LA PROTECCION PERSONAL ESTÁ POR DELANTE DE LA PROTECCIÓN MATERIAL
5. Maneje el material de vidrio cuidadosamente mientras lo limpia, especialmente los frascos grandes y voluminosos y las columnas delgadas.
PRECAUCION: Los frascos de fondo redondeado (balores) son especialmente frágiles
durante la limpieza. Cuando están llenos, nunca los coloque sobre una superficie dura y plana mientras se los sostiene por el cuello. Aún una presión suave puede generar un gran esfuerzo en el fondo y causar una quebradura estrellada, que es difícil de ver en un frasco mojado. El vidrio rajado es un peligro. Controle cuidadosamente cada frasco de fondo redondeado antes de usarlo. Apoye los frascos de fondo redondeado solamente sobre anillas de soporte o sobre anillos de corcho.
Use los cepillos cuidadosamente y asegúrese que el cepillo no tenga puntas metálicas expuestas que puedan rayar el vidrio y causar que se rompa. Tales rayaduras son causa de frecuentes e inesperadas roturas cuando el material de vidrio se calienta. Los cepillos vienen en todas las formas y tamaños. Usar el cepillo correcto hace que la tarea del lavado sea mucho más segura.
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PRECAUCION: Cuando limpie nunca ejerza excesiva fuerza sobre el cepillo. Puede forzar
el metal a través de la cerda y rayar el vidrio o causar una rotura y dañarse Ud. mismo. El alambre debe ser flexible y no muy grueso, de otro modo, puede romper o despuntar el extremo del elemento de vidrio.
Medios de limpieza convencionales
Los residuos de destilación y de reacción oponen a menudo tenaz resistencia a los procedimientos usuales de limpieza. Por ello se han generalizado en el laboratorio medios de limpieza altamente reactivos, que no siempre se pueden manipular sin problemas, p. ej., ácido sulfúrico concentrado, ácido sulfocrómico, ácido nítrico concentrado, eventualmente con otros aditivos, como peróxido de hidrógeno, etc. También se han implantado solventes orgánicos, como, p. ej., acetona, metanol para enjuagar, etc, aunque, desde el punto de vista actual de protección del medio ambiente, habría que descartarlos, a no ser que se colecten por separado para su posterior eliminación.
En muchos casos, para la destrucción oxidativa de residuos es conveniente el uso de una solución alcalina de permanganato, en vez de ácido sulfocrómico.De forma análoga se puede usar la combinación de acetona o isopropanol con potasa cáustica.
PRECAUCION: El agua regia es una solución de lavado muy poderosa pero
extremadamente peligrosa y corrosiva. ¡ Usela bajo campana con máximo cuidado!
El ácido sulfocrómico (también conocido como mezcla crómica), es aún hoy, a pesar de sus propiedades peligrosas, un medio de limpieza ampliamente extendido en el laboratorio.
Para el manejo seguro del ácido sulfocrómico es imprescindible atenerse a los siguientes consejos. Debido a las propiedades corrosivas y fuertemente oxidantes, durante el trabajo con ácido sulfocrómico, hay que observar la máxima precaución. Con residuos que contienen cloro se forma el cloruro de cromilo (oxicloruro de cromo (VI) muy tóxico.
Los procesos de limpieza con ac. sulfocrómico deben por ello realizarse en una campana de ventilación con buen tiro. Aparte de esto, debe llevarse indumentaria de protección, guantes impermeables y gafas protectoras. Partes de piel mojadas con este ácido, deben limpiarse inmediatamente con un trapo seco, pasando entonces a enjuagar abundantemente con agua fría; las ropas mojadas deben ser quitadas inmediatamente.
Nunca se debe diluir el ácido sulfocrómico por adición de agua (salpicaduras fuertemente corrosivas!). Si es necesario diluir, sólo se debe realizar añadiendo el ácido y, bajo agitación, al agua.
PRECAUCION: Prepare y maneje la solución sulfocrómica con máximo cuidado. Evite el
contacto con la ropa o piel.
Productos de limpieza para el laboratorio
Las empresas de productos químicos han desarrollado una serie de productos de limpieza especiales que sustituyen los medios que habitualmente se preparan en el laboratorio
Se trata de un surtido completo, para la limpieza manual o a máquina, de todos los utensilios de laboratorio de vidrio o metal. Una detallada instrucción de uso se encuentra en la etiqueta de cada envase individual.
