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OREL Y BELGOROD-KHARKOV.

In document Cuando Chocan Los Titanes (página 109-116)

Los comandantes alemanes no tuvieron otra opción que retirarse. El 12 de julio, el Ejército Rojo comenzó su propia ofensiva estratégica cuidadosamente planeada, la cual comenzó con la Ope- ración Kutuzov contra el saliente de Orel, inmediatamente al norte del saliente de Kursk. Con la mayoría del Noveno Ejército Alemán todavía bloqueado en los combates en el lado norte del saliente de Kursk, este ataque por las fuerzas de los Frentes Oeste, Briansk, y, finalmente, Cen- tral cogió a los alemanes desequilibrados.

El Frente Oeste del Coronel General V. D. Sokolovsky inició el ataque principal el 12 de julio, con el 11 Ejército de la Guardia, apoyado por el 61 Ejército del Frente Briansk, en su flanco izquierdo. Un día después, el Frente Briansk hizo su ataque principal utilizando a los 3 y 63 Ejércitos, cada uno atacando sobre un estrecho frente de nueve kilómetros para abrir un agujero a través de las defensas alemanas. Este agujero permitió el paso del 3 Ejército de Tanques de la Guardia del Teniente General P. S. Rybalko el 14 de julio. Mientras tanto, los 1 y 5 Cuerpos de Tanques Soviéticos explotaron el éxito del 11 Ejército de la Guardia. Debido a la importante profundidad de la defensa alemana en torno a Orel, el Ejército Rojo ignoró su propia doctrina para lograr la requeridad densidad de los atacantes. Cada división atacante centró de cinco a seis batallones de infantería, de 160 a 200 cañones, y hasta 18 tanques de apoyo a la infantería co- ntra un solo kilómetro de la línea defensiva alemana. Tras una preparación artillera de dos horas y media, los cañones pasaron a un bombardeo deslizante, una concentración de proyectiles que avanzaba lentamente hacia delante para que la infantería atacante pudieran avanzar detrás de ella. Las defensas alemanas eran tan tenaces que los soviético todavía tuvieron que emplear a sus cuerpos de tanques para completar la penetración e irrumpir en la retaguardia alemana. La Operación Kutuzov fue un ejemplo perfecto del recién sofisticado modo de guerra soviético. El 5 de agosto, tras semanas de duros combates, el 3 Ejército de Tanques de la Guardia entró en Orel, y el 18 de agosto, el Frente Briansk había alcanzado las proximidades de la ciudad de la que recibía el nombre, eliminando completamente el saliente alemán en la región.

Desde el punto de vista alemán, lo peor fue lo que siguió. Los Frentes Oeste y Briansk no habí- an sido implicados en el combate inicial por Kursk y eran, por consiguiente, capaces de comen- zar sus ofensivas a plena fuerza. Los comandantes alemanes estaban sorprendidos, sin embargo, por la habilidad de las mismas fuerzas soviéticas a las que habían combatido hasta una parada en Kursk para pasar a la ofensiva en agosto, solamente dos semanas después de la retirada ale- mana. Von Manstein había estado tan confiado en la incapacidad de los soviéticos para montar una nueva ofensiva por iniciativa propia al sur de Kursk que había enviado a la mayoría de sus reservas blindadas (II Cuerpo Panzer SS, XXIV y XXXXVIII Cuerpos Panzer) al sur para ocu- parse de las ofensivas soviéticas a través de los ríos Dnepr y Mius en la región del Donbas. Es- tas ofensivas tuvieron éxito en su intención, que era sacar a las reservas alemanas del más críti- co eje de Kharkov, donde el principal esfuerzo ofensivo soviético había sido planeado.

