Cuando se disponen los Diez Santos Sephiroth sobre el aarbol de la Vida, seguun su orden tradicional, se prestan tanto a tres divisiones horizontales, como a las tres divisiones verticales de los Pilares. La maas elevada de esas tres divisiones horizontales comprende los tres Sephiroth Superiores, los cuales, para todo fin praactico, escapan a nuestra comprensioon. Los proponemos como principios fundamentales que deben existir, a fin de explicar la manifestacioon subsiguiente. Representan el Ser Puro y los principios de la Actividad y Pasividad, aplicaandoseles el nombre que por otra parte, les basta, de Triaangulo Superior.
El segundo Triaangulo funcional dispuesto en el aarbol comprende a Kjesed, Gueburah y Tiphareth. Este Triaangulo representa los principios activos del Anabolismo, del Catabolismo y de Equilibrio, y el nombre maas apto es el de Triaangulo Abstracto
Hemos considerado en detalle cada uno de estos Sephiroth Superiores, y hemos visto como los tres Principios Superiores forman la base de la manifestacioon, a la cual dan su expresioon los tres principios abstractos. Los tres Superiores son latentes y los tres inferiores, activos. Si comprendemos bien estas cosas, tendremos un sistema que explica la infinita diversidad de manifestacioon de los planos de la forma, reducieendolos a sus principios primeros, que hace claramente comprensibles las relaciones entre ellos, el modo de su interaccioon y de su desarrollo; lo cual no tuvo Jamaas lugar ni tampoco lo tendraa, cuando se intenta reducir todas las cosas en teerminos de forma, en vez de resolverlas en teerminos de fuerza.
La maas baja unidad funcional en el aarbol de la Vida no es un triaangulo, sino un cuaternario; y eeste, seguun el decir de los cabalistas, ha sufrido el efecto de la Caiida: la Cabeza de Leviathan, que surge del Abismo, alcanzoo un punto situado entre Tiphareth y Yesod. Maas allaa de ese punto no existe otro acceso permitido' y los seis Sephiroth Superiores conservan su estado de inocencia. En otros teerminos, los cuatro Sephiroth inferiores pertenecen a los planos de la forma, donde la fuerza no se mueve ya libremente, donde estaa encerrada, confinada, recluida; de donde no es liberada maas que por obra de la destruccioon.
Como ya se ha dicho, Tiphareth es el centro de equilibrio del aarbol. EI equilibrio permite la estabilidad y eesta, la cohesioon. Desde ese punto, en el descenso de la vida sobre el Sendero de la Involucioon, veremos que el principio de cohesioon desempenia un papel de maas en maas preponderante, hasta que logra su apogeo en Malkuth.
Podemos concebir que los principios activos del Triaangulo Abstracto sufren una subdivisioon, una especializacioon, en el curso del descenso de la vida a travees de Netzach, y en Yesod alcanzan un considerable grado de estereotipiia, por medio de la cual las formas de Malkuth fueron determinadas. Desde que Malkuth, que es el plano de la forma pura, logra su desarrollo, el curso evolutivo comienza a ascender hacia el espiiritu, liberaandose de la prisioon de la forma, pero reteniendo los poderes adquiridos por la disciplina que ella le impuso.
De consiguiente, podemos concebir los numerosos principios abstractos de vida funcional que llegan a revestirse de una forma debida a la experiencia aportada por su manifestaciones exteriores en el Reino de la forma. Por tanto, seguun el lenguaje cabaliistico, la influencia de la Caiida fue resentida por ellos, que perdieron su inocencia.
Estas consideraciones nos hacen penetrar en la naturaleza del Cuaternario de los Planos de la Forma, y nos permiten mantenernos en un justo medio entre la credulidad y escepticismo en esta Esfera de la Ilusioon, como severamente se la ha llamado.
La gran marea de vida, proveniente por emanacioon de Tiphareth se rompe en el Sephirah Netzach, como en un prisma, en diversos rayos de manifestacioon; de allii proviene que el Sepher Yetzirah llama a este Sephirah Esplendor Refulgente. En Hod estos diversos poderes se revisten de una forma; en Yesod, obra como moldes eteericos para las emanaciones finales de Malkuth.