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Ventajas que ofrecen los productos comerciales de limpieza
* Seguridad: todos los tipos, usados conforme a las instrucciones, no ofrecen peligro en su manejo. Atender a la etiqueta sobre las indicaciones de uso.
* Están libre de cloro: no contienen hipoclorito, de forma que en contacto con restos ácidos, no se puede formar cloro, dañino para la salud.
* Idóneo al medio ambiente: todos los componentes son biodegradables; no son de esperar pues problemas ecológicos en las plantas biológicas de tratamiento. Algunos tipos están adicionalmente libres de fosfatos.
* Confiable: limpian cuidadosamente todos los instrumentos de vidrio o metal con pureza analítica (sin dejar residuos).
* Ultrasonido: algunos tipos están probados para ultrasonido; de esta forma, se logra menor tiempo de acción, también en residuos tenaces.
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6. SEGURIDAD EN EL ALMACENAMIENTO Y TRANSPORTE
Bajo el aspecto seguridad en el almacenamiento y transporte, no sólo se entiende el uso por parte del fabricante del material de envase adecuado y comprobado; sino que también por parte del usuario han de cumplirse obligaciones y recomendaciones para el almacenamiento de productos químicos peligrosos, de tal forma que se reduzca el riesgo de peligrosidad.
La observancia de condiciones óptimas de almacenamiento en el laboratorio, contribuyen también al aseguramiento de la calidad.
6.1 Envase seguro
Los productos químicos exigen, tanto en el transporte como en el almacenamiento y la manipulación, de un envase seguro. Este concepto general de seguridad incluye, tanto el cartón – como embalaje externo seguro– como también, las piezas de relleno, y por último un envase seguro contra rotura. El vidrio, químicamente inerte, debe estar libre de tensiones residuales y los materiales plásticos utilizados, tienen que ser, químicamente, suficientemente resistentes. Sin embargo también depende del cierre correcto y seguro; debe ser, por una parte, impermeable a los líquidos y en algunos casos, incluso al mismo tiempo, poder aligerar la presión. La seguridad del embalaje debe ser vista, adicionalmente, desde la perspectiva que los productos químicos están expuestos en el transporte (por camión, tren o barco) y en el almacenamiento, a fuertes variaciones de temperatura, (¡p. ej., climas nórdicos y tropicales!) y a un tratamiento brusco. En muchos casos hay que observar adicionalmente las exigencias de la legislación (Resol. 195/97 de la Secretaría de Transporte, que reglamenta el transporte de mercadería peligrosa en al ámbito nacional).
Un envase seguro no sólo contribuye al aspecto de la seguridad frente a posibles riesgos, sino que contribuye también a la exigencia de confiabilidad en el sentido de aseguramiento de la calidad.
Cuando se trate con envases de vidrio o plástico conteniendo productos tóxicos o cáusticos, éstos deberán encontrarse en buenas condiciones y protegidos por canastos o embalajes de madera o plástico.
Por otra parte, los reactivos son sometidos por el fabricante, antes de su introducción al mercado a una rigurosa comprobación en lo referente a estabilidad. Algunas sustancias que no son indefinidamente estables, se mejoran en su estabilidad, adicionando estabilizadores reconocidos. Se debe destacar también el desarrollo apropiado y seguro de un envase. No es pues una casualidad cuando los reactivos se envasan, en vidrio, otros en frascos de plástico o en ampollas (¡el nitrato de plata, incluso en ampollas negras!). Esto es el resultado de un examen laborioso sobre el material de envasado que, aparte de esto, debe considerar las reglamentaciones para el transporte por tren, carretera o vía marítima.
Cierres
Desde hace varios años, algunas empresas utilizan el llamado cierre roscado. Este cierre ofrece mayor seguridad por una estanqueidad aumentada, ya que, por el perfil de diente de sierra de la rosca, el cierre se acopla con mayor fuerza al orificio de la botella. Diversas versiones de este cierre roscado ofrecen soluciones , para diferentes exigencias, en el caso de productos químicos y reactivos agresivos, p.ej., para ácido fórmico, ácido fluorhídrico o peróxido de hidrógeno.
