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I. ANTROPOLOGÍA CRISTIANA PARA LA EDUCACIÓN

3. EL HOMBRE EDUCADO COMO SER HUMANO INTEGRAL

3.1 Unidad Bio-psico-espiritual

3.1.2. La psicología

El componente psicológico constituye el segundo componente de la unidad integral del ser humano. Sumida en el interior pero diferenciable en un segundo plano en el exterior se convierte en aquello que guía, marca y percibe: los

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sentimientos, ideas y creencias. «En su operación… abarca el intelecto, la voluntad y las emociones del hombre.» (Calkins, 1991, p. 46). Guarda en sí una importante parte de la identidad del ser humano, pero es menester también aclarar, el ser humano tiene ideas, pensamiento y emociones, pero su ser no se limita solo a ello. En el Nuevo Testamento «para referirse a esta vida consciente, racional y emocional del hombre es también psyché» (Calkins, 1991, p. 46)

La psyché contiene entonces las ideas y pensamientos, es en ellas que se encuentra una parte de desarrollo fundamental del ser humano, sin embargo, es usualmente la parte hacia la cual se enfocan todos los esfuerzos formativos pues, se supone, que de ella provienen todos los logros formativos. La formación integral ha sido ligada a la formación en la integralidad de componentes de la psicología pero no más que esto. La inteligencia emocional, la inteligencia operativa, la inteligencia propositiva, se convierten en una manera interesante, pero no menos reductiva, de la profundidad humana. Los tipos de inteligencias sobre los cuales se desarrollan diferentes facetas del ser humano, son aquellos ejes formativos, fundamentales, para la consolidación de una propuesta pedagógica concreta. «Gardner define la inteligencia como la capacidad de resolver problemas y de crear productos que tienen un valor cultural.» (Armstrong, 2001, p. 21), con ellas bastará para aquello que cultiva el espíritu, del alma y la mente provienen entonces todo aquello que define y determina al hombre. Sin embargo la propuesta de Gardner es buscar en las inteligencias del hombre la razón de ser de todo el actuar humano, en una verdad que es la racionalidad humana, se pueden elaborar conclusiones concretas que se quedan en una mirada sobre uno de todos los componentes.

El componente psicológico del ser humano es entonces un misterio en sí mismo, no menos interesante que el ser humano, pero no puede convertirse en única constitución o constitución central de la naturaleza. Mucho se oye decir sobre la mente como única razón de la importancia del ser humano, descuidando que esta, al igual que el cuerpo, puede ser usada de manera poco correcta y llevar al hombre a un abismo sobre su propio ser. Existen errores dentro del pensamiento, dentro de la razón, no siempre es razonable, no siempre responder a la propia naturaleza, y si bien esto parece incómodo, es fácilmente observable que un deseo bueno y concreto, no es siempre llevado a la práctica. Así en la vida de cada hombre buscando su formación integral queriendo hacer el bien por sí mismo se descubre en la incapacidad de lograrlo y termina en el camino totalmente distinto.

Sobre la forma concreta de formar la mente, los caminos del alma, es posible profundizar y hacer un recorrido completo así como una propuesta pedagógica

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que, de la mano de desarrollos científicos, puedan ayudar a una mejor formación de este componente específico de la naturaleza humana. Sin embargo, en esta propuesta es importante resaltar la importancia de la psyché en el hombre educado su espacio y jerarquía dentro de la unidad pero no la forma concreta del deber ser de su formación, investigaciones posteriores permitirán profundizar en este aspecto; esta nueva antropología reconoce el valor y papel de la mente. La vida misma tiene su principio en el alma, plasmación de la psyché, es en ella de donde el ser humano y por ende su biología transmite los rasgos de la personalidad y abarca las formas consciente e inconscientes que se encuentran en la vida humana. Dentro de las teorías sobre la mente una de las más conocidas y que ha dado espacio a teorías educativas sería la idea de Sigmund Freud donde, a través del psicoanálisis proyectó en el ser humano una idea constante de conflicto, una lucha contra instintos sexuales y las malas ideas del ser humano, ―no se puede negar que la reducción psicologista (sic.) del freudismo tiene un nivel menor de reducción: lo sexual… el hombre se mueve según el modelo biologista (sic.) por pulsaciones que buscan. A través de un proceso conflictual, expresar impulsos primitivos básicos. Ellos son el eros y el tánatos.‖ (Figari, Aportes para una teología de la reconciliación, 2000, pp. 151-152) Es así como se desarrollará de un psicoanalista, crítico de Freud, una mirada distinta que complementará la pedagogía y filosofía más adelante, Rudolf Allers, sin embargo el ―mito‖ freudiano, ya desmentido, es base de múltiples ideas de psicólogos educativos.

En la propuesta antropológica del hombre educado el silencio hace parte fundamental también de la mente, dentro de este silencio se podrá seguir la participación activa de todos los componentes de la naturaleza humana en busca del mismo objetivo, cuerpo y alma deben entonces conducirse por un mismo camino, donde se «abarca no sólo su vida consciente sino también su vida subconsciente e inconsciente (en sentido psicológico). Por eso el alma es también morada de las emociones» (Calkins, 1991, p. 44) y así fuente de actitudes concretas que refleja la exterioridad biológica.

El silencio de mente permitirá ir ordenando las diferentes distracciones que pueden provenir de los pensamientos y las emociones, en el campo formativo es aquello que puede distraer de la formación integral como ser humano. Prejuicios, problemas, sentimientos, ideas sobre el yo y el otro que cambian de manera constante la respuesta hacia ciertas circunstancias. Dentro de la pedagogía de la voluntad, está también la necesidad de hacer de los pensamientos y sentimientos resultado concreto de un pensamiento razonable y de la misma voluntad. Solo así el hombre pensará como hombre y actuará como su ser le indica. La recta apreciación de la realidad, resulta de la doble vía, la forma como se percibe lo

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exterior y hace eco en lo interior y cómo lo interior se expresa de la manera más clara hacia lo exterior. Gibran propondrá «La palabra es un pensamiento a medias asesinado» (Gibrán, 2009, p. 32). De esta forma aquello que es experimentado en el cuerpo es filtrado con la mente y luego expuesto nuevamente en las palabras, las acciones del cuerpo son las palabras de su lenguaje. Así quedan manifestadas las intenciones de la mente, en los hechos concretos de la acción, la pedagogía de la voluntad lleva a una menor diferencia entre estas acciones, una exposición más clara de aquello que nace en el alma. Dentro de la unidad ocupa el segundo lugar de la jerarquía y está por encima de la acción de la biología, es el ser humano señor de sí y su naturaleza gracias a una psyché que le permite controlar las acciones de su cuerpo. Que le da un auto dominio permanente, en la medida que el hombre se lo permita.