a. Judá se separó de sus once hermanos y se dirigió hacia el sur para residir
con el adulamita Jira. Allí conoció y se casó con la cananea Sué, que le dio tres hijos en la ciudad de Quizib: Er, Onán y Sela. Tomó Judá para Er, su primogénito, una m u j e r , también cananea, llamada Tamar, pero Er fue malo a los ojos de Yahvéh y Yahvéh lo m a t ó . Entonces dijo Judá a O n á n : "Entra a la mujer de tu hermano y t ó m a l a , como cuñado que eres, para suscitar prole a tu hermano"- Pero Onán, sabiendo que la prole no sería suya, cuando se acostaba con la mujer de su hermano se derramaba en tierra para no darle prole, pecado que Dios castigó con la m u e r t e de O n á n . Entonces Judá le dijo a T a m a r : "Quédate como viuda en casa de tu padre hasta que sea grande mi hijo Sela". Pero temiendo que Sela pudiera morir de p r o n t o , como sus hermanos, Judá aplazó la boda un año tras o t r o1.
b. Cuando murió la hija de Sué, Judá, para ahogar su pena, fue con su amigo Jira, el adulamita, al esquileo de su ganado en Tamna. Y Tamar, que ya se daba cuenta de que la habían engañado, y enterada del viaje de Judá, se despojó de sus vestidos de v i u d a , se cubrió con un velo y se sentó a la entrada de Enaím.
Judá, al verla, la t o m ó por una meretriz, pues tenía tapada la cara, y le d i j o : "Déjame entrar a t i " . Ella le respondió: "¿Qué vas a darme por entrar a mí?" y él contestó: "Te mandaré un cabrito del rebaño". Ella le d i j o : "Si me das una prenda hasta que lo mandes. - . " "¿Qué prenda quieres que te dé?", le preguntó é l . Ella contestó: "Tu sello, el cordón de que cuelga y el báculo que llevas en la m a n o " . Él se los dio y se acostó con ella.
Luego Tamar se levantó, se f u e , se quitó el velo y volvió a vestirse sus ropas de viuda.
A pedido de Judá, su amigo Jira llevó a Enaím el cabrito prometido, pero no halló a Tamar. Preguntó a las gentes del l u g a r : "¿Dónde está la meretriz que se sienta en Enaím a la vera del camino?" Y ellos le respondieron: "No ha habido ahí nunca ninguna meretriz"2.
c. Tres meses después Judá se enteró de que Tamar había infringido
claramente su contrato matrimonial, pues estaba encinta por algún hombre que no era Sela. Obedeciendo a la costumbre de esa época, la condenó a la hoguera. Cuando se la llevaban mandó ella decir a su s u e g r o : "Del hombre cuyas son estas cosas estoy yo encinta. Mira a ver de quién son ese anillo, ese cordón y ese báculo".
Judá reconoció sus prendas y d i j o : "Mejor que yo es ella, pues no se la he dado a Sela, mi h i j o " . En consecuencia, no la castigó, y Tamar quedó en libertad, pero Judá no volvió a tocarla ni ella se pudo casar con Sela3.
d. Cuando llegó el tiempo del p a r t o , Tamar tenía en el seno dos mellizos. Al
darlos a luz sacó uno de ellos una mano y la partera la t o m ó y ató a ella un hilo rojo y d i j o : "Este ha sido el primero en salir", pero él retiró la mano y salió su hermano.
"¡Vaya rotura que has hecho!", exclamó ella y le llamó Fares.
Luego salió su hermano, que tenía el hilo atado a la m a n o , y le llamó Z a r a j4. e. Como todas las madres nobles de Israel, Tamar poseía el don de la
profecía. Preveía que el Mesías descendería de ella, y fue esta presciencia la que la impulsó a obedecer la antigua ley amorrea según la cual toda muchacha, antes de casarse, debe pasar siete días fuera de las puertas de la ciudad vendiéndose a los forasteros.
Algunos dicen que Judá, a causa de su v i r t u d , se abstuvo de tomar a Tamar al principio y siguió adelante. Pero rogó a Dios, por orden de quien el Ángel del Deseo Carnal descendió y dijo a Judá: "¡Vuélvete, Judá! Si desprecias a esta m u j e r , ¿cómo nacerán los reyes y los salvadores de Israel?" Judá volvió y se acostó con Tamar, pero no sin asegurarse antes de que era soltera, huérfana, físicamente pura y servidora del Dios Vivo. Luego Tamar, más bien que decir a los mensajeros quién era el que le había dado las prendas, prefirió que hiciera la revelación el mismo Judá. Y algunos dicen que a causa de su prudencia en este asunto —pues una
persona honrada se quemará antes que avergonzar públicamente a un pariente— Judá no sólo reconoció a los mellizos como suyos, sino que siguió consolando a Tamar en su viudez5.
1 . Génesis XXXVIILM2. 2 . Génesis XXXVIIL12-23. 3 . Génesis XXXVIII.24-26. 4. Génesis XXXVIII-27-30,
5. Gen. Rab. 1 0 4 2 ; Tanhuma Buber I n t r o d , 129 y Gen. 1 8 7 ; M i d . Hagadol Gen.569,572,574; Test, de Judá X I I ; X I V . 3 - 5 ; B. Sota l u a - b .
