Evocar el pasado requiere arte tanto como información Y la razón por la cual los estudios históricos están en crisis hoy no es porque un puñado ce
8. Realismo Figural en la Literatura Testimonial*
Las d e f i n i c i o n e s de teoría d a d a s p o r n u e s t r o s editores en su pedido de contribuciones para este número de parallax difícilmente justificarían el tipo de hostilidad hacia la teoría que existe actualmente en el e x t r a n j e r o en las ciencias culturales. Ni siquiera la clase de preguntas realizadas a la teoría por nuestros editores. Porque en su definición, la teoríaes un ver, un viajar para observar, un espectar, un ir a consultar un oráculo, un j u z g a r u n a c o s a por otra, una contemplación, una consideración, un ¡vaya!, un m i r a r hacia algo. Por s u p u e s t o , estas definiciones de teoría s o n anacrónicas, consistiendo c o m o lo h a c e n en las connotaciones asociadas con el a n t i g u o sustantivo griego theoria y c o n la forma verbal theorizein, los cuales sí t i e n e n todos los significados i n d i c a d o s por nuestros editores, pero difícilmente se ajusten a la noción m o d e r n a de teoría contra la q u e tanta objeción se está erigiendo ac- tualmente. 114 En la mayoría de las ciencias h u m a n a s y culturales, la teoría es
considerada c o m o tiránica, reduccionista, mecanicista. Incluso, es un lugar común de la crítica ideológica y del e s t u d i o de los sistemas totalitarios el pen- sar que la teoría y un compromiso no reflexivo c o n ella fueron los que crearon el totalitarismo m o d e r n o en un principio. La teoría, se sostiene, es opuesta a la 'práctica'-en el sentido en que la especulación abstracta se o p o n e a lo que se llama el " m a n e j o " en la resolución de p r o b l e m a s fhands-on'problem-sol-
ving] y la observación empírica. La teoría es airosa e insustancial: flota sobre
lo real, t e n d i e n d o a convertirse en un fin en sí misma. En vez de iluminar la
' Traducción de Mariela Zeitler Varela.
114 Tal como señala Wlad Godzich en su Introducción al libro Resistance to Theory de Paul de Man, (University of Minnesota Press, Minneapolis, 1986), en tiempos antiguos, la theoria era contras- tada, no tanto con la praxis como, másbien, con laaesthesis o sentimiento (especialmente, un sen- timiento de agrado). Entonces, la theoria era un tipo de práctica de 'consideración', una ardua o al menos difícil práctica, ocasionada por una sensación de crisis del tipo indicada por nuestros edi- tores cuando sugieren que 'teorizar'significa, entre otras cosas, ir a consultar un oráculo o juzgar unacosaen términos de otra.
realidad, nos aparta de ella y nos dirige hacia un m u n d o sombrío de concep- tos y figuras. Ha sido incluso sugerido que la 'teoría' c o m o tal es una ideolo- gía, proveyendo una clase de filoso fía a m u y bajo costo, un sustituto para el pensamiento riguroso, y una excusa por evadir el tipo de investigación 'dura' que la historia requiere.115
Por lo tanto, una respuesta a la pregunta de nuestros editores sobre cómo 'la teoría se imagina a sí misma en un tiempo de crisis', podría ser que un in- terés en teorizar es precisamente u n a indicación del inicio de una crisis en un dominio determinado de investigación. Y en relación con la pregunta acerca de 'qué formas de ver tiene la teoría', se puede observar q u e la teoría 've' el ver mismo c o m o un problema, p o s t u l a n d o que hay m u c h o s diferentes 'modos de ver' (citando el popular libro y la serie de televisión de J o h n Berger) como perspectivas en el mundo, y a fin de mediar entre diferentes modos de ver, necesitamos pensar teóricamente sobre el ver, lo cual significa, sobre todo, que no d e b e m o s tomar por sentada la naturalidad de ver.
