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Historia de una iniciativa de la comunidad y para la comunidad.

SUBA AL AIRE: ¿Una experiencia de comunicación comunitaria?

3.2 Historia de una iniciativa de la comunidad y para la comunidad.

Suba al aire como experiencia nace en 1994 como un proyecto dirigido específicamente a colegios; el nombre del espacio creado por sus fundadores era “Fiesta de la palabra” y era patrocinado por una serie de instituciones de América latina que apoyaban a los colectivos de comunicación de las localidades en Bogotá. Por medio de este proyecto empezaron a participar en diferentes encuentros de radio. Sus fundadores fueron: Mauricio, Martín, Ricardo, María Elena, Orlando y Fernando.

La conformación de este colectivo se hace, según sus integrantes, en seis momentos que ellos mismos han identificado y nombrado de acuerdo a acontecimientos que los marcaron. De acuerdo con esto, al primer momento lo llamaron Las Flores; al segundo, REJUMEAU; el tercero, La trinitario modular; el cuarto, El periodo Lucianico; el quinto, Casa de la cultura, y al sexto, Revaloración.

El primer momento le debe su nombre a la casa en la que ellos se establecieron en Las Flores; una casa que no les ofrecía las mejores condiciones para trabajar, ya que se presentaban varios problemas entre los propietarios. De igual forma, durante el segundo periodo se mantenían algunas de las dificultades, sumadas a la falta de un equipo adecuado para transmitir; hay que resaltar que es en este periodo cuando algunos de los integrantes empiezan a involucrarse en los procesos políticos locales; también durante este año Suba al aire se constituye legalmente como la corporación para la educación y la comunicación.

! "+$! Es en diciembre de 1994 cuando se dan por primera vez los talleres de radio, dirigidos especialmente a los colegios, y establecen la emisora en el barrio Las Flores. En cuanto a la organización interna, desde sus inicios Suba al Aire se ha caracterizado por no contar con ningún tipo de jerarquía; este pensamiento lo han sabido transmitir durante los años hasta el punto que hoy no cuentan con ningún tipo de estratificación sobre los organizadores.

Mientras Suba al aire estaba dando sus primeros pasos dentro de la localidad, se estaba generando a nivel nacional un ambiente propicio para la conformación de radios comunitarias, ya que durante el mandando del presidente César Gaviria se hizo el primer decreto sobre las radios comunitarias.

Durante el segundo periodo empiezan los estudiantes de los talleres a tener mayor participación dentro del contenido de la emisora, ya que les permiten participar en las cuñas y en los programas de la emisora que ya contaba con una transmisión diaria. Unos de los logros de la emisora más destacados de este periodo fue su participación en el Encuentro de Radio Comunitaria, realizado en la ciudad de Bucaramanga, y en el evento de Radioapasionados y Televisionarios, en Quito, Ecuador.

Solo a partir de 1996 se dividen los talleres en módulos (sensibilización, creatividad, lectura analítica y producción) y reciben un aporte importante de la Embajada de Canadá, que les facilita la obtención de todos los equipos necesarios para radio y televisión. Gracias a esto, la emisora comienza a ganar terreno tanto dentro de la localidad como por fuera de ella. Durante este año, cambian la locación al barrio Las Trinitarias, debido a las alianzas que se generaron entre Suba al aire y la Secretaría de Educación.

Es en este periodo en el que se vive uno de los problemas mas complicados dentro de la emisora, ya que cada uno de sus miembros concebía de una forma diferente el proyecto de lo comunitario y esto generaba una "organización desordenada" y sin un objetivo claro. Durante los años 1997 y 1998, se obtuvieron algunos recursos para realizar los talleres de sonido e imagen y se logró hacer algunos contactos con otras emisoras comunitarias alrededor del país; también se involucraron al proyecto practicantes de la Universidad del Externado y del Colegio Lleras; esta participación no duró mucho tiempo,

! "+%! pero fue sustancial para la emisora. En esta época, se hacen por primera vez los videos, conciertos y tertulias centradas en la comunidad y en los temas de la localidad.

A finales de 1998 llegó a Suba al aire el transmisor, gracias a los talleres que se realizaron y que fueron financiados por el Instituto Distrital de Cultura y Turismo de la capital. Suba al aire fue expandiendo sus productos haciendo algunos videos para la Personería. Durante este mismo año se crean los convenios de las Casas de la Cultura, un proyecto impulsado por la Alcaldía Distrital. Los talleres realizados en los colegios llegan a su fin en esta misma época.

En 1999 se trasladaron de nuevo, esta vez dentro de la Casa de la Cultura de Suba. Se dio una reactivación de la emisora con la creación de programas como Sandunga, el Rocky y la cultura, Magazín comunitario, Gansta rap, Gente curiosa y Cuarta dimensión. Es en este periodo en el que se dan cuenta de la importancia que tiene el conocer bien la audiencia local. En octubre de ese año se reanudaron los talleres con colegios distritales y se hicieron alianzas con la Casa de la Cultura para dictar más talleres. En este año se quema el trasmisor, lo que ocasiona serias dificultades, ya que después de este suceso la gente no volvió; a esto se le sumó la recesión económica de la época, que ocasionó que varios de los integrantes de Suba al aire se fueran. Todo esto dio como resultado que las transmisiones se redujeran de siete días a un día a la semana: solo los miércoles.

Ya en el 2000, la emisora tuvo que recurrir a otras formas debido a los anteriores inconvenientes; es por eso que buscaron la manera de vender proyecciones de video y de alquilar los equipos de sonido, y así se mantuvieron en pie. Durante este mismo año arreglaron el transmisor y reanudaron las transmisiones. En este mismo periodo asistieron al concurso taller "Acciones para la convivencia" y pasaron las emisiones para los jueves.

En el 2001 aprueban los proyectos Videos al aire y APC, y se inicia el segundo taller de comunicación dirigido a los colegios distritales y a la Casa de la Cultura de Suba. Es en este momento cuando Suba al aire se divide en dos ramas: video y radio, y empiezan con las iniciativas de “Video conciertos al Aire”.

Este colectivo está enfocado a convertirse en un instituto de educación no formal, en donde la comunidad encuentre un espacio para participar y así generar una serie de

! "+&! procesos de desarrollo humano en la localidad. Lo que tratan es de buscar productos que generen procesos comunicativos.

Después de una serie de transformaciones Suba al aire se encuentra organizado hoy en un equipo base y ya tienen unos productos independientes para la radio. Por ahora están concentrados en la organización de la emisora, ya que su proyecto fue aprobado después de haber ganado la licitación de radios comunitarias para convertirse en una emisora legal. Mientras esto sucede, están enfocados en la producción de programas, encuentros y procesos formativos.