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Capítulo II Marco teórico

2.2 Bases teóricas

2.2.1 Los hábitos alimentarios

2.2.1.1Hábitos alimentarios Según Hinostroza, (1992):

Es un conjunto de costumbres que determinan el comportamiento del hombre en relación con los alimentos. Aborda desde la manera en el que el hombre acostumbra a seleccionar sus alimentos hasta la forma en que los almacena, prepara, distribuye y consume. (p. 81)

Para la elección de los alimentos el individuo está condicionado por una serie de factores: socioculturales, económicos, religiosos, personales, que van a configurar sus hábitos alimenticios. Estas influencias externas son susceptibles de ser modificadas a través de una correcta educación.

Para Monge (2007):

Los buenos hábitos alimenticios incluyen: comer una variedad de alimentos, comer en cantidades moderadas, y consumir grasas, sal y azúcares sólo en muy poca cantidad. Nuestro cuerpo necesita 40 o más nutrientes para estar saludable y funcionar

adecuadamente. Los nutrientes son vitaminas, minerales, proteínas, carbohidratos y grasas; los cuales se encuentran en una variedad de alimentos. Algunos alimentos son ricos en algunos de los nutrientes. (p.23)

Pero no hay un sólo alimento que tenga todos los nutrientes que necesitamos. Por ejemplo: La leche es rica en calcio, pero tiene poco hierro, Las carnes, los huevos, las aves, y los frijoles son ricos en proteínas y hierro, pero son pobres en vitamina C. Las frutas y vegetales son fuentes de muchas vitaminas, minerales y fibra, pero contienen poco hierro y proteínas.

En conclusión, una buena alimentación debe basarse en una adecuada distribución de la ingestión de nutrientes en alimentos variados, lo cual permite asegurar el

funcionamiento de los órganos y sistemas e incide favorablemente en la salud y calidad de vida del individuo.

2.2.1.2Factores que intervienen en los hábitos alimenticios

Según Monge (2007), los factores que intervienen en los hábitos alimenticios son: Factores geográficos: Las sociedades viven casi completamente de los alimentos que producen y la naturaleza de sus dietas está determinada por la calidad de la tierra, el

clima, el suministro de agua, la capacidad de producción en materia de agricultura, la caza, la pesca y la ubicación geográfica. Esto se debe a que en las montañas o en el mar, cerca de los ríos y lagos, en el trópico o en zonas templadas, la tierra y el agua les ofrecen diferentes alimentos.

Factores culturales: La cultura se define como el estilo de vida propio de un grupo de personas, casi siempre de la misma nacionalidad o procedentes de una localidad determinada. Las creencias y hábitos alimenticios son un aspecto profundamente arraigado en muchas civilizaciones. Las creencias y hábitos alimenticios de una cultura se van transmitiendo de una generación a otra por instituciones como la familia, escuela e iglesia. Las prácticas alimentarias originadas en estos diferentes grupos pueden satisfacer, en alguna medida, las necesidades biológicas básicas. Factores religiosos: La alimentación se ve condicionada por muchas creencias religiosas. Las restricciones impuestas por la religión influyen en los hábitos

alimenticios de muchos pueblos. Por ejemplo, la mayoría de hindúes no come carne de res y algunos de ellos jamás prueban alimento alguno de origen animal, excepto la leche y productos lácteos, pues su religión les prohíbe quitar la vida a un animal. Los protestantes no ingieren bebidas alcohólicas de ninguna clase. Los mormones no consumen café ni bebidas alcohólicas. A través de los siglos algunas de estas limitaciones de carácter religioso han ido privando a algunos pueblos de ciertos alimentos dando lugar a diferencias nutricionales generalizadas.

Factores sociales: El individuo pertenece a diversos grupos sociales, por lo cual no puede prescindirse del efecto que tenga la conducta colectiva sobre sus creencias y hábitos alimenticios. En los grupos sociales a que se está adscrito (iglesia, colegio, trabajo, sindicato y otros) a menudo se sirven comidas y los menús tienden a reflejar los gustos del grupo. El prestigio social es también uno de los factores sociales que

determinan las creencias y hábitos alimenticios, pues existen algunos alimentos que gozan de significado social.

Factores educativos: El nivel educativo ha influenciado el patrón alimentario el cual se ha observado que varía según el grado de escolaridad de las personas y familias. Así lo muestran algunos estudios realizados sobre el tema, en diferentes partes del mundo. No han sido únicamente los patrones alimentarios que cambian según la escolaridad, sino que también el horario de las comidas, los métodos de preparación,

almacenamiento y otros de alguna u otra manera han variado.

