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A LBERT G RAY

In document El lado positivo del fracaso Jonh Maxwell (página 108-111)

PROPIO CAMINO

A LBERT G RAY

Usted no tiene que estar loco por cambiar para tener éxito, pero sí tiene que estar dispuesto a aceptar el cambio. El cambio es un catalítico para el crecimiento personal. Lo saca de la rutina, le da un nuevo comienzo y le provee de una oportunidad para reevaluar el rumbo que lleva. Si se resiste al cambio, en realidad se está resistiendo al éxito. Aprenda a ser flexible o aprenda como vivir con sus fracasos.

7. Una actitud del menor esfuerzo

Un obstáculo bastante común para tener éxito es el deseo de cortar camino y tomar la vía más corta para lograrlo. Pero a la larga, esta actitud no paga bien. Como dijo Napoleón, la victoria pertenece a los que más perseveran.

La mayoría de la gente tiende a subestimar el tiempo que demanda alcanzar algo que valga la pena, pero para alcanzar el éxito, la persona tiene que estar dispuesta a pagar el precio. James Watt pasó veinte años trabajando para perfeccionar su motor de vapor. William Harvey trabajó noche y día durante ocho años para probar cómo la sangre circula por el cuerpo humano. Y fueron necesarios otros veinticinco años para que la profesión médica reconociera que estaba en lo cierto.

Acortar camino es en realidad una señal de impaciencia y una autodisciplina muy pobre. Pero si está dispuesto a seguir adelante, podrá abrir camino allí donde no haya. Es lo que Albert Grey dice: «El común denominador del éxito está en formar el hábito de hacer cosas que a los fracasados no les gusta hacer».

Si usted acostumbra a rendirse ante sus estado de ánimo o sus impulsos, entonces necesita cambiar su actitud ante las cosas que hay que hacer. El mejor método es fijarse normas que demanden responsabilidad. Soportar las consecuencias por algún error le ayudará a mantenerse en movimiento hacia adelante. Una vez que haya fijado las nuevas normas, trabaje según ellas, no según su estado de ánimo. Eso lo mantendrá en la dirección correcta.

La autodisciplina es una cualidad que se obtiene a través de la práctica. El sicólogo Joseph Mancusi ha dicho: «Las personas verdaderamente exitosas han aprendido a hacer lo que no surge en forma natural. El verdadero éxito descansa en experimentar miedo o aversión y actuar a pesar de eso».

8. Confiar solo en el talento

El talento es sobre estimado, no porque no tenga valor, sino porque el talento solo no es suficiente para llevar a una persona a través de múltiples fracasos que trae la vida.

Acompañado de una sólida ética de trabajo, el talento se esparce como la gasolina en un fuego. ¡Es explosivo!

Los grandes artistas entendieron esto, aunque algunos que no son artistas creen erróneamente que basta con el talento para triunfar. David Bayles y Ted Orland dicen:

En el mejor de los casos, el talento se mantiene igual, y los que descansan solo sobre este don sin desarrollarlo alcanzan la fama rápidamente y pronto caen en la oscuridad. Ejemplos de genios no hacen otra cosa que acentuar esta verdad. A los periódicos les encanta publicar historias de un prodigio musical de cinco años de edad que da un recital solo, pero muy raramente se lee de alguien que llegará a ser como Mozart. El punto aquí es que cualquiera que haya sido su don inicial, Mozart fue un artista que también aprendió a trabajar en sus obras y, por lo tanto, mejoró. En ese sentido él es como cualquiera de nosotros.3

Mientras más grande es su talento, más probabilidades hay que usted descanse fuertemente en él y evite el trabajo de cada día por perfeccionarlo. Si usted posee esta tendencia, póngase en un plan de crecimiento en el sentido de tratar de esforzarse al máximo con el talento que le ha dado Dios.

9. Una reacción a una información deficiente

Los ejecutivos exitosos tienen en común la capacidad de hacer decisiones importantes basadas en una cantidad limitada de información. Pero ellos también tienen en común la capacidad de reunir información confiable para usarla cuando evalúan cada caso. El general Douglas MacArthur sabía de esto. Por eso dijo: «Solo un cinco por ciento de un informe de inteligencia es verdadero. Saber aislar ese cinco por ciento es lo que hace a un buen

comandante».

A medida que el ritmo de la vida y los negocios crecen, la dificultad de ser capaz de conseguir y evaluar información también aumentará. En realidad, el famoso libro de Bill Gates Business @ the Speed of Thought [El negocio y la velocidad del pensamiento] lo escribió específicamente para tratar este asunto.

