Función 3. Perfi l de Necesidades de Apoyos
C. Hipoacusia mixta: combina las causas de las dos anteriores.
2. LA DISCAPACIDAD VISUAL 1 Concepto y clasifi cación
El défi cit visual es un término genérico que engloba muchos tipos de problemas relacionados con el anormal funcionamiento de la vi- sión.
Legalmente queda encuadrada dentro del término ceguera y defi -
ciencia visual toda persona cuya visión en ambos ojos reúna, al me- nos, una de las siguientes condiciones:
a) Agudeza visual igual o inferior a 0’1 (1/10 de la escala Wecker) obtenida con la mejor corrección óptica posible.
b) Campo visual disminuido a 10 grados o menos.
Se trata, por tanto, de un término amplio que engloba tanto a los sujetos que no poseen resto visual como aquellos otros que pueden realizar diferentes tareas utilizando instrumentos adecuados que po- tencien su funcionalidad visual.
Habitualmente se suele utilizar el término defi ciencia visual para englobar estos dos conceptos, si bien se trata de dos poblaciones con necesidades educativas diferentes y, por tanto, que requieren de intervenciones educativas igualmente diversas:
CEGUERA TOTAL: Bajo este concepto se encuadra a aquellas
personas que no tienen resto visual o que no le es funcional. Se trata de personas que no perciben luz o si la perciben no pueden localizar su procedencia.
DÉFICIT VISUAL: Este término engloba a aquellas personas que
poseen algún resto visual. Dentro de esta población, que agrupa a la mayor parte de las personas consideradas como ciegas o con défi cit visual, podemos distinguir dos tipos:
a) Pérdida de agudeza: Aquella persona cuya capacidad para
identifi car visualmente detalles está seriamente disminuida.
b) Pérdida de campo: Aquella persona que no percibe con la to-
talidad de su campo visual.
Normalmente se suelen hacer dos grupos principales de proble- mas de campo:
central del campo visual. Esta afección suele conllevar una pérdida de agudeza en el resto del campo.
-Pérdida de la Visión Periférica: El sujeto sólo percibe por su
zona central.
A esta heterogeneidad de formas de percibir, se añade como factor determinante el momento de aparición. Así se pueden distinguir:
a) Personas con défi cit visual congénito. b) Personas con défi cit visual adquirido.
Los niños/as que han nacido con ceguera o cuyo défi cit visual les ha sobrevenido en los primeros meses de vida, presentan unas ca- racterísticas que los diferencian de aquellos a los que les ha sobreve- nido en épocas posteriores de su vida. Los primeros deben construir sus conocimientos acerca del entorno que les rodea sin la informa- ción visual, mientras que los segundos disponen de experiencias vi- suales previas.
Otros factores, como la evolución del défi cit visual, la actitud que adopte la familia, la presencia de otras discapacidades asociadas, etc., pueden infl uir en la evolución y normalización del niño/a.
2.2 Aspectos diferenciales del desarrollo
A pesar de que es difícil establecer un patrón común de desarrollo para los defi cientes visuales, puesto que depende de factores como el momento de aparición de la defi ciencia o la simultaneidad con otros síndromes asociados, sí que presentan unas características similares en las distintas áreas de desarrollo.
• Área psicomotora:
- Desarrollo muscular: debido a la falta de actividad física por la poca seguridad que poseen para desplazarse, el desarrollo muscular suele ser insufi ciente.
- Expresión facial: la expresividad está disminuida y a veces aparecen tics faciales. Los ciegos gesticulan menos con las manos y el cuerpo que los videntes.
- Cabeza y tronco: más del 60% de los ciegos de nacimiento sufren malformaciones de espalda. Normalmente tienen la espalda y la cabeza inclinadas hacia delante.
- Marcha: movimiento descoordinado de los brazos al andar. Muchas veces fl exionan las piernas al andar (refl ejo de evitación de choque). Los hay que presentan balanceo de tronco, contorsión de cabeza, etc.
Si se interviene con especialistas desde la infancia, el niño/a invi- dente desarrollará una motricidad normal. Los padres deben ser infor- mados para que aprovechen todas las manifestaciones psicomotoras del niño/a y le sirva de estímulo para superar su miedo e inseguridad.
• Área cognitiva:
La estructura cognitiva del invidente tiene unas características pro- pias. Presenta problemas de representación, a consecuencia de su particular conocimiento de la realidad, pero en los test de inteligencia sus puntuaciones en las pruebas verbales son similares a las de los niños videntes.
• Área del lenguaje y la comunicación:
Aparecen problemas articulatorios por la imposibilidad de ver el modelo en otra persona. Sin embargo, adecuadamente estimulado, el niño/a ciego desarrolla una mayor competencia lingüística. Esto es debido a que hace un mayor esfuerzo por comunicarse que el niño/a vidente, lo que le lleva a utilizar mucho vocabulario y frases sintácti- camente bien construidas.
Desarrollan una gran memoria verbal. El lenguaje es el medio de conexión con el exterior que posee el ciego y le permite obtener infor- mación sobre lo que le rodea en cada momento.
• La organización perceptiva y la recogida de información: Existe la creencia de que las personas ciegas poseen una sensibi- lidad táctil y auditiva mayor que la de los videntes. Sin embargo esto no es así; los sentidos de los ciegos son iguales que los del vidente en agudeza, lo que pasa es que la práctica diaria y la necesidad les obliga a sacar más partido de esos sentidos.
El sentido del oído para el niño/a invidente es muy importante por- que le proporciona información del entorno que le rodea. El adulto debe enseñarle estrategias de aprendizaje para discriminar entre los sonidos importantes para su vida. Esta es una tarea complicada que requiere mucho esfuerzo para el niño pero que le va a proporcionar seguridad.
Es igual de importante entrenar los demás sentidos: el tacto, el olfato y el gusto.
• Área de la personalidad y la socialización:
Los/las ciegos suelen desarrollar un fuerte complejo de inferioridad y de inseguridad ante la vida, a consecuencia de sus limitaciones para muchas situaciones de la vida. Suelen tender a aislarse. Por ello, es imprescindible el establecimiento de un vínculo de apego con la madre desde el nacimiento y una estimulación precoz que evite impedimentos posteriores.