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CAPÍTULO 3: La labor de la UNESCO en América Latina: la ORCYT

2. La política científica de UNESCO en la actualidad

2.2. Los instrumentos que la UNESCO implementa en América Latina

En función de las áreas estratégicas mencionadas, la Oficina de Montevideo implementa determinados tipos de instrumentos para llevar adelante sus objetivos. A continuación se retomarán las cinco categorías de instrumentos planteadas por Jakobi (2009), que fueron desarrolladas en el primer capítulo del presente trabajo, para identificar de qué manera la Oficina lleva a cabo su labor.

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a) Instrumentos de difusión discursiva

Este tipo de instrumentos tienen como objetivo establecer ideas en las agendas políticas nacionales. Desde su creación, la Oficina generó distintos documentos oficiales que buscaron influir en la política de ciencia y tecnología de los países miembros.

Desde principios de la década de 1960 hasta mediados de 1980, la Oficina de Montevideo publicó una serie de volúmenes sobre la región latinoamericana pertenecientes a la colección coordinada desde la Sede denominada “Estudios y Documentos de política científica”. Dicha colección tenía como objetivo central poner a disposición informaciones sobre las políticas científicas de los diferentes Estados miembros de la organización. También incluía diagnósticos sobre los procesos evolutivos de los sistemas científico- tecnológicos de la región y estudios normativos referidos a la planificación de la política científica y a la administración de la investigación científica y tecnológica así como a otros aspectos del desarrollo. Asimismo, se elaboraban diversos volúmenes destinados a publicar las actas de reuniones internacionales y regionales.

A partir del año 2010 se intentó dar un nuevo impulso a esta colección y se generaron los siguientes documentos:

 “Sistemas nacionales de ciencia, tecnología e innovación en América Latina y el Caribe”. Lemarchand, Guillermo. (2010). Estudios y documentos de política científica de ALC. Vol. 1, ORCYT UNESCO, Montevideo.

 “Ciencia para la paz y el desarrollo: El caso del Juramento Hipocrático para Científicos”. Lemarchand, Guillermo. (2010). Estudios y documentos de política científica de ALC. Vol.2, UNESCO, ORCYT UNESCO Montevideo.

 “ISTIC-UNESCO-WFEO Workshop on Science, Engineering and Industry: Innovation for Sustainable Development”, Pablo J. Bereciartua y Guillermo A. Lemarchand (ed.) (2011). Estudios y documentos de política científica de ALC. Vol. 3, ORCYT UNESCO, Montevideo.

 “Políticas públicas e instrumentos para el desarrollo de la cultura científica en América Latina”, Ernesto Fernández Polcuch, Alessandro Bello y Luisa Massarani. (2016). Estudios y documentos de política científica de ALC. Recientemente, tuvo lugar la creación en el año 2016 del Foro Abierto de Ciencias de América Latina y el Caribe (CILAC). Dicha iniciativa, promovida por la Oficina de

110 Montevideo, surge con el objetivo de promover un espacio regional de intercambio y debate, que funcione como plataforma donde definir posiciones comunes en torno a una agenda científica, tecnológica y de innovación para el desarrollo sostenible, contribuyendo a la implementación de la Agenda para el Desarrollo Sostenible 203030.

En los últimos años, en el contexto de CILAC se vienen publicando la serie de

Policy Papers, instrumentos de difusión discursiva que pretenden generar aportes subrayando conceptos, ideas y desafíos claves en las áreas de CTI. En este marco, se publicaron los siguientes documentos:

 “Los ritmos de las políticas CTI y de sus paradigmas tecno-económicos / organizacionales en ALC (1945- 2030)”. Guillermo A. Lemarchand (UNESCO / CILAC, 2016).

 “Educación científica”. Beatriz Macedo (UNESCO / CILAC, 2016).

 “Políticas de Ciencia, Tecnología e Innovación Sustentable e Inclusiva en América Latina”. Isabel Bortagaray (UNESCO / CILAC, 2016).

 “Universidades para el desarrollo”. Rodrigo Arocena y Judith Sutz (UDELAR / UNESCO / CILAC, 2016).