La nueva ofensiva hacia Kharkov, con el nombre en clave de Rumiantsev, debía de ser lanzada por los Frentes Voronezh y Estepa desde el lado sur del saliente de Kursk. Sin embargo, para atraer reservas alemanas, unos hipotéticos ejércitos de tanques y de armas combinadas fueron simulados concentrarse en el lado oeste del saliente. Una elaborada serie de señales de radio y falsos movimientos de tropas apoyaron este engaño. El representante del Stavka Zhukov, junto

con los comandantes de frentes Vatutin y Konev, planearon para los 5 y 6 Ejércitos de la Guar- dia –dos elementos que habían llevado el peso de la ofensiva alemana- y al 53 Ejércitos atacar en un sector que totalizaba solamente 30 kilómetros. Esta enorme concentración de infantería y artillería era necesaria para penetrar las cinco líneas defensivas alemanas sucesivas entre Kursk y Kharkov. Luego, el 1 Ejército de Tanques y el 5 Ejército de Tanques de la Guardia, apoyados por dos cuerpos móviles adicionales, actuarían como los grupos móviles del frente, desarrollan- do el éxito de rodear Kharkov desde el norte y el oeste. Al oeste de esta penetración principal, los 27 y 40 Ejércitos, apoyados por cuatro cuerpos independientes de tanques, realizarían un ataque secundario; al este y al sudeste, los 69 y 7 Ejércitos de la Guardia, seguidos después por el 57 Ejército del Frente Sudoeste, también se unirían al ataque.

Los ataques iniciales de los tres ejércitos el 3 de agosto simbolizaron la creciente sofisticación de la práctica ofensiva soviética. Cada división de fusileros atacante fue reforzada con tanta artillería que hubo grupos de artillería especialiazados y multibatallón para apoyar a los regi- mientos atacantes de infantería. Otras unidades de artillería proporcionaron fuego de artillería de largo alcance en las posiciones de reserva alemanas mientras mantenían un grupo antitanque especializado a mano para detener cualquier contraataque. Pero, justo como en Orel, las defen- sas alemanas resultaron ser tan tenaces que las brigadas en cabeza de los dos ejércitos de tan- ques tuvieron que entrar en batalla para ayudar a completar la penetración. Al final del día 5 de agosto, el tercer día de la ofensiva Rumianstsev, los elementos de tanques de vanguardia eran libres para explotar en la profundidad de la retaguardia alemana. Esa misma tarde, cayó la ciu- dad de Belgorod, y los ejércitos de tanques de Katukov y Rotmistrov alcanzaron una profundi- dad de alrededor de 60 kilómetros detrás de las líneas iniciales alemanas. Durante los siguientes días, los ejércitos de armas combinadas en ambos lados del sector principal de ataque comenza- ron a presionar a los alemanes desde el norte y el este en una onda cada vez más amplia, unién- dose cada ejército a su vecino cuando lograba una penetración.

En este punto, las reservas móviles alemanas, trasladadas apresuradamente al sur desde el duro combate en la región de Orel y al norte desde el Donbas, donde las tempranas ofensivas de di- versión soviéticas las había atraído, intentaron su tarea usual de contraatacar para romper la ofensiva soviética, pero la magia había desaparecido. La División Grossdeutschland descargó de los trenes y entró en combate inmediatamente, antes de que sus fuerzas fueron completamen- te reunidas. Lo más que la división pudo lograr el 6-7 de agosto fue retrasar al 40 Ejército en su ataque secundario al oeste de la ofensiva principal. Bajo la cobertura de tales contraataques locales, von Manstein reunió cuatro divisiones de infantería y siete divisiones panzer o motori- zadas. Las antiguas divisiones del II Cuerpo Panzer SS –ahora bajo el control del III Cuerpo Panzer, ya que su cuerpo padre había sido convocado en el oeste para hacer frente a la crisis en Sicilia- intentaron utilizar el mismo esquema de maniobras que habían empleado cuando captu- raron Kharkov cinco meses antes. Esta vez, sin embargo, eran los alemanes en vez de los sovié- ticos quienes estaban desgastados y sobrextendidos. El 11 de agosto, el cuerpo en cabeza del 1 Ejército de Tanques chocó con las SS en el cruce de carreteras clave de Bogodukhov, a 30 ki- lómetro al noroeste de Kharkov. Inicialmente, las fuerzas alemanas detuvieron a los soviéticos y castigaron severamente a las tres brigadas en cabeza del 1 Ejército de Tanques. Al día siguiente, sin embargo, el 5 Ejército de Tanques de la Guardia envió refuerzos, y los alemanes estuvieron combatiendo en tablas entre el 13 y el 17 de agosto. Por primera vez, un gran contraataque ale- mán había fracasado en destruir a una fuerza de explotación soviética. Los dos ejércitos de tan- ques permanecieron en posesión del terreno, por consiguiente asegurando la toma de la ciudad de Kharkov por las fuerzas de fusileros de Konev el 28 de agosto. La ofensiva Rumiantsev, incluyendo el choque en torno a Bogodukhov, es usualmente mencionada como la operación Belgorod-Kharkov por los soviéticos y la Cuarta Batalla de Kharkov por los alemanes. Señaló el fin de la Batalla de Kursk, la última gran ofensiva alemana en Rusia, y el comienzo de la cam- paña de verano-otoño soviética.