El acido fórmico concentrado desarrolla presión
En la apreciación del potencial de riesgo del ácido fórmico, se hace resaltar por lo general sólo su efecto corrosivo. Se presta, por lo contrario, mucho menos atención a la circunstancia que
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el ácido altamente concentrado se descompone paulatinamente en monóxido de carbono (tóxico) y agua: HCOOH H2O + CO
La producción de gas que resulta, produce un incremento de la presión interna del frasco, que en caso extremo, puede llegar hasta la explosión del frasco (la indicación sobre un posible exceso de presión, se señala en la etiqueta de los frascos).
El proceso de descomposición se acelera perceptiblemente ya a temperaturas por encima de los 30 ºC, por lo cual, la presión en el frasco aumenta continuamente. La velocidad de descomposición aumenta también a concentraciones mayores. Sin embargo, al reducirse la concentración de 100 % a 99.- 98 % por adición de agua, provoca una estabilidad mayor, por ello el ácido fórmico se comercializa a menudo a concentraciones menores. Por estas razones el ácido fórmico debería guardarse, por principio, en un lugar fresco (debajo de +20 ºC), protegido de la luz y bien ventilado.
El peróxido de hidrógeno se descompone
Es una realidad conocida que el peróxido de hidrógeno con 30 % H2O2, sobre todo a
elevadas temperaturas de almacenamiento y bajo la influencia de la luz, se descompone según la ecuación: H2O2 H2O + ½O2
A pesar de la adición de medios estabilizadores, este proceso de descomposición continúa lentamente, de modo tal que con el tiempo se puede desarrollar en el interior del frasco una considerable sobrepresión.
Soluciones de peróxido de hidrógeno producen sobre la piel manchas blancas que queman intensamente, las cuales desaparecen, sin embargo, después de corto tiempo. Aparte del símbolo de peligrosidad “corrosivo”, las etiquetas contienen las siguientes indicaciones sobre riesgos específicos y consejos de seguridad:
R 34 Provoca quemaduras.
S 28 En caso de contacto con la piel lavar inmediatamente. S 39 Usar protección para los ojos / la cara.
En almacenamiento apropiado (protegido de la luz solar y calor) el peróxido de hidrógeno y los ácidos percarbónicos se pueden guardar, no indefinidamente pero sí sin problemas. Impurezas y temperaturas demasiado elevadas pueden, sin embargo, llevar a descomposición violenta liberándose gran cantidad de gas (oxígeno) y energía. Las impurezas que pueden iniciar la descomposición son, p. ej., algodón, lana, papel, polvo, metales, sobre todo los metales de transición y sus sales.
Frasco de seguridad para ácido fluorhídrico
El ácido fluorhídrico provoca sobre la piel heridas dolorosas de difícil curación. Por esta razón el manejo del ácido fluorhídrico debe realizarse con la mayor precaución; para su manipulación son imprescindibles guantes de seguridad impermeables a los líquidos. Pero también el fabricante tiene una obligación, la de integrar un máximo de seguridad incluso en el envase.
En la etiqueta de seguridad aparecen, aparte de los símbolos de riesgo “muy tóxico” y “corrosivo”, las siguientes indicaciones sobre riesgos específicos y consejos de seguridad:
R 26/27/28 Muy tóxico por inhalación, por ingestión y contacto con la piel. R 35 Provoca grandes quemaduras.
Ilustració n 22 Ilustració n 21
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S 7/9 Manténgase el recipiente bien cerrado y consérvese en lugar bien ventilado.
S 26 En contacto con los ojos, lavar inmediata y abundantemente con agua y acudir al médico.
S 36/37 Durante el trabajo llevar indumentaria de protección y guantes de protección adecuados.
S 45 En caso de accidente o de malestar acudir inmediatamente al médico (si es posible, mostrar etiqueta).
Los frascos de plástico envejecen
Los frascos de plástico pueden alterarse de tal forma – sobre todo después de exposición prolongada a la luz– que al agarrarlos se desintegren en forma instantánea. Si bien ningún material aventaja al vidrio en lo referente a resistencia química, muchos productos químicos tienen que ser envasados en frascos de plástico, (p. ej., Ácido fórmico y peróxido de hidrógeno).
