MUNICIPIO DE TULA DE ALLENDE 29,189 0
II.2.4. Ingresos salariales
Los ingresos salariales son una fuente importante de formación de los mercados de bienes y servicios. La derrama salarial se convierte en demanda de vivienda, de transporte, de servicios diversos y, por supuesto, de bienes de consumo. Son los ingresos salariales una suerte de bisagra que articula los pagos por servicios al personal en las unidades económicas7 y la relación entre ellas mismas. El flujo monetario es el eslabón que articula a las unidades económicas del mismo o de otros sectores que actúan en un espacio determinado y de otros territorios. En la actualidad, los flujos monetarios y financieros llegan a permitir el establecimiento de relaciones en territorios distantes. Si bien los flujos monetarios, en este caso los salariales, tienen en las personas a sus principales portadores, no es la cantidad de gente la que ofrece el tamaño del mercado, sino el flujo de efectivo a que dan lugar. No obstante, la combinación de ambos permite una aproximación a la estratificación social. Dicho en otros términos, lo importante es el poder de compra de las personas en el análisis de los mercados y, para analizar la estratificación social, su ubicación dentro del territorio.
A continuación se detalla en cuatro cuadros la evolución del poder de compra de las personas ocupadas en la microrregión de estudio. Los cuadros muestran la
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El concepto de unidades económicas es de origen censal y refiere que: “Es la unidad estadística de observación sobre la cual se recopilan datos; se fundamenta en la necesidad de recolectar información con el mayor nivel de precisión” (INEGI, 2004). Es decir, pueden ser industriales, de comercio o servicios. El concepto se empezó a emplear en el censo del año 2000, en tanto que en los anteriores se empleaba el concepto de establecimientos. En el caso de esta investigación también se emplea el concepto de unidades económicas para las que son productivas y establecimientos para las de comercio y servicios.
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evolución del ingreso salarial de las personas ocupadas en una relación laboral de la microrregión de estudio.
Cuadro II.15.
Población ocupada agrupada por estrato de ingreso salarial en la microrregión Tula-Tepeji del Río, 1970 MUNICIPIO Población Ocupada % HASTA 199 PESOS DE 200 A 499 PESOS DE 500 A 999 PESOS DE 1,000 A 1,499 PESOS DE 1,500 A 2,499 PESOS DE 2,500 A 4,999 DE 5,000 A 9,999 DE 10,000 Y MAS TOTAL DE LA ENTIDAD 300,070 100 34.11 29.83 14.12 5.56 3.33 1.46 0.49 0.57 ATITALAQUIA 1,824 100 16.28 49.56 20.29 3.13 1.75 1.26 0.44 0.11 ATOTONILCO DE TULA 1,881 100 6.96 23.60 44.50 11.54 5.85 1.75 0.74 0.37 TEPEJI DEL RÍO 5,249 100 17.74 31.34 18.96 12.12 9.83 2.17 0.51 0.97 TULA DE ALLENDE 8,862 100 16.59 30.22 25.37 9.68 6.94 4.34 1.62 1.08 TOTAL REGIONAL 17,816 100 15.88 31.83 24.98 9.92 7.15 3.12 1.08 0.88 FUENTE: Elaboración propia con base en INEGI (1970), IX Censo General de Población y Vivienda, México.
Cuadro II.16.
Población ocupada agrupada por estrato de ingreso salarial en la microrregión Tula-Tepeji del Río, 1980 MUNICIPIO Población Ocupada % DE 1 A 590 PESOS DE 591 A 1,080 PESOS DE 1081 A 1970 PESOS DE 1,971 A 3,610 PESOS DE 3,611 A 6,610 PESOS DE 6,611 A 12,110 PESOS DE 12,111 A 22,170 PESOS 22,171 PESOS Y MÁS TOTAL DE LA ENTIDAD 345,961 100 9.67 12.35 13.56 16.82 15.11 9.70 2.40 0.85 ATITALAQUIA 1,708 100 7.67 11.36 13.76 45.14 23.48 8.78 2.81 0.64 ATOTONILCO DE TULA 2,907 100 3.68 5.26 5.06 22.50 33.16 16.37 4.09 2.58 TEPEJI DEL RÍO 7,772 100 3.54 5.80 7.63 24.31 34.10 12.51 2.93 1.17 TULA DE ALLENDE 11,229 100 5.05 7.73 8.45 25.34 25.73 21.02 8.01 3.54 TOTAL REGIONAL 23,616 100 4.57 7.05 8.15 26.08 29.23 16.76 5.48 2.43 FUENTE: Elaboración propia con base en INEGI (1980), X Censo General de Población y Vivienda, México.
Cuadro II.17.
Población ocupada agrupada por estrato de ingreso salarial en la microrregión Tula- Tepeji del Río, 1990
MUNICIPIO Población Ocupada % P.O. NING. REM. P_1 SM P 1_2 SM P 2_5 SM P 6_10 SM P 10_ SM TOTAL DE LA ENTIDAD 493,315 100 8.94 30.58 34.18 17.54 2.89 1.19 ATITALAQUIA 4,441 100 3.58 13.53 40.08 30.89 7.63 1.55 ATOTONILCO DE TULA 4,584 100 3.18 12.81 39.83 33.99 4.43 2.40 TEPEJI DEL RÍO 14,370 100 4.59 16.79 37.40 31.31 2.99 1.25 TULA DE ALLENDE 18,973 100 5.79 16.80 34.95 28.96 5.15 1.86 TOTAL REGIONAL 42,368 100 4.87 16.02 36.85 30.50 4.60 1.68 FUENTE: Elaboración propia con base en el XI Censo General de Población y Vivienda, INEGI, 1990. México.
