5. ANÁLISIS DEL PROCESO DE INDAGACIÓN
5.1. Manual de Convivencia, ¿un reflejo del buen trato?
investigaciones que respondan a preguntas tales como: ¿Asumen los niños los territorios como algo propio?, cuáles son los espacios de la infancia que traspasan el aula y el patio de recreo, ¿cuáles son esos espacios que posibilitan “la
producción del contexto espacial a través del que experimentamos el mundo real y simbólicamente”?”
En primera instancia se interroga al documento normativo de la mencionada institución, su manual de convivencia, dado que es el instrumento narrativo identitario del Colegio como tal, una base ineludible para entender el contexto y su intención formativa más íntegramente25. Se expondrán sus puntos de convergencia ó divergencia con relación al planteamiento del Buen Trato. En segunda instancia, y con relación a la primera, se atenderá a la sistematización y análisis de tres instrumentos implementados en la misma institución relacionados con este tema.
5.1. Manual de Convivencia, ¿un reflejo del buen trato?
25 Bien se sabe que un documento escrito refleja una multiplicidad de interpretaciones e intenciones que en
ocasiones desbordan ó eluden las prácticas de los sujetos y sus narraciones respecto a sus vivencias. No obstante, y en tanto elemento interpretativo y susceptible de ser interpretado, se expone y se presta a la discusión para alimento y referente en el análisis, además de asumirse como expresión colectiva de determinados sentires respecto al hecho educativo.
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El manual de convivencia del colegio Mi segundo Hogar es aprobado a través de la resolución rectoral N°002 de noviembre 13 de 2013. Para ellos la convivencia es la armonía que se logra a través de la regulación de los deberes y los derechos de la comunidad educativa.
El manual está compuesto por varios apartados de los cuales sobresalen: Los fundamentos legales, los Objetivos, los principios Básicos, el capítulo 1 denominado: la Institución, capitulo 2: la organización institucional, capitulo 3: admisión y perdida de cupo en el colegio, capitulo 4: criterios y normas de convivencia, capitulo 5: los estudiantes, capitulo 6: los profesores, capitulo 7: los padres de familia, capitulo 8: comunicación interna del establecimiento, capitulo 9: reglas para el uso de las ayudas educativas que existen dentro del colegio y capitulo 10: costos del servicio educativo.
Si tenemos en cuenta que cuando nos referimos al buen trato estamos aludiendo a las manifestaciones de, cuidado, apoyo y socialización que ofrecemos al niño adolescente para lograr un adecuado desarrollo integral, afectivo, psicológico, sexual, intelectual, físico y social. Es de vital importancia evidenciar como la institución educativa plasma en su manual de convivencia este tipo de manifestaciones, en este sentido a continuación evidenciamos algunas observaciones:
1. Al hacer la lectura dentro del apartado de “fundamentación legal del manual” es interesante encontrar como la palabra buen trato no está referida en ninguna parte, ni
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como derecho, ni como parte de la conducta social que se debería adoptar. El manejo de los derechos está referido a los derechos humanos en sus artículos 19, 25 y 26. En los que hace referencia al trato especial que se debe tener con la infancia. A los derechos a la igualdad y la equidad de la constitución política y a la búsqueda de un desarrollo integral y armónico.
2. En los “objetivos del plantel” el buen trato, si bien no se nombra como tal, es reducido a la comunicación efectiva. El ideal de la institución está centrado en el ejercicio para la ciudadanía, la autonomía, el respeto, el manejo de las emociones y de las relaciones inter intra - personales para cumplir con dicho cometido.
3. “Los principios básicos del manual de convivencia” nuevamente son una evidencia de la concepción de buen trato que tiene la institución (la cual es solo implícita). Se plasma la necesidad de un trabajo conjunto entre los padres de familia y la institución educativa para la formación del “educando”. Sin embargo, dicha cooperación se reduce a la participación de la familia en los diferentes eventos de la institución y el papel de control que deben tener sobre el niño – niña para que este tenga un buen desempeño dentro del plantel.