Un interésen la teoría surge c u a n d o disciplinas establecidas son forzadas a confrontar fenómenos que no se ajustan a las categorías genéricas usadas normalmente para identi ficar y clasi ficar los asuntos con los cuales ellas ha- bitualmente tratan. Unejemplo de esto es el tipo de literatura testimonial ge- nerada por esas experiencias de 'situaciones extremas', peculiares de nuestro tiempo, de lascuales el Holocausto (o, para enfocarla atención en la perver- sidad de los perpetradores, la Solución Final) es porsupuesto emblemática. Creo que los eventos como el de la Solución Final han sido 'inimaginables' hasta el siglo diecinueve, c u a n d o diferentes acuerdos sociales y expectativas culturales prevalecían. Sin d u d a , casos de genocidio fueron conocidos en el siglo diecinueve, en el Congo belga y en el África occidental alemana, pero no fueron registrados en la conciencia pública con el mismo grado de conmo- ción que el Holocausto. El Holocausto es un asunto diferente. Ésta es la razón por la cual, no sólo la literatura testimonial, sino también otros tipos de do- cumentación sobre su ocurrencia, provocan tantas preguntas teóricas, así como prácticas.
Hay un sentido en que la Solución Final es innegablemente 'única' o al menos históricamente'original': no tanto en su objetivo o propósito como en la modernidad de los medios q u e los alemanes utilizaron para ejecutarla y en
11: Véase EJameson, IdeologiesofTheory, 2 vols. J o h n Hopkins University Press, Ballimore, 1981.
Realismo Figural en la Literatura Testimonial
el t r a u m a para las presuposiciones sociales y culturales de occidente q u e la revelación de la misma, c u a n d o finalmente llegó, p r o v o c ó . Los genocidios del C o n g o belga y el Á frica occidental alemana f u e r o n perturbadores, p e r o no 'inverosímiles', 'increíbles', ' i n d e c i b l e s ' - t é r m i n o s c o m ú n m e n t e u s a d o s para describir el Holocausto por sus víctimas, historiadores, hasta incluso al- g u n o s de sus perpetradores. La pregunta por la u n i c i d a d del Holocausto es u n a cuestión teórica p o r q u e implica revisión de los tipos de m é t o d o s y m o d o s de análisis utilizados c o n v e n c i o n a l m e n t e para explicar o proveer c o m p r e n s i ó n de eventos extremos. Incluso, la S o l u c i ó n Final implica la re- visión de la noción misma de 'evento histórico' y c o n ello u n a revisión de las maneras en que clasificamos y evaluamos la evidencia q u e tenemos para asi- milar esos tipos de eventos c o n la 'memoria histórica'.
En lo c o n c e r n i e n t e al H o l o c a u s t o , la literatura testimonial se ofrece tí- p i c a m e n t e a sí m i s m a c o m o u n a contribución p a r a n u e s t r o c o n o c i m i e n t o del evento, locual significa que n o r m a l m e n t e sería p e n s a d a como pertene- ciente a lo que se llama 'la literatura del hecho' y sería valorada p o r el t i p o de i n f o r m a c i ó n factual q u e proporciona sobre e s e evento.1 1 6 Pero los testi-
gos del Holocausto g e n e r a l m e n t e testificaron b a j o el t e m o r de que d e b í a n relatar h e c h o s que eran intrínsecamente 'inverosímiles', de que los eventos q u e s o p o r t a r o n eran tan bizarros, tan 'indecibles', q u e m u c h o s p e r d i e r o n las e s p e r a n z a s de e n c o n t r a r a l g u n a vez una voz o m a n e r a de escribir q u e p u d i e r a obligar a creer en la veracidad de a q u e l l o q u e tuvieran para decir. E incluso gran parte del testimonio del sobreviviente ha estado tan cargada d e e m o c i ó n , s u f r i m i e n t o y d o l o r q u e algunos h a n r e c o m e n d a d o clasifi- carlo c o m o de c a r á c t e r ' t r a u m á t i c o ' y transferirlo a las técnicas de análisis psicoanalíticasy/o a n t r o p o l ó g i c a s para su a d e c u a d o e n t e n d i m i e n t o . Así, el t e s t i m o n i o d e l H o l o c a u s t o e s al m i s m o t i e m p o c o n f i r m a d o c o m o un ín-
dice de los eventos sobre los cuales habla (como u n a cicatriz o un m o r e t ó n )
y patologizado c o m o un p r o d u c t o de una c o n c i e n c i a h e r i d a que requiere, no t a n t o c o m p r e n s i ó n , sino tratamiento del tipo m é d i c o o psicológico. Los Nazis trataron de ocul tar su c r i m e n a través de a n o n i m i z a r , enterrar y e r e - "6ThomasVogler remarca que la literatura testimonial es de todas lasclasesde literatura la más atada a las nocionesde autenticidad y referencialidad, una poesía que nos poneen contacto con los hfchos crudos de existencia más que con efectos producidos p o r la técnica retórica.' En Ana Dou- glassyThomas A. Vogler.eds., Witness and Memory: The Discourseof Trauma, New York, Routledge, 2003, p. 174.
