• No se han encontrado resultados

Grandes logros que conforman una referencia identitaria

II. ORIHUELA, UNA IDENTIDAD CONSOLIDADA

2. La personalidad de un territorio: Orihuela

2.2 Grandes logros que conforman una referencia identitaria

Con la creación de la diócesis de Orihuela, los problemas de frontera que existían entre oriolanos y murcianos, en un principio deberían desaparecer ya que ahora los límites tanto religiosos como civiles se encontraban perfectamente delimitados, solucionando el problema de los dos reinos en un mismo territorio. El tratarse de dos ciudades importantes, cada una siendo sede de un obispado, ubicadas en zona fronteriza limítrofe y con el mismo río, el Segura, que atraviesa las dos ciudades, no conllevó precisamente una unión amistosa, estas dos ciudades seguirán siendo rivales a lo largo de los siglos. El establecimiento del nuevo obispado, fue un empujón para auto afianzarse en una identidad no dependiente de la corona de Castilla y más vinculada a la corona de Aragón. La lucha por conseguir la creación de la diócesis oriolana conllevó el aumento de enfrentamientos con Castilla y en este caso con la ciudad de Murcia, a pesar de que con la separación total de las dos coronas y con unos límites fronterizos civiles y eclesiásticos tenía que ser el final de estas rivalidades.

Como ya hemos comentado anteriormente, la lengua, hasta la creación de la diócesis de Orihuela, era mas un factor negativo que positivo, pero con la creación de la nueva sede episcopal este elemento se convierte en un agente de identidad cuyo argumento fue primordial para la obtención del obispado y la final delimitación fronteriza entre castellanos y aragoneses. Orihuela, a partir de la segunda mitad del siglo

salieron a recibirle, que fueron doscientos de a caballo y casi todos vestidos de grana, que era la mayor y mas vistosa gala de aquel tiempo; salieron tambien toda la infantería armada de ballestas, lanzas y rodelas, hasta la punta del ramblar, donde formaron su escuadrón conforme es costumbre en semejantes recibimientos. Estaba la ciudad toda enramada y las calles por donde había de ser el paso entapizadas y limpias. Hízose el portal de la Puerta Nueva de piedra picada y grande, en la forma que hoy está, que antes era pequeña por que en las guerras pasadas lo cerraban a cal y canto. y pusieron sobre ellas las armas de Aragón y Castilla juntas. El paseo fue por la puerta nueva, por la calle mayor a la plaza y las demás calles por donde van las procesiones generales y por la puerta mayor entraron en la Colegial y hecha alli la oración se vinieron a las casas del obispo de Tarazona que se juntaron con las Juan Soler, alcaide, con el paso que hoy se ve encima del callejón que está en medio".

2.2 Grandes logros que conforman una referencia identitaria

Con la creación de la diócesis de Orihuela, los problemas de frontera que existían entre oriolanos y murcianos, en un principio deberían desaparecer ya que ahora los límites tanto religiosos como civiles se encontraban perfectamente delimitados, solucionando el problema de los dos reinos en un mismo territorio. El tratarse de dos ciudades importantes, cada una siendo sede de un obispado, ubicadas en zona fronteriza limítrofe y con el mismo río, el Segura, que atraviesa las dos ciudades, no conllevó precisamente una unión amistosa, estas dos ciudades seguirán siendo rivales a lo largo de los siglos. El establecimiento del nuevo obispado, fue un empujón para auto afianzarse en una identidad no dependiente de la corona de Castilla y más vinculada a la corona de Aragón. La lucha por conseguir la creación de la diócesis oriolana conllevó el aumento de enfrentamientos con Castilla y en este caso con la ciudad de Murcia, a pesar de que con la separación total de las dos coronas y con unos límites fronterizos civiles y eclesiásticos tenía que ser el final de estas rivalidades.

