Parte II: La polisemia de sentir desde una perspectiva sincrónica: un acercamiento empírico
Capítulo 4 Sentir en la intersección de las lenguas románicas
4.4.2.2 Especializaciones semánticas
4.4.2.2.2 sentir FR : percepción cognitiva y olfativa
En comparación con sus homólogos español e italiano, el verbo sentir en francés conoce el desarrollo más amplio del significado cognitivo (resp. 39,8% vs. 11,6% en español y 6% en italiano). Como ilustra el ejemplo (24), el significado de sentir se aproxima a ‘se rendre compte de’ o incluso a ‘savoir’. Además, llama la atención que en la gran mayoría de los casos, se añade un matiz subjetivo muy sutil al verbo, indicando una intuición equivalente a ‘deviner’, ‘pressentir’ (25, 26).
(24) Le personnage de Construire un feu sent qu'il va mourir de froid, précisément parce qu'il n'a pas réussi à allumer un feu [FRANT: Gault, V., 2006]
(25) - Tu peux venir avec lui.
- Non je préfère être seul pour venir à Avignon. Je t'appellerai si je sens que c'est possible.
- On verra.
- Oui. [FRANT: Angot, C., 2006]
(26) Même si Mlle Currie ouvrait généralement les lettres et les paquets destinés au président, elle n'ouvrait pas ceux de Mlle Lewinsky. Elle a déclaré : "J'ai décidé de ne pas ouvrir ces lettres et ces paquets parce que je sentais qu'ils devaient être personnels." Elle laissait donc le paquet dans la boîte du président qui "le prenait". A sa connaissance, ces paquets sont toujours parvenus au président. [Le Monde: 14/09/1998]
En estos casos, el verbo denota, pues, una percepción indirecta que implica un razonamiento deductivo previo. Nótese que a veces, se explicitan los indicios (físicos) responsables de esta deducción en el contexto circundante, por lo cual podemos explicitar el significado de manera bipartita como (1) “j’en ai l’intuition” (parce que) (2) “quelque chose me le dit”:
(27) Quand sa joue touchait ma joue, c'était agréable. Je ne voyais pas son visage. C'était une joue qui voulait ma joue, celle de Léo, et rien d'autre. je sens qu'il me désirait parce
que ses mains tremblaient et que quelquefois elles rencontraient mon sein, je préférais les
avoir autour de la taille où je les y replaçais […] [FRANT: Duras, M., 2006]
(28) Mon grand-père m'en parlait, disait Barnier. Et l'on sentait dans son sourire, dans ses
silences, qu'il réentendait la voix aimée. Et l'on sentait, dans sa compréhension à demi-mot pour les fusillés, que quelque chose de la souffrance et de l'absurde s'était transmis ainsi,
de grand-père à petit-fils, quelque chose d'inoubliable et d'indicible. [Le Monde: 16/11/1998]
(29) En fait, bon nombre d'experts sentent confusément qu'un nouveau capitalisme britannique est en train de naître. Deux piliers le soutiennent. D'une part, les forteresses solides toujours indépendantes la défense, la distribution, la pharmacie, l'agroalimentaire, les télécommunications, la mécanique, etc. qui se répandent à l'étranger, en particulier en Amérique du Nord et en Europe. [Le Monde: 03/06/1998]
Además, como se observa de manera explícita en el ejemplo (29), la presencia del adverbio confusément al lado del verbo indica que, en estos casos, sentir no se refiere a una certeza absoluta, sino a una intuición, una convicción íntima, anclada fundamentalmente en la subjetividad del sujeto hablante.
Una segunda particularidad del verbo francés constituye su uso abundante en contextos olfativos. En comparación con los verbos español e italiano, el significado olfativo del verbo francés es mucho más desarrollado, lo que a su vez trasluce en el nivel sintáctico en la amplia gama de construcciones posibles en las que puede entrar. Así, por ejemplo, Theissen (2011) sostiene que el verbo sentir conoce varias acepciones olfativas y no solo una, lo que la lleva a distinguir fundamentalmente tres estructuras sintácticas del sentir olfativo paralelas a estos distintos aspectos semánticos de la percepción olfativa. En efecto, un análisis más detenido de nuestro corpus francés corrobora la existencia de estos distintos usos olfativos, vinculados a construcciones sintácticas específicas.
