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La relación padre-madre es crucial

In document Libro Padres Que Impactan (página 42-46)

Está comprobado que la relación entre esposos y padres constituye un factor cru- cial para el buen desarrollo de los hijos. Diferentes estudios así lo confirman. 1. Los buenos matrimonios tienen más probabilidades de formar hijos felices Cuando los equipos de investigación dirigidos por Carole Hoove y John Gottman (2008), de la Universidad de Washington, llevaron a cabo un microanálisis de las interacciones que se producen en las parejas sobre la forma en que los esposos tra- taban a sus hijos, descubrieron que las parejas más competentes en el matrimonio, desde el punto de vista emocional, eran también las más eficaces cuando se trataba de ayudar a sus hijos en sus altibajos emocionales.17

Y cabe destacar, que es casi imposible encontrar hogares donde los conflictos es- tén totalmente ausentes; por lo tanto, los padres, además de esforzarse por evitar los conflictos, deben también aprender a resolverlos sabiamente cuando éstos se presentan. Kuzma (2009) explica:

Los niños aprenden a resolver los conflictos de la misma manera en que ven a sus padres discutir sus diferencias y su disposición a negociar. Aprenden acerca de la expresión saludable del afecto al ver a sus padres abrazarse y besarse. Y aprenden cómo tratar a las personas, observando cómo se tratan mutuamente sus padres, con bondad y respeto.18

2. Es común que los matrimonios con problemas críen hijos problemáticos Los conflictos entre padres, definitivamente, son dañinos para los hijos. Gottman (2008) expresa:

Nuestra investigación indica que crecer en un entorno lleno de con- flictos puede tener un fuerte impacto negativo en las actitudes y logros de los niños. Los niños que viven en familias en que hay ten- sión no expresada pueden padecer ansiedad, deprimirse y volverse introvertidos y retraídos. Los niños que viven en un ambiente de hostilidad y desprecio se vuelven agresivos hacia sus compañeros.19

La mayoría de los padres tiene mucho que aprender respecto a la trascendencia del ejercicio de la paternidad, especialmente cuando ésta no es correcta. El papel que juega la influencia de los padres en el carácter de los chicos es determinante. Este aspecto lo muestran estudios longitudinales, como del que habla Goleman (2008), que se llevó a cabo con 870 niños del interior del estado de Nueva York, los cua- les fueron observados desde los ocho hasta los treinta años. Los más agresivos, más rápidos para empezar una pelea, y que habitualmente utilizaban la fuerza para conseguir lo que querían, eran los que tenían más probabilidades de abandonar la escuela y, al llegar a los treinta años, tenían historiales de crímenes y violencia. También, al parecer, transmitían su propensión a la violencia: sus hijos eran, en la escuela primaria, tan conflictivos como lo habían sido sus padres delincuentes.20

3. La buena relación padre-madre ayuda a crear sentimientos positivos

En su libro The Total Man (el hombre completo) Dan Benson, citado por McDowell (2001), reflexiona en que fueron valiosos algunos momentos en su infancia. Él dice:

Nunca olvidaré los abrazos en familia, que muchas veces sucedían en la cocina cuando era niño. Entrando por la puerta veía a papá envolviendo a mamá en un gran abrazo (un espectáculo común en casa). Eso me hacía sentir bien. Tan bien que no podía resistir la tentación de sumarme a ellos… Así que cruzaba la cocina corriendo y envolvía con mis brazos alrededor de sus piernas. Mamá y papá siempre estaban contentos de incluirme. Y si andaban por allí mis hermanos, se sumaban al abrazo familiar que se iba haciendo cada vez más grande. Mamá y papá siempre hacían que nuestra casa fuera un hogar cariñoso, más por su ejemplo que por sus discursos. De niños nos sentimos seguros, porque papá llevaba la delantera en hacer que el ambiente de casa fuera de amor y alegría.21

4. La buena relación padre-madre contribuye a la aceptación o rechazo de los valores

La manera como los padres se llevan entre ellos, y el grado de apoyo del estilo de paternidad adoptado, crea el clima emocional del hogar, ya sea una atmósfera de bondad y cuidado o de frialdad y hostilidad. Habenicht (2006) menciona que el clima emocional del hogar desempeña un papel significativo en la determinación de si los niños aceptarán o rechazarán los valores de la religión de sus padres. Tiñe todo lo que ocurre en la familia, dándole un aura de gozo y felicidad o de represión y triste- za.22 Es conocido el siguiente dicho: “Los padres educan a los hijos primero por lo

que son, segundo por lo que hacen, tercero por lo que dicen”.