A pesar de todas las mejoras en el sector de plásticos modernos, se aconseja por ello, guardar los frascos de plástico en lugar fresco y protegidos de la luz. Por encima de esto, los frascos de plástico suelen, llevan en la base del mismo la indicación de seguridad: “Trasvasar al cabo de 5 años – alteración del frasco”
Envases de vidrio
Los bidones y grandes botellones de vidrio con ácidos, cáusticos, líquidos inflamables y materiales corrosivos son peligrosos para manejar y mover. Son extremadamente frágiles y un ligero choque mecánico o sacudida puede causar su rotura. Cuando esto ocurre, el vidrio roto y el material corrosivo puede causar daño. También es muy difícil verter líquido de ellos debido al derrame.
Los volcadores de seguridad de bidones le permiten verter más rápido, más segura y fácilmente. También se minimizan los derrames y pérdidas usando un robinete seguro, que permite la entrada de aire e impide que haya chorros y gorgoteos.
Frascos de vidrio envueltos en plástico
Los líquidos especialmente peligrosos se envasan en frascos de vidrio que están recubiertos con una envoltura de plástico fuertemente adherida al mismo. En caso de una posible rotura se evita el desmoronamiento instantáneo del frasco, de modo que queda tiempo suficiente para tomar medidas adecuadas que reduzcan el peligro. Los productos químicos que se expenden en estos frascos especiales están resumidos en la siguiente lista:
Acetilo cloruro Ácido clorosulfonico Ácido nítrico 100 % Ácido sulfúrico 30 % SO3
Benzoílo cloruro
Boro trifluoruro–éter etílico (complejo) Bromo
Butilo nitrito
Cloroacetilo cloruro 1,1–Dicloroacetona
Etilo nitrito (10 % en xileno) Fosforilo cloruro
Fósforo tribromuro Fósforo tricloruro Isopentilo nitrito
74 n–Pentilo nitrito Sulfurilo cloruro Tionilo cloruro Toluileno–2,4–diisocianato Tricloroetilsilano Triclorosilano
Por el peligro de rotura del vidrio los productos químicos, en las botellas normales, no deben transportarse nunca de forma descuidada, agarrados por el cuello del frasco, sino exclusivamente en baldes o recipientes de seguridad para el transporte.
Envases de latón resistentes a la corrosión
Muchos productos químicos peligrosos que están envasados en frascos de vidrio, tienen que estar embalados por razones de seguridad, adicionalmente, para el almacenamiento y el transporte, en envases de latón. Por ejemplo, los metales alcalinos exigen de esta medida de seguridad ya que significan un riesgo elevado en caso de rotura del vidrio. Para protegerlos del aire y humedad se envasan bajo un líquido protector inerte, (p. ej., petróleo) en vidrio y, para evita roturas, se colocan en envases de latón de cierre hermético que están adicionalmente rellenos con un medio de adsorción mineral, (p. ej., vermiculita).
Como los envases de latón normales de oxidan al poco tiempo en atmósfera agresiva de laboratorio o almacén, algunas empresas, han introducido hace algunos años envases de latón circulares, laqueados, resistentes a la corrosión.
6.2 Almacenamiento Optimo
En el laboratorio, el almacenamiento desordenado sin discriminar, clasificar, ni planificar es causa de accidentes. En los laboratorios éstos pueden ser graves debido a las incompatibilidades de los productos y al excesivo uso de materiales de vidrio. Las principales precauciones que deberán tomarse en el almacenamiento son:
* Tener solamente cantidades mínimas de reactivos, solventes y muestras.
* Todas las botellas, recipientes, cilindros deberán estar perfectamente identificados. * No deben usarse las campanas para el almacenamiento de los productos.
* No colocar productos peligrosos en estanterías sin barandillas o en lugares en donde puedan sufrir daños.
* Todo reactivo peligroso por su corrosividad, causticidad, tendencia a la explosión por choque violento, debe ser colocado en estantes bajos (lo más cerca posible del piso), profundos, lejos de los riesgos de caídas por desplazamiento o arrastre involuntario.
* Para alcanzar materiales ubicados en lugares altos, no estirarse demasiado ni usar objetos extraños para acercarlos a las manos. Usar una escalera de tamaño adecuado. No subir hasta el último escalón.
* Las sustancias tóxicas se depositarán en repisas adecuadas y cuando se hagan sobre el piso, el fondo estará protegido por listones o base de madera o plástico. * Nunca se almacenarán cerca de caños de vapor, estufas, y otros elementos que
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donde no reciban en forma directa los rayos solares. No se colocarán los envases uno sobre el otro.