4. Dentro del capítulo 1: La institución, fue de vital importancia encontrar como para ésta la educación de calidad es aquella capaz de “desarrollar en las personas
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un pensamiento ordenado, un gusto por el saber, gusto por el descubrir y redefinir conocimientos y el interés por encontrar explicaciones”, en esa medida nos preguntamos si la educación con calidad es sola aquella referida al conocimiento cognoscitivo, ¿Qué pasa con la capacidad que implica relacionarnos con el otro?, ¿qué pasa con la calidad referida a la construcción de seres humanos que escuchan, que practican el buen trato consigo y con los demás?
5. El capítulo 5 dedicado a los estudiantes deja entrever la intención de la institución de formar estudiantes capaces de un compromiso solidario comunitario, dispuesto para las relaciones interpersonales sin prejuicios ni dogmatismos raciales, políticos y religiosos. Un estudiante “auto-disciplinado para trabajar y que deje trabajar”. Dentro de sus derechos no hay uno encaminado a recibir un buen trato, sin embargo, están distribuidos en ser “oídos”, orientados y ayudados, a recibir un buen ejemplo. ¿Por qué ser oídos y no escuchados? ¿Por qué solo se refieren al buen ejemplo, que pasa con el buen trato? En el caso de los deberes ninguno está referido a tratar bien al otro (a su par, a su profesor, a los administrativos, a sus padres), no hay un deber de escuchar, de un trato amable y comprensivo. ¿Por qué todos los deberes están encaminados a respetar la imagen institucional, la planta física, el uniforme?
6. El capítulo 6: “Los profesores” deja ver otros aspectos importantes para ser tenidos en cuenta, algunas de las afirmaciones que más nos llamaron la atención son: la mejor
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lección de un educador es “el buen ejemplo y la autoridad” “su meta es la formación de sabiduría”, estas afirmaciones permiten ver una función de adoctrinamiento por parte del docente.
Mientras que los derechos todos hacen relación a la parte administrativa, los deberes llevan al docente a “ayudar a controlar y hacer formar conciencia en los estudiantes”, “a atender con amabilidad a los padres de familia” “a actuar con sus alumnos como un orientador” que pasa con el deber y el derecho al buen trato, a ayudar en la construcción del buen trato dentro de la institución, ¿acaso solo se debe tratar con amabilidad a los padres de familia? ¿Por qué no se hace referencia al trato amable con los niños y si a la autoridad frente a ellos y ellas?
Según el artículo 87 de la ley 115 de 1994 el manual de convivencia es el conjunto de criterios para la regulación interpersonales y guía de reflexión, acción y convivencia civil, democrática e ideológica hacia una formación integral e integra de los miembros de la comunidad educativa. En esa medida el análisis de este documento nos lleva a preguntarnos, ¿por qué no se encuentra la palabra trato, no hay un concepto de buen trato ni como derecho, ni como regulación social?, ¿Por qué se hace tanto énfasis en el comportamiento, en la norma y en la autoridad?, ¿Por qué no se enuncian los deberes relacionados con el buen trato que tienen los estudiantes para con otros estudiantes, de los maestros para con los otros maestros, de los administrativos, de los del aseo, de las familias para con sus hijos, para con el colegio, para con las otras familias?
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¿Por qué no se habla de buen trato?, ¿Acaso se tendrá el temor de asociarlo con mal trato y, en esa medida, tener que hacer explícito lo que esas prácticas significan y su penalización?
Bajo la premisa y el pleno convencimiento de hallar un relato26 coherente y móvil respecto al buen trato en el ambiente escolar participante a partir de los diferentes
medios de reproducción de discurso y, por supuesto, en las acciones de los agentes y
dinamizadores de dichos saberes; y tras haber expuesto el análisis al documento oficial de la institución, se procede a plantear la interlocución entre las reflexiones teóricas, las voces de los estudiantes y los cuestionamientos planteados desde la elaboración de la investigación.