente estimulante de trabajo, formular proyectos en beneficio de su institución, tener una visión futurista de la institución.

 Gestión directiva-autogestión. Entendida la gestión como estrategia de señal en la calidad de la enseñanza, se necesita analizar los niveles y la cobertura de la participación en tanto que permite determinar el papel que desempeñan los sujetos que la integran.

 La autonomía de la escuela y la autogestión escolar. El centro educativo debe convertirse en el lugar donde coinciden las acciones de muchas personas en torno a lo que debería ser la meta común a todos consistente en la educación de los estudiantes.  Proyecto educativo-autonomía institucional. Esta modalidad propicia, por parte de los

profesores, la práctica de una gestión intermediaria en el marco del currículo oficial como espacio formal, a la vez informal, real y simbólico, de la práctica docente. La autonomía institucional se refiere a la adopción y puesta en marcha de una propuesta educativa, y más específicamente curricular, cuya consistencia determinaría la estabilidad político-académica del plantel.

 La democracia y la descentralización en el sistema educativo. La democracia es una estructura que debe ser considerada en todos los niveles del accionar humano, debe estar presente dentro del establecimiento escolar como parte del actuar de todos los involucrados en él.

En lo que sector educativo atañe la democracia debe estar bien encaminada desde los entes reguladores a nivel superior hasta los establecimientos educativos más pequeños.

3.3.3. Relación entre gestión pedagógica y el clima del aula.

Al clima social escolar se lo entiende como el conjunto de características psicológicas y sociales de cada individuo y que puede ser percibido por los demás, el clima escolar además incluye aspectos físicos como la edificación y los espacios escolares así como también los aspectos de interacción que están determinados por las características personales, conducta y las

interrelaciones que se dan en el plantel, entonces la gestión pedagógica está encaminada a la consecución de los recursos humanos económicos para alcanzar los reales objetivos de la educación.

Visto de este modo la gestión educativa sería meramente gerencial, pero un clima social positivo tiene características de distinta índole como son: infraestructura física adecuada, planificación de actividades que motivan la participación de todos los miembros del grupo, inter- comunicación respetuosa en donde se valoran cada una de las opiniones, disposición a aprender y cooperar, interrelaciones que generan un ambiente de confianza.

La institución educativa, busca ofrecer un buen clima escolar, que influya en el rendimiento de los estudiantes, que los actores educativos de gestión se comprometan con la enseñanza- aprendizaje. Un clima escolar positivo genera un espacio estable para cada sujeto en donde pueden expresarse libre y conscientemente, produce un bienestar psicológico a los estudiantes y docentes y los implica en comportamientos saludables, íntimamente ligados y se relacionan mutuamente.

3.3.4. Prácticas didáctico-pedagógicas que mejoran la convivencia y el clima de aula.

Las prácticas didáctico-pedagógicas involucran a nuevas estrategias que permiten que los estudiantes, no solo reciban información, sino que sean capaces de modificar y aplicar, de compartir sus inquietudes y de encontrar explicaciones de acuerdo a su visión personal en el proceso de enseñanza aprendizaje.

Entre las prácticas didáctico-pedagógicas están:

 Prácticas expositivas: son la forma tradicional que tienen los docentes de dictar una clase. Por ejemplo: clase magistral, conferencia docencia, tutorial, interrogatorio, la demostración, la discusión guiada.

 Prácticas Constructivas: Se fundamentan en unos principios epistemológicos relativos a la importancia de la acción constructiva y reflexiva del sujeto en el auto estructuración y reconstrucción del conocimiento. Son de diferentes formas, por ejemplo: el taller, lectura Independiente dirigida, trabajo por proyectos, la enseñanza problemática, laboratorios.

 Prácticas lúdicas: Son aprendizajes divertidos, pero que incluyen un trabajo serio y riguroso y en el marco de unas reglas de participación, con el fin de obtener los aprendizajes propuestos en la planificación de la enseñanza. Por ejemplo: la dramatización, el juego

En las prácticas didáctico-pedagógicas debemos tomar en cuenta estas consideraciones acerca del antes, durante y después del acto educativo, lo que podría mejorar el proceso y por ende la convivencia en el aula.

 Momento proactivo.- Antes de la práctica debemos considerar las características grupales e individuales como: conocimiento, estilo cognitivo, intereses, definición de los objetivos, conocimiento y selección de diversos recursos que podrían utilizarse. Se refiere a estrategias previas al desarrollo de la clase.

 Intervención docente.- Desarrollo flexible de la intervención educativa, adaptando las estrategias a las circunstancias durante la clase.

 Momento pos activo.- Después de la intervención docente, es decir después de la clase, se realiza una reflexión del proceso realizado, de los resultados obtenidos y se determina cambios para mejorar la intervención educativa en próximas oportunidades Entre las claves para lograr una pedagogía efectiva podemos citar las siguientes:

 Disposición al trabajo riguroso y compromiso profesional. El profesor reflexiona sobre su práctica, construye relaciones profesionales y de equipo con sus colegas, asume responsabilidades en la orientación de sus alumnos.

 Altas expectativas sobre sus alumnos. El profesor establece un clima de respeto, aceptación y confianza, manifiesta altas expectativas sobre la posibilidad de aprendizaje y desarrollo de todos sus alumnos.

Clases exigentes en lo académico, procuran que los estudiantes tengan la oportunidad de

aprender todo lo que el currículo define como mínimo.

 Trabajo en equipo. No trabajan solos, muestran su trabajo y comparten las buenas ideas con sus colegas, cuando surgen problemas, se apoyan mutuamente con datos,

materiales didácticos y sugerencias, evalúan los resultados e identifican cuales son las metodologías más efectivas.

 Nada al azar. Planifican bien sus clases, manteniendo un ritmo de trabajo constante, no improvisan, logran una buena implementación curricular.

 Estructuración de las clases. Los objetivos de aprendizaje son claramente explicados al inicio de cada clase, cada clase se enlaza con las anteriores, se aprovecha muy bien el tiempo, evaluando, supervisando y retroalimentando a los alumnos, al final la clase siempre tiene un cierre en que se refuerza lo importante.

 El profesor domina la didáctica de la disciplina que enseña, conoce estrategias de enseñanza para generar aprendizajes significativos, selecciona recursos de aprendizaje congruentes con la complejidad de los contenidos y las características de los alumnos.  Buen manejo de la diversidad. Realizan seguimiento de los avances y problemas de

cada alumno, desarrollan estrategias y brindan apoyo especial a los alumnos con ritmos de aprendizaje distinto.

 Buen manejo de la disciplina. Existen normas claras de convivencia en el aula, se establece un ambiente organizado de trabajo.

 Evaluación permanente. Evalúan constantemente el logro de los aprendizajes que se han planteado, utilizan estrategias de evaluación coherentes con los objetivos de aprendizaje, la disciplina que enseña y el marco curricular.

 Buena organización de la enseñanza. Su vinculación al proyecto educativo, amplia cobertura del currículo, adecuada motivación al planificar, diversidad en las metodologías, estrategias adecuadas, uso de, planificación y evaluación.

Las prácticas didáctico-pedagógicas descritas anteriormente conllevan a mejorar el sistema de enseñanza – aprendizaje, deben ser manejadas y aplicadas por el docente y llegar al objetivo que es captar la atención de sus estudiantes y mejoran la convivencia en el aula.

In document Gestión pedagógica en el aula: Clima social escolar, desde la percepción de estudiantes y profesores del séptimo año de educación básica de los centros educativos: Santa Luisa de Marillac y José Joaquín Olmedo del cantón Antonio ante, en la provincia de I (página 32-37)