En Malkuth, la manifestacioon completa el aarea descendente de la involucioon; la vida vuelve sobre Sii misma para seguir un segundo curso paralelo en el arco ascendente de la evolucioon. La inteligencia humana se desarrolla, comienza a meditar sobre las casas y, bien o mal, discierne los
dioses. Es necesario recordar que jamaas el hombre primitivo llegoo al monoteiismo como primera meta; siempre concibioo muultiples causas, y fue menester numerosas generaciones de culturas para reducir esta multiplicidad a la unidad.
Esto nos lleva al gran problema que podriia llamarse Guardiaan del Umbral de la Ciencia oculta, al horror que afrontan todos aquellos que quieren aventurarse maas allaa del mundo visible, problema que condensa en eel los poderes de la Esfinge, y que dirige a nuestra alma una pregunta de cuya respuesta depende su destino. Seraa condenado el hombre a errar en las Esferas de la Ilusioon? Deberaa volver incesantemente a los planos de la forma o se le permitiraa alcanzar la luz? La pregunta es esta: Crees en los Dioses?; si la respuesta es afirmativa, deberaa continuar errando en los planos ilusorios, pues los dioses no son seres reales en el sentido que entendemos la personalidad. Y si la respuesta negativa, seraa rechazado, porque los dioses no son ficciones. Entonces, Cuaal Deberaa ser su respuesta?...
Un poeta de intuicioon, la ha dado:
Porque ninguun pensamiento humano suscitoo los dioses antes que un canto naciera en el silencio del alma Y la tierra soolo pudo unirse a los cielos Cuando el verbo puso su llama en nuestros labios...
Tenemos aquii la clave del Enigma. Los dioses son creaciones del hombre creado; nacen de la adoracioon de aquellos que lo invocan. No son los dioses los que hacen la labor de la Creacioon, sino las grandes fuerzas naturales, cada una de ellas obrando seguun su naturaleza; la procesioon de los dioses no comienza sino despuees que el Cisne del Empiireo deposita el huevo de la manifestacioon en la obscuridad de la noche coosmica.
Los dioses son emanaciones del alma grupo de las razas, y no de Eheieh, el Uno, el Eterno; ni siquiera su poder es inmenso porque por medio de su influencia sobre el espiiritu de sus adoradores, ligan el macrocosmos con el microcosmos. Meditando sobre la belleza ideal del Apolo, el alma del ser humano se abre a la belleza en general.
El hombre, habiendo analizado la existencia y discernido factor por factor sus causas primeras, las divinizoo de inmediato. Porque el hombre, sobre todos los puntos del globo, experimentoo las mismas necesidades y sufrioo los mismos aguijones de la suerte, formoo panteones comparables entre sii y, como los temperamentos difieren asii sus panteones tienen la misma semejanza como la que hay entre los bandidos propios de ciertos paiises y los seres radiantes de la Heelada
De consiguiente, podemos preguntarnos si los dioses son por completo subjetivos si viven uunicamente en la imaginacioon de sus adoradores, o si tienen una vida independiente, propia. La respuesta a esta pregunta se halla en un fenoomeno de experiencia oculta, que nuestra ciencia natural moderna no puede explicarse, pero que, no obstante, debe ser admitida por todo Ocultista praactico, si quiere obtener alguun resultado. En efecto, se puede decir que los resultados que obtiene son en razoon de su fe, pues ella llega a ser verdadera en la medida en que eel cree que lo es; porque soolo una deebil proporcioon de la materia pensante universal, cualquiera que sea, se halla especializada en el cerebro y los nervios de las criaturas sensibles. La masa enorme de aquello que, a falta de un nombre mejor, llamamos materia pensante porque esta analogiia es la maas prooxima de lo que conocemos se mueve libremente sobre lo que el Ocultista llama Plano Astral, revestida Allii de formas diversas, pero que en modo alguno estaa necesariamente ligada a una materia cualquiera. Diversos oculistas designan esta materia pensante en estado libre, con nombres diferentes. La seniora Blavatsky la llama Akasha, y Eliphas Levi el eeter reflector. Netzach representa el aspecto dinaamico, y Hod, el aspecto formal del Akasha.