Si en los catálogos y en la etiquetas no aparecen recomendaciones especiales, debería mantenerse la regla general válida:
NOTA: ALMACENAR los productos químicos en un lugar bien cerrado, seco y
protegido de la luz.
Caracterización inequívoca
Los reactivos y los productos químicos están caracterizados en las etiquetas con las indicaciones necesarias para el manejo seguro y almacenamiento, según la reglamentación sobre sustancias peligrosas, por símbolos de peligrosidad, indicaciones sobre riesgos y consejos de seguridad. Esta reglamentación, sin embargo, es válida igualmente para los preparados obtenidos especialmente en el laboratorio. También aquí tiene que servir la caracterización inequívoca, con las indicaciones sobre posibles riesgos, para la protección de la salud. Son apropiados para este objeto las etiquetas autoadhesivas que ofrecen sitio suficiente para inscripciones particulares y etiquetas con los símbolos de riesgos. Cada envase se acompaña con una detallada instrucción de empleo.
6.3 Recomendaciones para el almacenamiento
El potencial de riesgo que tiene el almacenamiento de reactivos y productos químicos, depende no sólo de la cantidad almacenada sino en especial de su peligrosidad. Si se almacenan productos químicos sin consideración de su peligrosidad específica, esta circunstancia puede llevar a un aumento desproporcional del potencial de riesgo.
PRECAUCION: Durante el almacenamiento trabajar siempre con guantes y con
protección visual.
Es fácil de comprender, p. ej., que el almacenamiento conjunto de ácido nítrico fumante con solventes orgánicos, como acetona o etanol, es ya prohibitivo porque estos compuestos pueden reaccionar entre si de forma explosiva. Los alquilos metálicos, por contacto con el oxígeno del aire, se pueden autoinflamar espontáneamente y de este modo provocar peligrosos incendios, en general, los lugares donde se almacenan productos químicos, tienen que ventilarse bien para evitar la formación de mezclas inflamables o evitar que se excedan las concentraciones límites de sustancias nocivas para este lugar de trabajo. Como regla general para el almacenamiento se puede recomendar:
¡Almacenar tanto como sea necesario, pero tan poco como sea posible!
Clases de materiales peligrosos
Para un almacenamiento de productos químicos orientado hacia la seguridad, se recomienda un sistema de almacenamiento que no sólo esté organizado por orden alfabético o por relación de crecimiento del número de artículo, sino especialmente por clases de materiales.
Para ello, la clasificación según clases de materiales peligrosos, que se ha incorporado desde hace decenios en el transporte internacional de materiales peligrosos, ofrece un criterio seguro. Las clases están compiladas en el siguiente cuadro:
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Clase Significado
1 Explosivos
2 Gases
3 Sustancias liquidas inflamables 4.1 Sustancias sólidas inflamables 4.2 Sustancias autoinflamables
4.3 Sustancias que en contacto con agua desprenden gases inflamables 5.1 Sustancias comburentes (oxidantes)
5.2 Peróxidos orgánicos
6.1 Sustancias toxicas
6.2 Sustancias que producen vómitos o infecciones
7 Sustancias radioactivas
8 Sustancias corrosivas
9 Diversas sustancias peligrosas
En el almacenamiento, según esta recomendación, se puede uno orientar en gran parte por los símbolos de riesgo en las etiquetas. La organización del lugar de almacenamiento se puede también sistematizar y controlar con facilidad, en base a estas características de riesgo; ya a distancia se pueden identificar las sustancias peligrosas por el símbolo de riesgo. Por encima de estos símbolos, las indicaciones sobre riesgos específicos y los consejos de seguridad, dan también información detallada sobre riesgos específicos y su prevención, p. ej., si un fuego que se ha provocado, puedo o no apagarlo con agua.
Acidos y lejías
Acidos y lejías corresponden a la clase de materiales peligrosos: 8 (sustancias corrosivas).
Corrosivo C
Dado que pueden reaccionar violentamente entre ellas, nunca se deberían almacenar juntas. Para evitar daños provocados por derrames, su lugar en el almacén tiene que estar provisto con bandejas recogedoras químicamente resistentes y con suficiente volumen.
Los productos químicos humeantes., (p. ej., amoníaco, bromo, ácido fluorhídrico, ácido