 “La ciencia para el desarrollo sostenible (Agenda 2030)”. Hebe Vessuri (UNESCO / CILAC, 2016).

b) Instrumentos de configuración estándar

Este tipo de instrumentos apuntan a generar convenciones, reglas que los Estados deben obedecer, objetivos políticos explícitos, marcos legales blandos o duros. La UNESCO puede generar tres tipos de instrumentos normativo31: convenciones, recomendaciones o declaraciones (UNESCO, 1945).

30 Información extraída del sitio web oficial de CILAC: http://forocilac.org/que-es-cilac/

31 De acuerdo al artículo IV, párrafo 4, de la Constitución de la UNESCO: “Cuando se pronuncie en favor de

proyectos que hayan de ser sometidos a los Estados Miembros, la Conferencia General deberá distinguir entre las recomendaciones dirigidas a esos Estados y las convenciones internacionales que hayan de ser sometidas a la ratificación de los mismos”(…). En ciertos casos, los instrumentos adoptados bajo los auspicios de la Organización no lo serán por la Conferencia General, sino por las conferencias internacionales de Estados convocada por ello. Estos darán lugar a acuerdos internacionales (tratados, acuerdos, etc.), recomendaciones a los Estados miembros o, declaraciones. El Director General es generalmente el depositario de estos instrumentos. A veces, sin embargo, esta función recae en el Secretario General de las Naciones Unidas, particularmente cuando se adopta un instrumento bajo los auspicios de la UNESCO y una o más organizaciones.

111 Las convenciones son acuerdos internacionales mediante los cuales se definen normas que los Estados se comprometen a cumplir. Para entrar en vigor deben ser ratificadas, aceptadas u obtener la adhesión de los Estados firmantes.

Las recomendaciones constituyen un instrumento mediante el cual la Conferencia General formula principios y normas para la regulación internacional de alguna cuestión en particular e invita a los Estados miembros a que adopten la regulación en la legislación nacional o de otro nivel. Las recomendaciones no requieren de ratificación, sino que se invita a los Estados miembros a aplicarlas.

Por su parte, las declaraciones constituyen otro instrumento normativo que tampoco está sujeto a ratificación. Al igual que las recomendaciones, enumeran los principios universales a los que la comunidad de Estados tiene la intención de darle fuerza de ley. Desde un punto de vista estrictamente jurídico, no hay ninguna diferencia, entre una recomendación y una declaración.

A continuación, en la Tabla N°4 se exhiben los instrumentos normativos en el área de ciencias sociales y en el área de las ciencias naturales. Como puede observarse, estos instrumentos son de carácter universal, con lo cual son generados desde la Conferencia General de la UNESCO, no se originan en oficinas regionales. Asimismo, al ser declaraciones y recomendaciones su fuerza normativa es débil, dependiendo de la “voluntad” de cada país el aplicarlas o considerarlas en su ordenamiento jurídico nacional.

Tabla N°4: Listado de instrumentos normativos de la UNESCO

Áreas Ciencias Sociales

2015: Carta internacional revisada de la educación física, la actividad física y el deporte 2005: Convención internacional contra el Dopaje en el Deporte

2005: Declaración universal sobre Bioética y Derechos Humanos 2003: Declaración Internacional sobre los Datos Genéticos Humano

1997:Declaración Universal sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos

1997:Declaración sobre las Responsabilidades de las Generaciones Actuales para con las Generaciones Futuras

1995 Declaración de Principios sobre la Tolerancia

1978 Recomendación Revisada sobre los Concursos Internacionales de Arquitectura y Urbanismo 1978 Declaración sobre la Raza y los Prejuicios Raciales

1974 Recomendación relativa a la Situación de los Investigadores Científicos Áreas Ciencias Naturales

1971 Convención sobre los Humedales de Importancia Internacional Fuente: http://portal.unesco.org/es/

112 En términos globales, la Declaración que resultó de la Conferencia Mundial sobre la Ciencia (1999) fue adoptada por UNESCO debiendo realizar una reorientación de sus programas científicos para tener en cuenta las conclusiones de dicha Conferencia, sumado a la aplicación que deben realizar los Estados miembros en el marco de sus prioridades nacionales.

