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R EFORMA P ROCESAL P ENAL Y DELINCUENCIA

2. PLAN CUADRANTE DE SEGURIDAD PREVENTIVA

Dado que no se cuenta con un documento que presente las características, objetivos y metas de este Plan, la perspectiva que se presenta a continuación ha sido elaborada a partir de la lectura de diversos documentos institucionales y de la investigación desarrollada por diversos especialistas del Foro.

El Plan Cuadrante (PC) es la estrategia operacional de seguridad ciudadana que Carabineros de Chile desarrolla desde el año 1998. Su elemento básico es la creación de un sistema de vigilancia por sectores, donde las áreas jurisdiccionales de cada comisaría se dividen en subáreas de responsabilidad o cuadrantes. A esta reorganización territorial se suman una serie de cambios en la ejecución del resto de las funciones propias de la institución, orientadas a lograr una relación más cercana con los habitantes de cada área, para potenciar por esta vía las labores de prevención.

Objetivos

Además del objetivo básico de aumentar la presencia policial en las calles, el Plan Cuadrante tiene una serie de otros propósitos: aumentar la productividad del personal, disminuir los tiempos de respuesta y readecuar la modalidad de servicios hacia una más efectiva y eficiente. Pretende también incentivar el trabajo conjunto con la comunidad y potenciar el desarrollo de actividades preventivas. Todo esto con el fin último de disminuir los índices de criminalidad, reducir la sensación de inseguridad de las personas y contribuir a mejorar su calidad de vida.

Evolución

En el año 1998 se desarrolló, en forma piloto, un plan de vigilancia por cuadrante en la Prefectura Santiago Sur. A partir de ese año, la institución decidió su implementación gradual a todo el país. La decisión de expansión territorial se realizó sobre la base de indicadores de efectividad del plan, que se desconocen públicamente.

Así, durante 1999 el programa se extendió a todas las unidades de la Jefatura de Zona Metropolitana, agregándose a contar del 2002, en forma paulatina, comunas de las regiones V, VIII y IX. De esta forma, a fines del año 2003, el PC es implementado en toda la Región Metropolitana de Santiago y en las comunas de San Antonio, Villa Alemana, Valparaíso y Viña del Mar (V Región); Concepción, Chiguayante y San Pedro de Paz (VIII región) ; y, Temuco y Padre las Casas (IX Región).

Funcionamiento

División de cuadrantes

Una de las primeras acciones emprendidas para hacer operativo el PC en comisarías fue la definición de los trazados de las subáreas. En el caso de la Zona Metropolitana, los límites de los 251 cuadrantes que la componen fueron definidos de acuerdo al juicio de expertos, quienes teniendo en cuenta consideraciones técnicas (distancia que puede recorrer un radiopatrulla durante un turno de ocho horas, el diseño vial, los accidentes geográficos y la organización de las actividades del sector), dividieron las áreas jurisdiccionales de cada comisaría.

Cada cuadrante fue dotado con una cantidad fija de medios de vigilancia, lo que mejoró notablemente la distribución territorial de los recursos de cada comisaría. Esta afirmación resulta de análisis preliminares de la implementación del plan.

También se dispuso la designación permanente de funcionarios en cada cuadrante, lo que conlleva dos efectos deseables93. El primero es que facilita el conocimiento del sector de vigilancia a cada carabinero,

favoreciendo la detección pronta de situaciones anómalas o posibles factores de riesgo. El segundo elemento es que manteniendo al mismo personal prestando servicios en cada sector, se fomenta el establecimiento de lazos de confianza entre la comunidad y la institución, lo que promueve el intercambio de información y aumenta la proporción de ilícitos que se denuncian.

93 La literatura internacional plantea que la percepción por parte de la comunidad de una policía más cercana –asociado al hecho

de conocer a los funcionarios que trabajan en el sector- permitiría disminuir los niveles de inseguridad y temor en la ciudadanía. Sin embargo, esta hipótesis no ha sido comprobada para el Plan Cuadrante.

Delegados de cuadrante

El delegado de cuadrante además de ser la cara visible de la institución frente a la comunidad, es el encargado de establecer relaciones con los habitantes de su área asignada. Para ello, se contacta con organizaciones civiles como juntas vecinales, comités de seguridad, colegios y vecinos. Su tarea principal consiste en realizar un patrullaje activo por el sector, ocasión que aprovecha para comunicarse con las personas, detectar problemas y trabajar en la generación de soluciones conjuntas.

Asignación de recursos

Una de las primeras modificaciones que introdujo el PC, gracias a la incorporación de una nueva metodología de asignación de recursos, fue la redistribución de los medios de los que dispone cada comisaría para atender las necesidades de su población. Si bien su desarrollo es previo a la aplicación del Plan Cuadrante, la masificación de su uso se ha ido concretando junto con la extensión de esta iniciativa.