Factores económicos: El alza del costo y la escasez de víveres han hecho sentir su impacto en las comunidades y los hábitos de numerosas familias a nivel mundial. La diferencia entre pobres y ricos se ha acentuado aún más, ya que para los primeros las limitaciones para adquirir comidas diferentes y de origen animal son cada día

mayores.

Factores psicológicos: Las creencias y hábitos alimenticios son parte importante de la conducta humana. Por ello es que durante los últimos años se le ha dado un mayor énfasis a la alimentación y nutrición desde el punto de vista psicológico-social. La alimentación no se reduce exclusivamente al campo puramente fisiológico sino también comprende el campo psicológicosocial .Suponiendo que el individuo haya sido motivado a través de diferentes medios para cambiar su conducta en cuanto a sus creencias y hábitos alimenticios, éstos quedarán afectados por el conocimiento adquirido. En este caso el individuo necesita información para elegir los tipos y las cantidades apropiadas de alimento. Así pues, aunque saber algo de nutrición es indispensable para realizar el cambio deseado, la información es inútil si el individuo no ha aceptado la necesidad de cambiar y no está motivado para hacerlo.

2.2.1.3Acciones para promover alimentación y estilos de vida saludables Según Baur (2004):

En los últimos años se han incorporado estilos de vida sedentarios y un consumo de alimentos ricos en lípidos, azúcar, pobres en fibras y micronutrientes. En este sentido, la población Latinoamérica, ha cambiado de una condición de alta prevalencia de bajo peso y déficit de crecimiento hacia un escenario marcado por un incremento de

sobrepeso y obesidad, asociado al incremento de (ECNT) desde edades tempranas. (p.11)

Una investigación en escolares y adolescentes de Estados Unidos, (Institute of

Medicine,2007) identificó la misma tendencia en los hábitos alimenticios relacionados con una baja ingesta de frutas, verduras, granos integrales, alto consumo de carbohidratos simples, sin dejar a un lado los bajos niveles de práctica de actividad física en los hogares y escuelas. Cabe resaltar la influencia que ejerce las costumbres socio-culturales,

económicos, hábitos alimenticios familiares, los medios de comunicación y la industria, en las practicas alimentarias y estilos de vida en los niños escolares, los cuales de uno u otra manera podrían inferir en la adopción de comportamientos, creencias, gustos alimentarios (Beth, 2010) e intervenir en la determinación del concepto que ellos asimilan de una alimentación sana o saludable.

Según lo establece la OMS (2004) en la estrategia mundial sobre alimentación saludable, actividad física y salud, algunas de las recomendaciones específicas sobre la dieta y la actividad física son las siguientes:

Aumentar el consumo de frutas y hortalizas, así como de legumbres, cereales

integrales y frutos secos, Aumentar sustancialmente la cantidad de actividad física a lo largo de toda la vida.

Dejar de consumir grasas saturadas y ácidos grasos de tipo trans y sustituirlos por grasas sin saturar y en algunos casos reducir la ingesta total de grasas.

En cuanto a los alimentos de origen animal, se debe fomentar el consumo de pescado, carnes magras y productos lácteos bajos en grasa.

Reducir la ingesta de azucares “libres o refinados”.

Reducir el consumo de sal de cualquier origen y procurar que esté yodada.

Informar adecuadamente a los consumidores acerca de los alimentos para que puedan hacer “elecciones sanas”

Reducir la comercialización intensiva de alimentos ricos en grasas y/o azucares destinados a los niños.

En el Perú, con toda la tendencia mundial de sobrepeso y evidencia presentada, se asume a la obesidad como un problema de prioridad en salud pública. Donde se estipulan estrategias e iniciativas específicas con el objetivo de controlar, atender y prevenir, los crecientes índices de sobrepeso, obesidad e inactividad física en la población Peruana, pero con mayor énfasis en la población infantil y escolar, allí se encuentran diferentes estrategias dirigidas especialmente a instituciones educativas en donde se promueva la distribución de una alimentación balanceada y saludable, regulación del consumo de alimentos y bebidas e incentivar la actividad física (tiempo de clases de educación física).

2.2.2 Nutrición:

2.2.2.1Definición de nutrición

Según García, citado por Ramos (2007) la nutrición es:

El conjunto de procesos involuntarios mediante los cuales el organismo, una vez ingeridos los alimentos, absorbe y transforma sus nutrientes en sustancias químicas más sencillas que se utilizan para proporcionar materiales necesarios en la formación

de las estructuras corporales, regular el metabolismo y aportar la energía necesaria para el perfecto funcionamiento del organismo (p. 115).