De esta substancia mental estaan formados los moldes de toda forma posible; y en Estos se halla entrelazado el vasto nuucleo eteerico que funciona en la esfera de Yesod, y en el seno del cual estaan suspendidas las moleeculas de materia que constituyen el cuerpo de la manifestacioon en el plano fiisico.
Normalmente, estas formas son construidas por la conciencia coosmica expresada por los poderes naturales, formas que funcionan cada una de acuerdo con su naturaleza; pero como la conciencia se ha desarrollado, en primer lugar, en las criaturas del Creador, ella ha ejercido su efecto, en grados diferentes, sobre la substancia mental que, por su naturaleza, era accesible a la influencia
de esta conciencia; es esto lo que quiere expresar la frase El pensamiento del hombre creoo los dioses que pudo reverenciar y amar. Esas formas, una vez construidas, se convirtieron en canales de expresioon para esas fuerzas especializadas que las formas teniian por misioon representar, concentraandolas sobre sus adoradores. En este sentido particular, los Iniciados no soolo reconocen a los dioses, sino que tambieen los adoran.
CAPITULO XXII. NETZACH, EL SeePTIMO SEPHIRAH
TiiTULOS: Netzach, Victoria. (Hebreo: Nun, Tzadd, Cheth).IMAGEN MaaGICA: Una bella mujer desnuda
POSICIooN EN EL ARBOL: Al pie del Pilar de la Misericordia.
TEXTO YETZIRATlCO: El seeptimo Sendero es llamado la Indulgencia Oculta, porque es el Esplendor Refulgente de las virtudes intelectuales que perciben los ojos del espiiritu y las contemplaciones de la fe.
TiiTULO DADO A NETZACH: La Firmeza
NOMBRE DIVINO: Yejova Tzabaoth, Dios de los Ejeercitos. ARCaaNGEL: Haniel.
ORDEN ANGELICO: Elojim, Dioses. CHAKRA MUNDANO: Nogah, Venus.
EXPERIENCIA ESPIRITUAL: Visioon de la belleza triunfante. VIRTUD: Ausencia de Egoiismo.
VICIO: Impudor, lujuria.
CORRESPONDENCIA EN EL MICROCOSMOS: Los riniones, la cadera y las piernas. SiiMBOLOS: La Laampara, el Cinto, la Rosa.
CARTAS DEL TAROT: Los cuatro Siete. Siete de Vastos: Valor.
Siete de Copas: Exito ilusorio. Siete de Espadas: Esfuerzo inuutil Siete de Oros: Fracaso.
COLOR EN ATZILUTII: Ambar. BRIAH: Esmeralda.
YETZIRAR: Amarillo brillante tirando al verde. ASSIAH: oliva sembrado de oro.
I
Se comprende mejor a Netzach, la Esfera de Venus si se compara con Hod, la Esfera de Mercurio, representando, respectivamente' la fuerza y la forma. Netzach representa los instintos y las emociones que ellos hacen nacer y Hod el mental concreto En el macrocosmos corresponde a dos grados de la condensacioon de la fuerza en la forma. En Netzach, la fuerza es relativamente libre, no siendo detenida maas que por contornos extremadamente fluidos y que se mueven sin cesar, mientras que en Hod reviste por primera vez, una forma netamente definida y durable, aunque de una naturaleza todaviia muy tenue. En Netzach, una forma particular de fuerza aparece como un tipo de seres que se mueven de aquii a allii a travees de los liimites de la manifestacioon, una manera completamente elusiva . Estos seres no tienen personalidad individualizada, y se parecen a los ejeercitos con sus banderas que se ven en las nubes del sol poniente. En Hod produce la individualizacioon de cada unidad separada, por lo que hay continuidad de existencia. Todo Espiiritu, en Netzach, es alma grupo; y en Hod, el Espiiritu humano tiene sus rudimentos.