m a r a sus víctimas y, c u a n d o fuera posible, q u e m a n d o los registros y destru- y e n d o la evidencia física de sus crímenes. Por tanto, gran parte del testimonio del testigo ha sido ofrecida, m e n o s con el i n t e r é s de documentar "qué acon- teció" en los campos de la muerte, que en simplemente afirmar, tanto en con- tra del sentido c o m ú n c o m o de la mentira revisionista, la ocurrencia de este e v e n t o impensable.
Es bajo este tipo de presiones que nosotros p o d e m o s observar trabajando a u n o de los verdaderamente grandes escritores del testimonio del Holocausto, P r i m o Levi ( 1 9 1 9 - 1 9 8 7 ) , cuyo deseo de m a n t e n e r un poder de observación objetiva, u n a racionalidad de juicio y u n a claridad de expresión se volvióun tipo de obsesión -y lo llevaron a involucrarse en la clase de disputas "teóricas" q u e habían d a ñ a d o la historia, la filosofía, y la crítica literaria en u n a época en la cual los regímenes totalitarios no sólo deseaban "hacer" historia sino también determinar por a d e l a n t a d o c ó m o la historia iba a ser construida, estudiaday escrita. En sus trabajos m á s importantes, talescomoSe questotun uomo( 1947) e I som mersi t i salvati (1986), Levi se anticipa a cualquier reclamo p o r el status de historiador. Él no estaba, dice, intentado u n a reconstrucción histórica de los campos, basada en la lectura de las fuentes y en la consideración de relatos his- tóricos profesionales del período Nazi. T a m p o c o pretende estar escribiendo "literatura". Sí pretende, sin embargo, estar escribiendo en algo similar a un es- tilo o m o d o "científico" y plantea la pregunta - d e carácter teórico- p o r la forma correcta para cualquiera, sobreviviente u observador interesado, de escribir sobre el evento del Holocausto. A través de estos señalamientos, Levi trans- forma la cuestión del estilo en un asunto ético. Él condena cualquier escritura sobre el Holocausto trasvasada por la "oscuridad" o por cualquier tipo de ex- ceso "retórico", e i n c l u s o considera esa escritura tanto como evidencia de en-
fermedad mental c o m o moralmente ofensiva.
Las disputas teóricas a las que se dedicaba Levi se dirigieron al centro de la cuestión del estilo correcto de escribir p o r relacionar las experiencias de los campos de la muerte de u n a manera clara y objetiva. En su discusión sobre este problema, Levi retoma las eternas distinciones q u e han plagado el discurso te- órico desde Platón: distinciones tales c o m o prosa y expresión poética, lenguaje literal(ístico) y figurativo, eventos reales e imaginarios, realidady ficción, cre- encias o convicciones conscientes e impulsos e instintos inconscientes, etc. Levi trata estas cuestiones en términos proporcionados por una m á s antigua, pre-modemista sospecha de habla poética, lenguaje figurativo y escritura "re- 1 8 6
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tórica". Él creía que el tipo de procedimientos científicos que había aprendido c o m o estudiante de química (midiendo, m e s u r a n d o , d e s c o m p o n i e n d o com- ponentes en elementos básicos y luego reensamblándolos en combinaciones diferentes) podía servirle adecuadamente para observarlos eventos de los cam- p o s tal como realmente eran y no c o m o el d e s e o o el prejuicio desearían que fueran. Y en su escritura, Levi trataba de desarrollar un m o d o de exposición equivalente al tipo de idioma cuantitativo q u e losquímicos usaban para regis- trar cambios y equilibrios en compuestos químicos.