Como ya hemos comentado anteriormente, la lengua, hasta la creación de la diócesis de Orihuela, era mas un factor negativo que positivo, pero con la creación de la nueva sede episcopal este elemento se convierte en un agente de identidad cuyo argumento fue primordial para la obtención del obispado y la final delimitación fronteriza entre castellanos y aragoneses. Orihuela, a partir de la segunda mitad del siglo

XVI, es capital territorial y cabeza religiosa, ya que en 1564 y después de casi dos siglos y medio de lucha con Castilla y la vecina ciudad de Murcia, consigue la creación de la diócesis de Orihuela, hecho que independizará del todo al territorio y por consiguiente generará una expansión hegemónica de mayor calado e importancia. Poco a poco el territorio oriolano construyó su propia imagen, donde ya en el siglo XVI “el destino de

nobles, plebeyos y clérigos se engarzaba en el proyecto común de la ciudad” (Gutiérrez

Cortines, 2003:98). La “independencia” con Castilla, no fue solo eso, conllevó un aumento de la oligarquía municipal y de familias locales para conquistar el poder municipal. Como indica Weber la verdadera madurez de la ciudad y su comarca coincide con la creación de la conciencia de pertenencia a un territorio y por tanto a un grupo o sociedad. Este hecho se va produciendo con la misma historia del territorio hasta alcanzar su punto álgido donde, en el caso que nos ocupa, es el siglo XVI con la creación, en ámbito religioso, de la diócesis de Orihuela y en el civil con la existencia de la gobernación de Orihuela. Dos elementos fundamentales para asentar la identidad ya moldeada y trabajada durante siglos y que ha germinado gracias a los acontecimientos históricos acaecidos en el territorio.

Orihuela consiguió incrementar poco a poco una fuerza y preponderancia que envolvía y protegía a los vecinos consiguiendo la creación de una clase dirigente cuya principal función era la de mantener la importancia y categoría que la urbe y su territorio había conseguido hasta estos momentos (Gutiérrez-Cortines, 2003) ejemplo es la descripción que realiza del Reino de Valencia el italiano Giovanni Botero donde especifica: "Yace este Reino entre nuestro mar y los montes de consuegra, de Brabanza,

y de Bernia tiene solo dos ciudades de cuenta, que son Orihuela y Valencia"18. Una de las labores fundamentales para mantener esta hegemonía era continuar con el recuerdo de glorias pasadas y levantando grandes edificios que expresaran la grandeza del territorio y la condición preeminente de quien residía en ellos, ejemplo es la construcción del nuevo palacio episcopal o el Colegio de Predicadores, "...en efecto, en

1546 el obispo de Lérida hizo saber, primero a su sobrino y más tarde al Provincial de Aragón, fray Juan Izquierdo, su proyecto de levantar un colegio-universidad en el

18

Biblioteca Pública del estado en Orihuela. "Descripción de todas las provincias, reynos, estados, y ciudades principales del mundo: sacadas de las relaciones toscanas de Juan Botero Benes: en que se trata de las costumbres, industria...de las naciones de Europa, Asia, Africa, America, ó Nuevo Mundo.../ por Fray Jayme Rebullosa de la orden de predicadores", Gerona, 1748, 456p. 4º, sig: 9086.

convento oriolano...un año más tarde, en 1547, se procedía a dar uno de los pasos más importantes para la consumación de la obra: Don Fernando de Loazes hacía entrega al convento de 5.000 ducados valencianos, y prometía ante el notario leridano Francisco Calaf la donación de todos sus bienes muebles e inmuebles al futuro Colegio cuando muriera" (Martínez, 1986:173).

2.2.1 Orihuela, una "independencia" con problemas

En la segunda mitad del siglo XVI, Orihuela mantenía una diócesis propia pero muchos de los conventos y monasterios que se encontraban en este territorio aun estaban adscritos a la diócesis de Cartagena cuestión que necesitaría del favor real. En 1541 los justicia y jurado de Orihuela envían una carta al Virrey de Valencia y duque de Calabria, don Fernando de Aragón, donde le explican la cuestión para trasladar las competencias de la corona de Castilla a la Corona de Aragón, de las órdenes franciscanas situadas en la gobernación de Orihuela (Nieto, 1992:84). Veinte años después el asunto aun no se había solucionado por lo que en 1570, la ciudad de Orihuela, vuelve a escribirle al rey Felipe II con el fin de que el monarca solucione el problema de traslado de los conventos de San Juan de la penitencia, Santa Ana (ambos de Orihuela) y el convento de la encarnación de Elche (Nieto, 1992:86-87). La provincia de Cartagena se encontraba opuesta a esta cuestión o por lo menos solo auspiciaban inconvenientes para poder ejecutar este cambio de obediencia de Cartagena a Valencia, por lo que el 28 de Junio de 1588 el Ministro General de la Orden Franciscana le escribe una carta al Cabildo de Orihuela donde expresa: "Muy Illustres