Asimismo, como se mencionó anteriormente, en el año 2009 se redactó la Declaración Regional sobre Políticas en Ciencia, Tecnología e Innovación, que fuera presentada ante el Foro Mundial de la Ciencia “El conocimiento y el futuro” en Budapest como resultado de dos Foros regionales celebrados en México y Buenos Aires. Este documento único, constituido a partir de la construcción de consensos regionales en el marco de encuentros de discusión promovidos por la ORCYT, se constituye en guías y marcos de acción a seguir por los Estados latinoamericanos.

c) Instrumentos financieros

Si bien la UNESCO es una entidad de asistencia, y no un organismo de crédito, cuenta con diversos programas que implican un desembolso de recursos financieros. En esta línea, en el marco de su función referida al desarrollo y fortalecimiento de la agenda mundial en sus esferas de competencia, la ORCYT busca ser un organismo subsidiario al complementar el esfuerzo local contribuyendo con asesoría técnica o financiamiento parcial.

Tal es el caso de los Programas de Participación, que tienen como objetivo prestar asistencia directa a iniciativas emprendidas por los Estados miembros en áreas de competencia de la UNESCO a nivel mundial. La asistencia está destinada a promover actividades nacionales, subregionales o interregionales, y reforzar la colaboración entre la organización y Estados miembros, y también con ONG. La convocatoria a este programa es difundida por las Comisiones Nacionales de cada país, explicitando plazos y requisitos para la presentación de proyectos, siendo prioritarias las propuestas presentadas por países menos adelantados, en desarrollo, en situaciones posteriores a conflictos o desastres, pequeños Estados insulares en desarrollo, países en transición y de ingresos medios32.

32 Información extraída del sitio web oficial de UNESCO: http://portal.unesco.org/es/ev.php-

113 El Programa y Presupuesto para 2016-2017 (Documento 38 C/5) asigna para el ítem “Programa de Participación y de Becas” un monto total de 18.405.700 dólares. La forma de la asistencia puede ser elegida por el solicitante entre dos opciones: una contribución financiera o bien la ejecución por la UNESCO, en Sede o fuera de la misma. En cualquier caso, la asistencia puede tratarse de: servicios de especialistas y consultores, becas de perfeccionamiento y de estudios, publicaciones y documentación, equipos, conferencias, reuniones seminarios y cursos de formación. En el último presupuesto aprobado, el monto para solicitar la asistencia no podía superar los 26.000 dólares por proyecto nacional, 35.000 dólares por actividad subregional o interregional, y 46.000 dólares por actividad regional.

Cabe aclarar que los Programas de Participación son directamente gestionados desde la Sede de UNESCO, en articulación con las Comisiones Nacionales de cada Estado, dado que es el Secretaría de la UNESCO quien selecciona y aprueba los Programas, por lo que no hay intervención directa de la Oficina regional.

d) Instrumentos de coordinación

Éstos son instrumentos de vigilancia, que pueden implicar el monitoreo de procesos formales o informales. Se busca evaluar el proceso de los Estados en el desarrollo de determinados objetivos políticos, y puede tratarse de métodos duros o blandos. En el área científica, la UNESCO elabora periódicamente informes centrales que analizan la evolución de la ciencia y tecnología en las distintas regiones del mundo, dando a conocer periódicamente los avances o retrocesos de los países en distintas temáticas.

En 1999, la UNESCO publicó el “Primer Reporte Mundial de Ciencias Sociales”. Diez años después, solicitó al Consejo Internacional de Ciencias Sociales (CICS) que preparara la segunda edición denominada “Informe Mundial sobre las Ciencias Sociales en el Mundo: Las brechas del conocimiento” (2010), publicado en colaboración con UNESCO. En el año 2013 se publica el “Informe Mundial sobre Ciencias Sociales: Cambios ambientales globales” en forma conjunta entre el CICS, la UNESCO y la OCDE.

