P ROFESIONALIZACIÓN Y FORMACIÓN DEL ESTRUCTURA

In document Confianza y profesionalización de la organización electoral en México (página 71-76)

El INE separa sus funciones en dos organismos centrales: el Consejo General se concentra tareas de dirección y control del proceso electoral; la Junta General concentra las funciones administrativas y ejecutivas. A su vez ambos descentralizan ciertas labores a órganos periféricos con el fin de eficientizar el proceso. Así se forman los consejos locales y distritales, y las juntas locales y distritales.

Órganos centrales

Consejo General

Una de las hipótesis centrales de este capítulo es que la estructura del INE forma una especie de pirámide, donde los órganos que se encuentran en la punta tienen

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69 un alto grado de profesionalización, mientras que en la a base prevalece un nivel bastante bajo de la misma.

Dicha hipótesis puede comprobarse a través de la operatividad de variables que se hizo en al apartado anterior en torno al concepto de profesionalización. Es decir, analizar si los órganos que constituyen al INE cumplen con las seis características que determinan el nivel de profesionalización según este estudio.

Se inicia con los dos órganos que se consideran centrales en el instituto: El Consejo General y la Dirección General Ejecutiva:

El Consejo General (CG) está conformado por diez consejeros electorales,

un consejero presidente –junto con un Consejero Secretario, sin derecho a voto,

elegido por los propios miembros del CG, una vez constituido, consejeros del poder legislativo –con voz pero sin voto-, representantes de los partidos políticos y un Secretario Ejecutivo.

Para ser elegido como consejero se deben tener treinta años de edad

cumplidos, contar con título profesional –al menos cinco años antes de la

elección-, no haber militado en ningún partido por al menos cuatro años, contar con los conocimientos necesarios para la función. Los consejeros son elegidos

por dos terceras partes de la cámara de diputados.132

Los consejeros duran en el cargo nueve años,133 sin opción a reelección

inmediata y la renovación del Consejo General se realiza de forma escalonada

cada tres años.134 En primer lugar, esto implica que los consejeros tienen un alto

grado de continuidad y capacidad de especialización en el puesto, pues nueve años en un cargo no es poco tiempo; por otra parte, aísla a los consejeros del

juego político –al menos hasta cierto punto-, es decir, una vez electos, tienen

garantizada su continuidad por un periodo considerable, por lo tanto, son liberados de responsabilidades y correspondencias para con quien los haya nombrado, lo que les otorga cierta autonomía a la hora de tomar decisiones. Hay que agregar que un consejero presencia tres legislaturas -aunque está claro que

132

Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, Artículo 36

133 Esta primera y única ocasión, la elección contó con miembros elegidos por nueve, por seis y por tres años.

134

70 esto no es garantía de nada; la renovación escalonada permite que en el órgano permanezca gente capacitada todo el tiempo, disminuyendo así el periodo de

adaptación al cargo;135 por último impedir que los consejeros puedan reelegirse

dentro un tiempo determinado evita que estos mismos se sientan tentados a hacer alianzas con los partidos políticos o con las legislaturas entrantes. Dicho de otra forma, el consejero general es un funcionario elegido de “forma política”, pero en todo momento se busca aislar de dicha coyuntura, intentando que se garantice su autonomía e independencia a la hora de tomar decisiones.

El CG funciona a través de comisiones ya sean permanentes o

transitorias.136 Las segundas se crean de acuerdo a la coyuntura del proceso

electoral, con el fin de investigar y discutir un tema en específico; las primeras son permanentes, entre ellas encontramos a las comisiones de: Fiscalización de los Recursos de los Partidos y Agrupaciones Políticas; Prerrogativas, Partidos Políticos y Radiodifusión; Organización Electoral; Servicio Profesional Electoral; y Capacitación Electoral y Educación Cívica, funcionan permanentemente y se

integrarán exclusivamente por consejeros electorales.137

Otro elemento a evaluar es el reclutamiento de los integrantes de los órganos centrales, para caso del CG es una elección de carácter político. Como ya se dijo, los consejeros generales son elegidos por las dos terceras partes de los miembros presentes en el congreso, no obstante lo anterior sólo constituye una faceta de un proceso largo de selección y competencia que consiste: en

primer lugar la Junta de Coordinación Política (JCP)138emite la convocatoria para

designar a los miembros del CG; posteriormente es seleccionado el Comité Técnico de Evaluación (CTE), un órgano temporal integrado por académicos y especialistas en materia electoral, que serán los encargados de revisar los expedientes, perfiles y ensayos de los aspirantes a consejeros generales. Integrado por siete miembros elegidos de la siguiente forma: tres miembros designados por la Cámara de diputados; dos miembros nombrados por la

136

Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, Artículo 42. 137 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, Artículo 42 138

La Junta de Coordinación Política es un órgano colegiado perteneciente a la cámara de diputados, integrada por los coordinadores de cada grupo parlamentario.