Según la definición de la OMS es el proceso a través del cual los organismos vivos toman y transforman en su interior sustancias sólidas y líquidas, que le son extrañas y que necesitan para el mantenimiento de la vida, el funcionamiento de sus órganos, la

producción de energía y el crecimiento (OMS 2008).

Según García, Quintero, López, (2004) es "el conjunto de fenómenos involucrados en la obtención por el organismo y en la asimilación y utilización metabólica por la célula, de la energía y de las sustancias estructurales y catalíticas necesarias para la vida" (p. 127).

En este sentido podemos decir que la nutrición es el proceso biológico en el que los organismos asimilan los alimentos y los líquidos necesarios para el funcionamiento, el crecimiento y el mantenimiento de sus funciones vitales, la nutrición también es conocida como el estudio de la relación que existe entre los alimentos y la salud, especialmente en la determinación de una dieta.

2.2.2.2Alimentación

La alimentación consiste en la obtención, preparación e ingestión de alimentos. Según Martínez (2009) “…se llama alimentación al suministro de energía o materia prima

necesarios para el funcionamiento de ciertas máquinas” (p. 17)

Los seres humanos necesitan, además del agua que es vital, una ingestión de alimentos variada y equilibrada. La razón es que no existe un único alimento que proporcione todos los nutrientes para mantener la vida y la salud. El consumo regular de un conjunto de alimentos (dieta) debe proporcionar las cantidades adecuadas de proteínas, lípidos, glúcidos, vitaminas y minerales. La base de una buena nutrición reside en el equilibrio, la variedad y la moderación de nuestra alimentación. Pero la alimentación moderna urbana es muy a

menudo desequilibrada, desestructurada y se suele juntar con una vida cada vez más sedentaria.

Para Martínez (2009):

Ya desde hace 2400 años se conocía la relación entre la alimentación y la salud:

Hipócrates afirmaba que nuestra alimentación era nuestra medicina. Es bien sabido que los factores alimentarios están asociados a enfermedades como la diabetes, la

osteoporosis, la obesidad y muchas otras. La ingesta de demasiados ácidos grasos saturados y de un exceso de colesterol puede provocar aterosclerosis. En contrapartida, en el siglo XX se demostró el vínculo que hay entre las carencias alimentarias y las enfermedades graves. Estas diferentes formas de malnutrición siguen siendo, aún ahora, problemas muy importantes de salud pública. (p. 17)

La salud y buen funcionamiento de nuestro organismo, depende de la nutrición y alimentación que tengamos durante la vida.

2.2.2.3Relación entre alimentación y nutrición

Según Martínez (2009) “conviene distinguir entre alimentación y nutrición lo

siguiente: Se llama alimentación al acto de proporcionar al cuerpo alimentos e ingerirlos, es un proceso consciente y voluntario, y por lo tanto está en nuestras manos modificarlo” (p. 3). Por lo tanto la calidad de la alimentación depende principalmente de factores económicos y culturales. Al respecto Martínez (2009)

A diferencia de la alimentación la nutrición se entiende como el conjunto de procesos fisiológicos por los cuales el organismo recibe, transforma y utiliza las sustancias químicas contenidas en los alimentos. Es un proceso involuntario e inconsciente que depende de procesos corporales como la digestión, la absorción y el transporte de los nutrientes de los alimentos hasta los tejidos. (p. 3)

El estado de salud de una persona depende de la calidad de la nutrición de las células que constituyen sus tejidos. Puesto que es bastante difícil actuar voluntariamente en los procesos de nutrición, si queremos mejorar nuestro estado nutricional sólo podemos hacerlo mejorando nuestros hábitos alimenticios.

Para llevar a cabo todos los procesos que nos permiten estar vivos, el organismo humano necesita un suministro continuo de materiales que debemos ingerir: los nutrientes. El número de nutrientes que el ser humano puede utilizar es limitado. Sólo existen unas pocas sustancias, en comparación con la gran cantidad de compuestos existentes, que nos sirven como combustible o para incorporar a nuestras propias estructuras. (Martínez, 2009, p. 3)

Sin embargo, estos nutrientes no se ingieren directamente, sino que forman parte de los alimentos. Las múltiples combinaciones en que la naturaleza ofrece los diferentes nutrientes nos dan una amplia variedad de alimentos que el ser humano puede consumir.

