Efectuaremos el interrogatorio de éste región preguntado sobre la existencia de : - dolor anorectal ( esfinteralgia ) del cual investigaremos :
- Horario : si se presenta - antes de la evacuación
- durante la evacuación (criptitis, papilitis, cáncer ulcerado, ulceras superficiales, hemorroides, prostatitis)
- posterior a la evacuación ( fisura anal ) - sin relación con la evacuación
- si es de predominio matutino - predominio vespertino - predominio nocturno
- si tiene relación con la marcha, los esfuerzos o la posición sentada.
- Lugar ( para referir su ubicación usamos como referencia las manecillas del reloj ) - Caracteres
- Intensidad
- Carácter del dolor ( quemazón, molestia, sensación de peso anorectal, contracciones dolorosas)
- Falsas ganas - Pujo
- Tenesmo - Prurito
- Expulsión de moco sangre o pus.
Podemos efectuar la exploración de ésta región (perineal o anorectal) en la posición : - Genupectoral
El enfermo se coloca de rodillas sobre la mesa de exploración, con las rodillas separadas, las piernas formando un ángulo recto con los muslos, el tórax hundido tocando la superficie de la mesa, los brazos abiertos abrazando los bordes de la mesa y la cara de lado apoyada en una almohadilla.
- Codopectoral
Similar a la anterior , pero en lugar de apoyar el tórax con la mesa, apoya los codos, flexionando discretamente el cuello hacia delante.
- Lateral izquierda de Sims
La pierna izquierda extendida y la derecha flexionada sobre el abdomen, encontrándose las regiones glúteas elevadas por una almohada firme o una bolsa de arena.
La exploración de ésta región se efectúa por inspección y palpación a través del tacto rectal. El tacto rectal lo efectuaremos con el tercer dedo de la mano derecha, previa colocación de guantes de látex y de material lubricante, realizando un masaje de manera circular, con el afán de ir disminuyendo la contracción normal y voluntaria del paciente, introduciendo de manera lenta pero progresiva el dedo explorador. Palparemos si el ámpula rectal se encuentra ocupada o vacia, en el hombre si existen crecimiento prostatico o dolor a la palpación de la prostata, así como permeabilidad del esfinter y del canal rectal.
A la inspección y tacto rectal vamos a valorar : - Color
- Presencia de abscesos - Presencia orificios fistulosos
- Fístulas del rafe anococcigeo ( pilonidal) - Fisura anal - Cáncer de ano - Hemorroides externas - Hemorroides internas - Prolapsadas o nó - Reductibles o irreductibles - Prolapso rectal - Condilomas planos - Verrugas acuminadas - Chancros - Adenomas solitarios
- Papilas anales hipertróficas.
Los exámenes auxiliares para el completo estudio de ésta región son: - Endoscopia
Podemos auxiliarnos para la valoración de esta región de : - Anuscopía o rectoscopía
- Rectosigmoidoscopía - Biopsia rectal
NEFROUROLOGIA
El interrogatorio desde los antecedentes heredofamiliares hasta los personales no patológicos, pueden tener relación directa en los padecimientos relacionados con la nefrourologia, es por ello que debemos realizarlo de manera adecuada y completa.
Podemos encotrar antecedentes familiares de neoplasias, litiasis renoureteral o de hiperuricemia, que en su momento pueden cursar con predisposición familiar para la presentación en sus decendientes de éste tipo de patologías. En ocasiones padecimientos infecto contagiosos como la tuberculosis pulmonar que nos apoyaria nuestro diagnóstico presuncional de tuberculosis renal.
Los antecedentes personales adquieren una vital importancia para las litiasis renoureterales y vesicales.
Los antecedentes higienico dieteticos son relevantes ya que los primeros sobre todo en la mujer, en relación a los hábitos de aseo posterior a evacuar intestino, ya que si lo efectúan de atrás hacia delante ( de región anal hacia vagina ) predispondrán a que gérmenes saprófitos para intestino, al pasar a ésta región se conviertan en patógenos y generen patología infecciosa. Los hábitos en la evacuación de la vejiga también son trascendentes, lo cual se presenta con más frecuencia en el sexo femenino, puesto que de manera voluntaria retienen más la micción por no agradarles el sitio para realizarla, y ello predispone a la éstasis urinaria y a la generación de urosepsis.
El tipo de alimentación si es rica en purinas hará que se incremente el ácido úrico en el paciente hiperuricémico y predisponga a la formación de cálculos lmismo material. Los alimentos ricos en calcio en pacientes con patologia paratiroidea predispondran a la formación de cálculos de calcio.
Los antecedentes personales en relación a patologías previas podran orientarnos a la causa del daño renal existente en el paciente, ya sea secundario a la patologia en cuestión o ayudando a su generación y desarrollo. Así las enfermedades crónico degenerativas podran tener relevancia para los padecimientos nefrourológicos, tales como la diabetes mellitus, las cardiopatías, las colagenopatias, etc., que pueden afectar de manera directa como la diabetes por daño vascular renal o por condicionar un síndrome nefrótico que potencialmente puede degenerar en un cuadro de glomeruloesclerosis focal, así como también en los descontroles de la metabolopatía predisponer a infecciones de vías urinarias, o en la vejiga neurogénica por el estancamiento de la orina; o de manera indirecta como la insuficiencia cardiaca por medio de disminuir el flujo plasmático renal, o las colagenopatias por daño arteriolar a través de arteritis.
Los padecimiento infecciosos de otro órgano podran afectar de manera directa e indirecta, tal sería el caso de la tuberculosis pulmonar que por vía hematógena produciese tuberculosis renal, o las amigdalítis y las caries dentales que de manera directa pueden condicionarnos infecciones de vías urinarias así como pielonefritis; de manera indirecta como la misma faringoamigdalitis estreptocócica que puede condicionar glomerulonefritis secundarias
Los antecedentes de postración prolongada como puede ser en el paciente senil o en el discapacitado, también predispondran a la generación de infecciones de vías urinarias. El antecedente de la manipulación instrumental de la uretera ( colocación de sonda de foley, uretroscopia, cistoscopia, pielografía ascendente, etc) harán que consideremos la posibilidad de infección de vías urinarias y que ante un cuadro febril intentemos o cuando
menos pensemos en descartarla ya que el paciente presenta un factor predisponente o potencialmente desencadenante.