La última publicación en materia de ciencias sociales es el “Informe Mundial sobre las Ciencias Sociales: Afrontar el reto de las desigualdades y trazar vías hacia un mundo justo” (2016), que examina distintas dimensiones de la desigualdad, y la interacción

114 existente entre la desigualdad económica y otras formas de inequidad. Este documento señala las lagunas en materias de datos en la investigación de las ciencias sociales sobre esta temática y sostiene que es necesario fomentar este tipo de estudios a fin de que se puedan elaborar políticas pertinentes para reducir la desigualdad. De esta manera, el informe insta a los gobiernos a que aumenten la inversión en la materia, dado que la creación de sociedades más equitativas exige un mejor conocimiento de la desigualdad en general.

Este documento destaca que casi todos los países de América Latina registraron una reducción de la desigualdad en la primera década del siglo XX. A su vez advierte que en el período 1992-2013 hubo un número creciente de publicaciones en ciencias sociales y humanas referidas a desigualdades y justicia social en América Latina en general, por lo que se observa una tendencia creciente en la región en su preocupación por analizar la desigualdad desde las ciencias sociales.

Por otro lado, en el año 1993 se inició la serie de informes científicos de la UNESCO denominados “World Science Report”33, con el objetivo de monitorear la evolución de la ciencia y la tecnología en el mundo a través de la mirada de un equipo independiente de expertos que escribe sobre la región o país del que provienen. El informe proporciona una descripción global en el primer capítulo, y luego analiza la situación de distintas regiones y países del mundo en particular. Utilizando bases de datos actualizadas, muchas veces proporcionadas por el IEU, los autores identifican nuevas tendencias y desarrollos en la investigación científica y educación superior, y luego concluyen con un número de recomendaciones de política.

Desde 1993 se han publicado seis informes. La serie fue interrumpida en el año 2000 por decisión del Consejo Ejecutivo de UNESCO en pos de examinar la política del organismo que rige los informes mundiales. Fue relanzado en el año 2005, donde se definió que el informe de seguimiento pase a denominarse “Informe Científico de la UNESCO” y cuente con una periodicidad de cinco años. De esta manera, en el año 2005 se realiza la cuarta publicación de la serie y en el año 2010 tuvo lugar la quinta edición del mismo.

33 El Informe Científico de la UNESCO ha derivado en una nueva serie de informes temáticos mundiales

elaborados en el marco del Sector Ciencias Naturales y Exactas, cuyo primer ejemplar fue el “Informe Internacional sobre la ciencia, tecnología y género” publicado en el año 2007.

115 La última publicación del Informe se lanzó en el año 2015 y se denominó “Informe de la UNESCO sobre la Ciencia: Hacia 2030”. Hace hincapié en los progresos realizados desde el año 2010 en relación a las tendencias socioeconómicas, geopolíticas y medioambientales que influencian la política y gestión contemporáneas de la CTI. De esta forma, el informe da cuenta del estado actual de las tendencias en la investigación y políticas de CTI, y las prioridades y preocupaciones de los países que deberán orientar la implementación de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible (UNESCO, 2015).

En el capítulo donde se analiza la región latinoamericana, se sostiene que la misma logró reducir los niveles de desigualdad económica en la última década, aunque con la caída de la demanda internacional de materias primas las tasas de crecimiento comenzaron a estancarse. No obstante, los países no carecen de iniciativas políticas ni estructuras institucionales sofisticadas para promover la ciencia y la investigación.

e) Instrumentos de asistencia técnica

Los instrumentos de asistencia técnica apuntan a brindar herramientas para mejorar las capacidades de desarrollos de políticas nacionales en ciencia y avanzar hacia las recomendaciones de los organismos. La Oficina dispone de la plataforma SPIN a través de la cual asiste a la región facilitando un dispositivo de consulta para la formulación de políticas basadas en evidencia. SPIN constituye una plataforma de información que contiene: instrumentos de política de CTI; sistemas; organigramas; programas nacionales; marcos legislativos; indicadores y gráficos interactivos, entre otras informaciones para cada país de la región. Su propósito es poner a disposición información actualizada para investigadores y para la toma de decisiones, contribuyendo a la reforma de los sistemas de ciencia y la evaluación de las políticas de CTI.

