2. EL CARÁCTER PRIVADO DE LAS EMPS Y LA GUERRA CONTRA EL TERRORISMO: AUMENTO DE LA DEMANDA Y CRECIMIENTO DE LA
2.1. Estados Unidos y la Guerra contra el Terrorismo
2.1.1. Los Estados Unidos tras los ataques terroristas del 11 de Septiembre del
2.1.2.1 Las EMSP después del 11 de Septiembre del 2001.
Una apropiada legislación y administración burocrática, convirtieron a los programas para combatir la depresión en la base ideológica y estructural del sistema actual de economía y guerra (Friedman y Friedman en Duncan y Coyne, 2013: 223). En este sistema se desenvuelven las EMSP después de los
ataques terroritas del 2001 y, como parte de la industria, los contratistas privados van adquiriendo poder a medida que sus incrementan sus ingresos. Las operaciones militares son oportunidades, para las EMSP y sus empleados, de incrementar sus ingresos. En la guerra del Golfo Pérsico de 1991 se estima que el 10 por ciento de los $13.8USD mil millones invertidos en los Balcanes fueron para contratistas privados. Desde 1994 al 2002 los contratistas significaron $300USD mil millones del gasto del Departamento de Defensa, repartido entre alrededor de 3000 EMSP (Keypour, 2013: 735). No obstante, es solamente después de la Guerra contra el Terrorismo que las EMSP tienen ganancias incomparables a años y conflictos anteriores. Solamente un empleado, que de 1977 a 1983 ganaba alrededor de USD300 a USD400 mensuales, para el 2001 recibía alrededor de USD3200 cada dos semanas, lo que ascendió a USD6800 o USD7000 cada dos semanas para el 2015 (Kench, 2015). A continuación se describe la ganancia que obtuvieron las EMSP como compañías, no sin observar que es difícil obtener cifras exactas debido a que la información varía de acuerdo al autor y a que no existe un sistema de control que explique las cifras reales.
Avant afirma que para el año 2003 la industria de los contratistas privados era de 1000 millones con un ritmo de crecimiento que las convertiría, para el año 2012 en una industria de 20 a 100USD mil millones. El gasto registrado por publicaciones de los organismos oficiales de los EEUU demuestran otras cifras menos abultadas, sin embargo hay que considerar que estas cifras bien podrían no considerar las empresas fantasmas que operan en el mercado. La Oficina de Presupuestos del congreso afirmó que del 2003 al 2007 el DOD contrató en Iraq 76USD mil millones en contratistas privados. En el año 2007 y primer semestre del 2008, el DOD hizo prometas de contratos por un valor de 30USD mil millones para Iraq y Afganistán (repartidos en 5 y 25 respectivamente). En cuanto a servicios de seguridad entre el 2003 y el 2007 se invirtieron entre 6 y 10USD mil millones en los conflictos de Iraq y Afganistán, el estimado final hasta el año 2005 es de un gasto entre 500 y 1200 millones anuales solamente en Iraq (Laborie, 2012: 96-99). Con el crecimiento del mercado las EMSP crecen en número y tamaño, atrayendo además a las antiguas empresas productoras de armas estadounidenses, que se convierten en EMSP en números cada vez mayores (Stockholm International Peace Research Institute [SIPRI], s.f).
Security Giant G4S, una EMSP que absorbió a Armorgroup en el 2008, es actualmente la empresa con mayor número de empleados en el mundo (después de Walmart), son 625.000 empleados distribuidos en una gran variedad de servicios y presencia en más de 125 países. Una EMSP australiana, Unity REsources, ha crecido gracias a su presencia en Iraq y cuenta con un staff de 1200 empleados, militares retirados de Estados Unidos, Reino Unido y Australia, distribuidos en el mundo. Erinys, posee 16000 empleados en 282 ubicaciones alrededor delmundo. Asia Security Group mantiene su presencia en Afganistán y ha recibido millones de dólares en contratos con los Estados Unidos para operar en este territorio.
DynCorp, empresa con más de 3.4USD mil millones de ganancia anual permanece en Iraq, aunque opera también en África, Europa del Este y América Latina, su staff es de más de 10000 empleados. Triple Canopy ganó un contrato por 1.5USD mil millones en Iraq con el gobierno de Estados Unidos. Aún a pesar de los escándalos, el recurso corporativo para lidiar con los rumores puede consistir en un simple cambio de nombre, para continuar en la industria. Ejemplo de ello es la EMSP Academi, antes Blackwater (involucrada en graves escándalos de abusos en Iraq), que posee actualmente un territorio de entrenamiento de 7000 acres en Carolina del Norte, el más grande complejo privado de entrenamiento militar en el mundo; para el 2007 produjo un ejército de 20.000 tropas, 20 bombarderos aéreos y un flete de vehículos armados, la mayoría destinados a Iraq y Afganistán gracias a contratos con el gobierno estadounidense (Mckenna y Johnson, 2012).
Las EMSP ostentan un significativo peso en la economía, no solamente en Estados Unidos sino también en los otros países en los que realizan sus operaciones y sus pérdidas están directamente vinculadas a los ingresos de toda la nación. Solamente la reducción del presupuesto del Departamento de Defensa en equipos y por una cantidad de $45.2USD mil millones en un período de dos años, causaría una reducción del PIB de $86.5USD mil millones, de 1,006,320 de trabajos directos e indirectos en todos los sectores de la economía estadounidense, causando una pérdida en los salarios de $59,4USD mil millones (Fuller, 2012: 1). Desde que Estados Unidos empezó a consolidar lo que se conoce como la economía permanente de la guerra, la influencia de los sectores privados bien conectados con las esferas políticas fue determinante para obtener favores e influenciar decisiones. La Guerra contra
el Terror se declaró bajo el discurso de una víctima que se ve obligada a reaccionar, esto se sustentó utilizando a su favor el orden de los eventos para influenciar la opinión pública, convenciéndolos de que la respuesta era urgente y necesaria. ¿Quiénes insistieron en esta urgencia? Los grupos capitalistas, que bien conectados con el gobierno ganaron significativos ingresos con el intervencionismo (Duncan y Coyne, 2013: 235).