02. Estudios previos.
02.03. l Descripción de elementos La marquesina de tribuna.
La marquesina de tribuna es uno de los elementos icónicos en la fi gura de buena parte de los estadios listados por FMM. Concentra el valor simbólico y el jerárquico. Al separar los espectadores entre aquellos protegidos de las inclemencias del tiempo y aquellos que quedan al raso. Simultáneamente, la longitud del vuelo de las marquesinas, de las cubiertas de tribuna se convierte en uno de los puntos de exhibición tecnológica del estadio.
La aparición de la gradería superpuesta extiende las condiciones de la tan apreciada tribuna a buena parte del resto de espectadores. Hasta el punto que podemos encontrar casos en los que la aparición de la gradería superpuesta implica la desaparición de una tribuna claramente separada, como en el estadio de Avellaneda (A02) o en Maracaná (A24).
Por otro lado, podemos encontrar dentro la bibliografía listada una serie de tribunas, en estadios de capacidad menor, o en proyectos de hipódromos. Difíciles de incorporar al análisis en alguno de los puntos anteriores. Pero pertinentes en este caso. Encontraremos también en la misma bibliografía varios artículos con comparativas entre secciones de tribunas (32).
Una sucinta revisión los edifi cios estudiados por FMM nos podría llevar a establecer una genealogía de marquesinas. En función de sus características principales: el tipo estructural y su relación con el volumen general de la tribuna.
Se podría realizar un primer análisis en función de la existencia y la posición de los pilares de sustentación de la cubierta respecto al plano del frente a campo. Podemos detectar una cierta evolución del tipo, desde un primer grupo de marquesinas de estructura tradicional biapoyada.
En los primeros casos de análisis los pórticos se dispondrían en el sentido perpendicular al terreno de juego. Uno de los apoyos se situaría en el borde superior de la grada. Y el segundo pilar del pórtico descendería en medio de la grada, como sucedería en Helsinki (A14). Una primera evolución de este grupo implica el cambio de la dirección del pórtico. Y el uso de elementos postensados paralelos al frente de la marquesina. Aumentar las luces de viga. Y en consecuencia, reducir el número de pilares, como sucedería posteriormente en la tribuna de Berna (A06).
En cualquier caso, la existencia de pilares en la gradería constituye una pequeña interrupción en la visual para los espectadores que se encuentren detrás de él. Por tanto, es lógico suponer una evolución del tipo destinada a retrasar el máximo este elemento respecto al frente del terreno de juego. Reduciendo el número de espectadores afectados.
Frente a este tipo encontraremos los sistemas de marquesina en ménsula. Aquellos en los que un elemento estructural continuo gira desde el frente de fachada. Hasta construir el elemento principal de la marquesina en voladizo. En algunos casos este elemento parte en continuidad desde la propia geometría de la gradería de tribuna. Aprovechar la geometría en C deformada para colocar el centro de gravedad del conjunto bajo esta. Reduciendo el momento en la posible entrega de los elementos verticales.Dado que es un sistema que implica la continuidad del conjunto, vendría condicionado por un tema propio del tamaño de los elementos
C D
A B
Superior.
Fig. 26. Marquesinas de tribuna.
26.A. Vista de la marquesina compensada “en tijera”. Estadio de Florencia. Ficha A11.
26.B. Detalle del armado de la marquesina en ménsula contrapesada. Parque de Deportes de la Pontaise-Lausanne. Ficha A16. 26.C. Vista detalle, con las tribunas para la prensa incorporada en el frente de la estructura de cubierta. Hipódromo de Kyoto. Ficha A30.
26.D. Sección detalle, con tribuna de prensa dispuesta bajo la cercha, en el frente del voladizo de cubierta. Nueva grada para la Universidad de Washington. Ficha A33.
que lo conforman. Por tanto será un sistema que encontraremos en tribunas pequeñas en hormigón, como en Cartagena (A10) o que puntualmente aparecerá en estructura metálica en cercha de gran canto, como sucede en la tribuna de Washington (A34).
