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EL LENTO AFIANZAMIENTO (1983)

El Cine del País Vasco

3.3. EL LENTO AFIANZAMIENTO (1983)

Tras este prometedor inicio, hay que esperar a 1983 para certificar que la aparición de estas películas no es fruto de la casualidad, sino que se trata de la confirmación de una firme voluntad cimentada a lo largo de los últimos tiempos. Durante este año, la actividad cinema- tográfica se extiende como una fiebre por la geografía vasca generando varias producciones que continuan el camino abierto en 1981.

Como consecuencia de este despliegue, el certamen donostiarra en su edición de 1983 presenta dos películas de la productora vasca Frontera Films, Albaniaren konkista-La con- quista de Albania y Euskadi, hors d’etat (Euskadi, asunto de Estado). La primera, con un pre- supuesto que, por primera vez en la historia de la cinematografía vasca, alcanza los 100 mi- llones de pesetas, es la auténtica estrella de la función y el espaldarazo definitivo del Gobier- no Autónomo a su política cinematográfica. Tanto es así, que incluso se modificó el programa del festival, retrasándose 24 horas la exhibición de la película para que el lehendakari Carlos

73Entrevista con Larruquert, 22/7/92. Para saber más sobre la carrera cinematográfica de Larruquert y su des-

pedida del cine ver Roldán Larreta, Carlos, “Un irundarra en los inicios del cine de Euskal Herria. Obra cinematográfi- ca de Fernando Larruquert”, Luis de Uranzu Kultur Taldea, núm. 15, diciembre, 1997, págs. 177-199.

Fernando Larruquert. Foto tomada por el autor en 1998. “…yo me estoy escapando del cine. Por supuesto yo le debo mucho más al cine de lo que él me debe a mí. A mí el cine no me debe nada. Yo al cine le debo mu- chas cosas. Muchas relaciones hu- manas, conocer a mucha gente, ha- ber estado en el Himalaya, haber co- nocido a nuestro pueblo…” (Conver- sación con F. Larruquert, 22/7/1992).

Garaikoetxea pudiera asistir a la gala de estreno.

Producida por Luis Calparsoro y Angel Amigo, el rodaje se inició en abril de 1983, pro- longándose durante ocho semanas en diversos lugares74. La historia de este proyecto se ini- cia en los tiempos de cárcel de Angel Amigo. Allí, leyendo una enciclopedia de la historia de Navarra, encuentra unos párrafos sobre una expedición a Albania. Posteriormente se docu- menta más acerca de este hecho, -una obra de Rubio i Lluch será la fuente documental más importante-, quedando fascinado por la aventura de estos soldados navarros en tierras de oriente:

“Me atraía la historia de un grupo de tipos que hacen un esfuerzo extraordinario por con- quistar la dote de su jefe y va el jefe y muere en la batalla final con lo cual todo deja de tener sentido. Me atraía ese esquema dramático de ser tan lógicos, de hacer una cosa tan bien hecha y tan lógica como es una operación militar de conquista de un territorio tan lejano y que al final la consecuencia es que en sí mismo se convierte en no- objetivo”75.

Angel Amigo escribe un guión en colaboración con Arantxa Urretavizcaya ofrecido a Imanol Uribe, primero, y a Olea, luego, rechazando el proyecto ambos. Después entra en contacto con Alfonso Ungría que accede realizar la película tras aclarar ciertos matices:

“El origen de esta película era un guión muy farragoso, larguísimo y muy de película his- tórica. En realidad era una película que parecía un guión sobre unas figuras históricas co- mo las que hacía el cine español en los años cincuenta, sobre Cristóbal Colón y Hernán Cortés con unos personajes maravillosos, con la espada y tal, unos héroes que llegaban a Albania y que eran la hostia. Aquello era un horror, sinceramente, aunque le moleste a alguno. Entonces ese guión que tenían se lo ofrecieron a Uribe y Uribe salió corriendo. No quiso hacerlo. Entonces me lo dieron a mí y yo dije que me lanzaba a cualquier cosa pero si podía controlar el asunto, es decir, si yo podía reescribir el guión”76.