Un ejemplo de cómo pueden hacerse decisiones equivocadas cuando la información no es suficiente lo es la compra de la compañía fabricante del automóvil Rolls-Royce. La Vokswagen y la BMW lucharon para comprarla a sus dueños, Vickers PLC. La batalla la ganó la Volkswagen pagando 780 millones de dólares por la compañía que fabrica ese auto tan lujoso. Pero después que la compra finalizó, el comprador hizo un descubrimiento terrible. La Volkswagen era dueña de la compañía, pero no de los derechos sobre el nombre Rolls-Royce, que identifica a este lujoso automóvil en todo el mundo. La licencia para el nombre, se supo, pertenecía a otra compañía, la Rolls-Royce PLC, una compañía

aeroespacial. Y peor aún, Rolls-Royce PLC tenía vínculos con la BMW. ¿Se imagina quién recibió permiso para usar el nombre? Pensó bien: la BMW, no la Volkswagen. Y todo eso ocurrió por la pobre información que se reunió.

10. Ausencia de metas

La última causa importante del fracaso es la ausencia de metas. Don Marquis percibe que «vivimos en un mundo donde la gente no sabe lo que quiere y es capaz de ir hasta el mismísimo infierno para tratar de conseguirlo».

Muchas personas no tienen metas porque no sueñan. Como resultado, no tienen un deseo. Si esto lo describe a usted, entonces debe mirar bien dentro de usted y tratar de determinar por qué está en este planeta. Una vez que lo haya descubierto, sabrá a qué tirarle.

(Analizaremos más este asunto en el siguiente capítulo.)

Vivimos en un mundo donde la gente no sabe lo que quiere y es capaz de ir al mismísimo

infierno para tratar de conseguirlo.

—DON MARQUIS

Si puede descubrir la debilidad que lo debilita, entonces puede comenzar haciendo algo al respecto. Y eso puede cambiarle la vida. Yo he visto este cambio una vez tras otra en personas que desean triunfar. Déjeme contarle de uno de ellos.

PONER EL PROPÓSITO ANTES QUE LAS PERSONAS

Una de las personas en las que más confío en el Grupo INJOY es en mi buen amigo Dan Reiland. Él y yo hemos trabajado juntos por diecisiete años. Durante más de una década, Dan fue mi mano derecha en la iglesia Skyline, sirviendo como mi pastor ejecutivo. Sin él, no habría podido tener éxito. Cuando renuncié al pastorado para dedicarme a dirigir el Grupo INJOY a tiempo completo, lo traje conmigo. Hoy día, es el vicepresidente de desarrollo de liderazgo y crecimiento de la iglesia en INJOY.

Decir que Dan es un impulsador de propósitos nato es subestimarlo. Es altamente organizado y cuando va detrás de una meta, lo hace con exageración. Cuando lo conocí, si hubiera levantado su maletín y se hubiera roto y abierto, el contenido habría caído en orden alfabético. Pero como ocurre con muchas personas, la fortaleza de Dan fue también su debilidad. Déjenme decirles que debido a que era un impulsador de propósitos, no era el tipo más simpático con quien alguien podía relacionarse.

DERECHO AL TRABAJO

Inicialmente, Dan tenía la posición de interno. Recuerdo un día, poco después que había comenzado a trabajar, que yo estaba en el vestíbulo del edificio de nuestras oficinas conversando con un grupo de personas. Dan entró desde el estacionamiento con su bien cuidado maletín. Caminó directamente hacia donde estaba el grupo y pasando por nuestro lado sin decir una palabra se dirigió a su oficina.

Me excusé ante el grupo y lo seguí. Dan puso su maletín sobre el escritorio, y cuando se volvió, se sorprendió de verme ahí, de pie tras él.

—Dan—le dije—, ¿qué te pasa? Pasaste por el lado de nosotros y no nos dijiste nada. —Tengo mucho trabajo que hacer—respondió Dan, sacando un montón de papeles de su maletín.

—Dan—le dije, mirándolo a los ojos porque quería que entendiera que la gente viene primero a un líder—. Pasaste precisamente por el lado de tu trabajo.

CAMBIOS

Al año siguiente, Dan y yo trabajamos juntos. Lo preparé en el área de habilidades de las personas. Dan trabajó especialmente duro. Estaba decidido a mejorar. Y déjenme decirles que cada año era mejor. Hoy día, si usted conociera a Dan, diría que su capacidad para trabajar con personas es un don natural de tan bueno que es. Actualmente es uno de los líderes pastorales más educados en el país. Y si tengo un trabajo complicado que requiere de alguien con habilidades excepcionales para tratar con la gente, ¿sabe usted a quién tengo en mi corta lista de posibilidades? A Dan. Y esto ha llegado a ser posible gracias a su disposición de crecer y cambiar. Ha tomado una debilidad y la ha transformado en algo potente.

Si usted quiere sobreponerse al fracaso y alcanzar éxitos duraderos, entonces necesita estar dispuesto a hacer lo mismo. Trabaje en las debilidades que lo debilitan y no hay ni qué decir cuán lejos podrá llegar.

Su paso decimotercero hacia

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