3.5.1 Primero que nada se interpretan las Resistencias.
En capítulos anteriores definimos el concepto de Resistencia que nuevamente retomamos aquí.
3.5.1.1 Resistencia a la TAREA propiamente dicha por ejemplo:
Desconcierto e incertidumbre: el grupo ante un problema se manifiesta desconcertado, se expresa incapaz de proseguir, de tomar una decisión, "no sabemos que hacer", "esto se detuvo aquí", son expresiones que explican este tipo de resistencia.
Rechazo a la situación: de manera individual o grupal se expresa verbal o conductualmente rechazo manifiesto o encubierto a la TAREA, por ejemplo: de manera manifiesta un individuo puede expresar su inconformidad con la TAREA; de manera encubierta otro prefiere expresar que la temática que se discute no le compete, no le atañe directamente y por eso en sus intervenciones no se implica personalmente, sólo ofrece opiniones sobre los problemas de los demás.
Evitación temática: el grupo de manera evidente o encubierta continuamente evita abordar un tema que según las características del grupo, el facilitador sabe que debe ser abordado para el desempeño eficiente de la tarea; así, por ejemplo, un grupo con antecedentes de problemas en las relaciones interpersonales rehusa de manera sistemática abordar el análisis de esta temática con lo cual se estanca al avance de la tarea.
La mosca: es cualquier motivo estúpido que asume el grupo para evitar la TAREA; situaciones externas, el ruido de un auto que pasa, el llanto de un niño, etc; de este tipo de excusas burdas se vale el grupo para desviar el curso de la dinámica.
El silencio: por último, es una de las formas más primitivas, menos elaboradas de resistencia, pero no por ello poco frecuente, fundamentalmente al inicio de las sesiones o cuando se toca un contenido que genera actitudes resistenciales pero aún el grupo no sabe como expresarlas, quedando en silencio.
3.5.1.2. Resistencia al Encuadre grupal: se expresan en aquellas expresiones conductuales, grupales o individuales, que reflejan el no cumplimiento del Encuadre; citamos como ejemplos, las llegadas tarde y las ausencias, la violación de normas, la superposición de roles (hacer las veces de coordinador entre otras).
3.5.1.3. Resistencias al facilitador: el rol del facilitador queda precisado en la definición misma del ENCUADRE durante la primera sesión, sin embargo, derivadas de la especificidad de sus funciones, de su distancia con relación al grupo, de su status de no pertenencia, son inevitables las manifestaciones grupales hacia el coordinador que expresan una resistencia a su presencia o a su función. Entre estas, podemos encontrar los siguientes:
Rechazo manifiesto o encubierto al facilitador: este percibe que su persona o sus intervenciones no son aceptadas, son rechazadas con énfasis o se ignoran, a través del silencio.
Acuerdo grupal o confabulación: puede darse la situación de un grupo donde sus miembros nunca se han visto antes, donde no se conocen, o en otro caso se llevan mal, no tienen buenas relaciones entre sí, pero en el momento del grupo, ante el coordinador se hacen cómplices para resistirse.
Es importante volver a resaltar que a pesar de esta diferenciación que hemos establecido sobre los tipos de resistencias, todos en sí mismos y por su esencia frenan el desarrollo de l TAREA, impiden su curso y deben ser develados por el coordinador, es decir, éste debe levantar las barreras resistenciales para que emerjan los contenidos latentes reprimidos y se pueda crear un ECRO común, por ello podemos decir que la
interpretación de las resistencias tiene como función operativa: incentivar al grupo hacia la TAREA.
En segundo lugar se interpretan las
3.5.2 Defensas.
¿Qué entendemos por defensa?.