Encuentro remarcable y, en el contexto presente, de interés teórico distin- tivo, que la caracterización de Levi del estilo de escritura q u e él deseaba cul- tivar para dar u n a consideración responsable y racional de la experiencia del c a m p o - t o d o en focado en los ideales de claridad, mesura y e x a c t i t u d - haya sido tan acrí ticamente aceptada por los comentadores de su trabajo. Muchos de estos comentarios p r e s u m e n que estos ideales p u e d e n ser alcanzados so- lamente adhiriendo a un ideal imposiblemente riguroso de expresión literal, a un discurso vacío de uso figurativo y a un lenguaje completamente purgado de tropos 'retóricos'. En este anhelo o deseo de lo que Locke llamaba un estilo 'histórico sencillo', Levi se coloca así m i s m o d e n t r o de u n a tradición filosó- fica de anti-figuralismo q u e se extiende d e s d e Hobbes, p a s a n d o p o r Locke, Descartes, Kanty C o m t e , hasta Russell y el p r i m e r Wittgenstein. Esta tradi- ción adopta la fo rma de un ataque hacia el l e n g u a j e figurativo c o m o siendo quien inherentemente c o n f u n d e el significado y la referencia, hacia la retó- rica c o m o la antítesis de la filosofía y la r a z ó n , y hacia la e x p r e s i ó n poética c o m o el relleno del m i t o y la falsa ilusión de satisfacción del deseo.
Ahora bien, hasta d o n d e me concierne, p u e d e mostrarse, sobre la base de la teoría c o n t e m p o r á n e a del discurso, q u e las prácticas de escritura del m i s m o Levi se o p o n e n a su declarado a n h e l o c o m o estilista. Su escritura es, desde el principio hasta el fin, sistemáticamente (y brillantemente) figurativa y, lejos de estar desprovista de ornamentos y a d o r n o s retóricos, constituye un modelo de cómo un m o d o de escritura específicamente literario p u e d e inten- sificar tanto las valencias referenciales c o m o las semánticas de un discurso factual. En lo que sigue intentaré indicar c ó m o esto ocurre en el p r i m e r libro de Levi, Se questo éun uomo.117
117 Primo Levi, Se questo t un uomo, Turin: De Silva, 1947, traducción de Stuart Woolf, Survival in
Aquí se ve la forma en q u e Levi captura o atrapa (en contra de los concep- tos) la experiencia de la i n t e n s a m e n t e paralizante experiencia del frío en el invierno polaco; así abre el capítulo titulado'Octubre 1944':
Con toda nuestra fuerza luchamos para que el invierno no llegara (non venisse). Nos aferrábamos a todas las horas cálidas, en cada atardecer nos esforzábamos por mantener el sol en el cielo un rato más, pero era en vano. Ayer a la noche el sol cayó irrevocablemente en una confusión de niebla sucia, cañones de chimenea y alambres, y esta mañana es invierno.118
Nótese que, a pesar de q u e el tiempo utilizado es el pasado histórico, el pasaje es puesto en el tiempo presente, y de esa manera sitúa al lector en el tiempo del texto. Segundo, nótese que el sujeto del pasaje no es el individual 'yo', sino el colectivo 'nosotros'. Aquí Levi tropológicamente corre el punto de vista de sí mismo hacia la generalidad de los prisioneros. Tercero, el pasaje presenta un efecto surrealista de hombres ya r e n d i d o s indefensos frente al tratamiento que han s o p o r t a d o en manos de otros hombres, tratando de parar el curso del sol a través del puro esfuerzo del deseo -y por supuesto, fa- llando en ese esfuerzo. La dicción es poética y también lo es la sintaxis. Podrí- amos, de hecho, a través de u n a revisión tipográfica, revelar la poeticidad de estas líneas de esta manera:
