2.3. Rituales funerarios en el Oriente ecuatoriano o la Amazonía
2.3.1. Nacionalidades de la Amazonía
La comunidad de los Cofanes se encuentra en el noreste del Ecuador junto con el norte de Colombia, entre el Gamués afluente del río Putumayo y el Aguarico que
son afluente del río Napo. Estos habitantes mantienen sus costumbres ancestrales, el bosque para ellos es el sustento de su vida diaria.
El historiador Padre Juan de Velasco aseguró que el capitán González Díaz de Pineda en la expedición en 1536, encontró un grupo de Cofanes en los ríos Chigual y Aguarico. En 1599 y 1603 para esas fechas llegaron los misioneros evangelizadores el jesuita Juan de Ferrer que logró unir cinco comunidades Cofán y los unió como pueblo llamándoles “San Pedro de los Cofanes”. (Universidad Politécnica Salesiana, 2009)
El objetivo de las misiones evangélicas en los pueblos de la Amazonía era convertirles a la religión, para que crean en un Ser Poderoso, un Dios y no tengan varios dioses, que eran la tierra, los animales, etc. Sin embargo los Cofanes eran difíciles de tratar y ellos mataban a los sacerdotes y huían de los mestizos, introduciéndose en la selva espesa del Amazonas.
Existió varias persecuciones a los Cofanes y es por eso que se ha dado una migración esta comunidad por todo la Amazonía y han habitado en especies de islas separadas por ciudades y pueblos colonos. Existen comunidades tan alejadas que se necesitan llegar en botes a motor y navegar por el río Aguarico por 9 horas ya que esta 120 km de distancia del centro de la comunidad Cofán.
Su cosmovisión, sus costumbres y tradiciones han cambiado debido a la “hibridación” de su cultura. Es decir se han combinado muchos aspectos y el resultado se puede apreciar en la gente que actual pertenece a esta comunidad. Existen en varias comunidades gente joven y se ha modificado su idioma, territorio,
salud y vivienda. Además la última dependen decisiones gubernamentales durante todo este tiempo.
Esta comunidad tiene una cosmovisión amazónica que implica el shamanismo que es una actividad de curaciones y de adivinación entre el plano sobrenatural, utiliza dialectos, son rituales e ideologías, utiliza plantas propias de esa tierra, y animales. El shamán utiliza plantas como la ayahuasca para entrar en transe y una conexión con el mundo espiritual. Existe un ritual llamado yagé que es la puerta que un individuo se contacte con seres subterráneos y muertos y saber acerca de su futuro. (Universidad Politécnica Salesiana, 2009)
Son rituales que experimentan una vibra sobrenatural y existen personas que creen en los poderes de los indígenas shamanes, que son los más sabios de las comunidades y tienen el poder de comunicar o unir dos mundos para aquellas personas que necesitan contactarse que con seres que ya no están en nuestra vida terrenal.
2.3.1.2. Comunidad Shuar
La comunidad Shuar es una de la más antigua y numerosa de la Amazonía, están ubicados en toda la provincia de Morona Santiago y parte de Zamora Chinchipe, lo cual están divididos en 668 comunidades en estas provincias. Los Shuar son conocidos como jíbaros por sus guerras, su libertad y su práctica de reducir cabezas de los enemigos lo que se denomina TZANTZA. (Rojas, 2009)
El contacto que hubo a los Shuar fue con los misioneros en el siglo XVI pero ellos se resistían, no querían ser convertidos a la religión. Ellos mantienen costumbres y tradiciones ancestrales que hasta la actualidad preservan de generación tras generación.
Las costumbres, tradiciones, ritos, chamanes, etc., son característicos de los Shuar. Los shuar también tienen ritos religiosos y sacrificios sobrenaturales. Existe un gran número de ritos y ceremonias que se desarrollan en grandes festividades cuyo objetivo es misterioso sobre la influencia hacia la naturaleza. También hay ritos para protegerse de los malos espíritus por lo que ellos creen que es un mal que hay que combatir por medio de los chamanes o shamanes, que ellos tienen el poder de eliminarlos.
