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MEDICIÓN DE MULTIHABILIDADES TESTS Y BATERÍAS DE TESTS

In document Psicometría Aplicada (página 95-99)

MEDICIÓN DE HABILIDADES MÚLTIPLES

MEDICIÓN DE MULTIHABILIDADES TESTS Y BATERÍAS DE TESTS

La medición de grupos de habilidades mediante un solo instrumento parte de la base de que la inteligencia es una capacidad general que se puede medir a través de una buena muestra de actividades mentales.

Esta muestra de actividades mentales, para su medición, es estructurada dentro de lo que se llama tests de multihabilidades o escalas de multihabilidades. En ellas se pueden observar dichas actividades, distribuidas en formas diferentes, ya sea formando subtest conteniendo cada uno una muestra de los ítemes con que se intenta medir la habilidad correspondiente y que juntos forman una escala de multihabilidades, o bien, en tests separados, pero con las mismas características.

El principio de distribución de los ítemes en cada test o subtest es el de “ser progresivamente difíciles”, es decir, ir desde el de más sencilla ejecución hasta el más complicado, sobre la idea de que cada vez que el individuo ejecuta satisfactoriamente un grupo de ítemes se va acercando a su máximo de ejecución, en un tipo especial de actividad intelectual.

La mayor parte de las escalas de multihabilidades se califican primero en cada uno de los subtests, y luego se obtiene una calificación general; además, son calificadas con mayor rigidez que las escalas especiales. También resulta importante que los subtests de la escala sean de poder o de

velocidad; de este modo, se impone el tiempo límite para cada uno de ellos, dependiendo de sus objetivos. Cabe agregar que hay escalas verbales, de ejecución y también combinadas o mixtas.

Este tipo de tests se utiliza para la selección y clasificación de personal, ya sea para diversas clases de ocupación, profesión o estudios, o simplemente para buscar cuál puede ser el campo en donde mejor se desempeñe un sujeto. Al darles esa utilización, con el fin de distinguir su uso como detectoras de inteligencia general, de otros usos o para saber que son tests específicamente diseñados con estos objetivos, se les denomina escalas o tests de aptitudes múltiples.

Es conveniente establecer aquí el por qué de la diferencia entre el uso o la construcción de estas pruebas psicológicas. Al respecto podemos decir que la aptitud es diferente de la habilidad y del perfeccionamiento. Así pues, consideramos a la habilidad como la capacidad de ejecutar una acción con facilidad y precisión, y hablamos del perfeccionamiento cuando la habilidad incluye no sólo actividades motoras y manuales, sino también cognoscitivas concretas, como el manejo del lenguaje, de los números y, más exactamente, de las matemáticas, de la historia, de la biología, etcétera. Hablamos de perfeccionamiento en cualquier tipo de ejecución. Por otra parte, cuando nos referimos a las aptitudes que tiene un sujeto para desarrollar cierto tipo de actividad, estamos considerando la capacidad adquirida para desempeñarse con perfección en condiciones adecuadas, es decir, estamos teniendo en cuenta sus posibilidades en un momento dado.

Este tipo de tests son de uso común en el campo de la psicología industrial y en la educacional principalmente; sin embargo, también tienen cierta aplicación en el área de la psicología clínica para valorar la conservación de las habilidades o aptitudes de los pacientes, y así trazar su programa de rehabilitación.

En la selección y clasificación de personal en el campo de la psicología del trabajo se utilizan múltiples escalas con fines evaluativos, los cuales están formadas por tests construidos independientemente uno de otro, pero que son susceptibles de proporcionar información acerca de cuáles son las áreas de funcionamiento más eficientes de un individuo, a fin de expresar el “perfil” de éste, el cual es muy útil en estos casos.

Resulta muy difícil tener a la mano la información acerca de cuáles son las baterías de pruebas más utilizadas en esta área en México, por la forma en que se trabaja; no obstante, hay algunas escalas de uso muy común, aún cuando ninguna está estandarizada ni validada realmente para nuestra cultura; en consecuencia, el desempeño mediante estos instrumentos se ve afectado considerablemente por ella.