Se podría califi car de sofi sticación de los anteriores la aparición del sistema de voladizo contrapesado. Donde el pilar se retira defi nitivamente de la grada para ocupar una posición en la zona posterior a esta. A partir de aquí, la complejidad de la estructura se centra en la compensación de voladizos asimétricos. Es decir, en permitir aumentar el vuelo de la marquesina sobre la gradería con la mínima deformación. Equilibrando el momento aplicado sobre la cabeza del pilar mediante un sistema de tensores y contrapesos en la parte posterior de la gradería.
Un ejemplo peculiar de este sistema se encontraría en el proyecto de Nervi en Florencia (A11). En el que utiliza una estructura en tijera sobre la que coloca, como elemento rigidizador, el nervio superior en vuelo de la marquesina.
Pero con toda probabilidad, el modelo inspirador de un mayor número de derivadas es el utilizado en la Zarzuela. En él, Eduardo Torroja proyectó un sistema de compensación de vuelos. En los que la marquesina del hipódromo se equilibra mediante el cuelgue tensado de los forjados inferiores posteriores (A19). Este sistema permite colocar los pilares en la zona posterior de la tribuna. Sin interrumpir la visión de los espectadores. Y simultáneamente dota a la planta baja de una sala estructuralmente diáfana.
Posteriormente los estadios de Maracaná (A24) y Lausanne (A16) adoptarán sistemas de contrapeso. Si bien lo harán sustituyendo el sistema de láminas utilizado por Torroja por un sistema diafragmático de pantallas de hormigón. Debido a este cambio de sistema, los gruesos y las proporciones derivaran en proyectos de mayores secciones y menor ligereza aparente. En ambos casos este contrapeso tendrá una importante presencia en la construcción posterior de las envolventes de fachada.
Una vez más podríamos entender que la gestión de la información que posiblemente realizase FMM no sería lineal. No encontraríamos una transposición totalmente directa de un proyecto. Sino el uso de elementos gestionados con una voluntad de proyecto. En este caso podríamos entender una combinación de factores. Primero la consciencia de que el uso de sistemas de contrapeso lleva a secciones mucho mayores en hormigón. El segundo, la más que probable búsqueda de esbeltez y equilibrio en la proporción. Ambos le pudieron llevar a posteriori a pensar en el uso de una estructura mixta de acero en el voladizo y hormigón en el contrapeso, optimizando ambos sistemas constructivos.
Encontraríamos otros ejemplos de esta gestión de la información extraída de los diferentes estudios de las secciones de tribunas. Uno de ellos podría ser la disposición de la zona de periodistas colgada bajo la tribuna. Aprovechando parte del grueso de la estructura metálica. Con una visión privilegiada sobre el campo. Este sistema, apuntado en el Hipódromo de Kyoto (A30), se encontrará también en los proyectos de Washington (A33) o Seattle (C03). Aún cuando el resto de elementos cada una de estas tribunas poco tengan que ver con la desarrollada en el proyecto fi nalmente.
Más adelante, cuando hablemos de construcción tecnológica, afrontaremos con mayor detalle el tema de la estructura ligera de la cubierta, el uso de elementos tensados y el posible origen de éstos.
(34) En Costa Casamiglia, Guillem Op. cit. 1996. Se ha de considerar que una vez más, la adaptación no será literal. Se adecuará a las condiciones materiales y tecnológicas locales.
(33) Se podría organizar un listado de marquesinas que modifi ca su perfi l aparente en los laterales y el plano inferior de su cubrición. Distinguiríamos dos casos, en función de la relación entre estructura y acabado. Un primer caso en el que se dispone el elemento de cubierta en el plano inferior escamoteando el canto de la estructura pero marcándolo en el plano inferior, como en los caso de Turín, ó Maracaná. Otro en las que no existe ninguna referencia del orden sustentante en el plano inferior, como son los casos de Lausanne o Stuttgart. En este segundo caso, la lámina inferior se dota además de un perfi l curvo que elimina la referencia geométrica al orden estructural superior.
Superior.
Fig. 27. Hipódromo de la Zarzuela, Madrid. Ficha A19.