Para este tipo de rituales y ceremonias los jíbaros como se les llama a los Shuar consumen bebidas alucinógenas o narcóticas. Por ejemplo consumen el zumo de tabaco para la “fiesta de las mujeres”, también hay dos narcóticos llamados natéma y maikoa utilizadas para la divinación indígena. La natéma o también llamada aya huasca que nacen de las lianas que son venenosas que tienen un alcaloide, se usa exclusivamente para ceremonias religiosas o mágicas. El maikoa proviene de un
arbusto llamado Datura arbórea, tiene propiedades venenosas, es comparada con la belladona u opium. Los efectos son insensibilidad, alucinaciones y hasta demencia temporal. (Karsten, 2000)
Todos los elementos para estas ceremonias son brindados por la naturaleza, son utilizados en su vida diaria, en su cotidianidad. Estas ceremonias y rituales son llamativos para turistas nacionales y extranjeros para buscar un medio de apoyo religioso por parte de los indígenas de la Amazonía, en este caso los Shuar.
La concepción de la muerte para los Shuar, es que el alma después de los primeros días y semanas de la separación del alma, ésta permanece cerca de la antigua morada, es decir, su casa anterior, por lo cual se coloca comida y bebida sobre la tumba durante un tiempo. Para los jíbaros la muerte no es considerada como natural, más bien, como “fuerza natural”. (Karsten, 2000)
La muerte es parte de nosotros, cuando alguien muere es cuando tiene que morirse pero ellos piensan que mueren porque fue un asesinato por algún enemigo. El alma se desprende del cuerpo dejando dolor a los familiares y por eso depositan comida para que puedan servirse antes que su alma se vaya por completo de su cuerpo.
Karsten (2.000), explica que existe un ritual funerario de colocar al muerto sentado sobre una kutánga que es una silla pequeña, atada a un pilar central de la casa con la cabeza apoyada con sus manos, esta posición sobre la tierra que debe ser debajo de la tierra haciendo un hueco suficientemente grande que es para dejarlo sentado al cuerpo junto al pilar, en ese mismo, colocan comida, chicha de yuca, lanzas, una canasta, que se supone que el muerto necesitará en el otro mundo.
La comida, pertenencias, bebidas son denominadores comunes para despedir al difunto, no solo en la Amazonía sino en todas las provincias del país. Es la cosmovisión de nuestros indígenas sobre la muerte y el más allá.
Otro ritual funerario en la comunidad Shuar de Shiramentsa, en Morona Santiago, los viejos y jóvenes bebían la chicha de chonta, también hacen vigilia y están armados con carabinas para evitar que se atente contra sus antepasados. (El Universo, 2008)
Es unos más de los rituales que tienen los Shuar para celebrar esta fecha ancestral en el país. Son costumbres y tradiciones de comunidades que tienen como característica en su cultura e identidad.
2.3.1.3. Comunidad Huaorani o Waorani
La comunidad Huaorani habitan en las provincias de Napo, Orellana, Morona Santiago. Son llamado “aucas”, se encuentran al norte con el río Napo, al sur con el río Curaray, a lo largo del río Yasuní, Shiripuno y Cononaco, su idioma es el Wao terero.
Los contactos con los Huaorani fueron en las misiones evangelizadoras en el año de 1658 por los Padres Jesuitas. Para el año 1956 llega al territorio huaorani el Instituto Lingüístico de Verano, hubo un escándalo mundial ya que mataron a los 5 misioneros con lanzas.
como esclava. Los misioneros llevaron a Dayuma a Estados Unidos para convertirle al cristianismo. Dayuma fue elemento clave para lograr convertir a los indígenas huaoarani al cristianismo. El hermano de Rache, Nate Saint, organizó una excursión a territorio huaorani sin consultar a sus autoridades, murieron lanzeados por la tribu, porque quiso contactar rápido a la familia de Dayuma. Ella es un símbolo de lucha, logró que el Estado Ecuatoriano devuelva a los huaorani gran parte del territorio que siempre les perteneció. También es responsable de la elaboración del Parque Nacional Yasuní.
Para ellos la muerte es solo un cambio de territorio donde la vida continúa y hay muchas huertas y animales y todos viven en familia. Para los huaorani, el alma (huene), permanece en el cuerpo por algunos días, los muertos no son enterrados y se los deja podrir, excepto a los lanceados que si son enterrados, no se practica ningún rito funerario, pero ellos tienen que abandonar la huerta y los caminos de cacería que la persona hizo en vida. (Cabezas, 2007)