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El mundo, reflexiona finalmente Spencer-Brown, solo puede verse a sí mismo en la medida en que se divide en al menos un estado que ve y otro que es

II. TEORÍA DEL CONOCIMIENTO: OBSERVACIÓN DE SEGUNDO ORDEN Y SISTEMAS SOCIALES

2.3. SISTEMA/ENTORNO

Los conceptos de forma, distinción, indicación, observación, etc. basados en la lógica de Spencer-Brown atravesarán toda la teoría de Luhmann . Una consecuencia de enorme importancia es que el principio lógico no será la unidad, sino la diferencia o, más exactamente, la unidad de la diferencia . Asimismo, esta lógica de las formas obliga a

construir la teoría no a partir de “cosas”, sino de distinciones; la distinción no puede comprenderse como un “estado de cosas”, ella es en sí misma el punto de inicio ineludible,

sin el cual “no podría designarse nada, observarse nada, emprenderse nada” .

Cuando hablábamos de observación y observador, podríamos preguntarnos: pero ¿quién es el observador que observa?, ¿a qué o a quién nos referimos cuando utilizamos el término

“observador”? La tradición responde: el sujeto, la conciencia y, a fin de cuentas, el ser

humano. Pero desde una perspectiva de observación de segundo orden, como sabemos, las

preguntas “qué” no son el punto de partida pertinente; como lo acabamos de señalar, esta teoría no inicia con cosas, sino con distinciones. En consecuencia, la respuesta que la teoría de sistemas de Luhmann ofrece frente a la pregunta acerca de la unidad del observador es otra distinción: sistema/entorno.

Hay que aclarar, de entrada, que la distinción sistema/entorno no es ontológica: “No divide

la realidad global en dos partes: aquí el sistema, allá el entorno. Esta alternativa no es absoluta, más bien relativa respecto del sistema y, no obstante, objetiva” . La distinción

sistema/entorno no busca clasificar los objetos de un mundo dado de antemano, la distinción construye el mundo, pero no como el arbitrio de un sujeto de conocimiento, sino como la operación autorreferencial de un sistema que observa y se autoobserva en la realidad de ese mundo. De hecho, en una primera aproximación, por mundo deberíamos entender aquello que, para un sistema, se asume como la unidad de la diferencia sistema/entorno .

Más adelante volveremos sobre estas difíciles cuestiones. Por ahora nos interesa solamente proponer la distinción sistema/entorno como la forma que adquirirá una posición central en la teoría de sistemas, en el sentido de que organizará la consistencia de la teoría, es decir, organizará otras múltiples distinciones . También debemos dejar sentado que, a lo que

hemos llamado “observador”, consideraremos un sistema, es decir, el observador opera

¿Cómo se forman los sistemas? La identidad de un sistema se funda en sus propias

operaciones recursivas, es decir, “cuando utiliza los resultados de sus propias operaciones como base para las siguientes operaciones” . Además, estas recursiones deben formar

estructuras como esquemas de selección que permiten reconocer y repetir; deben producir identidades que sean aptas para reutilizarse .

Para entender este proceso nos valdremos, una vez más, de los conceptos de Spencer- Brown. Recordemos las siguientes operaciones del cálculo de distinciones:

De acuerdo con la aplicación que Luhmann hace de estas fórmulas, para que sea posible la identidad de un sistema es necesario que operaciones que ocurren en momentos diferentes se condensen en una sola operación idéntica; es decir, que se consideren equivalentes a pesar de ser distintas (en el tiempo). De modo similar, una operación debe ser capaz de ocurrir de nuevo en momentos diferentes, lo cual significa confirmarse en otras operaciones, pero que se consideran equivalentes. El presupuesto aquí es que toda operación existe solo como evento, es decir, desaparece inmediatamente, de modo que ninguna operación es realmente idéntica a otra, y tampoco puede realmente ocurrir de nuevo; no obstante, para que las operaciones constituyan la identidad de un sistema es indispensable, precisamente (y paradójicamente), la repetibilidad. Esta repetición, evidentemente, debe ser capaz de ocurrir en momentos distintos, bajo circunstancias diferentes, lo cual solo es posible gracias a una red de operaciones recursivas que produzcan el efecto de condensación y confirmación .

La siguiente explicación y ejemplo pueden ayudar a aclarar lo que hemos dicho:

Si el sistema ejecuta una operación de enlace, puede gracias a eso condensar la primera y la segunda operación en una sola operación. El referente es presentado como idéntico. La persona a la que se saluda no se percató del saludo; uno la saluda una vez más. La misma cuestión puede leerse en otra dirección. Uno confirma el saludo, es decir, lo que pretende, al realizarlo de nuevo. Dependiendo de la dirección de la lectura, uno condensa dos actos en uno o expande y confirma un acto a través de su primera y segunda ejecución. En una dirección, vemos que la identidad es formada como la condensación de una pluralidad de operaciones. En la otra dirección, vemos que la confirmación requiere una segunda operación y, por tanto, otra situación. El segundo saludo es, y no es, el primero.

Se notará la similitud que estas nociones de repetibilidad y condensación/confirmación poseen con el concepto de valores propios (Eigenwerte), tal como lo entiende von Foerster.

Recordemos que, según la teoría de este autor, los llamados “objetos” de la realidad no son más que “señales de eigen-comportamientos”, lo cual permite describir a la cognición en

términos de operaciones recursivas de sistemas autoorganizados . En efecto, y volviendo a Luhmann, la recursividad de operaciones de observación, el enlace de observaciones con observaciones, produce valores propios, y esto es lo que nos permite hablar de un sistema como observador .

Las operaciones de observación, en tanto operan recursivamente y de manera repetible,

también experimentan los efectos de condensación y confirmación: “Uno observa la misma

cosa en diferentes situaciones, bajo diferentes aspectos, lo cual lleva a un mayor enriquecimiento del significado condensado y finalmente a la abstracción de la denotación