1.4 Limitaciones y alcances de la investigación
1.4.1. Limitaciones
1.6.1.3 La teoría económica moderna: El modelo de la
La Economía Industrial proporciona el soporte teórico de la línea de investigación que se ha venido en llamar Teoría de la Competitividad Estructural, a partir de la cual se trata de explicar la capacidad competitiva de las empresas de un país, por una determinada serie de factores relacionados con el entorno económico general y con la política macroeconómica gubernamental, que acaban induciendo un resultado fruto de factores e interacciones complejas de la empresa, la economía y el gobierno.
Este enfoque de la teoría se fundamenta en un amplio abanico de aportaciones relativamente dispersas14, entre las cuales sobresale la aportación investigadora de Michael Porter (1990a y 1990b), asentada
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Tienen cabida en esta serie de estudios, desde el Informe Delors (Comisión de las Comunidades Europeas, 1993) y otros informes de la Comisión Europea (1990 y 1994) sobre el impacto del Mercado Único Europeo en la competitividad sectorial, pasando por los World Competitiveness Reports publicados por el World Economic Forum (1993, 1994 y 1995). Sin olvidar numerosas aportaciones científicas de reconocidos investigadores, que se han preocupado intensamente por la competitividad internacional de las actividades económicas: Feldstein (1988), Best (1990), Martin (1990 y 1991), Gual (1993), entre otros muchos.
en anteriores trabajos y sintetizada en su conocidísima obra La ventaja competitiva de las naciones15, que se ha convertido en el más aceptado marco explicativo de la competitividad internacional.
Anteriormente a la publicación de esta obra, su objeto de estudio había sido la empresa, la naturaleza de la competencia a escala sectorial y los principios de la estrategia competitiva. Pero fue su participación en la Comisión sobre Competitividad Industrial de los Estados Unidos, nombrada por el entonces presidente Ronald Reagan con la misión de examinar la competitividad de ese país, lo que motivó a Porter a ampliar su ámbito de interés hacia aquello que determina las ventajas competitivas de las naciones, es decir, "los atributos de una nación que fomentan las ventajas competitivas en determinados sectores"16.
El libro de Porter (1990a) fue resultado de un estudio empírico de cuatro años de duración, sobre diez de las naciones más importantes del mundo17, de características diferentes en cuanto a tamaño, política gubernamental, raíces culturales, ubicación y condiciones geográficas, en el que se investigó acerca de las fuentes del éxito competitivo
15
Porter, Michael. “La ventaja competitiva de las naciones”. Buenos Aires, Vergara, 1991. La obra original, The competitive advantage of nations, fue publicada por The Free Press en 1990.
16
Ibid, p.13
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internacional de una amplia variedad de industrias (sector en nuestro caso).
Las conclusiones de este estudio contradicen la teoría convencional que hasta ese momento había orientado el modo de pensar y de actuar de muchas empresas y gobiernos nacionales, afirmando que el éxito de una nación se debe a sus ventajas competitivas y no a las ventajas comparativas que ostenta.
Así lo afirma Porter cuando dice que:
La prosperidad nacional se crea, no se hereda. No surge de los dones naturales de un país, del conjunto de su mano de obra, de sus tipos de interés o del valor de su moneda, como afirma con insistencia la economía clásica. La competitividad de una nación depende de la capacidad de su industria para innovar y mejorar18.
Este autor fue uno de los primeros en argumentar que se debía abandonar la idea de “una nación competitiva” y, en su lugar, analizar los determinantes de la productividad con la que los recursos de una nación (capital y trabajo) son empleados. Esto implicaba no contemplar la economía como un todo, sino estudiar aquellos sectores
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Porter, Michael. “¿Dónde radica la ventaja competitiva de las naciones?”. Harvard Deusto Business Review, IV Trimestre, 1990. pp. 3-26.
en los que las empresas de un país tenían éxito internacionalmente, es decir, poseían ventaja competitiva con relación a los mejores competidores mundiales19.
Porter emplea así “productividad” como único concepto de competitividad en el ámbito nacional o regional. El comercio, en este caso, permite a una nación incrementar su nivel medio de productividad, especializándose en aquellas industrias y segmentos en los que sus empresas son relativamente más productivas, e importando aquellos productos y servicios donde lo son menos.
Como resultado de este razonamiento, la competitividad de una nación depende de la capacidad de sus industrias para innovar y mejorar. Las empresas logran ventaja frente a los mejores competidores del mundo a causa de la presión y el reto. Se benefician de tener fuertes competidores nacionales, proveedores agresivos radicados en el país y clientes nacionales exigentes.
Aunque el primer objetivo del libro La ventaja competitiva de las naciones consistía en explicar por qué determinados países tenían éxito en determinadas industrias, en el análisis de Porter son las
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Esto es, sectores que exportaban un volumen sustancial y continuado de bienes o servicios dirigidos a una amplia serie de naciones, o que realizaban importantes inversiones en el exterior basadas en la capacidad técnica y los activos creados en la nación de ubicación.
empresas y no las naciones los principales actores. La influencia de la nación en la actuación competitiva internacional de las empresas surge a través de diversos aspectos por los que el entorno cercano a las empresas forma con el tiempo su éxito competitivo internacional20.
Teniendo en cuenta que las empresas por lo general se desarrollan en un contexto local antes de expandirse internacionalmente, la nación en la que se ubican juega un papel principal en la conformación de la identidad de la empresa, el carácter de sus altos directivos, su planteamiento de estrategia y de organización, así como en la posibilidad de influir en la disponibilidad de recursos valiosos para las empresas.
Como explica Porter:
La base doméstica es la nación en la que las ventajas competitivas esenciales de la empresa son creadas y mantenidas. Es donde la estrategia de una empresa se establece y el producto principal y la tecnología de proceso (ampliamente definida) son creados y mantenidos. Normalmente, aunque no siempre, gran parte de la producción sofisticada tiene lugar allí. La base doméstica será la localización de la mayoría
20
Grant, Robert. “Porter´s ´Competitive Advantage of Nations´: An Assessment”. Strategic Management Journal, 1991, Vol. 12. pp. 533-548.
de los trabajos productivos, tecnologías puntas y las más avanzadas capacidades 21.
La globalización de los mercados implica la globalización de las estrategias y las estructuras de las corporaciones multinacionales22. Incluso si las naciones mantienen ciertas distinciones, ya sea en las preferencias de clientes o en las condiciones de disponibilidad de recursos; para ajustarse y explotar estas diferencias se requiere que las empresas se liberen de las restricciones de su base doméstica y se muevan hacia una orientación global23.
La proposición básica de Porter es que los entornos nacionales ejercen una influencia poderosa en la ventaja competitiva de las empresas e industrias. De allí que su modelo del diamante de la competitividad está basado en un análisis de las características del entorno nacional.
Con este modelo se pretendía dar respuesta a todas las preguntas que no pudo contestar la teoría clásica y que se halla en cuatro grupos de factores que influyen en la habilidad de una empresa para establecer y mantener la ventaja competitiva en los mercados
21
Porter, Michael. 1991, p.20.
22
Levitt, Theodore. “The Globalization of Markets”. Harvard Business Review Article, 1983.
23
Ohmae, Kenichi. “The Borderless World: Power and Strategy in the Interlinked Economy”. Harper & Row, New York, 1990.
internacionales. Estos factores determinantes interactúan entre sí formando lo que Porter denomina el Diamante de la Competitividad.