2.8. La teoría de wen 文 y zhi 质 en la crítica de la traducción
2.8.1. Desde la perspectiva de las características de las lenguas en cuestión,
En cuanto a las características del lenguaje, sabemos que hay diferentes wen 文 y zhi 质 entre la lengua de origen y la lengua de destino. Wen 文 y zhi 质, el sánscrito y el chino son diferentes, también son diferentes entre el chino y el español a la hora de traducir (del español al chino o viceversa).
Las diferencias fundamentales entre el chino y el español son la gramática y la construcción de frases, por eso antes de la realización de la crítica de la traducción, debemos dejar claro las diferentes características entre el chino y el español. Hablando de las características del idioma chino, Huang y Pollard (2004, p. 365) señalan que
a) its high density, often compared to the style of telegrams.
b) its grammatical versatility, whereby the same character can function as a noun, verb, adjective or adverb.
c) its sparing use of tense and number.
d) its tonality, a feature which is particularly relevant in literary composition and hence in literary translation.
148
a) el chino clásico se caracteriza por su alta densidad, a menudo comparado con el estilo de los telegramas.
b) su versatilidad gramatical, por la que el mismo carácter puede funcionar como un sustantivo, verbo, adjetivo o adverbio.
c) su poco uso del tiempo y el número.
d) su tonalidad, le dan una característica que es especialmente relevante en la composición literaria y por lo tanto en la traducción literaria.
En su tesis doctoral Traducción e interculturalidad en el mundo hispano-chino Zhou Mingkang (1995, pp. 32-34) destaca que en las lenguas analíticas, las relaciones gramaticales no funcionan mediante la variación de configuración (conjugación) sino a través del cambio de orden de palabras y partículas. Mientras que en las lenguas sintéticas-a la que pertenece el español- entendemos que la clasificación gramatical de la lengua se determina previamente por medio de la variación de la forma, y así se fija su cualidad de número, género, tiempo, modo, etc., en la lengua china dicho proceso funciona mediante un hilo lógico que se basa en un proceso natural. Es decir, en la mentalidad china es muy importante el orden temporal y el espacial, y lo que sucedió ayer no podrá ser tratado de igual manera que los acontecimientos futuros, en tanto que lo que va a ocurrir en el futuro no podrá ser tratado del mismo modo que en el pasado. Esto contrasta con la lengua española, que no da la misma importancia al orden temporal y al hilo lógico de la naturaleza.
Traducir desde una lengua europea al chino es una tarea distinta de la traducción entre las mismas lenguas de Europa, por motivos culturales, históricos, gráficos, léxicos y sintácticos.
El chino es un idioma peculiar y diferente de las lenguas occidentales. Es una lengua tonal, aislante y analítica, y no existe la flexión verbal o nominal. Su carácter tonal significa que cambian de significado las sílabas según el tono con que se pronuncian. La complicación está en que cada sílaba (tono incluido) puede ser muy polisémica, por lo que un solo carácter puede «significar» varias cosas. Solo el contexto y el sentido común pueden aclarar esta aparente confusión. Ramírez (2004) señala que
el contexto, en chino, adquiere una importancia decisiva en la interpretación del mensaje. La tensión contextual es más marcada que en las lenguas indoeuropeas: los elementos contextuales forman parte intrínseca del propio idioma, y su falta impide no ya centrar o matizar el mensaje,
149
sino comprenderlo. La causa de que los factores lingüísticos y extralingüísticos formen en chino un conjunto indisociable es atribuible a la propia naturaleza no aglutinante ni flexiva del idioma (la morfología de las lenguas flexivas y aglutinantes ofrece numerosas «pistas» interpretativas ausentes en chino), y sobre todo, a su marcada polisemia, que imposibilita la resolución de la ambigüedad cuando no existe un referente textual o contextual claro. (p. 33)
Cada carácter representa una sílaba, que normalmente puede ser una unidad léxica. Hay que tener en cuenta que dentro de cada sílaba el tono aplicado a la vocal (hay cinco tonos posibles en pu tong hua, la variedad oficial conocida en Occidente como «mandarín») es un fonema. «Aislante» quiere decir que cada palabra/sílaba posee una función autónoma, es invariable y no admite afijación morfológica de ningún tipo. Eso significa que el chino carece por completo de morfología: no hay artículos, ni morfemas de plural, de caso, de tiempo verbal, de género o de persona. Existe una serie de «partículas» que se utilizan cuando hay confusión: 男 (nán), que se trata de un varón; 女 (nǚ), que se trata de una mujer; 公 (göng), que se trata de un macho; 母 (mû), que se trata de una hembra. Es muy frecuente que, sin embargo, se omitan las partículas por considerarlas redundantes.
