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“La Organización Mundial de la Salud (OMS) especifica la salud como “un estado de completo bienestar físico, mental y social”, lo que presume que este concepto va más allá de la existencia o no de una u otra enfermedad”. (26)

Hábitos y estilos de vida saludables se describe como el peso corporal, la actividad física, la buena higiene personal y un ambiente limpio influyen en nuestra salud. Explora lo que es un peso corporal saludable y cómo lograrlo a través de la mantención del balance energético. Lo cual analiza la importancia de tener un buen estado físico y de realizar actividad física en forma regular, esto con el fin de mantener el peso corporal adecuado y tener una buena salud. Explica cómo protegernos de los agentes que causan enfermedades en donde es importante para mantener un buen estado de salud y bienestar. (27)

1.1. Aspectos generales 1.1.1. Edad

La edad cronológica de una persona es expresada en años, la edad hace que el individuo se encuentre en una fase de desarrollo determinado, la misma que le incide en su forma de ser, de pensar, de actuar y expresar sus características propias de un individuo que muestra el grado de madurez emocional en el que encuentra según la edad cronológica. La estructura del niño no es aún la de un organismo adulto estabilizado; es la de un ser vivo en proceso de formación. Su adaptación se desarrollará, por lo tanto, según un ritmo especial, puesto que será la adaptación de un ser que se construye en lo físico y en lo mental, y que evoluciona rápidamente. Si queremos captar ese fenómeno evolutivo en lo que tiene de más visible, lo mejor sería estudiar el desarrollo fisiológico del niño. La enfermedad crónica

degenerativa hasta el siglo pasado se entendía que solo era problemas de la población adulto mayor pues con los cambios en los estilos de vida, hoy en día cada vez la población joven incluso niños en la edad escolar vienen presentando casos de diabetes de tipo 1, ciertas enfermedades metabólicas especialmente el sobre peso, si antes las políticas de gobierno era enfrentar a la desnutrición infantil, hoy en día enfrentamos a los problemas mal nutricionales. (28)

1.1.2. Sexo

El primer paso en la construcción de la sexualidad se fundamenta en la vida prenatal, precisamente en el proceso por medio del cual se determina y diferencia el sexo. Por lo tanto, abordaremos una breve revisión del mismo, partiendo de entender por sexo “al conjunto de las características biológicas que definen como hembras y machos al espectro de los seres humanos”. (29)

Proceso de diferenciación y determinación del sexo prenatal, a este proceso incluye diversos niveles:

Como se sabe que el género femenino tiene cierta tendencia hormonal a incrementar de peso fácilmente, este se acentúa más después del embarazo, es muy difícil disminuir los kilos que se subieron, actualmente el mundo enfrenta problemas metabólicos a veces irreversibles especialmente en las mujeres. (30)

1.1.3. Antecedentes familiares con enfermedad crónica

“Las enfermedades crónicas no transmisibles constituyen una de las primordiales causas de muerte a nivel mundial. En el año 2002, representaron el 60% de todas las defunciones y el 47% de las causas de morbilidad en todo el mundo; para el año 2020 se espera que estas cifras asciendan a 73% y 60%, respectivamente”. (31)

Las enfermedades crónicas no transmisibles comprenden patologías cardiovasculares, accidentes cerebro vascular, cáncer, enfermedades respiratorias crónicas y diabetes mellitus. Los principales factores de riesgo para estas enfermedades son: el sobrepeso, la mala alimentación, el sedentarismo, el alcoholismo y consumo de tabaco, los cuales son modificables. Aunque no se cuenta con una información detallada de los factores de riesgo en jóvenes, en estudios realizados en grupos etarios entre 5 y 18 años de edad, se han encontrado valores de colesterol total por encima de 200mg/dl y de LDL superior a los 130 mg/dl, lo que se considera de alto riesgo en sujetos con ese rango de edad. (32)