Consideremos, ahora, a Netzach en si, bajo sus aspectos macrocoosmico y microcoosmico, no debiendo olvidarnos que nos hallamos en una esfera de ilusioon, y que lo que seraa descripto en teerminos de forma no son maas que apariencias percibidas por el espiiritu y proyectadas como formas pensamiento en la luz astral. Es esencial comprender este punto capital si se quiere evitar la
supersticioon. Todo lo que es percibido por los ojos del Espiiritu y por la contemplaciones de la fe, tiene su base metafiisica en Kjokmah, el Sephirah Superior del Pilar de la Misericordia. Pero en Netzach, un gran cambio se produce en nuestro modo de entender los diferentes tipos de existencia asignados a cada esfera dada. Hasta ahora, hemos percibido por medio de nuestra intuicioon; nuestro entendimiento fue sin forma o en todo caso, representado por los siimbolos maas abstractos; Estos no se ofrecen maas despuees de Tiphareth, sino que llegamos a siimbolos concretos como la rosa asignada a Venus, para Netzach, y el caduceo, emblema de Mercurio, para Hod.
Como ya se ha visto, concebimos los Sephiroth Superiores bajo el aspecto de factores de manifestacioon y de funcioon. En nuestro estudio sobre Tiphareth hemos dicho coomo la Inteligencia Mediadora, como el Sepher Yetzirah expresa, rompe en un prisma la Luz Blanca de la Vida uunica, de manera que se convirtioo por ese hecho en el Esplendor Refulgente de muultiples rayos de Netzach. Aquii, ya no tratamos con la fuerza, sino con fuerzas; tampoco con la vida, sino con vidas. Loogicamente, pues, el orden Angeelico signado a Netzach es el de los Elojim, o dioses. El Uno estaa dividido en Muchos, para los fines de la manifestacioon en la forma.
Los muultiples rayos de Netzach no son la luz blanca que nos permite ver todas las cosas bajo su verdadero color; son de diversos colores, cada uno de ellos revelando e intensificando alguun aspecto especial de la manifestacioon. la luz azul, por ejemplo, nos revela soolo los colores que armonizan con eel; los colores complementarios son negros. Toda vida o toda forma de fuerza se manifiesta en Netzach, es una especie parcial y especializada; de manera que un ser cualquiera, desarrollaandose en esta seeptima esfera, no puede tener un desarrollo completo sino que seraa siempre la creatura de una idea, de una funcioon uunica, muy simple, estereotipada.
Es el factor Netzach que es baasico en nuestros instintos, cada uno de los cuales, en su esencia no intelectualizada, hace nacer los reflejos apropiados; por ejemplo, los labios de un ninio succionaraan todo lo que se les ofrezca.
Los seres de Netzach, los Elojim, no son inteligencias, sino ideas revestidas de una forma. Los Elojim para darles su nombre hebreo son influencias formadoras por las cuales la fuerza que crean se expresa en la naturaleza. Su verdadero caraacter puede ser discernido en Kjesed, donde, seguun el Sepher Yetzirah, se llaman Los Poderes Sagrados. Sin embargo, en Netzach, que representa la cuna superior del eeter reflector, sufren un cambio; el espiiritu del hombre, formador de imaagenes, comienza a obrar sobre ellos, amoldando la luz astral en forma tal, que los representaraa por su propia conciencia.
Es muy importante para nosotros comprender que estos Sephiroth inferiores estaan poblados de millares de formas pensamiento; que todo lo que ha podido concebir la conciencia humana, aun sea confusamente, tiene Allii una forma revestida de luz astral que cuanto maas la imaginacioon se aplique a idealizarlo tanto maas esta forma se convierte en definida. De consiguiente las generaciones ulteriores de Videntes, cuando intenten discernir la naturaleza espiritual y la esencia intima de cualquier forma de vida, encontraraan forzosamente estas imaagenes, las creaciones de creatura que a menudo se las usa mal, tomaandolas por la esencia abstracta en sii, la cual no puede ser hallada en ninguun plano ofreciendo imaagenes a la visioon psiiquica sino uunicamente en aquellos que discierne la intuicioon pura.