Un primer uso olfativo concierne a los casos en los que sentir denota una actividad voluntaria por parte del perceptor quien inhala aire por la nariz para percibir el olor de un objeto. Este uso se observa en el ejemplo siguiente:
(30) 25% du chiffre d'affaires sont réalisés en VPC, avec des prises de commandes sur Minitel, et bientôt sur internet à partir de Noël prochain. Serge Lutens est l'un des rares créateurs à pouvoir dire : "Je reconnais les gens qui achètent mes parfums avant de les sentir." Ou encore : "Ce ne sont pas mes parfums qui sont intéressants, c'est ce qu'ils vous rappellent." [Le Monde: 07/09/1998]
En esta frase, sentir se refiere a la acción dinámica realizada por los clientes en una perfumería que huelen deliberadamente distintos frascos de perfume para percibir el aroma de cada uno antes de comprarlo.
Además de este uso dinámico, un segundo uso del significado olfativo del verbo es estativo y se refiere a la percepción por parte de un experimentador quien percibe un olor de manera involuntaria. Este uso se ilustra mediante el ejemplo siguiente:
(31) Avant, nous avions la vue sur les cheminées. Dès qu'il y avait un peu de vent, on sentait l'odeur des corps brûlés. [Le Monde: 13/03/1998]
Es precisamente este uso que también encontramos en español y en italiano, aunque mucho menos frecuente que en francés:
(32) Don Ubaldo no podía no sentir el olor del cabello de Isabel y de su cuerpo. Un olor mágico, limpio, que no reconocía haber olido en muchos años. [CREA: Pombo, Una
ventana al norte, 2004]
(33) Nel Paese in cui la falce e il martello sono stati sostituiti con la croce ortodossa, dove i vertici si sono convertiti ortodossi, si è sentito l' odore di cera delle candele e di incenso. [CdS: 09/08/2010]
Sin embargo, llama la atención que muchas veces, el OD en este uso no se refiere al olor mismo, sino a la fuente del olor:
(34) je passe beaucoup de temps dans les latrines du préau, le temps du moins que le cours s'épuise: j'ai tout loisir alors, dans la tension, de lire, de dessiner, de sentir et de regarder les excréments, la coulée de ceux qui m'ont précédé - la forme des étrons c'est la forme des culs -, les virgules de merde et les vers qui se tordent sur […] [FRANT : Guyotat, P., 2007]
Esta construcción con la fuente del olor en función de OD requiere más aclaración. Como bien explica Theissen (2011: 121), para que este tipo de frases se interprete de manera adecuada, es necesario que esta fuente tenga la característica prototípica de poseer y despedir un olor (como es claramente el caso de los excrementos en el ejemplo 34 arriba). Esto explica por qué una oración como j’ai senti l’odeur de la rivière será considerada mejor que la oración (?) J’ai senti la rivière. Con objeto de explicar esta condición específica, la autora recurre al principio de la ‘métonymie intégrée’ según el cual un predicado que guarda relación con una de las partes de una entidad puede aplicarse a la entidad entera (Kleiber 1994: 154-155, 1995, 1999). Está claro que este principio permite explicar por qué, aunque en realidad solo podemos oler el olor de la fuente, podemos decir con todo que es la fuente misma la que olemos. El mismo tipo de ejemplos también ocurre con frecuencia con la percepción auditiva. En efecto, como afirman Miller y Lowrey (2003), la percepción directa de las entidades, aunque obvia para las modalidades visual, táctil y gustativa, no resulta tan evidente por lo que atañe a las modalidades auditiva y olfativa. En efecto, en sentido estricto, las únicas entidades directamente accesibles a estos dos sentidos son los ruidos y los olores. Sin embargo,
lo que oímos son los sonidos de las campanas o el campaneo.21 Como los objetos de estos
VdP auditiva deben producir un sonido para ser percibido, Enghels (2007: 58) concluye que son prototípicamente objetos dinámicos y eventivos.
El tercer uso se refiere a la emisión de un olor por una fuente, que puede ser explicitada (35) o no (36). En este uso, sentir se emplea como verbo de percepción copulativo, que se caracteriza por tener un sujeto sintáctico que representa el estímulo sensorial (cf. supra 2.2). Este uso del verbo resulta una particularidad exclusiva del sentir olfativo en francés, inexistente en sus homólogos español e italiano.