señores. En llegando en este convento de Chelva he rrecivido la letra de vuestras mercedes, y gustara mucho que lo que por ella se me pide fuera libre y no tocante a partes, para que yo mostrara el desseo que tengo de seruir a vuestraas mercedes, no puedo por agora dar la resolución de el. Quando me viere con los padres e la provincia de Cartagena tratare de esto, teniendo en memoria que me lo ha sido pedido por vuestras mercedes, cuyas vidas y personas guarde Nro. Señor con la felicidad que puede. De Chelva y junio de 1588. Asimesmo se tratara aqui antes de mi partida con estos Padres de esta provincia (de Valencia) del medio que se podrá tener para que llebe effecto lo que se pretende, y teniendo rresolucion de emtrambas partes para dare abiso de ello a vuestras mercedes.

convento oriolano...un año más tarde, en 1547, se procedía a dar uno de los pasos más importantes para la consumación de la obra: Don Fernando de Loazes hacía entrega al convento de 5.000 ducados valencianos, y prometía ante el notario leridano Francisco Calaf la donación de todos sus bienes muebles e inmuebles al futuro Colegio cuando muriera" (Martínez, 1986:173).

2.2.1 Orihuela, una "independencia" con problemas

En la segunda mitad del siglo XVI, Orihuela mantenía una diócesis propia pero muchos de los conventos y monasterios que se encontraban en este territorio aun estaban adscritos a la diócesis de Cartagena cuestión que necesitaría del favor real. En 1541 los justicia y jurado de Orihuela envían una carta al Virrey de Valencia y duque de Calabria, don Fernando de Aragón, donde le explican la cuestión para trasladar las competencias de la corona de Castilla a la Corona de Aragón, de las órdenes franciscanas situadas en la gobernación de Orihuela (Nieto, 1992:84). Veinte años después el asunto aun no se había solucionado por lo que en 1570, la ciudad de Orihuela, vuelve a escribirle al rey Felipe II con el fin de que el monarca solucione el problema de traslado de los conventos de San Juan de la penitencia, Santa Ana (ambos de Orihuela) y el convento de la encarnación de Elche (Nieto, 1992:86-87). La provincia de Cartagena se encontraba opuesta a esta cuestión o por lo menos solo auspiciaban inconvenientes para poder ejecutar este cambio de obediencia de Cartagena a Valencia, por lo que el 28 de Junio de 1588 el Ministro General de la Orden Franciscana le escribe una carta al Cabildo de Orihuela donde expresa: "Muy Illustres

señores. En llegando en este convento de Chelva he rrecivido la letra de vuestras mercedes, y gustara mucho que lo que por ella se me pide fuera libre y no tocante a partes, para que yo mostrara el desseo que tengo de seruir a vuestraas mercedes, no puedo por agora dar la resolución de el. Quando me viere con los padres e la provincia de Cartagena tratare de esto, teniendo en memoria que me lo ha sido pedido por vuestras mercedes, cuyas vidas y personas guarde Nro. Señor con la felicidad que puede. De Chelva y junio de 1588. Asimesmo se tratara aqui antes de mi partida con estos Padres de esta provincia (de Valencia) del medio que se podrá tener para que llebe effecto lo que se pretende, y teniendo rresolucion de emtrambas partes para dare abiso de ello a vuestras mercedes.

M.Illes. Señores. Es muy aficionado servidor Frai Francisco de Tholosa, Ministro General.- El cabildo de Orihuela" (Nieto, 1992:92-93).