“En América Latina los factores de riesgo están presentes en diferente magnitud, por ejemplo, la prevalencia de hipertensión e hipercolesterolemia en algunos países del Caribe llega a valores del 30 al 40% y el “estilo de vida” sedentario ha sido argumentado en un 50 a90% de la población, dependiendo de la edad y sexo. En el caso del tabaquismo la prevalencia alcanza del 30al 50% en hombres y del 10 al 30% en mujeres; mientras que a nivel nutricional cohabita la desnutrición infantil con alta prevalencia de obesidad en la población adulta, la cual oscila entre el 30% al 55%”. (33)

“Es difícil diferenciar el origen genético o ambiental de esta relación. Algunos estudios sobre el impacto de los hábitos alimentarios y de práctica de ejercicio físico en los padres han constatado estilos de vida similares entre padres e hijos, aunque esta relación se va debilitando hacia la adolescencia. Sin embargo, otros estudios realizados con niños adoptados sugieren un predominio del origen genético”. (34)

“Según la hipótesis del “genotipo de ahorro”, propuesta por Neel en 1962, refiere que los obesos pobres podrían haber desarrollado un mecanismo de adaptación metabólica. En esta hipótesis postula que las poblaciones expuestas a periodos de apetencia, en el cual el

organismo se acostumbra a guardar y metabolizar menos nutrientes como una forma de protección y cuando esos grupos logran disponer de alimentos en forma regular, el organismo tiende a almacenar energía en forma de grasa, expresándose finalmente como obesidad”. (35)

1.2. Actividades físicas

“Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que, de cada 10 defunciones, 6 son atribuibles a enfermedades no transmisibles, considerándose como la epidemia del siglo XXI. Se estima que la inactividad física o sedentarismo es la origen principal de aproximadamente un 30% de las cardiopatías isquémicas, 27% de la diabetes, y 25% de los cánceres de mama y de colon”. (36)

“Se recomienda una alimentación saludable y actividad física al menos 30 minutos diarios. La actividad física de intensidad moderada puede realizarse en tres series de 10 minutos o dos de 15; aunque los mayores beneficios se producen en una actividad física de intensidad vigorosa o realizando algún deporte. En cada persona el nivel de intensidad de los ejercicios varía de acuerdo con su capacidad física. Para algunos correr 10 cuadras puede significar una actividad moderada, para otros puede ser algo leve o vigoroso. La intensidad moderada se reconoce por el incremento del ritmo respiratorio que no obstaculiza la capacidad para hablar, incremento del ritmo cardíaco, la sensación en el aumento de temperatura, posiblemente acompañado de sudor en los días calurosos o húmedos. En cambio, cuando el ejercicio es de intensidad vigorosa su ritmo respiratorio le impedirá mantener una comunicación fluida y la sudoración será mayor”. (37)

Para los niños y jóvenes de este grupo de edades, la actividad física radica en juegos, deportes, desplazamientos, actividades recreativas, educación física o ejercicios programados, en el contexto de la familia, la escuela o las actividades comunitarias. Esto con el fin de favorecer

a las funciones cardiorrespiratorias y reducir el riesgo de Enfermedades No Transmisibles”. (38)

EFECTOS BENEFICIOSOS DE LA ACTIVIDAD FÍSICA EN LOS JÓVENES

“La realización de una actividad física adecuada ayuda a los jóvenes a:

 Desenvolver el aparato locomotor (huesos, músculos y articulaciones) sano.

 Desarrollar un sistema cardiovascular (corazón y pulmones) sano.  Aprender a controlar el sistema neuromuscular (coordinación y

control de los movimientos).

 Mantener un peso corporal saludable.