La intervención de Ungría en el guión definitivo consigue eliminar esta grandilocuencia

74Las escenas de la corte navarra se rodaron en el castillo de Loarre (Huesca). En Artikutza, el mismo paraje

elegido para las secuencias de La fuga de Segovia, se filmó una cacería. El inicio del film, que recoge la muerte de Pedro Lasaga, en la torre de Zeligüeta. El embarque de la expedición en Motrico y Albania se localizó en las Barde- nas Reales de Navarra.

75Conversación con Angel Amigo, 14/4/1992. La historia de los soldados navarros en Albania transcurre en la

segunda mitad del siglo XIV. Tras la paz de 1365 entre Navarra y Francia, el infante don Luis, hermano del rey navarro Carlos II, contrae matrimonio con Juana de Sicilia, duquesa de Durazzo y heredera del reino de Albania. Perdida toda aspiración en suelo francés, Carlos II apoya una expedición militar que ayude recuperar la dote de la duquesa y ade- más consolidar la posición del reino pirenaico en otras tierras. En la primavera de 1376 emprende el viaje por el Medi- terráneo la Compañía navarra, nutrida por “cuatrocientas personas con víveres y armas”. Se sabe con certeza que lo- graron tomar Durazzo y que justamente entonces murió Don Luis. La duquesa no debió perder el tiempo y casó con Roberto, duque de Artois. Quedó así la Compañía alejada de su país, sin jefe y sin recursos para regresar, lo que les llevó a deambular por Grecia guiados a partir de ahora por Urtubia y Coquerel, (Pedro de Lasaga, la mano derecha de Don Luís había regresado ya a Navarra poco después de la muerte del infante), conquistando Corfú, Tebas y fun- dando un principado navarro en Grecia que duraría hasta 1402. Lacarra, Jose María,Historia del reino de Navarra en la Edad Media, Caja de Ahorros de Navarra, Pamplona, 1975, págs. 403-405.

76Entrevista con Alfonso Ungría, 6/5/1992. Este cineasta madrileño al entrar en contacto con Amigo tenía ya a

sus espaldas una dilatada producción cinematográfica dentro del cine español de la que cabe destacar películas tan interesantes como Gulliver o Soldados. También realizó para televisión española la serie Cervantes. De familia vasca, su irrupción en el cine de Euskadi supone, como en el caso de Ezeiza, Olea o Uribe una oportunidad para encontrar- se de nuevo con sus raíces.

histórica y crea además un conflicto dramático, paralelo a la aventura de la Compañía, en el que se contrapone el idealismo del joven Pedro de Lasaga (Chema Muñoz), a la experiencia y el desencanto de Don Luis (Xabier Elorriaga). La veneración que siente el joven Pedro por Luis se trastoca lentamente en decepción al comprobar que el infante está más cerca de la tierra de los hombres que del cielo de los héroes. Del mismo modo, el contraste de los sue- ños caballerescos de Pedro con la cruda realidad de la guerra, constituyen todo un proceso de aprendizaje vital llevado con acierto por Ungría.

Lástima que este nivel no defina a la película en su globalidad. Si el film tiene un buen arranque en el que se caracteriza correctamente a los personajes llevando con buen pulso narrativo los preparativos de la expedición, el relato pierde fuerza precisamente cuando las tropas navarras llegan a Albania y deambulan a la búsqueda de un enemigo “invisible”77. Es- te esquema, genialmente resuelto en Aguirre, la cólera de Dios de Werner Herzog, fracasa totalmente en la película de Ungría. Si en la primera, la imposible búsqueda de Eldorado lle- va a los hombres de Aguirre a lanzarse a la deriva de un río eterno envolviendo al espectador en un lirismo enfermizo que impregna todos los planos, en la segunda, los tiempos muertos rompen el relato una y otra vez impidiendo que la tensión dramática vaya creciendo en bus- ca de su clímax final.

