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Los principales paradigmas sociológicos

El concepto de paradigma está asociado a la obra deThomas Kuhn,L¿z estructura de

¡as revoluciones científicas, publicada por primera vez en el año de 1962. Para Kuhn,

los científicos trabajan dentro de paradigmas que son formas generales de ver el mundo, que dictan el tipo de trabajo científico que debe realizarse y los tipos de teorías que son aceptables. En sociología, el concepto de paradigma se utiliza para referirse a escuelas sociológicas, cada una de las cuales tiene sus propias teorías y una marcada preferencia por cierto métodos y técnicas de investigación (ibíd., p. 177). Los paradigmas en sociología se definen en los dos niveles en los cuales el trabajo sociológico tiende a realizarse: 1) al nivel macrosociológico y 2) al nivel microsociológico.

La macrosicología estudia los patrones de comportamiento que nos permiten comprender las sociedades en su conjunto. La microsociología, en cambio, se ocupa de la forma como los seres humanos se relacionan unos con otros en la vida cotidiana. En el fondo, lo que ocurre al nivel microsocial no se puede comprender sin relacionarlo con el nivel macrosocial en el contexto del cual los procesos de la vida cotidiana se realizan. Lo opuesto también es cierto. Lo que ocurre a nivel de la sociedad en su conjunto, es el producto de la multiplicidad de relaciones que ocurren a nivel microsocial.

Los paradigmas macrosociológicos, por excelencia, son la teoría funcionalista y la sociología del conflicto. El paradigma dominante a nivel microsociológico es el interaccionismo simbólico.

1.4.1. El funcionalismo

El supuesto básico del funcionalismo como paradigma sociológico es que las sociedades son estables, bien integradas y que cuentan con un sistema autorregulador que sirve a las necesidades básicas de las personas.

La orientación sociológica funcionalista tomó forma en el siglo XIX en los escritos de los sociólogos franceses Auguste Comte (1798-1857) y Emilio Durkheim (1858-1917) y el sociólogo británico Herbert Spencer (1820-1903). Sus principales seguidores han sido los sociólogos norteamericanos Talcott Parsons, Robert Merton y más recientemente Jeffrey Alexander.

Los funcionalistas han desarrollado el argumento organicista que extrajeron básicamente de la obra de Spencer y de la Durkheim. Este planteamiento organicista surge de la comparación entre las sociedades y los organismos vivientes. Un organismo viviente se compone de muchas partes especializadas (cerebro, corazón, pulmones, etc.). Cada una de estas partes tiene una función que desempeñar para contribuir a mantener en funcionamiento el organismo. Estas partes son, en consecuencia, interdependientes, es decir, que cada una necesita de la otra. Para que el organismo sobreviva, se postula, las partes deben trabajar en armonía.

Lo mismo ocurre en las sociedades. Cada sociedad está compuesta de estructuras especializadas llamadas instituciones sociales (familia, política, sistema educativo, etc.). Cada una de estas instituciones sociales desempeña una función social básica para el mantenimiento de la sociedad. Estas instituciones sociales son interdependientes, es decir, que cada una depende de la otra. Una sociedad sobrevive si sus instituciones sociales funcionan en armonía. Según el

paradigma funcionalista, la sobrevivencia de la sociedad depende del consenso que se logre establecer entre los individuos de una sociedad en torno a un conjunto de normas y de valores básicos de convivencia.

El funcionalismo norteamericano fue acusado desde sus orígenes de ser una teoría sociológica conservadora. Para salir adelante a estas críticas, en su célebre paradigma del análisis funcionalista, Merton introdujo algunas distinciones en el análisis funcionalista que han sido de la mayor importancia. Merton enfatizó la necesidad de distinguir entre funciones manifiestas (las que son intencionadas y reconocidas) y funciones latente.*- (las que son involuntarias y a menudo no reconocidas). Merton también distinguió entre patrones de comportamiento

funcionales (que contribuyen a la estabilidad y sobrevivencia de un sistema social)

y disfuncionales (los que tienden a minar el sistema social).

Los funcionalistas han estado preocupados fundamentalmente por estudiar los aspectos normativos y formales de las sociedades, dándole particular relevancia a las normas y valores sociales. Los fenómenos sociales que más han suscitado su interés son aquellos que tienen que ver con la integración y cohesión social poniendo especial atención a temas como el control social, cooperación, convergencia funcional, persistencia y estabilidad social. Los funcionalistas han visualizado el conflicto social como algo anormal, como un síntoma de enfermedad en el organismo social. Esto ha sido determinante para que hayan ignorado, por regla general, los fenómenos del poder y del cambio social. Su perspectiva para el estudio de los fenómenos sociales ha sido generalmente ahistórica o suprahistórica (Graciarena, 1976, p. 261).

La orientación funcionalista fue el paradigma dominante en la sociología en los años cincuenta y sesenta del siglo recién pasado. Posteriormente, fue objeto de severos cuestionamientos (Gelles y Levine, 2000, pp. 71-72).

1.4.2. Sociología del conflicto

En la sociología del conflicto se agrupan aquellas teorías sociológicas que privilegian el estudio de la desigualdad, el conflicto y el cambio social.

A diferencia del funcionalismo, la sociología del conflicto no trata de explicar el equilibrio y la cohesión social, sino que destaca, por el contrario, el conflicto y la fragmentación que se originan en las desigualdades sociales. Los partidarios de la sociología del conflicto exploran las causas y los efectos de las desigualdades económicas (entre clases sociales), las desigualdades por razones de género (entre hombres y mujeres), de etnia o raza (entre mayorías y minorías étnicas o raciales) (Macionis y Plummer, 1999, p. 22).

