producción; estriba en unir distintas ramas industriales en una empresa donde unos productos obtenidos sirven de materia prima, semifabricados o materiales auxiliares para otras producciones. Lenin definió la esencia de la combinación industrial como la "unión, en una empresa, de diversas ramas de la industria que constituyen grados consecutivos de elaboración de una materia prima (por ejemplo, fundición del mineral de hierro en arrabio, conversión del arrabio en acero y luego, quizá, producción de tales o cuales objetos de acero) o bien que desempeña respecto a las otras un papel auxiliar (por ejemplo, elaboración de desechos o de productos secundarios; producción de material de embalaje, etc.)''. En el régimen socialista, el significado económico y las ventajas de tal combinación se hallan determinados par la propiedad social sobre los medios de producción y por el carácter planificado de la economía nacional. En la base de la producción industrial combinada figura la especialización de las empresas socialistas. Sus formas principales son: la que se basa en el aprovechamiento múltiple de la materia prima; la que se basa en la coordinación de las fases sucesivas por las que pasa la elaboración de la materia prima; la que se basa en el aprovechamiento múltiple de los desechos o de la materia prima, de los semifabricados o de la energía. En la práctica, todas estas formas se enlazan entre sí. "La combinación de empresas afines constituye una de las condiciones más importantes del progreso técnico y de la organización racional del trabajo social" (Programa del P.C.U.S.). Combinar la producción resulta de sensible eficiencia económica gracias al aprovechamiento riguroso y racional de la materia prima, de los semiproductos, de los desechos y de la energía. Permite organizar la continuidad de los procesos técnicos y reducir en gran medida el tiempo del ciclo productivo, con lo que asegura un considerable incremento de la productividad y la reducción del costo del producto. La producción industrial combinada crea las condiciones mas
favorables para utilizar de manera racional las riquezas naturales del país, para distribuir de manera uniforme la industria. En la U.R.S.S., las ramas industriales en que se ha establecido con mayor amplitud la combinación de empresas afines son la metalúrgica, la química, la textil y la forestal-papelera. El proceso de dicha combinación, cada día más desarrollado bajo el socialismo, facilita y racionaliza la dirección de la industria, contribuye a crear la base material y técnica del comunismo.
PRODUCCIÓN MERCANTIL:
producción de artículos no para el propio consumo, sino para el cambio en el mercado por medio de la compra-venta de mercancías. Es condición de la producción mercantil la división social del trabajo y la existencia de productores dueños de los medios de producción. La producción y el cambio de las mercancías se regulan en consonancia con la ley económica llamada ley del valor (ver). La producción mercantil no constituye un modo de producción especial. Por su forma y contenido, alcanza un desarrollo diferente en el régimen esclavista, en el feudalismo, en el capitalismo y en el socialismo en dependencia del nivel y del carácter de las fuerzas productivas y de las relaciones de producción, del modo de producción dominante. En las condiciones de la esclavitud y del feudalismo, existía la producción mercantil simple (ver) de extensión limitada a una pequeña esfera dado que en la sociedad dominaba la economía natural y casi todo lo que se producía se destinaba a satisfacer las necesidades de los propios productores y de las clases explotadoras sin que asumiera la forma de mercancía. Bajo el capitalismo, la producción mercantil se basa en la propiedad capitalista privada sobre los medios de producción y en el trabajo asalariado de los obreros. Pasa a ser dominante y general ya que se presentan como mercancías no sólo los medios de producción y los artículos de consumo, sino, además, la fuerza de trabajo (ver). A la producción mercantil basada en la propiedad privada sobre loe medios de producción le
es propia la contradicción entre el trabajo privado y el trabajo social, dado que la propiedad privada separa a los hombres, hace que el trabajo de cada productor sea un asunto de su exclusiva incumbencia. Bajo el capitalismo esta contradicción de la producción mercantil se presenta como contradicción entre el carácter social de la producción y la forma capitalista privada de apropiación de los frutos del trabajo. En consecuencia sufren cambios esenciales las leyes económicas propias de la producción mercantil simple. La producción mercantil capitalista se desarrolla bajo la acción de leyes económicas espontáneas y ello hace que le sean inherentes la anarquía y la competencia, las crisis económicas de superproducción, la irreconciliable lucha de clases entre el proletariado y la burguesía. La producción mercantil, bajo el socialismo, se diferencia radicalmente de la producción mercantil capitalista que la precede, así como de la producción mercantil simple. Estas diferencias se deben a todo el conjunto de las relaciones