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En el modelo del Sol Naciente de la teoría del Cuidado Cultural, (Leininger, 1991; 2006); los modos de vida forman parte de la Estructura Cultural y Social; nos dan insumos sobre las diferentes esferas de su vida y medio social. En este tema FIGURA N° 15

encontramos el patrón: Asociación de Obesidad con Vivir en Monagrillo por los hábitos alimenticios. Sin dudas, tal como lo afirma Zafra Aparci, (2017), se nos puede identificar según lo que comemos con el lugar de nacimiento, y en el monagrillero el

comportamiento alimentario tiene un significado concreto, que toma sentido en sus modos de vida. Sus patrones culturales marcan las normas relativas a su composición y estructuras de las ingestas, relacionándolos a los eventos y estatus. Por ejemplo, hay comidas que son casi obligatorias en eventos importantes tales como: un bautizo,

matrimonio, quinceaños. En estas festividades no puede faltar la lechona, el bollo, tamal, ensalada de papas y el arroz con pollo. Igual pasa en las festividades del pueblo en sus patronales, (San Miguel), se consumen alimentos en las llamadas fondas (Saavedra, 2002), las cuales cada vez proliferan más, tal como se muestra en el mapa; ofertando alimentos ricos en grasas, típicos del lugar; un informante general manifestó: “acá tenemos la calle de las fondas”. En nuestro lugar de estudio, según lo refuerza Milciades Pinzón (2010): en Azuero existen más fiestas que días del año. Fenómeno que se da por la simultaneidad de celebraciones en la región. En Monagrillo según los informantes generales, en los últimos años han proliferado las llamadas “Fondas”, las cuales venden comidas típicas y de fiestas, caracterizadas por su cocción frita. Esta tendencia, que sin lugar a duda está llevando a cambios en la dinámica familiar de las áreas rurales, hace que el consumo de alimentos insanos vaya en aumento y se pierda la tradición de elaborar en conjunto los alimentos. Importante apuntar que antes las fondas eran transitorias, es decir sólo se instalaban cuando había fiestas comunales, hoy son permanentes, lo que hace que este tipo de alimentos sean ofertados diariamente y aumenta el consumo de alimentos insanos. Uno de los informantes señala: “aquí en Monagrillo Se come mucho,

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demasiado. Hacen demasiada comida, porque hay demasiadas fiestas. El Monagrillero celebra hasta el Nacimiento de Los Perros, siempre va a ver comida”. Un informante general dijo: “nadie se imagina una fiesta en Monagrillo sin la lechona”.

Es importante regular este tema, evitando el consumo excesivo de grasas saturadas que aumentan la prevalencia de problemas nutricionales.

La Influencia de Las Mujeres en la Alimentación, lo cual fomenta la práctica que mamá, abuelas y bisabuelas influyen en la alimentación, es otro patrón importante encontrado en este estudio.

Como en casi todas las sociedades, el tema alimentación, preparación de los alimentos se les adjudica a las mujeres de la familia, (Cabello y Reyes, 2011); por lo que son las transmisoras de los patrones culturales y sociales asociados a la alimentación. Son las mujeres las que ejercen el rol primordial en la preparación de los alimentos, (Zafra Aparici, 2017), que son sin duda una forma de cuidado a su familia, por lo que también son responsables, en muchas de las veces de los problemas nutricionales de sus hijos, nietos o bisnietos. Por tanto si una de ellas, no está de acuerdo con una dieta terapéutica o no percibe al familiar con Sobrepeso u obesidad, no colaborará en el cumplimiento del plan dietético.

Es importante apuntar que todos los informantes claves, viven con sus abuelas o bisabuelas. Igual fenómeno ocurre en los hogares de los jóvenes obesos atendidos en el programa de Salud Integral del Adolescente, del Centro de Salud. La mayoría vive cerca o vive con los abuelos.

Juana, (la informante Clave N°1), señaló: “yo viví eso el año pasado yo, comiendo pan integral y queso descremado. Miraba, miraba comiendo. Veía a todo el mundo comiendo chicharrón, comiendo cosas fritas, las cosas ricas que hace mi bisabuela y que va… me iba para el cuarto… pero que va se me iban los ojos detrás de la comida y deje la dieta”. En la estructura familiar de los jóvenes estudiados es extremadamente importante la figura de las abuelas y bisabuelas, ejercen una influencia importante, en las decisiones de la familia, son una fuente de poder; son ellas como primeras cuidadoras que tienen una influencia importante en el desarrollo del sobrepeso u obesidad de los niños y jóvenes de la familia. Una informante general afirmó: “cuando yo no cocino, mi mamá (o sea la abuela), siempre dispone que comer”

En el patrón sociedad culturalmente Machista y Conflicto de Relación de Poder, encontramos una aparente contradicción, con el patrón anterior, (influencia de las mujeres en la alimentación, práctica de que las mamás, abuelas y bisabuelas deciden patrones de alimentación), pero en la mayoría de los hogares predomina un padre machista, aun bajo la influencia de las abuelas. A pesar de que las mujeres administran el hogar, en la mayoría de las familias los hombres siguen teniendo hegemonía, (Rocafuerte Ruíz, 2017). Los roles en el cuidado del hogar están muy marcados y en muchas ocasiones aunque no sea el mayor proveedor ejerce la autoridad. Un informante clave, narro lo que ocurre cuando su padre se enoja y viene en estado de embriaguez: “cuando viene, a veces se pone bravo le cogen las cosas… y todos corremos”; Otra comento: “…si, sé que mi papá se portaba mal, mi mamá se enteraba y él lo admitía así en la cara y mi mama llegó al punto de hastiarse”. Esta actitud machista, marca la vida de los niños y jóvenes,