27.A. Vista posterior de los voladizos de la sala de apuestas contrapesando la cubierta principal. 27.B. Vista detalle del tensor.
27.C. Visión de los voladizos de tribuna, desde la pista del hipódromo.
Fuente: J.M.A.; A.P.B. “El hipódromo de la Zarzuela, en Madrid”. Informes de la Construcción 10 (1949): pp. 154-1-1/12.
C
Otro de los temas encontrados con profusión en la bibliografía de FMM, tal y como se ha comentado con anterioridad, es la relación entre marquesina y tribuna. O entre marquesina, tribuna y grada, en los casos de superposición entre las dos últimas. Esta relación será difícilmente disociable del tipo estructural elegido.
En las estructuras de pilares, la relación entre el elemento superior de marquesina y el inferior de tribuna viene condicionada por la voluntad del proyectista de unifi car o no una y otra. La estructura principal de pilares y viga permite dotar a la marquesina de un perfi l delgado, reduciendo su grosor aparente en sus testeros.
En la estructuras en ménsula, es inevitable la aparición de elementos estructurales de gran canto tanto en el plano vertical como en el horizontal. Estos elementos continuos dotarán a todo el sistema de un ritmo estructural con una proporción importante sobre el volumen general. Podemos encontrar diversos casos en los que este ritmo confi gura la imagen del edifi cio (33).
En las estructuras contrapesadas, es una consecuencia del sistema la aparición de un elemento en voladizo sobresaliendo del frente de la fachada. Este elemento puede ser utilizado como remate o coronación del volumen, como sucede en Lausanne. También se puede convertir en una deformación de la propia retícula estructural, como sucede en Maracaná. O puede permitir colocar un elemento intermedio colgado, que permita disociar el frente de fachada del elemento de cubierta, como encontraremos en la Zarzuela. Provocar continuidad o discontinuidad aparente será una decisión de proyecto.
Podemos, eso si, afi rmar que FMM tuvo a su disposición varios ejemplos tanto de una solución como de la contraria. Y que sea posiblemente el ejemplo encontrado en la propuesta de la Zarzuela el que resultase fi nalmente aprovechado en el desarrollo del proyecto. Una vez estudiadas las opciones disponibles en aquel momento.
Respecto a la geometría del frente de la marquesina, y su inclinación, no deberíamos especular. FMM afi rmará en una entrevista haberla realizado “(…) inclinada aguas afuera, con un perímetro curvado, siguiendo las gradas como me había impresionado en Turín.” (34) Aunque como toda explicación de un arquitecto sobre su obra, valdrá la pena ponerla en cuarentena y analizarla en detalle más adelante.
(37) Aparecerán dos secciones de detalle, incluyendo los perfi les de las secciones de pilares y tribuna en: Thévenaz, Ch. F.; Jaccard, P. “Les tribunes en betón armé du Parc des Sports de la Pontaise, a Lausanne”. Bulletin Technique de la Suisse Romande (1953): p. 304.
(38) Encontraremos una sección con medidas en la publicación del edifi cio en la Revista Nacional de Arquitectura. De Miguel, Carlos (dir.) .“Concurso de ampliación y reforma del Campo de San Mamés en Bilbao”. Revista Nacional de Arquitectura 119 (1951): p. 4.
(36) Pese a que todas las publicaciones que recogen este edifi cio en la bibliografía incluyen secciones de detalle, encontraremos estas medidas únicamente en la sección publicada en el artículo de Frank, J.A. “Das städtische Stadion in Río de Janeiro”.
Schweizerische Bauzeitung 45 (1951): p. 631.
(35) Estos comentarios se encuentran reproducidos en la trascripción del listado comentado de FMM comentado en el punto 02.00 de este documento y que consta en los anexos de esta tesis.
Fig. 28. Diversas publicaciones incluidas en el listado reproducen fi guras mostrando diferentes tamaños de escalón de graderíos de a pie y con asiento.
Fuentes:
Superior, izquierda. Ortner, Rudolf. Op. cit. 1953. pp. 26-27.