El primer paso hacia la optimización de la distribución de bienes correspondió al desarrollo del concepto “Unidades de Vigilancia Equivalentes” (UVEs), que es una unidad de medida común para expresar la capacidad operativa de los distintos recursos de la institución. Así, por ejemplo, un carabinero a pie equivale a 0,2 UVE, uno montado a 0,3, y uno en moto todo terreno a 0,45.

Usando las UVEs fue posible cuantificar la disponibilidad de medios policiales en cada sector de vigilancia, y estimar en esa misma medida los requerimientos de seguridad de sus habitantes. Así, se estimó la oferta y la demanda de recursos policiales por zona.

Ello permitió conocer el déficit o superávit de recursos de cada cuartel, facilitando la asignación de éstos en forma acorde a las realidades observadas e introduciendo mejoras en la equidad de la distribución.

Funciones operativas

Además de las modificaciones implementadas en las áreas de asignación de recursos y redistribución geográfica de responsabilidades, la ejecución del Plan Cuadrante ha traído consigo cambios en la forma como se desempeñan las labores policiales.

El principal cambio en este ámbito se refiere a la creación de una instancia que, a través del registro, procesamiento y análisis de datos (aprehensiones, denuncias, perfil de la víctima y del delincuente, entre otros), plantea cursos de acción para superar los problemas que se detectan en el trabajo diario. Dicha instancia se materializa en la Oficina de Planificación la que, además de sus tradicionales labores de organización de turnos y planificación de servicios, ha extendido sus funciones en esta línea.

Conjuntamente, se han promovido visitas puerta a puerta y entrevistas en profundidad a las víctimas de delitos. De este modo se pretende obtener información y reforzar el nexo de la institución con la comunidad.

Sistemas de información

El perfeccionamiento de los sistemas de datos es otro de los adelantos realizados en el marco de la aplicación del Plan Cuadrante, masificándose la utilización del sistema automatizado de registro de denuncias y aprehensiones (AUPOL).

Los sistemas de información han sido perfeccionados en la medida que el Plan Cuadrante se ha ido desarrollando. Como resultado, los cambios en el sistema operativo han generado necesidades en áreas que no se relacionan directamente con la aplicación del programa, pero que, en la práctica, afectan su funcionamiento.

Desafíos

El Plan Cuadrante es un programa de desarrollo de largo plazo y trasciende con creces el ámbito de la redistribución territorial de las responsabilidades de Carabineros, concretada a través de la división del

territorio en cuadrantes. A través del nuevo planteamiento estratégico institucional y su correspondiente aplicación, se ha modificado la forma de entrega de los servicios policiales a la población.

No obstante, a continuación se presentan algunos desafíos pendientes que es necesario abordar para seguir avanzando en el fortalecimiento de dicho Plan. Éstos son:

• Generar un proceso continuo de evaluación periódica de impacto y resultados del Plan. Conocer el efecto que las acciones emprendidas están teniendo en relación a los objetivos del programa permitirá formarse una opinión sobre la calidad del trabajo realizado hasta el momento, detectar posibles fallas y proponer mejoras. De esta manera se puede promover el perfeccionamiento continuo del PC. • Extensión del programa al resto del país. Es importante continuar el proceso de extensión territorial

del PC a todas las localidades que cumplan con las condiciones que, previamente definidas, justifiquen la necesidad de su instalación (áreas urbanas, más de 100.000 habitantes, etc.).

• Perfeccionamiento de los sistemas de información. Aún se necesita desarrollar más los sistemas de información en las comisarías e integrarlos al trabajo diario. Es relevante además, avanzar en la búsqueda de nuevas aplicaciones prácticas para la información de la que se dispone, (desarrollo de indicadores de gestión y evaluación de desempeño, entre otros).

• Asignación de los recursos necesarios. Además de los cálculos actuales expresados en términos de UVEs (carabineros y vehículos), los cuadrantes requieren de otros medios para el correcto desarrollo del PC. Entre ellos, cabe destacar: personal de mayor calificación (oficiales, analistas, estadísticos, etc.), programas computacionales específicos, insumos de oficina y otros.

• Desarrollo metodológico. El PC tiene grandes potencialidades en cuanto a su capacidad para mejorar la entrega de servicios policiales a la población, tales como diseño de programas integrales de prevención y control.

• Capacitación permanente. Para potenciar los efectos del PC, la instrucción del personal comprometido en su aplicación es esencial. Se debe hacer esfuerzos especiales de capacitación en temas tanto técnicos (utilización de programas computacionales) como de manejo de situaciones (mediación, resolución de conflictos, entre otros).