102 Cuadro II.18.
Población ocupada agrupada por estrato de ingreso salarial en la microrregión Tula-Tepeji del Río, 2000
MUNICIPIO Población Ocupada % P OCU NING R P_1SM P1_2SM P2_5SM P6_10SM P10_SM TOTAL DE LA ENTIDAD 728,726 100 12.75 20.88 31.64 22.93 5.14 2.02 ATITALAQUIA 7,563 100 7.03 13.37 35.41 23.15 10.92 4.13 ATOTONILCO DE TULA 7,959 100 4.13 10.28 36.68 36.02 6.67 2.31 TEPEJI DEL RÍO 23,787 100 6.51 7.96 34.14 40.10 4.61 1.70 TULA DE ALLENDE 29,189 100 6.66 10.76 32.47 31.70 9.76 3.29 TOTAL REGIONAL 271,748 100 11.96 19.59 31.77 24.34 5.50 2.12 FUENTE: Elaboración propia con base en el XII Censo General de Población y Vivienda, INEGI, 2000. México.
La relevancia que fue tomando la microrregión de estudio a lo largo de las cuatro décadas en que se sitúa la investigación se constata por medio de la estratificación de la población ocupada en función de sus ingresos salariales. La primer columna de los cuadros muestra que en 1970 la población ocupada de los cuatro municipios respecto al total estatal representó 5.93 por ciento; para pasar a 6.82, 8.58 en las décadas sucesivas y llegar al año 2000 con una proporción de 37.29 por ciento. Ese porcentaje de participación de la población ocupada en la entidad en sí mismo es importante. Pero ese hecho adquiere más importancia si se analiza su impacto en la demanda de bienes y servicios y, por supuesto, en el uso habitacional de la región.
La relación de los cuadros II.15 al II.18, ofrecen un panorama de la transformación del mercado laboral en el transcurso de las décadas en las que se sitúa la investigación; lo cual representa que la posición económica o el poder de compra de las personas ocupadas fueron en ascenso. En la década de los años setenta la población ocupada tendió a situarse en los niveles inferiores de los ingresos salariales. Nótese que en el cuadro II.15, las cifras mayores están entre los trabajadores de menores ingresos representadas en las primeras columnas. En contraste, las columnas últimas de la derecha, en las que se sitúan los niveles salariales más altos, los indicadores son muy bajos, incluso casi todos inferiores a la unidad, salvo Tula. No obstante esa observación, si se comparan esas columnas con las del primer renglón, el de Total de la Entidad, la microrregión tendió a ofrecer niveles salariales más altos. Ese ascenso en los niveles salariales, por supuesto, está relacionado con el establecimiento de grandes plantas; en tanto
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que otra fuente de ingresos monetarios se da por medio de los establecimientos de comercio y servicios de tipo familiar.
Quizá sea pertinente señalar que no es posible establecer un parangón preciso de los niveles salariales en el recorrido en el tiempo que se describió, por dos razones. Por un lado, porque los criterios de estratificación salarial censal se modificaron en el transcurso del periodo estudiado. En segundo lugar, porque en medio del periodo se dieron etapas inflacionarias, lo cual distorsionó los precios relativos, no sólo de la microrregión sino del país, siendo los salarios los más afectados. Pero en lo que no cabe duda es que la microrregión se constituyó en un gran atractivo para personas que buscaron empleo.
Los datos de la microrregión en conjunto muestran dos niveles del mercado laboral. Por un lado, aunque parecería que el punto de partida, es decir la década de los años setenta, ofrece similitudes entre el comportamiento de los ingresos salariales medios en los municipios, al llegar al 2000 hay una diferenciación más clara. Si se plantea en términos de dispersión, en un principio, el grueso de la población que recibía esos ingresos salariales se distribuía entre los tres primeros niveles e, incluso, el cuarto, lo cual denota una amplia gama o una dispersión mayor a la que se registró en el 2000. En este último año, la concentración se acentuó hacia los niveles que están entre 1 y 5 salarios mínimos. Pero más allá de este manejo de la estadística descriptiva, nótese un hecho, y es que esa tendencia parece estar alcanzando su nivel estable en el caso de Tepeji del Río. En ese municipio, esos dos rangos de ingresos salariales alcanzan 74.24 por ciento de la población ocupada. Es el caso de externalidades positivas, las cuales consisten en que las habilidades, capacidades y destrezas que adquieren los trabajadores en su vida laboral benefician a las empresas que no se los proporcionaron y permiten el pago de salarios más bajos. Así se puede ver que no son salarios muy altos, porque los hay en otras zonas de la misma región, pero tampoco son tan bajos, porque están por encima de la media que predomina en el país.
El contraste lo constituye otro fenómeno, y es que la población ocupada mejor remunerada tiende a establecerse en lugares específicos. Por un lado, en las cabeceras municipales o en colonias que han promovido los grandes corporativos. Hay colonias que de manera tajante deben su existencia, y su nombre, a PEMEX. Los datos permiten detectar espacios de la preferencia para ese tipo de población
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ocupada. Nótese que los porcentajes mayores en el 2000 favorecen a Atitalaquia y a Tula. En el caso de Atitalaquia es muy claro, porque la refinería de PEMEX se encuentra en una posición de la carretera Jorobas-Tula que favorece el acceso a esa zona y el corporativo promovió el establecimiento de una colonia para sus empleados cercana a la cabecera municipal de ese municipio. Hay así también, empresas privadas trasnacionales que escogieron la carretera Jorobas-Tula para instalar sus plantas, en el tramo cercano a Atitalaquia y, finalmente, también existen yacimientos y fábricas cementeras colindantes con la zona urbana tanto del ya mencionado municipio, como de Atotonilco de Tula, lo que podría favorecer el establecimiento de personal administrativo en esas zonas urbanas.