(35) Généralement ces villes sont sales, elles sentent l'oignon, le crottin de cheval, et comme elles sont sur la mer, le poisson. [FRANT: Duras, M., 2006]
(36) Théo était assise sur les genoux de la statue de Blaise Pascal, Marco et Portallier s'accoudaient au socle. Il faisait chaud et ça sentait la poussière, la sueur, le tabac. [Le Monde: 21/05/1998]
En este caso, el verbo sentir no solo indica que hay ‘emanación’, como en el uso anterior (cf. ejemplos 31-34), sino que se trata de una ‘emanación de cierto olor’. Es decir, el OD olor está ya incorporado en el verbo mismo, y por consiguiente el SN que se añade (l’oignon, le crottin de cheval, le poisson, la poussière, la sueur, le tabac) no hace más que especificar el tipo de olor emitido por el OD incorporado. En efecto, la complementación explícita mediante odeur se excluye en estos casos (?? Les villes sentent l’odeur de l’oignon). Además, como también se observa en los ejemplos (35) y (36), se caracterizan por cierto juicio subjetivo implícito. Esta evaluación se observa de manera más nítida cuando el verbo se acompaña de un SAdj modificador tal como bon, mauvais:
(37) Il avait accepté de tenir une série de séminaires. La salle sentait horriblement mauvais, il était las, découragé. [Le Monde: 24/09/1998]
Además, cuando no hay ninguna especificación del verbo como en la viande/ça sent, la interpretación por defecto es la de una valorización negativa equivalente a ‘dégager une odeur désagréable’.
También llama la atención que este uso copulativo del verbo resulta muy frecuente en contextos metafóricos:
(38) Bien des Français, y compris ceux qui pour rien au monde n'eussent voté pour le Front national, durent à cet instant avoir l'insupportable intuition que les uns et les autres, n'ayant plus rien à perdre, se "balançaient". Qu'ils se jetaient à la face des accusations
21 A ese respecto, Langacker (1987) habla de ‘active zones’: en el dominio de la percepción auditiva, las zonas
refoulées depuis des lustres, mais que les électeurs, ces innocents, n'avaient jamais eu le droit d'entendre. Cela sentait les dernières cartouches. [Le Monde: 22/03/1998]
En esta frase, se refiere metafóricamente al olor a quemado de los cartuchos para designar la situación de haber quemado su último cartucho, es decir, de haber empleado los últimos recursos en una situación apurada y difícil.
Es más, varios ejemplos franceses sugieren que este uso copulativo del verbo olfativo incluso se extiende a otros significados de sentir, como la percepción cognitiva (39):
(39) Et le père Jean, qui vit ici depuis plus longtemps que moi, et connaît bien tous les signes atmosphériques, nous dit au réfectoire: «ça sent l'orage». [FRANT: Roubaud J., 2006]
Como se observa en este ejemplo, por un lado, podríamos decir que se trata de una percepción olfativa puesto que es sabido que la inminencia de una tormenta se acompaña frecuentemente de cierto olor característico previo. Por otro lado, está claro que al mismo tiempo se añade cierto matiz cognitivo, reforzado por la presencia del verbo cognitivo connaître en el contexto previo. De ahí que, al igual que los ejemplos comentados anteriormente bajo (27-28), podamos especificar este significado como ‘tener cierta intuición con base en indicios físicos concretos’.
Este último ejemplo sugiere pues que la alta frecuencia en francés tanto de los contextos cognitivos de intuición, como de los contextos olfativos no es del todo fortuita, sino que revela un posible vínculo privilegiado entre ambos núcleos semánticos. A ese respecto, el lazo entre la intuición y el olfato podría entenderse como resultante de la propia esencia de sentir como verbo anclado fundamentalmente en la subjetividad intrínseca del sujeto hablante (Franckel 2004: 107). Como explicamos anteriormente (cf. supra 2.2.2.2), contrariamente a la vista y el oído –que corresponden a estímulos más objetivos por la mayor distancia entre perceptor y objeto percibido– el gusto y el olfato no reflejan el mundo como es, sino que se centran esencialmente en la subjetividad interna del perceptor. Esto aplica particularmente al olfato, que ha sido clasificado tradicionalmente como la modalidad más subjetiva, intimista y por consiguiente también más imprecisa. En efecto, como frecuentemente somos incapaces de determinar con exactitud qué es lo que olemos, este tipo de percepciones se dota de cierta idea de indefinición. Y es precisamente esta indefinición que trasluce también en la percepción cognitiva del verbo, expresando no una certeza absoluta, sino un conocimiento intuitivo y más dudoso.22 En suma, por este vínculo entre el olfato y la
22 También remitimos a Fernández Jaén (2012) para una descripción detallada de la metáfora SOSPECHAR ES OLER
intuición, no debe sorprender que sean precisamente estos dos los núcleos semánticos más característicos del sentir francés.