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Períodos de referencia y cálculo de edades

Sección 1. Los cimientos

1.5 Sistemas de captura de datos

1.5.3 Períodos de referencia y cálculo de edades

Un tema clave en la generación de información es el período de referencia de la misma. El período de referencia es un atributo básico de la información, como lo es la población a la que se refiere. Un dato sin fecha (o con una fecha ambigua) es uno que puede llevar a errores significativos que se pueden traducir en decisiones impropias y/o en la pérdida de credibilidad del sistema de información, ya que muestra escasa rigurosidad profesional. Este tema se manifiesta en varios aspectos de los sistemas educativos, entre los que cabe destacar: (i) el ciclo lectivo (cuando se dice matrícula del año x, ¿a qué período se hace referencia?: ¿al ciclo lectivo iniciado en dicho año calendario?, ¿al terminado en ese año calendario?, ¿al inicio del ciclo?, ¿al final del ciclo?, ¿hay un único ciclo en todo el país?, etc.); (ii) el cálculo de las edades de las personas (se debe considerar edades en años cumplidos a una fecha dada); (iii) la correspondencia entre la información financiera (de un año fiscal dado) con la del ciclo lectivo.

El tema de las edades es uno particularmente delicado que hemos de ilustrar con el caso de las tasas de matrícula en Chile.

23 Nótese que aquí se hace referencia a instituciones y no a programas educativos. Esto es así debido a que las

instituciones refieren a los agentes que reportan, o no, la información y, en este caso, esa es la preocupación relevante y no aquella vinculada al contenido de las experiencias educativas.

24 El tema de las estimaciones es abordado en la tercera sección.

César Guadalupe

Hasta 2005, las tasas netas de matrícula de la educación primaria25 en Chile resultaban sorprendentemente bajas para un país que, según lo mostraba otra evidencia, tenía prácticamente resuelto el problema del acceso a dicho nivel y mostraba un grado de conclusión de estudios próximo a la universalidad. La situación resultaba particularmente llamativa al compararse los datos de este país con los observados en el resto de la región.

Esta situación motivó un trabajo conjunto entre el Departamento de Estudios del Ministerio de Educación de Chile y la Orealc de la Unesco destinado a identificar, abordar y resolver el problema.

En un sistema educativo con cobertura oportuna perfecta, es decir, donde todas las personas ingresan al sistema oportunamente y cursan cada año de estudios con la edad oficialmente establecida, lo que cabe esperar es tasas netas de ingreso26 al primer grado (es decir, la proporción de personas con la edad de ingreso que efectivamente acceden al primer grado) así como tasas de matrícula oportuna en cada grado (la proporción de personas que teniendo la edad esperada para cursar el grado g se encuentra efectivamente en dicha condición) iguales a 1. Si en este caso se observase un sesgo en el registro de las edades (por ejemplo, que los alumnos aparezcan con una edad un año superior a la real), esto llevará a que de modo aparente se cuente con muy pocos estudiantes de la edad inicial en la que deben cursar el nivel y con las edades que corresponden a cada grado. Si el nivel tiene seis grados y la edad de inicio es seis años, esto significará que el numerador de la tasa neta de matrícula del nivel cuenta básicamente con población de siete a once años, es decir, un sexto menos de lo que debería ser. Por esta razón, en esta situación hipotética «perfecta», en vez de observarse una tasa del 100% se tendrá una tasa de 83,3% por el solo efecto del tratamiento sesgado de las edades.

Siendo el caso chileno uno en el que es esperable observar tasas de matrícula próximas al 100%, el hecho de que las tasas (para la educación primaria computada de acuerdo a la CINE con seis grados) hayan sido aproximadamente un sexto inferiores a lo esperable sugirió que el manejo de los períodos de referencia para el cálculo de las edades podría explicar el sesgo encontrado.

En efecto, lo que se pudo observar es que el período de referencia usado para fines estadísticos (edades en años cumplidos al 31 de diciembre) no se correspondía con el estipulado en el cuerpo normativo como fecha para definir la edad normativa o esperada para cada grado (años cumplidos al 30 de abril hasta el año 2005 y al 30 de junio a partir

25 En Chile no existe un nivel conocido como educación primaria. Desde la década de 1960, la educación

básica está compuesta por los grados 1 a 8 y la educación media por los grados 9 a 12. Cuando se habla de primaria se está haciendo referencia a la adaptación del sistema chileno a la CINE, según la cual se considera primaria a los grados 1 a 6, como baja secundaria a los grados 7 y 8 y como alta secundaria a los grados 9 a 12.

26 Es decir, la proporción de personas que ingresan al primer grado con la edad esperada de acuerdo a la

normativa. En el caso de Chile, esta tasa mostraba un absurdo valor de 38% en 1998 (PRIE 2002), lo que, evidentemente, llevaba a protestas o muestras de total desacuerdo por parte de la unidad del ministerio encargada de la educación de la primera infancia.

de 2006), lo que consiguientemente llevaba a un sesgo en el cálculo de las edades. En efecto, si por ejemplo los estudiantes debían tener seis años (al 30 de abril) para cursar el primer grado y, sin embargo, la edad se computaba al final del ciclo escolar (diciembre), era esperable que los estudiantes de acuerdo al reporte estadístico apareciesen con edades superiores a las definidas, ya que, en efecto, al término del año escolar una gran mayoría de los estudiantes eran un año mayores (en años cumplidos) que al inicio.