Son aquellas expresiones del individuo o del grupo que no encierran una evitación consciente de la TAREA, aparentemente el grupo asume la misma, enmascarando de una manera elaborada la expresión, de un Contenido que el sujeto y/o el grupo quiere ocultar de manera inconsciente. Algunos ejemplos de defensas son los siguientes:
3.5.2.1. La represión propiamente dicha: el individuo y/o el grupo elimina involuntariamente del discurso consciente aquellos sentimientos, ideas y aspiraciones condenables socialmente pero que le son afines. En el marco de un proceso grupal, durante el cual se conversa sobre relaciones padres-hijos, un sujeto continuamente exalta la feliz relación con su padre, de manera sistemática expresa que ama a su padre, que nunca ha habido entre ellos ni un sí ni un no, contra la belleza de esta relación parece estrellarse la concebida teoría sobre la ambivalencia de los efectos; cabe entonces que el facilitador se pregunte: "¿qué pasa aquí? ¿es que este padre no tiene cualidades negativas como todo ser humano? Por el contrario, las tiene, pero el sujeto no puede concebir la crítica dado su compromiso de amor filial y ha reprimido este contenido ". Sobre la base de esta hipótesis acerca de una posible defensa, el facilitador puede lanzar su interpretación al grupo para que este la verifique.
3.5.2.2. La regresión: es otro tipo de defensa que podemos encontrar, implica que el grupo adopta una serie de conductas o ideas que reflejan un retorno a etapas o niveles más primitivos ya superados por el grupo; así durante el análisis de una problemática, un grupo que ha avanzado en el desarrollo de la tarea y la formación del ECRO homogéneo, puede comenzar a expresar conductas que resultan obsoletas, como apoyar a un saboteador o permitir que un miembro comience a dirigir la dinámica, defendiéndose de esta forma del contenido que le parece agresivo.
3.5.2.3 La Proyección: el individuo de manera inconsciente proyecta en otro miembro del grupo sentimientos, ideas, emociones que le son propias, como si fuera el otro quien las poseyera. Durante el análisis de la temática "relaciones de pareja" un miembro (1) reflexiona sobre las dificultades de la convivencia, otro (2) lo interrumpe y asumiendo una
actitud acusatoria lo recrimina por su falta de sensibilidad y amor a la pareja. En sesiones anteriores el coordinador ha observado que el sujeto 2 alude el tema, sin embargo, en una sesión, después de aplicar una técnica de Dinámica Grupal, refiere brevemente que tiene problemas de comunicación con su pareja, pero no aborda el tema, prefiriendo quedar en silencio. El sujeto 1 por el contrario ha planteado sus problemas sistemáticamente al grupo abriéndose personalmente al debate. ¿Cómo interpretar entonces el discurso acusatorio del sujeto 2 hacia el sujeto 1?. Una hipótesis puede ser que el sujeto 2 ha proyectado en el sujeto 1 sus frustraciones, su desamor como si fuera el otro y no él quien lo experimentará.
3.5.2.4. La Racionalización: durante el trabajo de un contenido específico el grupo o algún miembro en particular comienza a teorizar sobre la temática, sin aludir a los aspectos vivenciales de la misma, es decir evitando hacer referencia a aspectos personales que impliquen sentimientos, emociones, vivencias, defendiéndose de esta forma para evitar profundizar en el análisis de un contenido que posee un significado afectivo particular. Se enfatiza en el análisis racional del problema, de lo lógico, de lo razonable ocultando la faceta emocional del mismo. Durante una sesión de un grupo de orientación, uno de sus participantes interviene sistemáticamente ofreciendo información teórica leída por él en algunos libros, sobre la temática sexual, la cual es objeto de discusión en la
susodicha sesión; no podemos decir que el individuo se está resistiendo a la TAREA porque incluso por momentos, su rol es constructivo, aporta nuevos elementos a la discusión, enriqueciéndola; sin embargo, la forma reiterada en que lo hace, sin implicarse personalmente, sin expresar una opinión basada en sus propias experiencias vivenciales, evidencia que el individuo utiliza estas intervenciones para defenderse (de manera inconsciente, por supuesto) detrás de un rol que no es negativo al grupo en la medida en que brinda información, pero que esconde al grupo todas las interioridades de uno de sus miembros y por tanto no debe enquistarse, ya que tarde o temprano comienza a frenar el avance de la tarea.
Por otra parte, este tipo de defensa tiene su expresión grupal cuando es todo el grupo quién asume esta actitud, sumergiéndose en discusiones teóricas y racionales sobre un tema sin tocar para nada la connotación afectiva que para cada uno de sus miembros tiene el mismo. Para develar este tipo de situación que entorpece el despliegue de la tarea, el facilitador introduce entonces el recurso de la interpretación.
