Guerrilla y narcotraficantes: origen y desarrollo
3.13. Los resultados
Pero luego de tres fallidas “guerras contra las drogas, la política exterior no con- tribuyó a reducir los costos internos de un enfrentamiento frontal y solitario contra el narco- tráfico”194. Este fenómeno se caracteriza porque “tiene la peculiaridad de ocurrir en un en-
torno internacional donde los principales protagonistas son Colombia como productor y Es- tados Unidos como consumidor, en el marco de dependencia”195. Entonces, “se produjo la
casi total narcotización de la agenda externa del país. En consecuencia, “la falta de un ver- dadero diagnóstico ante el problema de las drogas origina fallas en las políticas ejecutadas.
189 Ibidem., 172-4.
190 “De una justificación médico-jurídica, en sus comienzos, hemos pasado a un enfoque económico-político que se orienta fundamentalmente a la represión de los carteles o de las organizaciones delictivas vinculadas al narco- tráfico”. Ibidem, 184.
191 En este sentido, Presidencia de la República, 1988ª., p. 14. Discurso de Barco en la Asamblea General de la ONU., octubre 1 de 1986, Presidencia de la República, mayo 1988, p.9. Y de acuerdo con el Presidente Bush, “es- ta plaga va a desapareces” gracias a la extradición. Discurso de posesión de Bush en El Tiempo, 21-I-89, p. 1 A. Ibidem., 140-4.
192 Ibidem., 143.
193 SCELLE. Desdoblamiento funcional. Reflexión que surge luego de la revisión del material de estudio de la maestría en Relaciones Internacionales en el Instituto de Relaciones Internacionales (IRI) – Universidad Nacional de la Plata. Apuntes del Dr. Profesor CONSANI, Norberto.
194 TOKATLIAN, J (a), op.cit., 37.“la bacteria de la droga se presenta como una “plaga”, como una “epidemia” que atenta contra la existencia misma de la especie humana. Ahora es la peste. La peste del siglo XX. La droga es- tá dejando un reguero de vidas destruidas, de energías dilapidadas, de violencia y de corrupción. “La gran peste del siglo XX”, informe especial de la revista Cambio 16 del 7 de marzo de 1988, No, 849, Madrid. ARRIETA, Carlos, op.cit., 129.
La legalización puede ser la mejor solución aunque no es viable ante Estados Unidos por los impredecibles efectos que tendría sobre el consumo”196.
Colombia en el plano externo y en especial frente a los Estados Unidos debe “tanto desbilateralizar la relación en torno a las drogas como desnarcotizar la agenda entre los dos gobiernos”197. Además de “afianzar las tareas diplomáticas en este terreno con países
europeos menos tensos y dramáticos frente al tema del narcotráfico, multiplicar los esfuer- zos políticos junto a países afines de Latinoamérica afectados por la centralidad del tema de las drogas en sus respectivas relaciones frente a Washington”198.
Así, la incidencia y participación de Estados Unidos en el proceso de toma de de- cisiones colombiano199 en materia de narcotráfico200 haya sido mayor y determinante, trans-
firiendo al país la lógica estéril201 pero altisonante de la “guerra contra las drogas… (emer-
giendo) la internacionalización del diagnóstico norteamericano y su recetario respectivo para combatir la problemática de los narcóticos”202. Se requiere entonces, “desmitificar la
presentación del fenómeno de las drogas, realizada por el discurso oficial”203.
La estabilidad de las Instituciones Democráticas no debe depender del narcotráfi- co. Asumir lo contrario, es decir, decir que los efectos institucionales provienen de la acti- vidad ilegal, es omitir las responsabilidades estatales mediante un cambio de roles que a to- das luces es irreversible, en cuanto al detrimento que se le genera a la sociedad y a la políti- ca.
196 TOKATLIAN, J (a), op.cit., 35. “una política de despenalización debilitaría sustancialmente al narcotráfico y esto ayudaría a que las formas de violencia asociadas al él, tales como el sicariato y el paramilitarismo, entraran en un proceso de mayor control conducente a su eventual extinción”. INFANTE VILLAREAL, A, op.cit., 21. 197 Ibidem, 40.
198 TOKATLIAN, J (a), op.cit., 41.
199 “El gobierno convertido en legislador es asuntos de drogas es representado como un soldado que, acosado por la situación, dispara hacia todos los frentes sin saber exactamente contra qué, ni para qué”. Arrieta, Carlos G., 1989, en a reunión celebrada en Miami dentro del marco de esta investigación. ARRIETA, C, op.cit., 169. 200 Se ha identificado la “narcodiplomacia colombo-norteamericana”. Ibidem, 41.
201 Parece no importar el costo social y ambiental del glifosato, pero si el de la cocaína. Es como si fuera mejor que la gente se muera por la contaminación ambiental producida legalmente a que se muera (siendo extremistas) por su elección propia de consumir cocaína o peor aún, que muera por contaminación ambiental siendo un no consumidor que se ve afectado por políticas internacionales. Es acaso más loable morir por un efecto no elegido?. El Estado no puede seguir invadiendo las libertades y los derechos fundamentales por la seguridad del Interés Nacional de otro país con mayor ejército y capacidad de guerra y destrucción. El pueblo esta cansado de la fraudulenta intromisión de agentes externos en alianza con la elite nacional en el fuero interno individual. Así el Interés Nacional es más importante que la persona humana, que en últimas, es quien le da vida.
202 TOKATLIAN, J (a), op.cit., 36.
203 Ibidem, 179.“El conocimiento que tenemos del mundo de las drogas nos viene dado a través de un proceso comunicativo complejo en el que se entrecruzan diversas visiones, diversas formas oblicuas y diversas perspecti- vas sobre el fenómeno. Es decir, diversos discursos o enfoques, que constituyen elementos esenciales en la cons- trucción de toda realidad social. Los discursos son parte constitutiva de la realidad; en nuestro caso concreto, de la realidad social de las drogas en Colom1bia. Ellos crean, producen y reproducen imágenes reales y concretas del problema. En este sentido, el narcotráfico aparece como un hecho social intolerable, un monstruo que amerita una solución a nivel de política criminal”. ARRIETA, C, op.cit., 165.