Hablar de los docentes es complejo, pues, existen de todo tipo, desde los que se entregan en cuerpo, corazón y alma, hasta los que tienen un poder diabólico de dominación que es ejercer sobre la identidad del alumno, sobre su imagen de sí, y pueden infligir en un traumatismo terrible.
25 El profesor inculca de manera intensa comportamientos, actividades y saberes en condiciones lógicas expresadas en sus prácticas pedagógicas, sin apelar explícitamente a normas, reglas o códigos.
Es así que el docente es precisamente un producto del trabajo pedagógico socialmente determinado de toda actividad educativa, difusa e institucional, que tiene por objeto hacer interiorizar modelos, significaciones y en general, las condiciones sociales existente para la condición de objeto, uno del otro. (Freire, 2000)
Primeramente el docente tiene que entender el verdadero papel que juega en la educación, entender que al formar uno se reforma, es decir, el alumno también no está formando con sus comentario, con sus experiencias, con sus inquietudes, etc. Por ello, el docente debe romper esa práctica bancaria y reconocer la importancia del alumno en el proceso, acortar ese distanciamiento producido por las viejas prácticas pedagógicas y darle un nuevo sentido a la enseñanza, donde el alumno sea el protagonista del quehacer educativo y se sienta con seguridad y confianza en su adquisición de sus conocimientos.
- Enseñar exige un rigor metódico.
Una de las tarea esenciales de cualquier docente es trabajar con rigor metódico como medio para aproximarnos a los objetos cognoscibles, pero ese rigor metódico no tiene nada que ver con el discurso bancario (Freire, 2000).
Cuando en el aula se presentan verdaderas condiciones de aprendizaje los alumnos se van trasformando en sujetos reales por que son capaces de construir y reconstruir sus conocimientos y habilidades a la par que lo hace el docente.
La importancia del papel del educador, el mérito de la paz con que viva la certeza de que parte de su tarea docente es no sólo enseñar los contenidos, sino también enseñar a pensar correctamente. (Freire, 2000)
El profesor que piensa acertadamente deja vislumbrar a los educandos que una de las bellezas de nuestra manera de estar en el mundo y con el mundo, como
26 seres históricos, es la capacidad de, al intervenir en el mundo, conocer el mundo. (Freire, 2000)
- Enseñar exige investigación.
Enseño porque busco, porque indagué, porque indago y me indago. Investigo para comprobar, comprobando intervengo, interviniendo educo y me educo. Investigo para conocer lo que aún no conozco y comunicar o anunciar la novedad. Freire, (2000).
Es por eso, que el docente continuamente se encuentra en dos momentos gnoseológicos un primero en el que enseña y un segundo en donde aprende. El primero es donde el conocimiento ya existe y el segundo donde todavía no existe hay que formar.
- Enseñar exige respeto a los saberes de los educandos.
Pensar acertadamente implica que el docente otorgue libertad a sus alumnos de expresar sus pensamientos y al mismo tiempo de respetarlos, pero esto no sólo es tarea del él, sino también, de la escuela. Y para el alumno implica responsabilidad por lo que dice y hace.
Esto hace importante establecer esa conexión entre el conocimiento obtenido en la calle y llevarlo a la comunión con el conocimiento de la escuela para no les sea indiferente el conocimiento científico, que sea práctico y aplicable así entorno actual
- Enseñar exige crítica.
En la diferencia y en la distancia entre la ingenuidad y la crítica, entre el saber hecho de la experiencia y el que resulta de los procedimientos metódicamente rigurosos, no hay para mí una ruptura, sin o una superación. La superación y no la ruptura se da en la medida en que la curiosidad ingenua, sin dejar de ser curiosidad, al contrario, al continuar siendo curiosidad, se hace crítica. Al hacerse crítica, al volverse entonces, me permito repetir, curiosidad epistemológica, rigorizándose metódicamente en su aproximación al objeto connota sus hallazgos de mayor exactitud. (Freire, 2000)
27 5.2 El docente como constructor de éxitos
El docente realiza cosas permanentes, aprovecha los conocimientos previos desde donde parte su labor educativa. Por eso el docente debe ser más que un conductor de acontecimientos educativos, debe saber además, organizar a sus alumnos, para que el proceso que comienzan a desplegar sea verdaderamente constructivo, el docente deberá actuar también directamente, dándole al alumno herramientas para comprender y transformar criteriosamente su realidad personal y sociocultural.
La docencia supone capacitación y, ésta a su vez, supone aprender. Dicho de otro modo: educar la inteligencia, la voluntad y la afectividad; la razón y el espíritu, Fuenmayor (1.997) .
En consecuencia, la docencia es materia de capacitación. Formar el criterio docente por el ejercicio permanente de la inteligencia, la voluntad y la afectividad en el marco de los valores morales. Por un lado, se desarrollan las cualidades que se poseen, y por el otro, se adquieren las que no se poseen naturalmente; y esto, es perfectamente posible. De modo, que sí se puede llegar a ser docente sin haber nacido “genio” .