Muchnik, Barcelona, 2005,4*. He recomendado usar en la medida de lo posible la traducción cas- lellana, excepto en aquellos pasajes en los que White critica la traducción inglesa y propone cam- bios a la misma, con el objeto de no perder de vista su argumentación. N. de E. ]
118 Levi,Se questot un uomo, p. 110, Woolf, Survival inAuschwitz, p. 123 [Aquí traduje alcastellano la traducción inglesa. El pasaje se encuentra en la p. 130 de la traducción española. N. de T. 1. He al- terado un poco la excelente traducción de Stuart Woolf en vistas de capturar el 'modo' del original de Levi. En la primera oración, Levi usa el modo subjuntivo en la frase 'perché l'invernonon venisse.' Woolf ignora la subjuntividad de la frase y pone la primera oración en modo declarativo: 'Nosotros luchamos con toda nuestra fuerza para prevenir el arribo del invierno.' Esta expresión sugiere una actividad que no es sugerida con el subjuntivo, que nos refiere al deseo informando la acción repor- tada, su aspecto imaginario. El resultado es la pérdida de un importante referente, en este caso el 'sentimiento' de este esfuerzo de retrasar la llegada del invierno. Es un pequeño punto y tiene que ver con la teoría de la traducción, la cual no estamos considerando aquí, pero es importante para captar lo que es original y transparente en la forma en que Levi presenta su memoria de eventos en los campos.
Realismo Figural en la Literatura Testimonial
Con tutte le nostreJorze Abbiamolottato
Perché l'inverno non venisse. Cisiamoaggrappati
a tutte lel'oretepide,
Aogni tramonto abbiamocercato
Di trattenere il solé in cielo ancora un poco, Matuttoéstatoinutile.
Ieri serail solé si t coricato irrevocabilmente
Inun intrico di nebbia sporca, Di ciminiereedifili,
E sta mattina é invernó.
El pasaje entero es un tejido de figuras retóricas, presunciones y tropos en los cuales la naturaleza es antropomorfizada, el tema h u m a n o disminuido y la atmósfera (tanto física c o m o espiritual) cargada de u n a intención maligna. Nada de esto significa que este pasaje deba ser leído c o m o ficción o aprehen- d i d o c o m o u n a invención "imaginaria". El pasaje se refiere a u n a situación real q u e es captada a través de i m á g e n e s de un esfuerzo corporal frente a u n a naturaleza indiferente. Y esta imagen de un sol indiferente al dolor generado por su debilidad invernal anticipa prolépticamente lo q u e Levi llama el "sig- nificado" de este particular invierno. Este invierno "significa ya algo más" q u e m e r a m e n t e la llegada del frío. Todos sabían que este i n v i e r n o "significa" un masivo Selekcja (palabra polaca p a r a d e n o m i n a r la "selección" de aquellos prisioneros a ser enviados a las c á m a r a s de gas y al crematorio), i n t e n t a n d o disminuir las barracas abarrotadas a causa de los arribos no planificados del verano. La "sucia" atmósfera psicológica causada por la inminente 'selección' satisface la figura de la "confusión de niebla sucia, c a ñ o n e s de chimenea y alambres" dentro de la cual el sol había desaparecido en el primer párrafo del capítulo.
La selección misma es presentada c o m o siendo tan inevitable ("irrevoca-
bile") c o m o el clima. Los alemanes, quienes, nos c u e n t a n , t o m a n la selección
c o m o el sol invernal en estos últimos. Levi no tiene nada más que desprecio por los ingenuos recién llegados quienes no tienen n i n g u n a idea para qué h a n sido 'seleccionados' o los piadosos q u e miran a Dios p o r consuelo y salvación.
Kuhn da gracias a Dios porque no ha sido elegido.