La sociología del conflicto visualiza la sociedad como compuesta por individuos, grupos y clases sociales que tienen intereses diferentes y que luchan por la defensa y promoción de los mismos. Los sociólogos del conflicto ven relaciones de poder y dominación allí donde el funcionalismo no ve más que esfuerzos de integración social.

La sociología del conflicto coloca el análisis del cambio social en el centro de sus preocupaciones. Lo propio hace con el análisis del poder, de su naturaleza y su distribución y de las fuentes de poder existente en la estructura de la sociedad. La perspectiva predominante en la sociología del conflicto suele ser histórica, es decir, que coloca los fenómenos estudiados dentro de una dimensión temporal (Graciarena, op. c i t , p. 262).

La sociología del conflicto está estrechamente ligada a grandes pensadores sociales como Carlos Marx, Max Weber y Georg Simmel.

1.4.3. El interaccionismo simbólico

El interaccionismo simbólico es el enfoque microsociológico por excelencia. Es tributario de la obra de Georg Simmel y de Max Weber. Como teoría sociológica moderna, el interaccionismo simbólico surge de las obras de los pensadores y sociólogos norteamericanos Charles Horton Cooleyjohn DeweyGeorge Herbert Mead, Robert Park, W. I Thomas y otros. La formulación de Mead en Mind, selfand

spciety (1934) fue la formulación más clara e influyente de la presentación de este

paradigma. Los seguidores de Mead, entre ellos Howard Becker, Herbert Blumer y Everett Hughes, han aplicado sus perspicaces planteamientos a los procesos de interacción de la vida cotidiana. Sus análisis sobre las relaciones interpersonales y el comportamiento cotidiano de los seres humanos son verdaderamente ricos y sugerentes.

El interaccionismo simbólico ..le atribuye una gran importancia a los significados sociales que las personas le asignan al mundo que las rodea. A juicio de Blumer, el interaccionismo simbólico descansa en tres premisas básicas. La primera es que las personas actúan respecto a otras personas y a las cosas, sobre la base de los significados que estas personas o cosas tienen para ellos. Es el significado lo que determina la acción. La segunda premisa señala que los significados son productos sociales que surgen durante la interacción. Esto significa que una

persona aprende de otras personas a ver el mundo. La tercera premisa fundamental del interaccionismo simbólico es que los actores sociales asignan significados a situaciones, a otras personas, a las cosas y a sí mismas a través del proceso de interpretación. Las personas están ajusfando constante los significados que le conceden a las personas y a las cosas en función de las nuevas experiencias de vida que van teniendo.

Los interaccionistas simbólicos señalan que el comportamiento humano no es determinado por los hechos objetivos de una situación, sino que por los significados que las personas le atribuyen a la misma. Esta idea está claramente recogida en la célebre cita de W. I. Thomas: "si los hombres definen las situaciones como reales, éstas son reales en sus consecuencias". Esto significa que nuestras interpretaciones del mundo determinan el cómo nos comportamos. De esto se sigue que lo que llamamos la realidad no es más que una construcción social.

Para comprometerse en cualquier acción, sostienen los interaccionistas simbólicos, los seres humanos deben tener algunos significados que compartir y comunicarse. Esto lo hacen no solo con palabras y frases, sino que también con gestos y acciones que han adquirido significado social compartido. Hemos aprendido el significado de comportamientos y acontecimientos a través de la interacción con otras personas. Incluso nuestra propia.identidad o personalidad, está basada en el reflejo que vemos en los ojos de otras personas. Esto significa que la personalidad no es fija o estable sino que está sujeta a continuas revisiones y redefiniciones como resultado de la interacción social.

Las personas dicen y hacen cosas diferentes. Una razón es que cada persona ha tenido diferentes experiencias y ha aprendido a ver las cosas de cierta manera. Veamos, por ejemplo, el caso del estudiante que rompe el vidrio de una ventana de un edificio escolar. El director podría definir la situación como un problema de conducta. El consejero lo ve como un problema familiar. El conserje lo ve como un problema de trabajo y el alumno que rompió la ventana, no ve en su acción ningún problema y la celebra como un acto de rebeldía. Una segunda razón para que las personas actúen de modo diferentes reside en que ellas se hallan en situaciones diferentes. Si queremos entender porque algunos adolescentes se conviertan en "delincuentes" y otros no, tenemos que considerar la situación que enfrentan. Una tercera razón tiene que ver con el carácter dinámico del proceso de interpretación. La manera en que una persona interprete algo dependerá de los significados de que disponga y de cómo se aprecie una situación.

Desde la óptica del interaccionismo simbólico, todos los grupos, las organizaciones y culturas están constituidos por actores envueltos en un proceso constante de interpretación del mundo que los rodea. Aunque estas personas pueden actuar dentro del marco de las mismas, son sus interpretaciones y definiciones de la situación los que determinan la acción y no el conjunto de normas, valores y roles aprendidos. Esto le da al comportamiento humano un carácter más dinámico y lo hace menos predecible. El interaccionismo simbólico, al igual que otras teorías sociales que pueden ser agrupadas bajo la categoría de fenomenológicas, quieren entender los fenómenos sociales desde la perspectiva de los que actúan en ella. Estos enfoques, constituyen lo que típicamente se conoce con el nombre de sociologías del actor (Taylor y Bogdan, 1992,24-25; Gelles y Levine, 2000, p. 74).

1. ¿Que nos enseña la perspectiva sociológica? Enumere y resuma.

2. Haga un cuadro que le permita comparar el aporte de Durkeim, Marx y Weber a la sociología en base a los siguientes criterios: a) objeto de estudio de la sociología; b) metodología propuesta para el estudio de los fenómenos sociales, y, c) visión que tuvieron de los problemas y cambios sociales de su época.

3. Haga un cuadro comparativo de los paradigmas sociológicos indicando el nombre de sus fundadores y sus ideas fundamentales