La actividad física se ha asociado también a efectos psicológicos beneficiosos en los jóvenes, gracias a un mejor control de la ansiedad y la depresión”. (39)

1.2.1. Horas que duerme cada noche

“La duración del sueño en niños y jóvenes debe durar entre 6 a 8 horas, en algunos estudios no se encontró prevalencia con la obesidad. El comienzo del curso escolar deduce que muchos niños tengan que hacer un gran esfuerzo para acostumbrarse a los horarios que les exige el colegio. Uno de los aspectos más importantes tiene que ver con las horas de sueño”. (40)

“Es importante que los adolescentes recuperen esos hábitos de sueño perdidos durante las vacaciones para poder descansar adecuadamente y encontrarse bien durante la larga jornada de colegio. El sueño es una necesidad y un hábito que se convierte en fundamental durante la época infantil. El buen descanso favorece al desarrollo y al bienestar del menor, favoreciendo los procesos de atención, memoria, ayuda en la consolidación del aprendizaje y mejora del comportamiento. Según los Pediatras de Atención Primaria

(SEPEAP), el tiempo ideal de sueño para unas personas es aquel que le permita hacer las actividades diarias con normalidad”. (41)

“Por su parte, desde el Instituto del Sueño establecen las horas que debe dormir un adolescente de forma aproximada- dependiendo de la edad que tenga.

 Un adolescente duerme un total de 6 a 8 horas diarias, en 1 episodio de sueño.

 A partir de la adolescencia, el número de horas de sueño disminuirá hasta un promedio de 7 a 8 horas, que podría ser insuficiente ya que se produce un incremento de la somnolencia diurna, que ha llevado a pensar que las necesidades totales de sueño no disminuyan, sino que aumenten durante la adolescencia. Esto es debido a que una hormona denominada melatonina, la cual se cree que está relacionada con el sueño, aparece más tarde en la adolescencia –haciendo que el joven se sienta cansado más tarde. Esto se conoce con el nombre de Síndrome de la Fase de Sueño Retrasada”. (42)

1.2.2. Deporte que practica

 Los niños y jóvenes de 5 a 17 años tienen que realizar como mínimo 30 minutos diarios en caminatas de intensidad moderada a vigorosa.

 Practicar deportes (voleibol, futbol, basquetbol, etc.) Tendrá un beneficio aún mayor para la salud.

 Convendría añadir, aeróbicos (bailes) esto como mínimo tres veces por semana para que refuercen los músculos y huesos.

“Estas recomendaciones son válidas para todos los niños y jóvenes independientemente de su sexo, raza, origen étnico o nivel de ingresos.

En el caso de los niños y jóvenes inactivos, se recomienda un aumento progresivo de la actividad para alcanzar finalmente el objetivo indicado más arriba. Es conveniente empezar con una actividad ligera y aumentar gradualmente con el tiempo la duración, la frecuencia y la intensidad. También hay que señalar que, si los niños no realizan ninguna actividad física, cualquier actividad inferior a los niveles recomendados será más beneficiosa que no hacer nada en absoluto”. (43)

“El deporte proporciona esta participación, pero como mencionamos anteriormente el estilo de vida de la sociedad contemporánea introducida en la competitividad y en el hecho de alcanzar retos inigualables, en muchas ocasiones desvía la educación de hábitos en los que se acepten a las personas tal y como son”. (44)

1.2.3. Frecuencia de actividad deportiva

“La relación entre la actividad física y la salud está plenamente demostrada por numerosos estudios científicos que, entre otras conclusiones, revelan la incidencia positiva del ejercicio físico en la prevención de la obesidad, y los efectos negativos del sedentarismo en la salud. La práctica de la actividad física y del deporte en la edad escolar está directamente relacionada con la salud de la población infantil y juvenil. La obesidad se inicia cada vez más frecuentemente en la infancia, de tal magnitud es el problema actual en nuestro país se considera que, en la población infantil y juvenil, los escolares prepuberales son un grupo de riesgo y clave para la prevención de la obesidad, tal y como considera la Federación de Medicina del Deporte. El gasto de energía en las edades infantiles y juveniles es escaso, pese a que haya multitud de actividades extraescolares, el juego con movimiento, era tan habitual y prolongado en épocas anteriores, ahora está reducido al mínimo, sustituido por los juegos sin movimiento (de ordenador o consola, trabajo escolar para casa o actividad extraescolar sin gasto de calorías)”. (45)

1.2.4. Camina en bicicleta

“El ciclismo destaca como deporte de competición, un ejercicio donde se miden la voluntad, el sacrificio, la participación, el esfuerzo y el saber perder o ganar. Hay niños que se aventuran, desde muy pequeños, en este deporte, mientras otros acaban cansados y lo abandonan. En todo caso, los expertos advierten que los niños deben aprender a montar en bicicleta para socializarse y pasar un rato divertido”. (46)

“Además, para fomentar su gusto por este deporte, puedes promover paseos en bicicleta con familiares o amigos; hacer ciclismo en grupo es mucho más divertido. En algunas ciudades existen espacios destinados exclusivamente para la práctica de este deporte, como son los carriles bicicleta. Además, se puede llevar la bicicleta en trenes, autocares y otros medios de transporte. Montar en bicicleta implica actividad física y diversión, un ejercicio que ayuda a los niños en su formación personal. Como deporte, el ciclismo nación a finales del siglo XIX y poco a poco ha ido extendiéndose a lo largo y ancho de todos los continentes. El ciclismo es una modalidad olímpica y, a día de hoy es uno de los deportes que más modalidades presentan y está despertando el interés de muchos niños que sueñan con competir en las grandes carreras ciclistas como el Tour de Francia o el Giro de Italia. De hecho, en muchos países como Holanda o Alemania, la bicicleta se ha convertido en el principal medio de transporte”. (47)

1.3. Hábitos alimentarios

1.3.1. Lugar donde preparan los alimentos

“Las conductas o prácticas de alimentación se refieren a los comportamientos específicos que caracterizan a las interacciones durante la alimentación (por ejemplo, número de bocados que se ofrecen, la reacción de los padres frente a la aceptación/rechazo del niño, etc.). Las recomendaciones y evaluaciones de las interacciones

durante la alimentación a menudo se centran en las prácticas (por ejemplo: cuándo introducir utensilios; qué hacer cuando un niño se niega a comer, etc.). Ha habido relativamente pocos intentos de integrar las prácticas de alimentación con los estilos de alimentación y una falta de normas claras para los programas de intervención en la promoción de conductas de alimentación saludable y crecimiento”. (48) “Estrategias basadas a la familia pueden influir en las prácticas de alimentación. El establecimiento de rutinas en torno a la hora de comer (por ejemplo, comer en el mismo lugar y al mismo tiempo); el asegurar que los niños estén sentados en una posición de apoyo y cómodo, sin distracciones (por ejemplo, la televisión), y modelar la conducta apropiada en la hora de comer (por ejemplo, opciones saludables que los niños puedan alimentarse por sí mismos), puede minimizar los problemas de alimentación. Una dieta rica en frutas y verduras - además de otros alimentos nutritivos como son los productos de origen animal. Es muy importante que los programas nutricionales incorporen los conceptos relacionados con las prácticas y estilos de alimentación, además de los contenidos nutricionales, donde la promoción de una alimentación responsiva, van a permitir una alimentación saludable y evitar la ocurrencia de la desnutrición y del sobrepeso y obesidad”. (49)

1.3.2. Frecuencia de alimentos al día.

“Una alimentación correcta es muy importante en la prevención y tratamiento de diversas enfermedades, en la mejora del rendimiento, bienestar, calidad de vida y en el control de peso. Los hábitos alimentarios han sido siempre un referente sociocultural de los distintos pueblos, pero la evidencia científica generada durante los últimos años relacionando la dieta y el estado de salud han sido determinantes para que los hábitos alimentarios de una población se consideren en la actualidad un indicador tanto social como sanitario”. (50)

“En mayo de 2004, la 57ª Asamblea Mundial de la Salud aprobó la Estrategia mundial sobre régimen alimentario, actividad física y salud, que ofrece a los Estados Miembros y a otras partes interesadas una serie exhaustiva de opciones de políticas que, si se aplican plenamente, reducirán significativamente las enfermedades crónicas y sus factores de riesgo comunes, entre ellos el escaso consumo de frutas y verduras”. (51)