Un ejemplo de lo anterior lo constituye el manejo del tiempo. Así tenemos que, en investigaciones hechas en México y en los Estados Unidos, al establecer una comparación entre los tiempos de reacción y de ejecución registrados en diversos grupos caracterizados por variables diferentes, las pruebas de significancia muestran que, estadísticamente, existen diferencias muy significativas entre ambas culturas. Esto da lugar a plantearnos una serie de interrogantes, entre las cuales la más importante sería: ¿con qué confianza estamos utilizando tests no estandarizados en México para seleccionar y clasificar personas, si el patrón a seguir no es el nuestro, culturalmente hablando?; asimismo, ¿por qué no hemos podido construir o manejar correctamente tests apropiados, para que su validez y confiabilidad nos permitan estar seguros de lo que hacemos? Estas son

Al respecto, citaremos un ejemplo de una batería de aptitudes múltiples que ha sido adaptada, hasta cierto punto, en México, pero que es de uso común para determinados tipos de ocupación o profesión. Esta es la Batería Diferencial de Aptitudes, mejor conocida en México como

DAT. De esta prueba se ha dicho que es una de las mejores contribuciones que se han dado al campo

de la medición de aptitudes múltiples. Así Carroll, en 1960, dijo: “Los autores han hecho un trabajo tan completo y técnicamente satisfactorio, que cualquier revisor lo encontraría difícil de hacerlo parecer suficientemente crítico para él mismo.”

Uno de los aspectos más importantes que pueden advertirse en la forma en que el manual está estructurado es aquel que expresa con todo cuidado los fundamentos de construcción y los principios que sostienen la escala.

En el DAT se define a la aptitud como “aquellos síntomas de capacidades para un aprendizaje específico”. Las aptitudes seleccionadas para ser medidas fueron aquellas que se consideraron de suficiente interés para demostrar su éxito en la gran variedad de objetivos.

El desarrollo de cada uno de los tests fue realizado en función de ciertas condiciones especiales. Así tenemos que: a) cada uno de los tests, en forma y utilidad, es independiente de todos los demás, incluyendo su validez y su confiabilidad; b) todas las pruebas fueron diseñadas como tests de poder, con tiempo límite, por conveniencia en la administración; c) la batería puede producir un perfil, y d) la batería es de fácil aplicación. Además, el DAT no fue construido como un conjunto de medidas factorialmente puras. De ser así, esto dependería de los procedimientos desarrollados, más que de la base sobre la que están construidos. Además, son intencionalmente homogéneos, es decir, utilizan un solo tipo de ítemes en cada uno de los subtests.

Ahora bien, el DAT está constituido por los siguientes tests:

a) Razonamiento verbal: tiene un tiempo de duración máxima en la ejecución,

30 minutos, y mide la habilidad para comprender conceptos verbales.

b) Habilidad numérica: mide la comprensión y la facilidad en el manejo de

números. Los ítemes son de aritmética de elección múltiple. Tiene un tiempo de duración de 30 minutos.

c) Razonamiento abstracto: es un test no verbal de habilidad para razonar en

dónde está formado cada ítem por cuatro figuras que representan posiciones diferentes. Tiene un tiempo de duración de 25 minutos.

d) Relaciones espaciales: mide la capacidad para trabajar con objetos concretos

mediante la visualización. Aquí los ítemes son una combinación de factores espaciales rotados con la visualización del ítem patrón. Tiene un tiempo de duración de 30 minutos.

e) Razonamiento mecánico: este es el test de comprensión mecánica de

Bennett. Aquí, durante 30 minutos, el sujeto tiene que ejecutar una tarea consistente en seleccionar, de una serie de respuestas de opción múltiple, las tareas que se le muestran en tarjetas fotografiadas.

f) Velocidad y exactitud: mide la velocidad de la respuesta en una tarea simple,

perceptual. Este test está constituido por cinco pares de letras o números colocados arriba de una línea de puntos. En una hoja de respuestas, en la cual estas letras o números se encuentran invertidos, el sujeto debe marcar en dónde considere correcto hacerlo.

Es el ambiente escolar y, en general, en el académico suelen medirse habilidades intelectuales; por ejemplo, una situación que es importante advertir, desde los niveles escolares más inferiores hasta los universitarios y profesionales, es la capacidad de “comportamiento inteligente general” en todos aquellos individuos que sea necesario por los requerimientos de sus actividades en un momento dado; o sea, es importante investigar si las tareas que intenta desarrollar el individuo o que el medio le impone que desarrolle son las adecuadas en ese momento, en primer lugar, para desarrollar sus “habilidades generales”; luego, se harán los estudios específicos para advertir sus aptitudes especiales. (En la psicología del trabajo y en la selección y clasificación de personal se procede del mismo modo).