En la actualidad SPIN cuenta con un inventario con la descripción detallada con más de 800 instrumentos de política aplicados por los Estados de la región, clasificados de acuerdo a 15 objetivos y metas estratégicas, 15 tipos de mecanismos y 23 categorías de beneficiarios. Asimismo, cada instrumento se describe mediante una serie de datos específicos.

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f) Instrumentos de promoción de la ciencia y la tecnología

Por último, la Oficina de Montevideo también cuenta con otro tipo de instrumentos, que no están destinados a afectar la política científica directamente, sino que apuntan a la promoción científica en la región.

La Oficina lanza convocatorias específicas como son los concursos vinculados a ciencia; difunde convocatorias de los premios científicos otorgados por UNESCO a nivel global (como el Premio L’Oreal–UNESCO La Mujer y La Ciencia, o el Premio Kalinga de Divulgación Científica); apoya, participa y promueve la difusión de congresos y cursos organizados en el marco de las redes científicas latinoamericanas. Específicamente, la Oficina apoya el desarrollo de la Comunidad de Práctica en Educación Científica en América Latina y el Caribe, cuyo objetivo radica en fomentar el intercambio entre educadores, formadores, investigadores, tomadores de decisión y otros actores de la sociedad civil para promover la educación científica formal y no-formal en la región34.

Una iniciativa pionera aunque discontinuada fueron los Science Slam Festivals, un evento precursor en la región creado por la Oficina y WAYS-LAC (Asociación Mundial de Jóvenes Científicos-América Latina y el Caribe) y celebrado con éxito en México (2014), Uruguay (2015) y Paraguay (2016). A través de estos festivales se buscó contribuir a la difusión y promoción de la cultura científica, así como a la incorporación de la visión de los jóvenes científicos en la toma de decisiones de política científica y a crear nuevas e innovadoras formas de comunicar la ciencia para romper las barreras entre la ciencia y la sociedad.

Por su parte, cabe mencionar que desde la Oficina se coordina la implementación del PHI (mencionado en el capítulo 2) para América Latina y el Caribe, programa intergubernamental de las Naciones Unidas sobre investigación, gestión, educación y creación de capacidades relativas a los recursos hídricos a través de sus Comités Nacionales (CoNaPHIs) o Puntos Focales. En América Latina, 36 CoNaPHIs y Puntos Focales, junto con 6 Centros y 7 Cátedras UNESCO en temas de agua, el Instituto UNESCO-IHE y el Programa Mundial de Evaluación de los Recursos Hídricos de las Naciones Unidas, conforman 1a “familia del agua de América Latina y el Caribe” que constituye una red de excelencia para la implementación efectiva del Programa.

117 En esta línea, también vale mencionar que la Oficina trabaja en estrecha colaboración con 1os comités nacionales del MAB (también mencionado en el capítulo 2) y los actores de las reservas de biosfera para promover la conservación de la biodiversidad, la restauración y mejora de los ecosistemas y el fomento del uso sostenible de los recursos naturales en las reservas de biosfera de la región. Asimismo, en el marco de la División de Ciencias Ecológicas y de la Tierra, la Oficina también se encarga de la investigación interdisciplinaria, la formación, la educación y la creación de capacidades en Geociencias a través de su PICGG (mencionado en el capítulo 2).

Particularmente, UNESCO Montevideo impulsa el “Programa Geoparques Mundiales de la UNESCO”, que busca proteger el patrimonio geológico promoviendo mejores prácticas de gestión de los sitios geológicos y sus vínculos con los demás aspectos del patrimonio natural, cultural e inmaterial de la zona, la concientización sobre la geodiversidad, el desarrollo económico local y el turismo sostenible. Para ello, trabaja en coordinación con los Estados Miembros apoyando la creación de Geoparques Mundiales de la UNESCO en la región a través de alianzas entre actores de la academia, del sector público, del sector privado y de la sociedad civil y con un enfoque de abajo hacia arriba. También impulsa acciones en el campo de la educación y la investigación a través del PICG.

3. Conclusiones parciales

En este capítulo se abordó el cuarto objetivo específico propuesto, que buscaba