71 Comisión Nacional de Derechos Humanos; y dos miembros nombrados por el

Instituto Federal de Acceso a la Información.139

Para el caso de la última elección del CG, la Cámara de diputados nombró

a: 1. Jorge Moreno Collado (maestro en derecho por la UNAM, presidente de la Fundación Colosio y Consejero de la Judicatura Federal), 2. Alejandro González Alcocer, (licenciado en derecho por la UNAM y ex gobernador sustituto de Baja California) y 3. Ricardo Becerra Laguna (licenciado en economía por la UNAM y ex miembro de la secretaría ejecutiva del IFE).

La Comisión de Derechos Humanos designó a: 1. José Antonio Lozano Diez, quien actualmente es director de la facultad de derecho de la Universidad Panamericana; 2. Tonatiuh Guillén, quien tiene un doctorado en Ciencias Sociales por el Colegio de México, y actualmente es presidente del Colegio de la Frontera Norte.

Por último el IFAI eligió a: 1. Enrique Cárdenas Sánchez, doctor en economía por la universidad de Yale, director ejecutivo del Centro de Estudios Espinosa Yglesias; 2. Maria Soledad Loaeza, reconocida académica del Colegio de México, doctora en Ciencia Política por el Instituto de Estudios Políticos de París.

Analizar al CTE es importante, puesto que es el filtro más riguroso para poder acceder al puesto de consejero general. Sus miembros no sólo evalúan que

los aspirantes cumplan con los requisitos impuestos por la ley –ser ciudadano

mexicano con credencial para votar, no ser candidato a ocupar ningún puesto de elección pública, no pertenecer a un partido político por el lapso de cinco años, contar con un título profesional, al menos cinco años antes de su elección, tener

treinta años de edad, contar con los conocimientos suficientes-140 sino los trabajos

académicos en torno a temas electorales en México y –en especial la integración de los órganos autónomos encargados de dirigir y administrar las elecciones- y su trayectoria política.

139 Acuerdo de la junta de coordinación política, por el que se propone al pleno la integración del consejo general del instituto nacional electoral.

140

72 Para el tercer paso de la integración del CG, el CTE entrega a la JCP una

lista con los candidatos mejor evaluados a su consideración –cinco por cada

carago a renovarse; después, la JCP discute –privilegiando acuerdos- la

conformación de la lista final que es pasada a la cámara de diputados para su votación final.

Como es posible apreciar, la integración del CG es un proceso complejo, lleno de filtros que va más allá de una simple designación política. Existen dos

tamices relevantes que se deben superar para acceder al cargo: 1) “tamiz

político”, que implica ser del agrado de las fuerzas políticas que converjan en la legislatura correspondiente para la elección, que es el que determina a final de cuentas quién será miembro del CG, pero que no es el único factor relevante; 2) “un tamiz profesional” el carácter abierto de la convocatoria, es decir, que los aspirantes no pertenecen únicamente al terreno político y de administración pública, sino que también pueden colarse académicos reconocidos, eleva la calidad de los currículos y el nivel de competencia.

La combinación de ambos tamices da como resultado un CG integrado por políticos profesionales. Los miembros son parte de la clase política, o al menos cuentan con la confianza de la misma, a su vez deben contar con un cierto currículo en materia académica y de servicio público riguroso para ponerse a sí mismos en competencia. Por tanto es difícil encontrar “políticos puros” en el INE.

Resultado del proceso anterior, el INE logra concentrar a un conjunto de profesionistas con un alto grado académico y especialización en el conocimiento dedicado a la materia electoral, derecho o la rama técnica a la que pertenezca.

De los once consejeros electorales generales, sólo una realizó únicamente

estudios de licenciatura –Pamela San Martín-, pero cuya carrera profesional

muestra amplia experiencia en materia electoral y derechos humanos; seis consejeros tienen el grado de maestros –uno de ellos candidato a doctor- y cuatro doctores. El requisito legal para pertenecer al CG es de tener una licenciatura concluida y haber obtenido el título al menos cinco años antes de la selección. Sin embargo un nivel de estudios superior vuelve al candidato más apetitoso para quien lo selecciona, aunque no es el factor más relevante.

73 La siguiente tabla muestra de forma más esquemática la formación y experiencia de cada uno de los consejeros generales:

TABLA 2.1: EXPERIENCIA POLÍTICA, DE ADMINISTRACIÓN PÚBLICA Y ACADÉMICA

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