Desde luego, a niveles escolares inferiores, en México no se trabaja de esta manera en forma consistente y planeada. Desafortunadamente, sentimos que esas actividades las podemos ejecutar desde nuestra particular observación de los alumnos y desde nuestro particular punto de vista. Así pues, es rara la escuela que lleva a cabo un registro completo de cada alumno desde sus primeros años de instrucción. Por otra parte, estos estudios deben ser realizados por especialistas, ya que en ocasiones la administración de los instrumentos psicológicos puede ser sencilla y hasta su forma de calificación; pero lo importante no es sólo la correcta aplicación de los tests, sino la interpretación, con base en conocimientos especializados, de los resultados numéricos que se obtienen de casi todos ellos.

Obviamente, uno de los principales objetivos que persigue la instrucción escolar es la enseñanza por parte de los maestros, y el aprendizaje de lo enseñado, por parte de los alumnos. Así, los objetivos educacionales son la medición y la evaluación de los resultados de la instrucción que se encuentran dentro de las actividades del maestro. El es quien tiene que efectuar esa medición, para descubrir el grado de aprendizaje que ha logrado el alumno y para solucionar los problemas de la enseñanza que se presenten. Ahora bien, uno de los problemas que sistemáticamente se encuentran aquí es la forma de llevar a cabo esa medición y esa evaluación, que permite juicios muy subjetivos por parte de los maestros, debido no sólo al número de alumnos que generalmente tienen a su cargo, sino también a que tradicionalmente se ha empleado una serie de métodos tanto en la enseñanza como en los hábitos que el alumno debe adquirir para aprender, los cuales están tan arraigados que difícilmente se pueden tener en cuenta sugerencias que mejoren esta situación. Los maestros de cualquier nivel escolar pueden construir objetivamente sus instrumentos a fin de medir el aprendizaje, con lo cual no sólo facilitarán sus labores, sino también tendrán la seguridad de ser más justos en sus evaluaciones y, como consecuencia, los resultados de la enseñanza cada día se verán incrementados positivamente.

En el siguiente capítulo expondremos las formas y tipos de tests psicológicos relacionados con el desarrollo del infante, del preescolar y del niño escolar. En él quedan incluidos los tests adecuados para medir y evaluar las habilidades fundamentales de esta clase de niños, así como para desarrollar su actividad escolar y también algunas formas estandarizadas en México para medir el

Existen baterías de aptitudes que pueden ser utilizadas en los diversos campos de la actividad humana con el fin de seleccionar, clasificar y evaluar a las personas para que ejecuten diversas tareas. No obstante, como ya indicamos anteriormente, estas baterías son de “importación”, lo cual pone en entredicho los datos que arrojan y, por tanto, la injusticia que pudieran producir, pues en muchos casos no han sido siquiera adaptados a la situación mexicana que se trata de valorar. Sin embargo, tenemos que aceptar traerlas y utilizar algunas de ellas, en vía de economía de tiempo, dinero y esfuerzo, pues fundamentalmente no difieren de las construidas en México; así, pueden usarse, siempre y cuando sean estandarizadas y adaptadas a nuestro medio. Esto sólo podrá ocurrir cuando valoremos aspectos generales. Por el contrario, cuando se trate de valorar situaciones específicas, lo mejor será construir instrumentos adecuados a nuestras necesidades culturales. Por ello, todo psicólogo que quiera ser eficiente profesionalmente, debe conocer la metodología, el orden y los requisitos necesarios para construir tests más útiles para nuestro medio.

En nuestra experiencia diaria encontramos que, a veces, es más conveniente utilizar lo elaborado por otros, pero teniendo en cuenta los cambios a que habrán de someterse los instrumentos, dadas las circunstancias, con el fin de ahorrar tiempo y trabajo, y no venir a descubrir lo que otros ya han descubierto desde hace tiempo, pero que nos puede ser de utilidad sabiendo qué hacer con ello. Por ejemplo, las baterías de aptitudes pueden no ser de absoluta utilidad para nosotros; sin embargo, si tomamos su estructura y sobre ella construimos ítemes apropiados a lo que en un momento dado se nos exige, habremos avanzado más rápidamente que aquellos que tuvieron que sentarse a pensar “cómo” podrían medir aquello que necesitaban. Por supuesto, sería mejor si somos capaces de crear lo particular para solucionar los problemas que se nos plantean en un momento dado. Por ello, siempre haremos hincapié en que los conocimientos del psicólogo deben conducirlo a resolver todo lo necesario para ejecutar sus tareas con éxito.

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