Kuhn es un insensato... ¿No sabe Kuhn que la próxima vez será la suya?... ¿No comprende Kuhn que hoy ha sucedido una abominación que ninguna oración propiciatoria, ningún perdón, ninguna expiación de los culpables, nada, en fin, que esté en poder del hombre hacer, podrá remediar ya nunca?
Si yo fuese Dios, escupiría al suelo la oración de Kuhn.119
De m á s está decir que este t i p o de lenguaje no sería admitido como testi- m o n i o en una corte de justicia, sin dudas, pero sin las figuras, la presentación del m u n d o de los c a m p o s de Levi no tendría n a d a de la concretitud, n a d a de la precisión y exactitud p o r la cual él es justamente celebrado.
Es frecuentemente s e ñ a l a d o que Levi c o m p a r a su viaje a Auschwitz con el de D a n t e al Infierno, q u e su descripción de los prisioneros y guardias que él c o n o c e allí imita el pasaje d a n t i a n o a través del Inferno (tal como su relato de su viaje de vuelta d e s d e Polonia, pasando p o r Rusia y a través de Europa Central hacia Italia, n a r r a d o en La tregua (The Truce), se asemeja al viaje de Dante a través del Purgatorio). Y no hay duda de q u e Levi se sirve de la épica de D a n t e c o m o un m o d e l o p a r a su trama al igual q u e lo h a n hecho m u c h o s poetas y novelistas desde la aparición del original. Perc el uso de Dante por parte de Levi c o m o m o d e l o para tramar su relato suscita u n a interesante cuestión teórica relacionada c o n hasta qué p u n t o un tratamiento literario de un evento real puede hacer algún reclamoal realismo o ala verosimilitud his- tórica. La pregunta teórica se conecta con el valor de verdad de un texto que p r o m e t e en su prefacio q u e ' n i n g u n o de los h e c h o s han sido inventados', pero c u y o significado reside en gran medida en el grado en que copíala trama estructural de u n a ficción poética.1 2 0 Teóricos c o n t e m p o r á n e o s de historia
119 Levi, Se questoé un uomo, p. 116., Woolf, Survival inAuschmtz, p. 130. [Corresponde a la versión española, p. 137.N.deE.).
120 En el Prefacio de Se questo ¿un uemo, Levi afirma 'Parece superfluo agregar que ninguno de los hechos es inventado'(Mi pare supe rjluoaggiungere che nessuno deifatti é invéntalo). [En la traducción al castellano que estamossiguiendo dice "Me parece superfluo añadir que ninguno de los datos ha sido inventado.", p. lO.N.deE.).
Realismo Figural en la Literatura Testimonial
debaten la función semántica de las tramas estructurales usadas p o r los his- toriadores para dar a u n a serie de eventos reales del pasado la forma de un re- lato. ¿Cuál es el status de los eventos reales p r e s e n t a d o s c o m o d e s c r i b i e n d o las tramas de los t i p o s de relatos e n c o n t r a d o s en las creencias p o p u l a r e s , el mito y la literatura?
En la escritura ficcional el uso de las t r a m a s estructurales de la tragedia o la comedia no posee n i n g ú n problema ante los reclamos de realismo dirigi- dos hacia los e v e n t o s y personajes r e p r e s e n t a d o s en el relato. D e s p u é s de todo, uno de los significados de un relato es la trama estructural q u e gradual- mente se vuelve discernible durante el c u r s o del desarrollo del relato. Pero que u n a secuencia de eventos reales p u e d a tener o manifestar un significado trágico o cómico, esa es u n a manera de p e n s a r mítica. Porque es discutible que no haya tal cosa c o m o tragedia o comedia en la vida real, incluso en cosas históricas-desastres, sí, catástrofes, absolutamente, destrucciones, sin nin- guna duda; pe ro estas figuras p u e d e n ser u s a d a s sin imputar un significado moral a los eventos q u e descnben. Es discutible q u e la tragedia y la c o m e d i a existen sólo en el d i s c u r s o , en la literatura y en el mito, y que en la m e d i d a en que un historiador erige su versión de u n a serie dada de eventos en la forma o de una tragedia o de u n a comedia, ha a b a n d o n a d o el terreno de lo factual y