5. La relación padre-madre ejerce influencia en el desempeño escolar de los hijos.

Es aceptado el hecho de que existe una relación directa entre el clima de comuni- cación familiar y el rendimiento escolar de los hijos, y la consideración de la familia como núcleo socializador. Se puede observar claramente que, cuanto mayor es la comunicación en el seno de la familia, mejor suele ser el rendimiento escolar de los hijos, y en gran medida tiende a considerarse a la familia como el lugar donde se dicen las cosas más importantes de la vida.23

Existe un libro, pionero en la aplicación de la inteligencia emocional a la educación:

The Heart of Parenting (El corazón de la paternidad). Su autor, John Gottman, siguió

muy de cerca a 120 familias, y al cabo de diez años evaluó sus logros. Los hijos de matrimonios emocionalmente maduros iban mejor en la escuela, demostraban mejor salud física y mental, habilidades sociales y mayor autoestima.24 Incluso, el

clima emocional en la familia es, según Gottman, investigador matrimonial de la Universidad de Washington, más revelador que el propio CI (coeficiente intelectual) de cada niño. Los niños de familias en las que los padres discuten poco entre ellos, son más queridos por sus compañeros de colegio, más aceptados y respetados por sus maestros, tienen menos problemas de comportamiento y aprenden con mayor facilidad.25

Diferentes estudios realizados, como los que se han mencionado, son contunden- tes respecto a que la relación padre-madre repercute en todos los aspectos de la vida los hijos, esta situación debe motivar a los padres a dar lo mejor de ellos en su relación como pareja, a fin de que sus hijos puedan disfrutar de un ambiente apro- piado para su desarrollo y un modelo digno de imitar.

1 Ser padres, disponible en http://www.elrefugiodelaplaya.com/vivir/padres.htm, accesado el

10 de octubre de 2011.

2 Stephen R. Covey, Los 7 hábitos de las familias altamente efectivas (México: Grijalbo,

1998),144.

3 Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, Comunicación y conflictos entre hijos y padres,

disponible en http://www.fad.es/sala_lectura/hijospadres-separata.pdf; accesada el 9 de septiembre de 20011.

4 Covey,144.

5 Elena de White, El hogar cristiano (Argentina: Asociación Casa Editora Sudamericana, 1978),

13.

6 Daniel Goleman, La inteligencia emocional (Querétaro: Vergara, 2010), 224.

7 Karina Galarza Vásquez, La llegada del primer hijo, disponible en http://www.saludymedici-

nas.com/nota.asp? id=2772 accesada el 10 de septiembre de 2011.

8 Gary y Greg Smalley, Vínculo de honor (Miami: Unilit,1999)169.

9 George Barna, Cómo transformar a los niños en campeones espirituales (Florida: Casa Crea-

ción, 2006), 22.

10 John Gottman, Diez claves para transformar tu matrimonio (España: Paidós, 2008), 278. 11 Ibíd.

12 Inteligencia emocional; hijos con personalidad, disponible en http://www.inteligencia-emo-

cional.org/familia/ hijos _con_personalidad.htm; accesada el 10 de septiembre de 2011.

13 Kay Kuzma, Los primeros siete años, t. 3 (Colombia: Asociación Publicadora Interamericana,

2009), 116.

14 Inteligencia emocional; cuál es el secreto para criar hijos sanos y felices, disponible en http://

www.inteligencia- mocional.org/familia/secreto_para_criar_hijos_sanos_y_felices.htm; accesada el 10 de septiembre de 2011.

15 Gottman, 278.

16 Las primeras experiencias emocionales, disponible en http://www.inteligencia-emocional.

org/familia/ hijos _con_personalidad.htm; accesada el 10 de septiembre de 2011.

17 Goleman, 224.

18 Kuzma, Los primeros siete años, t. 3, 115. 19 John Gottman, 278.

20 Daniel Goleman, 231.

21 Josh McDowell, El padre que yo quiero ser (Canadá: Mundo Hispano, 2001), 34.

22 Donna J. Habenicht, Diez valores cristianos que todo niño debería conocer (Argentina: Aso-

ciación Casa Editora Sudamericana, 2006), 26.

23 Comunicación y conflictos entre hijos y padres; disponible en http://www.fad.es/sala_lectu-

ra/hijospadres-separata.pdf; accesada el 10 de septiembre de 2011.

24 Inteligencia emocional; Las primeras experiencias emocionales, disponible en http://www.

inteligencia-emocional.org/familia/primeras_experiencias_emocionales.htm; accesada el 10 de sep- tiembre de 2011.

los hijos no harán mucho por sí mismos.

In document Libro Padres Que Impactan (página 42-46)