Desde hace algunos años se ha implantado en Chile un sistema de registro admi- nistrativo de los estudiantes (Registro de Estudiantes de Chile, RECH) que cuenta con información sobre la fecha de nacimiento de cada individuo. La base de datos del RECH permite, por tanto, recalcular las edades con cualquier período de referencia que se desee. A estos efectos, el Departamento de Estudios del Ministerio de Educación de Chile obtuvo reportes de matrícula por edades para la educación básica usando tres fechas de referencia: (i) 31 de diciembre, (ii) 30 de abril y (iii) 30 de junio. Dicha infor- mación permitió identificar y corregir los sesgos, tal y como se presenta en la publicación de indicadores del año lectivo 2006 (Chile-Ministerio de Educación 2007).

El gráfico 4, construido sobre la base de información de esa publicación, ilustra claramente las diferencias observadas dados los diferentes períodos de referencia usados para el cálculo de las tasas de matrícula por edades simples.

Gráfico 4. Tasas de matrícula por edades simples, 6 a 17 años, Chile, 2006 (cálculo anterior y cálculo corregido ajustando el período de referencia usado para el cálculo de las edades)

100 90 80 70 60 50 40 30 20 10 0 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 Edad Tasa de matrícula (%) Cálculo anterior Cálculo corregido

Fuente: Chile-Ministerio de Educación (2007: 28).

César Guadalupe

Como era de esperar, las diferencias se concentran en los extremos (un mayor número de personas de seis años y un menor número de personas de diecisiete en el nuevo cálculo) debido al «desplazamiento» de las edades que resultaba del período de referencia previamente usado.

Gracias al mejor ajuste metodológico resultante de controlar adecuadamente los períodos de referencia para el cálculo de las edades, las tasas netas de matrícula de Educación Básica y Media de Chile en 2006 muestran valores que se corresponden mejor con la realidad educativa del país (94 y 81%, respectivamente) en vez de los que resultarían de usar el procedimiento anterior (88 y 71%, respectivamente)27.

Finalmente, la imprecisión derivada de un inadecuado control de los períodos de refe- rencia no es solo un problema metodológico serio, sino que ello tiene potenciales impactos negativos en la política. Por ejemplo, con ocasión del Seminario Las Transformaciones Demográficas en Chile y sus Consecuencias para las Políticas Públicas, organizado por el Instituto Nacional de Estadística de Chile con la colaboración del Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía de la Cepal (Celade) el 28 de septiembre de 2005, es decir, antes de hacerse la corrección aquí descrita, la presentación del subsecretario de Educación de entonces señalaba que, en el caso de la educación básica, Chile debía atender a «una población que disminuye en número pero que aumenta en matrícula» (Montt 2005: 15), ya que se asumía la necesidad de elevar las tasas de matrícula entonces observadas. Más allá de que el subsecretario haya hecho una presentación que contenía una afirmación tan errada como esta, el problema mayor es que si las estadísticas son tomadas en serio sería posible decidir, por ejemplo, sobre asignación de recursos de maneras que resultarían absurdas. Por otra parte, si las estadísticas no son tomadas en serio, entonces, tenemos un problema mayor de legitimidad del sistema de información.

Pero no solo se trata de controlar los períodos de referencia que competen directamente a los procesos internos. También es preciso considerar qué sucede con los períodos de referencia de información tomada de otras fuentes, como es el caso de aquella sobre población por edades, que usualmente se origina en proyecciones de población al 30 de junio de cada año.

En países donde la fecha de ingreso a un determinado nivel no se fija usando valores enteros en la edad el problema es el mismo: si se dice, por ejemplo, seis años y medio al 31 de diciembre, eso es equivalente a siete años al 30 de junio del año siguiente. Así, si

27 Cuando un procedimiento similar se aplique el cálculo de las llamadas tasas netas de ingreso (porcentaje

de la población en edad de ingresar al primer grado que efectivamente se encuentra en dicha condición), el cambio será aun más marcado por tratarse de una edad singular. De hecho las cifras no se encuentran disponibles ni a nivel nacional ni a nivel internacional, pero es posible prever que con los períodos de referencia adecuados estas tasas resulten superiores a 80% o incluso a 90% (lo que es una mejor representación de este aspecto de la realidad educativa chilena), en vez del valor por debajo de 40% que se solía publicar. Nótese que (al momento de revisar esta nota, marzo de 2015) en el centro de datos del sitio web del UIS solo existen tasas netas de matrícula (pero no de ingreso) para Chile entre 2007 y 2012.

la información sobre matrícula por edades en años cumplidos se produce con referencia al 30 de junio, no existe ninguna dificultad mayor para los cálculos.