AMPLIANDO LA BRECHA.

Por tercera vez en la guerra, a comienzos de agosto Stalin y el Stavka ordenaron una ofensiva general para cimentar sus éxitos en Orel y Belgorod. Como lo había sido en el último invierno, su objetivo era la línea del río Dnepr desde Smolensk al Mar Negro. En uno de sus raros perío-

dos de elaboración de la política a seguir, Hitler también reconoció la necesidad de retirarse hacia el Dnepr para restaurar el frente continuo del Grupo de Ejércitos Sur. Los alemanes no habían hecho nada para fortificar este río, aunque era un gran obstáculo en sí mismo. Realmen- te, los ríos Bug, Dnepr y Don tenían orillas más altas en sus lados occidentales, haciéndolos buenas posiciones defensivas para los alemanes mirando al este.

Mientras los alemanes retrocedían en el sur, Moscú lanzó una serie de ataques de frente y multi-

frente como parte de la ofensiva general de Stalin. Contra el Grupo de Ejércitos Centro, donde

los alemanes habían estado preparando posiciones defensivas durante más de 18 meses, estos ataques bien planeados a menudo experimentaron gran dificultad. El 7 de agosto de 1943, por ejemplo, el Frente Oeste del General de Ejército V. S. Sokolovsky, apoyado por el Frente Kali- nin del Coronel General A. I. Eremenko, intentó un ataque concéntrico para reconquistar Smo- lensk a los Cuarto y Noveno Ejércitos Alemanes (Operación Suvorov). Sin embargo, las defen- sas alemanas eran fuertes, los atacantes estaban menos coordinados que los que tomaron parte en la operación de Kursk, y el reconocimiento aéreo alemán detectó al esfuerzo principal sovié- tico a pesar de los apresurados intentos de engaño. Cuando los escasos recursos de tropas ale- manas fueron recolocados para contener el primer ataque soviético, el representante del Stavka para coordinar el ataque, General N. N. Voronov, reconoció que la sorpresa se había pedido. Una ofensiva renovada que comenzó el 7 de septiembre capturó finalmente Smolensk a finales de mes pero a un duro coste. Aunque solamente tuvo un éxito limitado la ofensiva de Smolensk logró atraer al norte 16 divisiones alemanas desde la región de Kharkov.

Aunque el Stavka ordenó una serie de tales ofensivas en el norte y en el centro, estos ataques fueron menos coordinados y tuvieron lugar contra fuertes defensas y sobre terreno menos favo- rable que el encontrado en la región de Kursk. Como resultado, los grandes éxitos soviéticos de 1943 permanecieron en el sur. Al sur de Smolensk y Briansk, el Frente Central de Rokossovsky también experimentó dificultades al avanzar contra el Segundo Ejército Alemán después de que el saliente de Orel fuera reducido en agosto. Rokossovsky tenía cinco ejércitos de armas combi- nadas, al 2 Ejército de Tanques y dos formaciones móviles independientes, el 9 Cuerpo de Tan- ques y el 7 Cuerpo Mecanizado de la Guardia. Todas estas fuerzas estaban severamente desgas- tadas por los duros combates en torno a Kursk y Orel, pero, incluso en la adversidad, exhibieron un excelente trabajo de estado mayor y una notable flexibilidad al ajustarse a las circunstancias cambiantes.