1. Se ha sugerido que Oseas X I I . 1 debe interpretarse así: "Judá volvió a separarse de Dios mientras permanecía fiel a los q'deshim ('los santos')", lo que quiere decir que se separó de sus hermanos y adoptó las costumbres religiosas cananeas, que incluían el culto de los q'deshim.
Los q’deshim eran calebitas o "sacerdotes del p e r r o ” , prostituios varones vestidos como mujeres que seguían activos bajo la posterior monarquía judea (1
Reyes X V . 1 2 ; XXIL47; 2 Reyes X X I I I . 7 ) en viviendas destinadas para ellos en el
monte Sión m i s m o . La admisión de Caleb en la t r i b u de judá apoya este sentido» que está de acuerdo con que Judá gozara sin avergonzarse a una q'deshah o prostituta sagrada. La acostumbrada donación por la q'deshah de sus ganancias a los fondos del Templo fue prohibida en el m i s m o texto del Deuteronomio que la de los q´deshim (Deuteronomio X X I I I . 1 8 ) , La ú l t i m a mención de los calebitas en la Escritura aparece en Revelaciones XXIL15.
2. Este antiguo m i t o se vincula seguramente con una pequeña zona situada al noroeste de Hebron, donde la mayoría de los nombres de lugar se conservan todavía. Adullam, la sede de un rey cananeo depuesto por Josué (Josué X I I . 1 5 ) , es Khirbet ' I d al-Ma, a unas once millas al noroeste de H e b r o n ; Quizib, o Achzib, o Cozeba (1 Crónicas IV.22) es 'En al-Kazbah en el Wadi a l - S a n t ; T i m n a h , entre Belén y Beit Nattif, es Khirbet Tibna.
Sólo Enaím, entre Adullam y T i m n a h , ha desaparecido desde la época talmúdica, cuando se la llamaba Kefar Enaím (Pesiqta Rabbati 2 3 ) - 298 JUDÁ Y TAMAR ( 5 1 . 3 - 5 1 . 6 . )
3. Los hermanos Er, Onán y Sela —los pecados de Er no están especificados,
pero su nombre era la inversión de la palabra malvado en hebreo— representan tres clanes judaitas originales, ía importancia de los dos mayores de los cuales disminuyó. En la época del cautiverio de Babilonia Er había llegado a ser un h i j o , o sea un clan secundario, de Sela (1 Crónicas I V . 2 1 ) ; en tanto que Onán figuraba solamente como un hijo de Zarajmeel, hijo de Esrón (véase 5 0 . 5 ) , hijo de Fares (1
Crónicas 1 1 . 2 6 ) .
Fares había tomado la precedencia inclusive a S e l a ; y Zaraj a quien desposeyó al nacer, se perdió para la historia. Los genealogistas tribales árabes todavía registran la elevación y la caída de los clanes exactamente de esta manera.
4. La condena de Tamar a muerte en la hoguera antedata a Deuteronomio XXIL23-24, que condena a una esposa o desposada culpable de adulterio a la lapidación; la hoguera, en la Ley mosaica, estaba reservada a las hijas descarriadas de los sacerdotes (Levítico X X I . 9 ) . Pero en ningún estigma incurrían en la Judea primitiva los hombres que se acostaban con prostitutas, en tanto que éstas no eran propiedad de un marido o un padre, o no se hallaban en estado de impureza r i t u a l ; ni hacían una distinción clara entre una zonah, o prostituta laica, y una q'deshah, o prostituta sagrada.
5. Aquí se insinúa que Judá sospechaba que Tamar estaba hechizada, como Sara, la hija de Raquel (Tobías V I I I ) , cuyos seis maridos habían sido asesinados misteriosamente, uno tras o t r o , en sus noches de b o d a , por un espíritu celoso. Como mujer comprometida con un israelita, Tamar corría grave riesgo al
comportarse como r a m e r a , pero como manejó el asunto discretamente y tuvo hijos con el hombre que se los había negado injustamente, la tradición popular la exaltó
y la incluyó, con Raquel y Lía, entre las "madres heroicas de I s r a e l " (Rut I V . 1 2 ) . Como Rut, la moabita, y Ráhab, la ramera sagrada de Jericó (Josué I I ) , esta mujer cananea llegó a ser (por medio de Fares) una antepasada de D a v i d , y así del Mesías prometido (véase Mateo 1.3-6).
6. Tamar significa "palmera", y la palmera estaba consagrada a la diosa del Amor y el Nacimiento, Isis, llamada también I s h t a r , o, entre los árabes, Lát o ' I l á t , Los árabes adoraban a la gran palmera de Nejran y anualmente la vestían con ropas y adornos femeninos. El hijo de Lát, Apolo de Délos —a Lát se la identifica ahora generalmente con Leto o Latona— y el dios nabateo Dusares habían nacido bajo palmeras: Apolo en Ortigia (Isla de las Codornices). En la fábula original Tamar sería una prostituta sagrada no relacionada con Judá. Se vincula con su hermana Ráhab con la mención del hilo escarlata (Josué 1 1 . 1 8 ) que indicaba su profesión; y en la Kebra Nagast etíope la hija del Faraón seduce a Salomón con la ayuda de tres langostas (véase 2 9 . 3 ) y un hilo escarlata.