En los tiempos de su mentalidad primitiva, el hombre adoroo esas imaagenes que representaban para sus ojos las grandes fuerzas naturales , tan importantes para su bienestar exterior ; asii establecioo entre ellas y eel un lazo de unioon, gracias al cual desarrolloo un canal donde las fuerzas representadas podiian verterse en su alma estimulando asii el factor de ese culto, sobre todo se desarrolloo e intelectualizoo como en Egipto y Grecia, crearon imaagenes extremadamente definidas y poderosas; son eesas a las que, generalmente, se las considera como dioses. Generaciones de creencia y de culto, construyeron en la luz astral una forma muy eficaz; cuando el sacrificio se sumoo a la fe, descendioo paso maas hacia los planos de la manifestacioon, se hizo visible el vasto eeter de Yesod y, finalmente, se convirtioo en un poderoso agente maagico, capaz de obrar por Sii propio cuando se le sumoo un alma por las ideas concretas generadas en Hod.
Vemos asii que todo ser celeste concebido por el espiiritu del hombre tiene por base una fe natural, pero que, sobre la base de esta fuerza, se construye una imagen simboolica que le corresponde y representa, imagen animada y hecha activa por el juego de esta mismo fuerza. La imagen no es maas que un modo de representacioon adoptado por el Espiiritu humano para sus fines
pero la fuerza que ella representa y para la cual es el alma un poder muy real y, en ciertos casos, muy poderoso. En otros teerminos, aunque la forma aparente de los dioses sea debida a nuestra imaginacioon, la fuerza a ella asociada es real y activa a la vez.
Este hecho es no soolo la clave de la magia talismaanica, tomada en su maas amplio sentido, que incluye todo objeto consagrado para uso de la meditacioon y del ceremonial, sino tambieen de muchas cosas corrientes que no podemos a menos de observar, y que parecen inexplicables. Dan cuenta de un gran numero de puntos en una religioon bien construida, que son muy reales para quien crea, y extranios para el increedulo, pues es incapaz de explicarlos y tampoco los puede negar.
Sin embargo, en Netzach tenemos la forma maas tenue de esas realidades, que no son percibidas por Las contemplaciones de la fe ni por la mirada del espiiritu. Por el contrario, en Hod se cumple toda clase de operaciones maagicas donde el mental, a su vez, interviene para dar a esas apariencias flotantes una forma y una duracioon; pero en la esfera de Netzach esas operaciones no tienen lugar. Todas las formas de los dioses son adoradas aquii por intermedio de las artes, y no concebidas por sistemas abstractos. Para todo fin praactico es imposible separar las actividades de Netzach y de Hod, que constituyen un par funcional, exactamente como Gueburah y Kjesed representan los dos aspectos del metabolismo: el cataboolico y el anaboolico. Las funciones de Netzach estaan impliicitas en Hod, porque Hod emana de Netzach, y los poderes desarrollados por evolucioon en la esfera de este ultimo son la base de los poderes visuales de Hod. De consiguiente, todas las operaciones maagicas de la esfera de Hod tienen por base las formas de vida obtenidas en Netzach; y, como el espiiritu humano va de esfera en esfera, un buen nuumero de las capacidades de Hod han sido transferidas a Netzach por almas humanas que se hallan en el sendero de la Iniciacioon. Por tanto , las dos esferas no estaan netamente disociadas como lo implicariia su clasificacioon , sino en cada una de ellas un cierto tipo funcional tiene un marcado predominio.
Los contactos con Netzach no se obtienen por una concepcioon filosoofica del genero de vida que Allii reina; tampoco por el psiquismo ordinario generador de imaagenes, sino por un sentimiento adecuado, como tan bien lo ha expresado Algernon Blackwood en sus libros, donde tanto se