El ataque inicial del 26 de agosto se atascó rápidamente porque los agentes alemanes dejados atrás habían identificado el foco del ataque principal soviético, permitiendo al Segundo Ejército reagrupar sus fuerzas. En cuatro días de combates, el Frente Central avanzó solamente 25 kiló- metros. Rokossovsky reconoció su problema ya el 27 de agosto y transfirió al 9 Cuerpo de Tan- ques y al 13 Ejército 100 kilómetros al sur de noche, utilizando el ruido estricto y disciplina de alumbrado. Los alemanes perdieron la pista de estas formaciones. Rokossovsky reanudó su ata- que contra el flanco sur del Segundo Ejército mientras el grueso de las reservas alemanas esta- ban todavía en el norte. El 22 de septiembre, los 13, 60 y 61 Ejércitos del Frente Central, apo- yados por los dos cuerpos móviles, estaban acercándose al río Dnepr al norte de Kiev. Mientras tanto, el 1 de septiembre, el Frente Briansk del General de Ejército M. M. Popov co- menzó operaciones contra su ciudad tocaya. Tras una hábil maniobra del 50 Ejército del Coro- nel General I. V. Boldin contra el flanco izquierdo del Noveno Ejército, Briansk cayó ante los soviéticos el 17 de septiembre. Después de eso, las fuerzas de Popov se unieron al avance de Rokossovsky y alcanzaron las orillas de los ríos Dnepr y Sozh al norte de Gomel el 3 de octu- bre.

Redondeando esta primera oleada de ofensivas, el Frente Sudoeste del General R. Ia. Malinovs- ky y el Frente Sur del General F. I. Tolbukhin irrumpieron en el Donbas el 16 y el 18 de agosto, respectivamente, esta vez con más que una intención de diversión. Aunque carecían de grandes reservas mecanizadas, el Primer Ejército Panzer y el Sexto Ejército del Grupo de Ejércitos Sur evitaron el cerco y libraron una hábil retirada de un mes de duración hacia la línea defensiva Panther, que corría desde Zaporozh’e, en el Dnepr, hasta el Mar Negro.

PERSECUCIÓN.

A lo largo de septiembre, los dos ejércitos contendientes corrieron hacia el Dnepr, con los ale- manes practicando la política de tierra quemada en el sendero del Ejército Rojo. Vatutin, co- mandante del Frente Voronezh, urgió a sus tropas a seguir adelante con la exhortación, “Están quemando el pan, debemos atacar”.

A la vez, y en retrospectiva, los alemanes creyeron que las fuerzas perseguidoras soviéticas eran enormes. De hecho, los soviéticos estaban debilitados por las batallas en Kursk y por circular a lo largo de carreteras polvorientas, una situación complicada por la destrucción sistemática ale- mana de Rusia Central. El reabastecimiento era difícil y la reparación era imposible, pero las debilitadas fuerzas móviles continuaron la persecución. El 5 Ejército de Tanques de la Guardia, por ejemplo, tenía solamente 50 de sus 500 tanques después de la operación Belgorod-Kharkov. Rotmistrov concentró a estos tanques restantes en tres destacamentos y cambió de lugar redes de radio fantasmas para simular al resto de su ejército de tanques y engañar a los equipos de inteli- gencia de comunicaciones alemanes.

Entre el 19 y el 23 de septiembre de 1943, los elementos de vanguardia de tanques y fusileros de Vatutin alcanzaron el Dnepr al norte y al sur de Kiev. A pesar de la falta de equipamiento de pontonaje, 40 cabezas de puente fueron improvisadas entre el 19 y el 26 de septiembre, princi- palmente al sur de Kiev. Una cabeza de puente en particular parecía prometedora: durante la persecución, dos cuerpos de tanques del 3 Ejército de Tanques de la Guardia de Rybalko, refor- zados por un cuerpo independiente de caballería, habían sido reasignados para formar la punta de lanza móvil del Frente Voronezh. Los elementos de infantería de estos tres cuerpos tomaron una cabeza de puente en Velikii Bukrin, justo abajo de Kiev, pero necesitaban refuerzos para continuar la ofensiva. En anticipación a tal acontecimiento, a comienzos de septiembre el Stavka había ordenado que varias unidades aerotransportadas recibieran entrenamiento paracaidista renovado. Tras un año y medio como tropas terrestres de infantería, las 1, 3 y 5 Brigadas Aero- transportadas fueron reorganizadas como un cuerpo provisional aerotransportado y entregadas al

frente de Vatutin para utilizarlas en la explotación. Dos de estas brigadas fueron programadas

para saltar cerca de Velikii Bukrin en la noche del 24 al 25 de septiembre.