1.3.3. Consumo de carnes.

“La carne puede formar parte de una dieta equilibrada, aportando valiosos nutrientes beneficiosos para la salud. La carne y los productos cárnicos contienen importantes niveles de proteínas, vitaminas, minerales y micronutrientes, esenciales para el crecimiento y el desarrollo. La elaboración de la carne supone una oportunidad para añadir valor, reducir los precios, fomentar la inocuidad alimentaria y ampliar la vida útil. Esto a su vez puede generar un aumento de los ingresos del hogar y una mejora de la nutrición”. (52) “Mientras que el consumo de carne per cápita en algunos países industrializados es alto, en los países en desarrollo un consumo per cápita de carne inferior a 10 kg debe considerarse insuficiente y con frecuencia causa subnutrición y malnutrición. Asimismo, se estima que en el mundo más de 2 000 millones de personas sufren carencias de vitaminas y minerales fundamentales, en particular vitamina A, yodo, hierro y zinc. Dichas carencias se producen cuando las personas tienen un acceso limitado a alimentos ricos en micronutrientes como carne, pescado, frutas y hortalizas”. (53)

“Desde un punto de vista específicamente comercial y de la legislación alimenticia, la carne comprende todos aquellos productos para el consumo humano. La carne es generalmente definida como la parte blanda entre piel y huesos (principalmente músculos) y las

vísceras (por ejemplo, hígado y riñones) de animales (mamíferos, reptiles y anfibios) y aves (particularmente pollo). La carne algunas veces se subdivide en carne roja (vacunos, cabras, ovejas, cerdos, etc.) y carne blanca (en especial, aves de corral). La carne contiene aproximadamente 19 por ciento de proteína de excelente calidad y hierro que es bien absorbido. El valor energético de la carne aumenta con el contenido de grasa. La grasa en la carne es bastante alta en su contenido de ácidos grasos saturados y colesterol”. (54)

1.3.4. Consumo de alimentos marinos.

“Debido a su contenido proteico, a su óptima composición nutritiva y las múltiples formas en que puede prepararse el pescado, la proteína del pescado ocupa en lo referente el valor nutritivo”. (55)

“El pescado varía en contenido de grasa, pero casi siempre contiene menos grasa que la carne y suministra además tiamina, riboflavina, niacina, vitamina A, hierro y calcio. Contiene una pequeña cantidad de vitamina C si se consume fresco. Los peces pequeños del mar y los lagos, como las sardinas pequeños se consumen enteros, incluso sus huesos que suministran gran cantidad de calcio y flúor. La sardina seca, por ejemplo, puede contener 2 500 mg de calcio por 100 g. Las vísceras de los peces no se consumen habitualmente como parte de la dieta. Sin embargo, el hígado de pescado y los aceites de pescado son fuentes muy ricas en vitaminas A y D”. (56)

1.3.5. Consumo de carbohidratos.

“Los tubérculos son tallos modificados y constituyen los órganos de reserva de la planta; varían en tamaño, forma y color de la piel y pulpa. Las yemas u ojos del tubérculo maduro permanecen hasta que desarrollan un talluelo de donde se origina una nueva planta. Los almacenes de luz difusa ayudan a que los talluelos no se desarrollen antes de la siembra. Las formas del tubérculo se tipifican como

redondas, ovaladas, alargadas, planas, así como con ojos (yemas) superficiales o numerosos ojos muy hundidos. La escala de colores de la pulpa o carne va desde el blanco hasta el morado. Tiene alto contenido de carbohidratos y vitamina C, hoy en día se ha convertido en un producto básico de la alimentación mundial. En nuestra localidad en todas las comidas ya sean en toda forma”. (57)

1.3.6. Consumo de frutas y verduras.

“Las frutas y las verduras son elementos esenciales de una dieta saludable, y un consumo diario suficiente podría contribuir a la prevención de enfermedades importantes, como las cardiovasculares y algunos cánceres. En general, se calcula que cada año podrían salvarse 1,7 millones de vidas si se aumentara lo suficiente el consumo de frutas y verduras. Un informe de la OMS y la FAO publicado recientemente recomienda como objetivo poblacional la ingesta de un mínimo de 400 g diarios de frutas y verduras (excluidas las patatas y otros tubérculos feculentos) para prevenir enfermedades

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