Como viene siendo habitual en el cine producido en estos años, el contenido va a ser examinado con lupa por la crítica y la película será inmediatamente interpretada como una metáfora de la realidad política vasca del momento:

“Si a esto añadimos alegorías como el recorrido inicial de la cámara por la armadura, la búsqueda de un enemigo invisible, el paralelismo entre el caballero/angel, la campesina albanesa que en su desesperación se inmola con una hoz, el niño que observa algo que le es ajeno, la alusión a la “guerra santa” contra los “mercenarios” o la iglesia confiriendo

77El propio Angel Amigo reconoce hoy en día fallos de ritmo en la película y recuerda conversaciones con Un-

gría para conseguir eliminar minutos sobre todo en la última parte: “Yo discutí bastante con el director. Le respeté el corte final, pero está larga (...) Yo creo que se empieza a perder en Albania. Ahí creo que debía haberle metido tajos por todas las esquinas” Entrevista con Angel Amigo (14/4/92.) La versión que se presentó en el Festival era todavía más larga que la que se distribuyó posteriormente. La copia del estreno duraba unas dos horas y cuarto. Esta ver- sión, realmente insufrible, quedó, tras cortar fundamentalmente en la parte del viaje de la Compañía por el Mediterrá- neo, en la copia definitiva de 113 minutos.

La conquista de Albania, de Alfonso Ungría

el beneplácito... tenemos las claves sobre las que se han construido una reflexión políti- ca de la situación de Euskadi, hoy”78.

Ciertamente a lo largo de la película hay frases que se prestan a la suspicacia y más en una sociedad tan sensibilizada como la vasca. Por ejemplo, al principio del film, Luis dice a un todavía ingenuo Pedro que no se haga ilusiones, que la guerra tan sólo “es luchar y ga- nar”. Las tácticas militares que ordena Luis a sus hombres recordaron a muchos la forma de actuar de ETA79. Parecidas reacciones pueden causar la locura de Urtubia al no encontrar enemigos y la actitud de Luis que responde a las ansias de lucha de Pedro con desesperan- za: “Luchar, ¿contra quién? Nadie puede querer morir por defender esto.” La matanza de campesinos que lleva al idealista Pedro a cuestionarse la validez de la lucha80y la batalla fi- nal en la que los albaneses surgen de la niebla, reforzando esa idea de enemigo inexistente y en la que Pedro, ante la orgía de sangre y horror, se desprende para siempre de sus sue- ños de guerra, refuerzan esos paralelismos con la actualidad de Euskadi.

Los autores, si bien reconocían que la película admite distintas lecturas, negaron cate- góricamente cualquier intencionalidad deliberada en dar al guión un simbolismo que refleje la idiosincrasia de Euskadi hoy, y menos, una crítica a la actividad armada de ETA:

“Luego he leído que lo han interpretado como una parábola como la inoperancia de la lucha de ETA militar. Me sorprendió una barbaridad. (...) ¿Me pudo influir algún tipo de paralelismo? Posiblemente, pero realmente nunca en ningún momento me planteé hacer una crítica a Herri Batasuna o a ETA militar. Una vez más decidieron por mí. (...) Ahora, forma parte, ya está incorporado a la película o sea que ahí está”81.

La conquista de Albania, concebida y apoyada como la gran apuesta del Gobierno Vas- co, resultó un fracaso sonado en su vida comercial. Sus ingresos en taquilla fueron ridículos para la expectativas creadas (31.092.223 pesetas) y el recibimiento que le dispensó la crítica fue realmente duro. Quizá gran parte de la culpa la tenga la desafortunada propaganda que se hizo del film, gracias a la cual el público esperaba grandes ejércitos y batallas, cuando en realidad, ante todo, se trata de una historia de tono casi intimista, bastante alejada del es- péctaculo de las superproducciones de corte americano82. Si la crítica estaba acertada al

78Lluis Miñarro Albero, “Crítica deLa conquista de Albania”, Dirigido por, febrero de 1984, núm. 112, pág. 69.