Desafortunadamente para los soviéticos, la precipitada persecución hacia el Dnepr había sobre- pasado la capacidad del GRU para proporcionar inteligencia oportuna sobre los dispositivos de defensa alemanes. Sin saberlo Vatutin, cinco divisiones alemanas –dos panzer, dos de infantería y una motorizada- estaban aproximándose a la zona de lanzamiento seleccionada para el asalto aerotransportada, y los elementos de vanguardia de la 19 División Panzer estaban ya en la zona de lanzamiento. El resulto fue un caos, con los altamente entrenados paracaidistas dispersos sobre la zona de lanzamiento y diezmados por la inesperada defensa. Este fracaso volvió reacio a Stalin sobre las operaciones aerotransportadas a gran escala durante el resto de su vida. La frustración de Stalin por el curso de los acontecimientos cerca de Velikii Bukrin fue más que compensada por los éxitos a lo largo de los otros ejes ofensivos. El 15 de octubre, mientras la carrera hacia el Dnepr estaba en marcha, el Frente Central de Rokossovsky atravesó las defensas alemanes en el río Dnepr al sur de Gomel y ocupó posiciones favorables para un posterior avan- ce en el sur de Bielorrusia. Más al sur, el Frente Sur del General F. I. Tolbukhin aplastó las de- fensas de la línea Panther del Grupo de Ejércitos Sur el 13 de octubre y corrió hacia el Dnepr, aislando finalmente al Diecisiete Ejército Alemán en Crimea.

Desde finales de septiembre hasta mediados de noviembre, ambos bandos asentaron un nuevo punto muerto a lo largo del Dnepr. Aunque las fuerzas soviéticas habían tomado importantes cabezas de puente cerca de Velikii Bukrin (Frente Voronezh) y al sur de Kremenchug (Frente Estepa), los alemanes contuvieron firmemente ambas cabezas de puente y retenían una cabeza de puente propia en la orilla este, frente a Nikopol. Sin embargo, una división de fusileros sovié- tica había logrado una cabeza de puente más pequeña en los pantanos cerca del pequeño pueblo de Liutezh, al norte de Kiev, un área tan intransitable que los sobreextendidos alemanes no habían colocado grandes fuerzas para contenerla. El Frente Voronezh, renombrado 1 Frente Ucraniano a comienzos de noviembre, intentó explotar esta omisión. Hacer esto requería violar todas las reglas normales del movimiento de vehículos en terreno pantanoso. Inicialmente, Va- tutin envió al 5 Cuerpo de Tanques de la Guardia del Teniente General A. G. Kravchenko para reforzar la cabeza de puente de Liutezh. Kravchenko fue instruido para mover su cuerpo late-

ralmente a través de varios ríos y luego enlazar con la pequeña cabeza de puente de la infantería. Fueron allí mediante el peligroso recurso de sellar a sus T-34 tanto como fuera posible y cargar a través de los arroyos a plena velocidad. El comandante del cuerpo informó lacónicamente que había logrado llevar a la “mayoría” de sus vehículos de esta manera, pero indudablemente nu- merosos tanques y dotaciones se hundieron en los enlodados arroyos. Luego, a fnales de octu- bre, Vatutin movió secretamente a todo el 3 Ejército de Tanques de la Guardia de Rybalko a la cabeza de puente, junto con importantes refuerzos de infantería y artillería. El 3 de noviembre, el reforzado 38 Ejército del 1 Frente Ucraniano y el ejército de tanques de Rybalko irrumpieron desde la cabeza de puente y arrollaron a las sorprendidos defensores alemanes. El 6 de noviem- bre, las tropas de Vatutin habían tomado Kiev, y pronto su frente había formado un imponente punto de apoyo estratégico a través del Dnepr sobre suelo ucraniano.

Las fuerzas de Vatutin explotaron su éxito en Kiev implacablemente. El 3 Ejército de Tanques de la Guardia de Rybalko se precipitó a través de Fastov hacia Kazatin, en la profundidad de la retaguardia alemana, seguido estrechamente por el 38 Ejército de K. S. Moskalenko, mientras que el 1 Cuerpo de Caballería de la Guardia y el 60 Ejército se apresuraron hacia el oeste para tomar Zhitomir y amenazar Korosten. Von Manstein reaccionó rápidamente, intentando repetir su victoria de febrero al sur de Kharkov, cuando destruyó a la mejor parte de tres ejércitos so-

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