3.5.3. Por último, se interpretan las transferencias: la transferencia no es más que la depositación que hace el grupo o alguno de sus miembros en el facilitador, de sus aptitudes, formas de comportarse, tipos de relación con otras personas (padres, compañeros, esposos, esposas, etc); de esta
manera el grupo o el individuo comienza a tratar al coordinador como si éste pensara, actuara o tuviera características personales de otros individuos que el sujeto ha conocido con anterioridad.
No significa que piense que el coordinador es su padre, o su madre y lo trate como tal, no es esto lo que significa la transferencia, ello significa que el sujeto ha extrapolado a la figura del facilitador atributos de otra persona y se comienza a relacionar con él a partir de esta idealización, de la cual el sujeto no es consciente. El sujeto se percata que se interrelaciona con el facilitador, pero sólo éste se da cuenta que lo hace de una forma peculiar, diferente, el sujeto se comporta como un hijo o una esposa y trata al facilitador (habla sobre él o con él, se dirige a él) como si éste fuera el padre o el esposo respectivamente.
Por ejemplo: en el curso de una sesión donde se aborda el tema de la autoridad en la familia, el grupo comienza a hacer resistencias iniciales a la persona del facilitador, se confabula para ocultar información, una vez que el coordinador interpreta las resistencias; o el grupo comienza a quejarse de actitudes que con anterioridad ha asumido el facilitador y lo acusan de dirigirlos, manipularlos. Entonces se pudiera lanzar la siguiente interpretación para que el grupo la elabore; dice el facilitador: "es curioso que un día como hoy, en que empezamos a hablar sobre las relaciones de autoridad en la familia, ustedes inviertan tanto tiempo discutiendo sobre el ejercicio de mi "autoridad", a quién están interpretando, demandando, ¿al facilitador o a sus padres o esposos?, piensen en esto".
Como conclusión de este aspecto podemos decir, que para poder interpretar estos contenidos latentes el coordinador debe tener sumo cuidado al definirlos como defensa o transferencia, si no está seguro de que puedan estarse manifestando estos 2 tipos más complejos de fenómenos, debe asumirlos como resistencias y devolvérselo así al grupo, lo cual cumple la función operativa de la interpretación, en la medida en que permita al grupo abandonar la actitud entorpecedora. Primero que todo, se debe asumir que cualquiera de estos fenómenos es una resistencia, e interpretarla como tal; luego, si contamos con evidencias de una burda resistencia o de una elaborada defensa o transferencia.
Por otro lado no es recomendable interpretar defensas y transferencias en las primeras sesiones, ya que el contenido que se analiza en ellas es altamente ansiógeno para el sujeto y si éste aún no ha desarrollado sentimientos de pertenencia al grupo, puede abandonarlo definitivamente.
3.6. ANSIEDADES DEL FACILITADOR
Una de las ansiedades típicas del facilitador novel es buscar el contenido latente para interpretarlo; la interpretación no se busca, emerge un poco
intuitivamente, ella en sí misma es un instrumento que depende de la experiencia del coordinador, pero si no emerge, éste debe preguntarse a sí mismo si se está resistiendo a la TAREA, ¿Qué contenidos le provocan resistencia al grupo y a la TAREA? ¿Qué no le permite comprender lo que sucede?. La respuesta puede estar en la inexperiencia o en su propia resistencia al contenido que se aborda.
Otra ansiedad típica del coordinador inexperto es aquella asociada a las posibles respuestas que puede dar un grupo a sus interpretaciones.
Debe quedar claro, ante todo, que como señalamos anteriormente la interpretación es un instrumento, una técnica, pero no es la verdad, no tiene que ser aceptada necesariamente por el grupo, lo importante no es si la acepta o no, lo importante es que el grupo trabaje con ella, que le imprima cierta lógica al proceso grupal, que produzca una modificación en el estado actual en un sentido desarrollador: incluso una interpretación rechazada por el grupo puede ejercer una función en la develación de determinadas resistencias en la medida en que este rechazo no sea bien fundamentado por el grupo, si por el contrario lo es, se debe asumir que fue un error.
3.7- PRINCIPIOS NORMATIVOS O REGLAS DE ORO PARA LA