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PARTE II: MARCO TEÓRICO

4. LA PERSONALIDAD

4.3. MODELOS BIOLÓGICOS

Dentro de este apartado encontramos todas aquellas teorías que relacionan el aspecto físico de la persona con su carácter y forma de ser. Las diferencias en la constitución física de las personas marcan su personalidad, encontrando dos ideas fundamentales dentro de este pensamiento:

• Hay una relación entre características físicas (aspectos biológicos) y psíquicas o de personalidad (visibles a través de las conductas). • Esta relación es constitucional, y se debe esencialmente a aspectos

hereditarios.

Hay dos autores que basan todas sus teorías sobre la personalidad en estos conceptos: Kretschmer (1925) y Sheldon (1942).

TIPOLOGÍA PSIQUIÁTRICA DE KRETSCHMER

Kretschmer (1925), se basa en las observaciones práctica del área de la psiquiatría, y entiende que hay una relación entre la constitución física del individuo y sus diferentes problemas de personalidad.

Para ello, decide crear una serie de categorías basadas en una serie de cuestionarios hechos a pacientes con alteraciones psiquiátricas. Así, agrupó a todos los sujetos en cuatro categorías: pícnico con formas redondas, atlético o con tórax fuerte y musculoso, asténico con cuerpo estrecho y displástico siendo estos los que no tienen verdaderamente un tipo somático, sino que hace referencia a formas anormales producidas por alteraciones metabólicas, según cuales fueran sus características físicas (Sandín, 1999). De esta manera, Kretschmer postula que la conducta psicótica de un individuo está determinada básicamente por su constitución biológica, y por lo tanto debe existir una relación entre estos dos puntos.

Las relaciones que encontró entre estos grupos y sus cualidades corporales le hizo pensar que no solamente se debían analizar sujetos con problemas psiquiátricos, sino que esta relación también servía para clasificar a sujetos normales.

Basándose en los dos tipos fundamentales de psicosis Kretschmer (1925) creó diferentes tipos de carácter, que posteriormente unió a los diferentes tipos de sujetos según su constitución. De esta manera surgen los siguientes caracteres:

• Esquizotímico: con tendencia a la esquizofrenia. Podría corresponder a una persona introvertida. Sería tímido, retraído, duro, brutal, obstinado, rígido, cauteloso, poco afectivo, idealista, metódico y preocupado por sí mismo. Este carácter sería más común en los sujetos pícnicos.

• Ciclotímico: con tendencias maniaco-depresivas. Correspondería a una persona extrovertida. Sería cordial, bonachón, prudente, práctico, improvisador, simpático, amigo del juego y de la bebida e inclinado al humor.

• Viscoso: con tendencia a la epilepsia. Sería tenaz, impetuoso, sincero, seguro, fiel, con capacidad de trabajo y concentración. Correspondería a un individuo atlético.

El problema fundamental de todo este tipo de clasificaciones es que los experimentos no han conseguido demostrar las conclusiones a las que se llegaba con la teoría.

TIPOLOGÍAS PSICOLÓGICAS DE SHELDON

Sheldon (1942) realiza una teoría que afecta por igual a personas normales y anormales. Desarrolla dos clasificaciones paralelas, basadas en las características físicas y en el temperamento, para luego relacionar estas dos variables.

En cuando a las características físicas, parte de la base de que éstas no se dan en estado puro, es decir, que existe una mezcla de rasgos y caracteres en todos los individuos.

Para él, el predominio de una serie de peculiaridades físicas se desarrollan en el estado embrionario y sobre todo en las tres capas originarias del embrión. Aquella de las capas que predomine será la que rija el comportamiento del individuo. Estas tres capas son:

• Capa interna: da lugar al aparato digestivo. Si predomina el sujeto tendrá el vientre voluminoso, será grueso y su musculatura estará poco desarrollada.

• Capa media: da origen a los huesos y músculos. Si predomina el sujeto será sólido, pesado, musculoso y de anchas venas.

• Capa externa: da origen a la piel y al sistema nervioso. Si predomina el individuo tendrá un cuerpo delicado y frágil, y su cerebro será más pesado de lo normal.

Cada persona es una mezcla de todos los tipos, predominando unas características sobre otras, de manera que pertenecerá a algún grupo.

Al igual que en el análisis de la estructura física, Sheldon (1942) aisló los componentes básicos del temperamento. Si en la denominación de los componentes morfológicos tomó como punto de referencia el origen embriológico de las estructuras predominantes, ahora, se basa en los aspectos orgánicos que considera implicados en los rasgos específicos de cada componente temperamental, logrando obtener tres: viscerotonía con relajamiento y sociabilidad, somatotonía con afán de dominio y gusto por la aventura y por último la cerebrotonía o necesidad de actividad mental y tendencia a la intimidad.

En cuanto a su metodología, se opuso al empleo del método clínico, sustituyéndolo por el método estadístico. Así, tras realizar una visualización de más de 4.000 fotografías por unos jueces, se llegó a la conclusión de que hay tres dimensiones de variación (endomorfia, mesomorfia y endoforma). Posteriormente se evaluaron las dimensiones y se elaboraron los componentes del temperamento.

Finalmente se calcularon las correlaciones entre los rasgos, aislándose los tres conjuntos de rasgos o componentes primarios del temperamento: viscerotonía, somatotonía y cerebrotonía (Sandín, 1999).

CRÍTICA A LAS TIPOLOGÍAS SOMÁTICAS

Al hacer un estudio más profundo de estas dos teorías encontramos grandes diferencias; y vemos que:

• Ninguna de ellas tiene en cuenta la observación, descripción y cuantificación estimular, tanto a la hora de medir las características físicas como las temperamentales. Esto puede llevar a un falseamiento de los resultados.

• Observación, descripción y cuantificación de las conductas en situaciones estimulares. En este punto el valor de los modelos tipológicos es muy superior al analítico.

• Prueba de la hipótesis por experimentación. En realidad, no son hipótesis explicativas, sino meramente descriptivas, por lo tanto no puede llevarse a cabo una experimentación propiamente dicha, sino una observación sistemática. En este caso Sheldon (1942) sí que la realiza.

Pero estas teorías, a pesar de sus múltiples fallos, han supuesto un avance en el estudio de la psicología como la búsqueda de explicaciones del comportamiento, la agrupación y clasificación de los sujetos, así como el uso de técnicas estadísticas.

En cuanto a los aspectos negativos, destacar la incorrección en algunos supuestos como el que indica que el medio externo no influye en el comportamiento del individuo, así como la utilización de métodos incorrectos para medir el temperamento (Labrador, 1980).

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