Unsain y Santos Zunzunegui están de acuerdo en esta apreciación en sus respectivos trabajos sobre el cine en Eus- kadi. Zunzunegui insiste años después en una comunicación leída durante unas jornadas de cine de autonomías ce- lebradas en la Universidad de Santiago de Compostela: “... bien edificando ambiciosas parábolas sobre la Euskadi contemporánea en La conquista de Albania (1983) film que, al alimón, Angel Amigo como guionista y productor (...) y Alfonso Ungría como director, intentaron describir la aventura nacionalista radical como persiguiendo un objetivo ine- xistente.” Santos Zunzunegui, “Del “cine basco” al “cine en el País Basco”, Memoria de Actividades, 1990-1991, Aula de Cine, Universidad de Santiago de Compostela, págs. 101-108.

79“Es mejor actuar en pequeñas escaramuzas por lugares distintos. Si atacamos y nos retiramos con rapidez

podremos dispersar y confundir al enemigo hasta que podamos presentarle batalla. Golpearemos aquí y allá antes de que puedan darse cuenta.” (Banda Sonora Original del film)

80Pedro: “no quiero participar en esto” // Luis: “no podrás evitar los atropellos, seguirás siendo un hombre de

guerra. En el futuro no sabrás hacer otra cosa, no es fácil escapar al destino.”(B.S.O.)

81Conversación con Amigo, 14/4/92.

82“Eso es lo que más fastidió a La conquista de Albania. Fue una equivocación, un poco del productor, de Angel

Amigo y de la distribuidora. Yo ya el título quería cambiarlo. Porque La conquista de Albania daba una imagen de pelí- cula grandiosa y épica que luego la película no era. Y luego esa cosa de énfasis... ¡la gran Compañía navarra! Daba una imagen que aquello parecía Ben-Hur. Y la película no trataba de eso.” Entrevista con Alfonso Ungría, 6/5/92.

hablar de problemas de ritmo, se equivocaba al hablar de escamoteo en la escena de la ba- talla de Durazzo. Era la publicidad del film la que había sugerido la desmesura. Los autores, en realidad, habían sido demasiado respetuosos con la historia. El trabajo de Ungría, por la indudable calidad de la propuesta, merece hoy en día una revisión menos apasionada.

La otra película de Frontera Films estrenada en el Festival de San Sebastián, Euskadi hors d’etat, es un documental dirigido por el norteamericano de ascendencia irlandesa Arthur Mac Caig, que narra la historia del País Vasco desde la guerra civil hasta el inicio de la era socialista. Ya con anterioridad, este cineasta había realizado una obra de corte similar am- bientada en Irlanda titulada Patriot game. En realidad el proyecto es una coproducción entre la productora vasca y Dhatana, una productora francesa, figurando en los títulos de crédito como productores Angel Amigo y Philippe d’Ovidio.

A un exhaustivo proceso de acercamiento a la realidad del país en el que se realizan en- trevistas, -se maneja material filmado de archivo o se estudia la música autóctona para ela- borar la banda sonora-, le siguen cuatro semanas de rodaje, once horas de filmación y un trabajo de seis meses de montaje que da como resultado un film que combina perfectamente valiosos testimonios de personajes implicados directamente en el proceso político vasco con interesantes imágenes que sirven de marco explicativo al retrato que Mac Caig realiza de Euskal Herria.

La calle de Hondarribia donde cayó asesinado por las Fuerzas de Orden Público en 1976 Jesús María Zabala. Fotograma de Euskadi hors d’etat, de Arthur Mac Caig.

