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Modernización y teoría sociológica

8.2» Teorías sociológicas de la delincuencia

S. 6. El fenómeno de las "maras" o pandillas juveniles

5) La industrialización induce un acelerado proceso de urbanización, es decir,

10.6. Modernización y teoría sociológica

El proceso de modernización así entendido dio lugar a que los grandes sociólogos del siglo X I X y la primera mitad del siglo XX construyeran modelos para explicar el paso de una sociedad preindustrial o precapitalista a una sociedad industrializada o capitalista. Veamos.

10.6.1. FerdinandTonnies: comunidad y sociedad'

En su libro denominado Comunidad y sociedad publicado en 1887, el sociólogo alemán Ferdinand Tónnies, contemporáneo y amigo de Max Weber y Georg Simmel, interpretó las transformaciones generadas en la sociedad por la industrialización como el paso de la comunidad (Gemeinschaft) a la sociedad (Gesellschaft).

La tesis de Tónnies es la siguiente: las sociedades tradicionales, basadas en las relaciones de parentesco y de vecindad, desarrollan sentimientos colectivos de virtud y honor. La modernización destruye estos atributos y coloca en su lugar el individualismo y la eficiencia empresarial. Tónnies argumentaba que la revolución industrial debilitaba los lazos familiares y la tradición, al promover el individualismo y poner un énfasis de tipo empresarial en la eficiencia. A medida que las personas empezaban a asociarse, guiados por su propio interés, las sociedades se iban volviendo impersonales.

En el mundo de la comunidad, las familias que habían vivido durante varias generaciones en pequeños núcleos rurales, eran muy integradas. Tenían un modo de vida que se desarrollaba alrededor del trabajo y que cambiaba muy lentamente. En el mundo de la sociedad, la mayoría de las personas viven entre extraños y se ignoran cuando cruzan las calles, como ocurre en las grandes ciudades. No es \ fácil confiar en las demás personas en una sociedad móvil y anónima. Tónnies destaca, en suma, el crecimiento de la población, el desarrollo de la vida urbana y la impersonalidad de las relaciones, como las principales consecuencias del desarrollo de la industrialización en el mundo moderno.

10.6.2. Emile Durkheim: La división del trabajo

Durkheim desarrolla su visión de los cambios sociales introducidos por la industrialización en su libro La división social del trabajo publicado en el año de 1893. Para ello hace uso de dos categorías sociales: la solidaridad mecánica y la solidaridad orgánica.

Cuando la primera forma de solidaridad domina a una sociedad, los individuos difieren muy poco entre sí. Los miembros de una misma colectividad se asemejan porque experimentan los mismos sentimientos, porque se adhieren a los mismos valores y reconocen las mismas cosas como sagradas. Cuando los individuos van dejando de ser semejantes y se van haciendo diferentes, surge la solidaridad orgá-nica. En este estado, es necesario buscar el consenso, es decir, la unidad coherente de la colectividad, porque debido a la división social del trabajo unos dependemos de los otros para satisfacer nuestras necesidades. Durkheim denomina orgánica a la solidaridad fundada en la diferenciación de los individuos por analogía con los órganos de un ser vivo, cada uno de los cuales cumple una función indispensable para la vida. En el pensamiento de Durkheim, las dos formas de solidaridad co-rresponden a dos formas extremas de organización social. La primera corresponde

a las sociedades primitivas, arcaicas o ágrafas y la segunda a las sociedades moder-nas que viven bajo los efectos transformadores de la industrialización.

A pesar del gran parecido entre el planteamiento de Tónnies y el de Durkheim, hay'diferencias notorias que los separan. Para Tónnies, ;el advenimiento de la sociedad (Gesellschaft) significa el debilitamiento de los lazos orgánicos y naturales heredados del pasado rural lo que trae consigo un debilitamiento de los vínculos de solidaridad social. Durkheim veía, en cambio, las sociedades en las que predominaba la solidaridad mecánica como caracterizadas por una gran rigidez. Durkheim veía en el paso de la solidaridad mecánica a la solidaridad orgánica un cambio en las bases de la comunidad que pasaban de los lazos de similitud dictados ñor el parentesco y la residencia compartida a la interdependencia económica dictada por la división social del trabajo.

10.6.3. M a x Weber: la racionalización

Weber argumentó que la modernización de la sociedad por el proceso de industrialización supone la progresiva sustitución de una visión tradicional del mundo por un modo de pensar racional.

Para Weber, la tradición actúa como un freno para el cambio social en las sociedades preindustriales. Sostuvo que en esas comunidades, "la verdad" es equivalente a "así siempre han sido las cosas". En cambio, en las sociedades modernas, más influidas por la ciencia y el cálculo racional, la verdad es una cuestión personal que debe ser sometida aprueba y las personas se ven inducidas a adoptar comportamientos que sean congruentes con los objetivos que persiguen. Para Weber, el rasgo característico del mundo surgido de la revolución industrial es su progresiva racionalización. La empresa económica es racional y lo es también la gestión burocrática. Toda la sociedad moderna tiende hacia la racionalización, hacia la adecuación de los medios con los fines perseguidos.

A su juicio, la característica fundamental de la sociedad moderna es la racionalización burocrática que no puede dejar de desarrollarse sea cual sea el régimen de propiedad de los medios de producción que le suceda. Weber aludía de buena gana a la socialización de la economía, pero no veía en ello ninguna transformación fundamental. A su manera de ver, la necesidad de la organización racional para obtener la producción al costo más bajo perduraría después de que la revolución diera al Estado la propiedad de los instrumentos de producción como planteaban los revolucionarios marxistas de su tiempo (Aron,T.2,1976, p. 268).

10.6;4. Carlos Marx: el capitalismo

Para Marx, el triunfo de la revolución industrial significaba el triunfo del capitalismo que concebía como un sistema de producción basado en la explotación de los trabajadores por parte de la burguesía triunfante. Para Marx, la revolución industrial permitió a la burguesía desplazar a la aristocracia terrateniente del poder político y le dio el control sobre un nuevo y poderoso sistema productivo.

Marx estaba convencido que el conflicto central que enfrentaba a la burguesía con el proletariado permitiría eventualmente cambios revolucionarios que conducirían a una sociedad más igualitaria a la que denominaba socialista. El socialismo, pensaba Marx, permitiría hacer uso de las potencialidades tecnológicas de la sociedad capitalista para destruir las sociedades de clases, que eran a su juicio fuentes de conflictos sociales permanentes y de deshumanización. Aunque Marx no ignoró los efectos disolventes que sobre las relaciones sociales tradicionales tenía el capitalismo, estuvo más interesado en el análisis y la animación de los movimientos sociales que conducían a su superación por un régimen social más justo y más igualitario.