Lo que está claro son las dificultades que los franciscanos de

Orihuela obtuvieron durante el siglo XVI y XVII para pasar de una corona a otra su obediencia, pero estos problemas no solo suceden con la creación de la diócesis de Orihuela, pues desde el siglo XV y mas concretamente en el año 1440 "algunos vecinos de Orihuela intentan que se erija en la ciudad un convento, pero el

proyecto fracasó". Desde el primer momento la ubicación de los franciscanos en

Orihuela mantuvo problemas que poco a poco fueron superando (Hinojosa, 1990-91: 293). La lucha por conseguir la adscripción a la corona de Aragón de los conventos y monasterios que hasta estos momentos daban obediencia a la corona de castilla, es el fiel reflejo de la necesidad de mantener los logros conseguidos tras la creación de la diócesis de Orihuela y consolidar la base eclesiástica "con la intención de cubrir todo el

territorio con centros de culto capaces de atender las necesidades espirituales de los feligreses"(Gutiérrez Cortines, 2003:116).

El apoyo a las ordenes religiosas implantadas en la gobernación es una tarea importante en estos momentos, pues ellos son "centros de recepción y acogida, a demás

de espacios de integración de las clases artesanal y agraria" (2003:117). El municipio

de Orihuela acogió en antiguas ermitas: agustinos, franciscanos y dominicos, ubicándose a las afueras de la ciudad y en las entradas principales a esta. La creación de monasterios, iglesias, conventos o mejoras en las parroquias ya existentes, fomentó un mercado de arte y artista también aprovechado por las clases privilegiadas y dirigentes,

Ilustración 8. Convento de los padres franciscanos. Orihuela. Fototeca del Instituto del Patrimonio cultural de España. Foto Loty.

que junto al trabajo de la huerta creó una economía prospera en Orihuela y su territorio. Un ejemplo característico es la llegada de la orden de los dominicos a la ciudad oriolana, "sea como fuere, el caso es que los dominicos, de la mano del prodigio, se

instalaron en una pequeña iglesia cedida por el Consell situada junto a la puerta de elche o de Levante. Esta fue la condición del Provincial, el R.P. Gaspar Esteve, para acceder al traslado de los suyos: que se les procurasen medios y acomodo. Un huerto en los terrenos adyacentes al convento y la entrega de 500 florines fueron el complemento de la ayuda municipal y el inicio de la historia del futuro Colegio de Nuestra Señora del Socorro y San José, a cuya advocación estaba dedicada la iglesia primitiva" (Martínez,1986: 170).

A pesar de la no desvinculación de algunas de estas ordenes con la diócesis de Cartagena o el acatamiento a la corona de Castilla, la "armonía política" surgida con la nueva diócesis generó una estabilidad fronteriza que hasta estos momentos se encontraba "especialmente orientadas a la guerra y sometidas a permanente

incertidumbre" consiguiendo "dedicar sus energías al fortalecimiento de un entorno estable y al desarrollo de su medio urbano y mejoras de las condiciones de vida"

(Gutiérrez Cortines, 2003: 97). La apertura del reino de Valencia al mar, gracias a utilizarse como base de operaciones en la conquista de Nápoles por parte de Alfonso V de Aragón (siglo XV), junto con la creación de la gobernación de Orihuela (siglo XV) y la diócesis de Orihuela (siglo XVI) fomentaron la economía del territorio proyectándola con miras internacionales. La creciente demografía fue uno de los factores primordiales que fraguó un siglo de oro en la gobernación, que junto a la de Valencia eran los principales núcleos para articular el reino (Barrio, 1995: 106) y a la vez los elementos clave que fomentan la economía del territorio.