Según Martínez (2009, p. 3) se puede hacer una primera distinción entre los componentes de cualquier alimento en base a las cantidades en que están presentes:

Macronutrientes (macro = grande), que son los que ocupan la mayor proporción de los alimentos, y los llamados

Los macronutrientes son las famosas proteínas, glúcidos (o hidratos de carbono) y lípidos (o grasas). También se podría incluir a la fibra y al agua, que están presentes en cantidades considerables en la mayoría de los alimentos, p ero como no aportan calorías no suelen considerarse nutrientes.

Micronutrientes (micro = pequeño), que sólo están presentes en pequeñísimas proporciones.

Entre los micronutrientes se encuentran las vitaminas y los minerales. Son

necesitamos se miden en milésimas, o incluso millonésimas de gramo (elementos traza u oligoelementos).

Para Benítez, C. (2000, p. 5) existe otra clasificación la cual es de los nutrientes en cuanto a la función que realizan en el metabolismo.

Un primer grupo lo forman aquellos compuestos que se usan normalmente como combustible celular. Se les llama nutrientes energéticos y prácticamente coinciden con el grupo de los macronutrientes. De ellos se obtiene energía al oxidarlos (quemarlos) en el interior de las células con el oxígeno que transporta la sangre. La mayor parte de los nutrientes que ingerimos se utiliza con estos fines.

Un segundo grupo está formado por los nutrientes, que utilizamos para construir y regenerar nuestro propio cuerpo. Estos son los llamados nutrientes plásticos y pertenecen, la mayor parte, al grupo de las proteínas, aunque también se utilizan pequeñas cantidades de otros tipos de nutrientes.

Un tercer grupo se compone de todos aquellos nutrientes cuya función es facilitar y controlar las funciones bioquímicas que tienen lugar en el interior de los seres vivos. Este grupo está constituido por las vitaminas y los minerales, de los que se dice que tienen funciones de regulación.

Por último, habría que considerar al agua que actúa como disolvente de otras

sustancias, participa en las reacciones químicas más vitales y, además, es el medio de eliminación de los productos de desecho del organismo.

2.2.2.4Estado de salud nutricional:

El autor, Ernesto Pollitt, investigador peruano de la Universidad de California, en Davis, recoge en 16 capítulos una amplísima literatura internacional sobre el problema de la

desnutrición y su relación con la capacidad cognitiva y el aprendizaje de los niños y niñas del mundo.

Ernesto Pollitt (1990) es Profesor Honorario de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Desde que obtuvo su doctorado en psicología infantil de la Universidad de Cornell (EE.UU.) ha dedicado su vida profesional al estudio del impacto de la desnutrición y la pobreza en el desarrollo sico-biológico y el rendimiento escolar de niños y niñas en varios países en el África, Asia y América Latina. Los resultados de sus estudios han sido

publicados en más de un centenar de artículos científicos y libros. El año 2002 el Fondo Editorial de la PUCP publicó su último libro: Consecuencias de la Desnutrición en el Escolar Peruano. Ha obtenido el Premio de Nutrición Internacional de la Sociedad Americana de Ciencias de la Nutrición; y de Excelencia por sus Investigaciones en Nutrición de la Academia Americana de Pediatría. En enero del 2001 recibió el Premio Príncipe Mahidol de la Casa Real de Tailandia por su "…contribución al conocimiento de los efectos de la alimentación en el aprendizaje y conducta infantil."

Es así, que se afirma, como lo han mostrado las investigaciones de Pollit (1990), lo siguiente:

Que hay una relación directamente proporcional entre nutrición y rendimiento escolar. Diversos estudios indican que hay relación entre un estado de nutrición y el

rendimiento escolar, como ésta, interfiere en la motivación del niño y su capacidad de concentración y aprendizaje; se distrae, carece de interés, curiosidad por hacer

actividades físicas como jugar correr y también difícil de enfrentar la situación escolar (p. 95).

Esta demostrado y hay estudios de investigación entre el estado nutricional y el desarrollo de actividades cognitivas de los niños, en las que concluyen como el nivel de nutrición afecta el crecimiento y desarrollo en los niños durante su etapa escolar así también su capacidad de aprendizaje, su memoria, la conducta, sus habilidades cognitivas

y por lo tanto su Rendimiento Escolar; se ven afectados los diversos aspectos del área intelectual Como: la comprensión, retención, memoria y conducta afectiva.

Los niños mal nutridos tienen una escasa participación en la motivación, ejecución de tareas, poca atención en la clase, cansancio y aburrimiento o quedarse dormidos a mitad de la jornada estudiantil diaria; al contrastar estos hechos con la realidad se comprobó que si hay relación entre Nutrición y Rendimiento Escolar.

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