Entrar en el debate de la objetividad ante un trabajo de estas características implica pe- netrar en un terreno sumamente resbaladizo. Por de pronto es obvio que el autor se decanta del lado nacionalista denunciando la represión que se ha cebado sobre el pueblo vasco tras la guerra civil. Francamente, un enfoque que no contemplara la denuncia de la actuación po- lítica española sobre Euskadi tras la guerra del 36 y durante la transición, época que aborda el film, hubiese dificultado el estreno ya no sólo en el País Vasco sino en cualquier lugar civili- zado del planeta.

Partiendo de este hecho hay que reconocerle al director estadounidense un esfuerzo por dotar a su trabajo del máximo de objetividad posible. Un ejemplo claro; al comentar los resultados electorales de octubre del 79, en el referéndum para la aprobación del Estatuto, se dice textualmente que “respondiendo a la llamada de ETA(m) 40% de los vascos boicote- an las elecciones”. Igualmente, cuando se trata el asesinato de Ryan, el ingeniero de la cen- tral de Lemoiz, la voz en off comenta que el atentado de ETA “produce una enorme desapro- bación”. La opinión pública de la izquierda radical abertzale, al analizar este atentado diría, seguramente, como hicieron, por ejemplo, con el secuestro de Julio Iglesias Zamora, que es-

te rechazo popular no es más que el resultado de una campaña de intoxicación. Igualmente los enemigos del entorno de KAS y alrededores, buscarían mil razones antes que renocer el peso de la llamada de ETA(m) en la fuerte abstención de octubre del 79.

Pero este mismo afán objetivo lleva a veces a un efecto contrario al perseguido. Y es que en el documental hay también declaraciones de guardias civiles y policías nacionales. La iniciativa, imprescindible para conocer de verdad el sentimiento de todos los actores que participan en esta tragedia, se torna en caricatura en un momento determinado, ése en el que el guardia civil encuestado en medio de una batida declara lo siguiente: “ETA lo que pre- tende hacer es una especie de guerra. Nosotros todo lo contrario, a nosotros nos gusta la paz y evitamos la guerra. Por eso nos comportamos como tal”83. Al permanecer todavía re- ciente en la memoria del espectador la intervención de Eva Forest sobre la tortura, los por- menores del caso Arregi o la angustiosa vivencia de Izaskun Arrazola en los cuartelillos con- tada por la propia víctima, los buenos deseos del guardia se empañan quedando converti- dos en un chiste de mal gusto.

Como en anteriores ocasiones en la carrera de Amigo la película fue acusada de hacer apo- logía del ideario defendido por los polismilis. Se basaban estas críticas en señalar la nutrida pre- sencia de miembros de ETA(p-m) a lo largo del documental. Viendo detenidamente el documen- tal el argumento parece excesivamente rebus- cado y la verdad es que no parece que Mac Caig se decante por alguna de las opciones na- cionalistas. Angel Amigo, de todos modos, da su versión años después de este estreno:

“Esa fue otra de las historias... Me llamó la atención porque en realidad no intervine pa- ra nada, para nada, en las gestiones que hi- zo el director para conseguir entrevistas.(...) Luego me enteré de que el director había conseguido una entrevista con ETA(m) en aquel momento pero que por no sé qué lios no pudo hacerla. (...) Lo cierto es que si se utilizó más a ETA(p-m) para las entrevistas era porque siempre ha sido gente más ac- cesible para la prensa.(...) Y los de ETA(p- m) que salen eran octavos, ni siquiera eran de la VII Asamblea, de los que acababan de dejar. Es decir los que salen, al cabo de un año se integraron en ETA(m)”84.

83Banda sonora original de la película.

84Entrevista con Angel Amigo, 14/4/1992. Curiosamente, el tono político dado al film no convence en absoluto

al propio Amigo que cuestiona en la actualidad el resultado final obtenido por el cineasta americano: “A mí no me gusta esa película. En el planteamiento ideológico la visión es muy confusa, viene con un esquema muy irlandés. Hay