Cuadro 3. Pertenencia histórica, civil y eclesiástica, del territorio. Elaboración Propia

SIGLO ADMINISTRACIÓN

CIVIL

ADMINISTRACIÓN ECLESIASTICA

S. XIII Corona de Castilla Diócesis de Cartagena

(Corona de Castilla)

que junto al trabajo de la huerta creó una economía prospera en Orihuela y su territorio. Un ejemplo característico es la llegada de la orden de los dominicos a la ciudad oriolana, "sea como fuere, el caso es que los dominicos, de la mano del prodigio, se

instalaron en una pequeña iglesia cedida por el Consell situada junto a la puerta de elche o de Levante. Esta fue la condición del Provincial, el R.P. Gaspar Esteve, para acceder al traslado de los suyos: que se les procurasen medios y acomodo. Un huerto en los terrenos adyacentes al convento y la entrega de 500 florines fueron el complemento de la ayuda municipal y el inicio de la historia del futuro Colegio de Nuestra Señora del Socorro y San José, a cuya advocación estaba dedicada la iglesia primitiva" (Martínez,1986: 170).

A pesar de la no desvinculación de algunas de estas ordenes con la diócesis de Cartagena o el acatamiento a la corona de Castilla, la "armonía política" surgida con la nueva diócesis generó una estabilidad fronteriza que hasta estos momentos se encontraba "especialmente orientadas a la guerra y sometidas a permanente

incertidumbre" consiguiendo "dedicar sus energías al fortalecimiento de un entorno estable y al desarrollo de su medio urbano y mejoras de las condiciones de vida"

(Gutiérrez Cortines, 2003: 97). La apertura del reino de Valencia al mar, gracias a utilizarse como base de operaciones en la conquista de Nápoles por parte de Alfonso V de Aragón (siglo XV), junto con la creación de la gobernación de Orihuela (siglo XV) y la diócesis de Orihuela (siglo XVI) fomentaron la economía del territorio proyectándola con miras internacionales. La creciente demografía fue uno de los factores primordiales que fraguó un siglo de oro en la gobernación, que junto a la de Valencia eran los principales núcleos para articular el reino (Barrio, 1995: 106) y a la vez los elementos clave que fomentan la economía del territorio.

Cuadro 3. Pertenencia histórica, civil y eclesiástica, del territorio. Elaboración Propia

SIGLO ADMINISTRACIÓN

CIVIL

ADMINISTRACIÓN ECLESIASTICA

S. XIII Corona de Castilla Diócesis de Cartagena

(Corona de Castilla)

S. XIV Corona de Aragón Diócesis de Cartagena

(Sentencia arbitral de Torrellas 1304)

(Corona de Castilla)

S. XV Corona de Aragón Diócesis de Cartagena

(Corona de Castilla)

S. XVI Corona de Aragón Diócesis de Orihuela (1564). (Corona de Aragón)

El aumento demográfico "con una demarcación territorial no demasiado extensa,

unos 2.900 Km2, pero densamente poblada, en torno a los 45.000 habitantes a principios del siglo XVII" (Bernabé, 2008,16), incrementó la economía en la

gobernación de Orihuela, pero pronto se verá desplomada por varias cuestiones: La expulsión de los Moriscos y las epidemias de peste sufridas de 1647-1652 y 1676-1678. Hasta estos sucesos el esplendor de la gobernación oriolana era tal que incluso Valencia se encontraba en contra de que Orihuela optara a la dotación de cátedras para la Universidad; tal como explica Mario Martínez Gomis en su tesis doctoral: "El tema de

la rivalidad entre la Universidad de Valencia y la de Orihuela forma parte de una de las muchas discordias que enfrentaron durante la época a ciudades próximas que pugnaban por el monopolio de la enseñanza superior en un área geográfica concreta"

(1986: 195). La expulsión de los moriscos en 1609, tuvo un impacto muy negativo en la economía del reino valenciano y conllevó un importante flujo migratorio que fue el inicio del retroceso lingüístico que culminará a principios del siglo XVIII con la pérdida a nivel oficial de la lengua catalana.

La perdida de mano de obra y abandono de los campos propició un derrumbe demográfico en la corona de Aragón y mas concretamente en el Reino de Valencia, por lo que la economía próspera generada con la creación de la nueva diócesis, se vio derrumbada en gran medida por la caída de la productividad, a pesar de que esta cuestión no se ha podido valorar con total exactitud. Otro de los factores principales que