5.3 Características que debe poseer un docente Que sea innovador
Que se manifiesta tal y como es Que manifiesta sus sentimientos
Es persona y no materializa porque sí los proyectos de otros Que mantenga la disciplina y el orden
Que sea crítico Que sea coherente
Que gestione de manera eficiente la comunicación con ,los alumnos Que crea lo que dice y hace
Que se asertivo, facilitador
Que quiera resolver los problemas Que aprenda de los demás
28 Que realice una buena tutoría y de ejemplo
Que domine la materia y actualice sus conocimientos 5.4 Funciones que debe tener un docente
- Detectar las necesidades de los alumnos conectándole con los programas de aprendizaje.
- Animar, dinamizar y facilitar el desarrollo de los alumnos
- Diseñar y dirigir cursos y talleres de su especialidad
- Localizar recursos para el desarrollo de actividades
- Participar en el proyecto general formativo, responsabilizándose de las tareas específicas que le son encomendadas.
5.5 Aptitudes que debe tener un docente para su enseñanza
Para la profesión docente se debería tener las siguientes aptitudes Estabilidad emocional
Dominio del lenguaje y otros códigos útiles para la comunicación
Capacidad de reacción ante situaciones inesperadas en un proceso activo de enseñanza
Capacidad de adaptación a las circunstancias del alumno Normalidad física: voz, capacidad de movimientos, etcétera
5.6 Actitudes requeridas para ser un buen docente
Como requisito previo, imprescindible en un profesional de la educación, ha de considerarse una especial inclinación, amor y confianza en la tarea trascendente de educar, de transmitir parte importante de sí mismo a los demás con fines de servicio Fuenmayor (1997). Es imprescindible que el profesor posea cualidades específicas de su profesión.
29
- Gran confianza en la educación, en su trabajo concreto. Sin fe auténtica en los frutos del proceso que él dirige, difícilmente será capaz de vivirlo con ilusión y entusiasmo.
- Respeto hacia los alumnos, que ha de manifestarse en actitudes de comprensión, ayuda, simpatía, justicia
- Respeto y cultivo de los valores humanos: morales, intelectuales, culturales, etc. Actitud de continuo perfeccionamiento en todas las dimensiones de la persona.
5.7 Participación del docente en nuevas innovaciones pedagógicas
Es este un aspecto de enorme actualidad porque es en los últimos años cuando se han empezado prestar atención a la preparación pedagógica del profesor de enseñanzas primarias y medias y superiores. El profesorado de enseñanza general o primaria gozaba ya de este tipo de preparación.
Los procesos de aprendizaje, la metodología de trabajo que el profesor debe proporcionar a los alumnos, se basa fundamentalmente en la transmisión de estrategias que el alumno debe aprender porque son fundamentales para su supervivencia, su futuro académico, profesional y laboral. De ahí el cuasi axioma: «Importan máslos procesos que los resultados», ya que los procesos permanecen de por vida y los resultados son productos de buenos procesos, pero pueden ser poco permanentes.
Se admite hoy sin discusión que el profesor ha de conocer y saber aplicar técnicas educativas que, potenciando sus propios recursos naturales, permitan obtener la máxima rentabilidad de su trabajo y el de sus estudiantes. En la actualidad se considera imprescindible que el profesor, cualquiera que sea su especialidad, conozca y aplique conceptos de psicología del aprendizaje y evolutiva que le permita conocer mejor a sus estudiantes y los principios que rigen los procesos de aprendizaje y de orientación escolar, en donde debe aplicar además otras técnicas. La formación de los docentes y la innovación educativa pueden ser articulados bajo dos líneas de discusión: la relación teoría-práctica y la innovación curricular.
30 La formación docente y la innovación educativa son dos conceptos y campos que se implican, ya que la innovar supone la construcción de nuevos aprendizajes, que a su vez representan el desarrollo de procesos formativos (Calderón, 1999). En ese sentido, los procesos generados por la innovación y que se traducen en proyectos de mejoramiento para las acciones educativas conducen progresivamente a la interrelación de la teoría y la práctica.
Esta interrelación entre teoría y práctica es lo que se conoce como la praxis educativa, que a su vez, constituye el objeto de cambio de la innovación.
Los procesos de innovación son capaces de generar nuevos conocimientos (saber didáctico profesional) y están mediados por procesos de sistematización (investigación de, para y en la acción) que representan en gran medida la condición de los procesos formativos.
En la segunda línea de discusión, se considera que la relación entre innovación y formación se articula bajo el concepto de innovación curricular que se concreta en dos ámbitos de intervención:
1.- Las propuestas didácticas de los maestros que se consideran novedosas y oportunas para mejorar la práctica docente a través de métodos y técnicas, elaboración de materiales didácticos complementarios, reorganización del tiempo y espacio educativo, empleo de nuevas tecnologías.
2.- La experimentación curricular, es decir, que los maestros introduzcan modificaciones a los diversos contenidos de las materias o áreas de conocimiento del currículo formal para adecuarlos a las necesidades, intereses y contexto específico de los alumnos, ya sea a través del diseño de unidades didácticas, mapas, tramas o de estrategias integrativas que favorezcan el logro de los aprendizajes significativos. (Calderón, 1999)
La innovación en estos campos conducirá ineludiblemente a procesos formativos que pueden ser ubicados en el campo de la educación continua y que con una gran fuerza impactarán la práctica profesional de los docentes.
31 A manera de cierre se puede afirmar que la articulación entre formación e innovación está mediada por la investigación y significada por la innovación curricular, y estos procesos facilitarían los procesos de innovación en educación lo que constituye el gran reto para lograr un cambio en el sistema educativo.