Los verbos en China no tienen tiempo porque, en general, nosotros los chinos no sentimos la necesidad del tiempo que se expresa por medio de adverbios de tiempo, pero en traducción tenemos diferentes métodos para expresar diferentes tiempos. Por ejemplo, ponemos las partículas 了 (le) o 过 (guò), después de los verbos, lo que indica que estamos hablando de tiempo pasado. Para el futuro de los verbos, cuando el sentido lo requiere, podemos utilizar «会(huì)», «将 (jiäng)», o «要 (yào)» delante de los verbos; para los verbos progresivos, presente, pasado o futuro, ponemos «正 (zhèng)», «在 (zài)» o «正在(zhèngzài)» delante de ellos, o «着 (zhe)» después de ellos, o cuando el sentido progresivo está implícito en los verbos chinos, no añadimos nada.
El «significado gramatical» de una oración depende mucho más en chino del receptor del mensaje, que tiene muchísima libertad para imponer su propia interpretación. Aunque esto sea rechazable para cualquier traductor, refuerza la conexión personal y afectiva entre el emisor y el receptor. Sin embargo la concordancia entre nombre, adjetivo y verbo, y las conjugaciones verbales son las características
150
principales de la gramática española, que se consideran indispensables para que la oración sea clara y fácil de entender.
Tanto en chino como en español existe la voz pasiva,pero Li Zhihua 李志华 (2007, p. 56) destaca que la voz pasiva se utiliza poco en China, especialmente en el lenguaje hablado. La forma pasiva se empezó a utilizar en los ensayos hace poco. El uso de «被 bèi» antes de un verbo para mostrar el sentido pasivo ha sido popularizado por los traductores modernos, que han introducido los verbos ingleses pasivos en China. Como hemos comentado antes, el chino carece de conjugación verbal para formar construcciones pasivas, por eso se necesita un marcador propiamente morfológico para esta, y así utilizamos bèi 被, 叫 jiào, o 让 ràng como marcas de la pasiva. Según el manual de Profesor del Chino de Hoy II (2005, p. 183), la estructura es «SN Paciente +
bei 被 + SN (Agente) + V + otros»
Ramírez (1999, P. 46) destaca que (lo que ha dicho Fulei):
外文都是分析的, 散文的, 中文却是综合的, 诗的。 这两个不同的美学原则使双方的 词汇不容易凑合。
Las lenguas extranjeras (occidentales) son analíticas y prosísticas, y el chino es sintético y poético. Los diferentes principios estéticos (que rigen cada una de ellas) dificultan la confluencia de sus léxicos.
Shen Xiaolong 申 小 龙 (1995, p. 160) destaca que otra diferencia es la construcción de la frase, los idiomas indo-europeos son morfológicos, pero no el chino Una diferencia importante es el contraste entre subordinación y coordinación; por ejemplo la subordinación en inglés está claramente marcada por las conjunciones, mientras que la subordinación en chino es evidente, sin marcas. Algunos estudiosos chinos sostienen que la frase inglesa crece como un árbol con sus ramas que se extienden desde el tallo, mientras que la frase de China se amplía como el bambú y crece linealmente.
151
2.8.2. Desde la perspectiva de la preferencia del autor o del traductor, cada uno tiene sus