SANTIAGO VALPARAISO
AÑOS Población % Población Población % Población
Extranjera Total Extranjera Total
1865 2.155 1.27 4.961 6.63
1875 3.639 1.86 6.921 6.85
1885 5.032 2.12 7.664 6.65
1895 11.641 3.72 10.302 7.45
Fuente: Censos de la República de Chile para los años indicados.
121
Treutler, Paul: Andanzas de un Alemán en Chile 1851-1863. Editorial del Pacífico, San- tiago 1958, p. 23.
La movilidad social ascendente fue característica de los extranjeros que termi- naron quedándose en el país. En el caso de quienes llegaron primero, esto es, ingle- ses y alemanes, tuvieron a su haber el apoyo importante de toda una red de relacio- nes a su favor que facilitaba su gestión. Conocían los mecanismos mercantiles, con- taban con apoyo financiero y la confianza de las casas exportadoras de Inglate- rra y, por lo demás, comúnmente viajaban con un vínculo establecido. Los españoles e italianos, en cambio, siguieron una ruta distinta: no contaron con toda la infraes- tructura anglosajona y debieron enfrentar el medio de modo diferente. Primero, fue necesario capitalizar, lo cual requirió de una etapa previa como empleado, realizan- do un trabajo prolongado y llevando una vida austera, a fin de ahorrar al máximo para poder, lo antes posible, establecerse en forma independiente. En general, se concentraron en establecimientos comerciales pequeños, que expendían abarrotes para consumo de la población. Habitualmente, el local comercial se confundía con la residencia, lo cual implicaba la participación de toda la familia en la pequeña em- presa. Este modelo de operación posibilitó una mayor integración del extranjero en la comunidad nativa, que a diario concurría a su local; sitio que a su vez formaba parte del espacio de convivencia entre el vecindario.122 Eran parte del paisaje urbano de Valparaíso los almacenes de italianos y las panaderías de españoles, cuyos nom- bres normalmente rememoraban la patria distante.
En general, la posición de las distintas colectividades al interior de nuestra so- ciedad refleja la posición de los países de origen en el concierto mundial, cuestión que también influía en la radicación o abandono del país. Para el siglo XX, los britá- nicos y alemanes comenzaron a perder presencia en nuestra sociedad, como también disminuyó su injerencia en la economía nacional. En cambio, los italianos y españo- les continuarían viniendo por vía de las llamadas de familiares o amigos, que serán la puerta de entrada y la garantía para su inserción laboral y social.
Es importante precisar que siendo el comercio la actividad económica más atrac- tiva para los europeos, hubo también en la industria una labor destacada de su parte. Las más modernas fundiciones estuvieron en Valparaíso. La fábrica “La Unión”, de los ingleses Brower y Hardie construía carros para el ferrocarril urbano y abastecía la industria minera del Norte. Las más importantes industrias eran sin duda la Fundi-
122
Estrada, Baldomero: “Inserción de una colectividad Europea en un Proceso Productivo Regional. Los Italianos en Valparaíso 1880-192V. En: Actos III Congreso de Historia Re- gional de Chile, Ediciones de la Universidad de Magallanes, Talleres Gráficas Don Bosco, Punta Arenas 1989, p. 89.
ción y Fábrica de Máquinas de Balfour, Lyon y Cía., junto a Lever y Murphy. Entre ambas contaban con más de 1.000 obreros. Barcos, locomotoras, puentes y trabajos de ingeniería mecánica de mayor exigencia, salían de esos establecimientos de pro- piedad de migrantes británicos. Las cuatro fábricas de fideos existentes a fines del siglo XIX, pertenecían a italianos; con su actividad estaban introduciendo un pro- ducto nuevo, que rápidamente pasaría a ser típico de la mesa chilena. De las indus- trias alemanas sobresale la Cía. Refinería de Azúcar de Viña del Mar, de propiedad de Julio Bernstein, que sería un verdadero pilar en el desarrollo de Viña del Mar. Los españoles predominaban en las fábricas de artículos de vestir. Por ejemplo, la fábrica de camisas de la familia Matas y la sastrería de Germán Nieto, que agrupaba a más de 100 operarios.123
En 1886, Zorobabel Rodríguez, en razón del predominio extranjero en la indus- tria porteña, donde de las 91 industrias más importantes sólo 15 eran chilenas, afir- maba que “la industria chilena no es chilena, ya que desde las más complicadas hasta las más sencillas son en sus nueve décimas partes extranjeros las que las han establecido, las que la dirigen y las que recogen sus provechos”.124
Bien sabemos que los europeos se involucraban en la creación de múltiples ins- tituciones coloniales, tal como hemos visto con los alemanes. De entre ellas cabe destacar las compañías de bomberos, por el servicio que prestaban a la comunidad y el particular sello que le habían imprimido. Para 1886, el Cuerpo de Bomberos esta- ba compuesto de 861 voluntarios y 1008 auxiliares, 1621 eran chilenos, 84 france- ses, 73 italianos, 52 alemanes, 16 ingleses y 23 de otras nacionalidades.125
Lo europeo era parte de la cotidianeidad porteña. Un elemento relevante al res- pecto fue la destacada labor de los arquitectos extranjeros en el paisaje urbano de Valparaíso, con un sello que ha prolongado la vitalidad de la presencia europea y la del Valparaíso de antaño.
123
Memoria del Intendente de Valparaíso, Valparaíso julio de 1885. Memoria del Ministro
del Interior Presentada al Congreso Nacional, Santiago, 1885, p. 243.
124
Rodríguez, Zorobabel, “De Nuestra Inferioridad Económica”. En: Revista Económica, Año I, N° 2, 1886, p.68.
125
Memoria del Intendente de Valparaíso (Valparaíso 14 de abril de 1897), Memoria del