de producción y ante todo al hecho de que en la base de la producción mercantil socialista se encuentra la propiedad social y no la propiedad privada. El nivel de desarrollo de las fuerzas productivas y el grado de socialización real de la producción en la fase socialista hacen necesaria la conservación de la producción mercantil y de las relaciones monetario- mercantiles bajo el socialismo. Uno de los rasgos importantes de la propiedad social bajo el socialismo y que condicione la necesidad de que se conserve la producción mercantil, estriba en que dicha propiedad presenta dos formas: la estatal y la cooperativo-koljosiana. Realizar la producción de las empresas estatales y cooperativas significa venderla, y ello implica un cambio de poseedor. Junto a las relaciones reciprocas que existen entre las dos formas de propiedad socialista constituyen un factor de suma importancia, que determina la necesidad de la producción mercantil bajo el socialismo, varias particularidades de la propiedad socialista estatal misma que la diferencia de la propiedad en la fase superior del comunismo. Una de dichas particularidades
consiste en que la propiedad del Estado sobre todas las empresas estatales y su producción se conjuga con la autonomía económica de dichas empresas. Esta autonomía implica que el Estado entrega determinados recursos para uso exclusivo de tal o cual empresa, se los asigna. La división social del trabajo entre las diferentes empresas estatales exige que su producción pase regularmente de unas empresas a otras. La autonomía económica de las empresas excluye que se cedan gratuitamente entre sí el producto fabricado; la producción se realiza en calidad de venta, a precios que permiten la restitución equivalente de las inversiones de trabajo socialmente necesarias. El que las empresas estatales establezcan sus raciones económicas en el plano de la circulación mercantil, sobre la base de la equivalencia y del cálculo económico, estimula el ahorro de trabajo vivo y materializado induce a alcanzar mejores resultados económicos. Otras particularidades distinguen también la producción mercantil bajo el socialismo de la producción mercantil en las formaciones presocialistas. La producción mercantil en el socialismo excluye la existencia de relaciones de explotación y la posibilidad de que surjan. En las condiciones de la producción mercantil socialista, la economía no se desarrolla de manera espontánea, no existen la lucha competitiva ni la anarquía de la producción. Bajo el socialismo, la producción mercantil se desarrolla de manera planificada. No posee el carácter universal que es inherente a la producción mercantil bajo el capitalismo. No pueden ser objeto de compra-venta -ni son por consiguiente mercancías- la fuerza de trabajo, la tierra y el subsuelo, los bosques y las aguas, las fábricas, las plantas industriales, las minas, los ferrocarriles, etc. En el régimen de producción mercantil socialista que se encuentra bajo el control consciente y planificado de la sociedad, no existe el fetichismo de la mercancía inherente a la producción mercantil espontánea. La producción mercantil, bajo el socialismo, sirve con éxito al sistema socialista de economía en todas las etapas de su desarrollo, incluida también la fase
actual, el período de la edificación de la sociedad comunista en todos los frentes. La producción mercantil desaparecerá en la fase superior del comunismo después de haberla utilizado plenamente en la fase del socialismo.
En la U.R.S.S. también se llama producción mercantil a la producción de empresas industriales o agrícolas que se realiza o esta destinada a realizarse fuera de la empresa. Se incluye en ella el valor de los artículos acabados tanto si se emplean materias primas propias como materias primas del cliente (sin el valor de las materias primas de este último) el valor de los productos semifabricados realizados, el valor de los trabajos de carácter industrial efectuados por encargo de otros. La producción mercantil de la industria se diferencia de la producción global (ver) en que, al determinarse el índice correspondiente, no se tiene en cuenta el valor de los productos semifabricados que quedan y de los articulas no acabados, ni tampoco el valor de los materiales del cliente reelaborados. La producción mercantil agrícola forma una parte de la producción global realizada fuera de la empresa. Se incluyen en ella, en los diversos tipos de haciendas, los siguientes elementos: en los sovjoses, la producción entregada al Estado y también la vendida a los propios trabajadores y empleados; en los koljoses, la producción vendida al Estado a tenor de los cupos fijados, la devolución de los préstamos en especie, la producción vendida en el mercado koljosiano y a los koljosianos y también mediante el comercio a comisión; en las economías auxiliares de los koljosianos, de los obreros y de los empleados, así como en las haciendas individuales, la producción que se vende al Estado, a las cooperativas o en el mercado koljosiano. La producción mercantil se determina tanto en expresión natural como en valor.
PRODUCCIÓN MERCANTIL SIMPLE: