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5, Poder, Estado y democracia

5.2. Estado y sociedad

5.2.1. ¿Qué es el Estado?

El máximo instrumento de poder político legítimo o de autoridad en las sociedades modernas es el Estado. Se da el nombre de Estado al aparato de dominación política que gobierna sobre un territorio determinado, cuya autoridad está respaldada por un sistema legal y por su capacidad legítima de hacer uso de la violencia física para imponer sus políticas.

El Estado está formado por un conjunto de instituciones que comprenden el poder ejecutivo, el poder legislativo, la administración central y local, el poder judicial, la policía y las fuerzas armadas. Al poder ejecutivo del Estado, se le llama

frecuentemente gobierno.

Los Estados modernos son Estados-nación o nación-Estado, como prefieren algunos. La nación puede ser descrita como un conjunto de personas, de diferentes orígenes sociales y étnicos, que viven en un territorio determinado y que deciden adoptar una identidad común. Esta identidad compartida es fortalecida por una lengua común y a veces por una religión común.

El Estado es el aparato político de gobierno que la nación crea como maquinaria para que dirija el sistema político de la sociedad. Es decir, que entre la nación y el Estado exige un claro nexo de representación política.

Para dar durabilidad a este compromiso de representación entre los ciudadanos y el Estado que los representa, los Estados-nación adoptan símbolos como una bandera y un himno nacional y construyen otros símbolos de identidad cultural (Derbyshire y Derbyshire, 1991, p. 44-45).

5.2.2. Naturaleza del Estado

Hay dos posiciones básicas en torno a la naturaleza del Estado. La primera deriva de la teoría pluralista y la segunda es sustentada por la teoría marxista.

Para la teoría pluralista, el Estado es un una especie de arbitro neutral que está por encima de los grupos, los intereses y las clases sociales de la sociedad. No está identificado con ninguno de ellos en particular y tiene como función garantizar la competencia entre grupos, intereses y clases sociales y velar porque se mantenga el orden y la estabilidad social. En este último sentido, el Estado busca reconciliar los intereses en conflicto y representar los intereses comunes de la nación.

La teoría pluralista, firmemente asentada en la tradición de la ciencia social norteamericana, visualiza el Estado como un organismo de agregación, en el cual, los organismos, los programas y la legislación son respuestas sustantivas a las demandas e intereses de grupos en competencia. El Estado es visualizado como un mercado político a cuyas políticas se tiene acceso a través de la competencia de los partidos políticos y de las acciones de los grupos de presión.

Según la teoría marxista, el Estado es el instrumento de dominación de clase. No es ni puede ser un arbitro neutral que actúe como conciliador entre intereses opuestos. No está por encima de las clases, como sostienen los pluralistas, sino que está comprometido en la defensa de los intereses de la clase o clases dominantes de la sociedad. Su intervención en los asuntos de la sociedad es para defender los intereses de éstas últimas. Según la célebre formulación del Manifiesto comunista "el gobierno del Estado moderno no es más que una junta que administra los negocios comunes de toda la clase burguesa" (Miliband, 1978, pp. 86-87).

5.2.3. Modalidades de intervención del Estado

En el mundo actual, hay un activo debate en torno a los marcos que debe asumir la intervención del Estado en la economía y la sociedad en su conjunto. Se

distinguen dos posiciones más o menos diferenciadas. La primera es la defendida por los liberales y los neoliberales, que son partidarios del denominado Estado mínimo y la segunda es la defendida por los partidarios del Estado desarrollista y de bienestar.

Mario Posas / Julio Cesar Navarro

• "Defender a la sociedad contra la violencia e invasión de otras sociedades independientes",

• "Proteger en lo posible a cada uno de los miembros de la sociedad de la violencia y opresión de que pudieran ser víctimas por parte de otros individuos, estableciendo una recta administración de justicia", y,

• "Emprender y mantener ciertas obras y establecimientos públicos cuya erección y sostenimiento no pueden interesar a un individuo o a un pequeño número de ellos, porque las utilidades no compensan los gastos que pudiera haber hecho una persona o un grupo de éstas, aun cuando sea frecuentemente muy remuneradoras para el cuerpo social" (Smith, citado por Villarreal, 1993, p. 113).

Como puede verse, según la postura del liberalismo clásico (y también de los neoliberales), la intervención del Estado en la sociedad debe reducirse a las funciones de defensa, seguridad pública, administración de justicia y el financiamiento de obras de infraestructura y establecimientos públicos de utilidad colectiva que resultarían demasiado costosos para los inversionistas privados. El Estado debe asumir, pues, tareas que tienen que ver con el mantenimiento del orden y la recta aplicación de la ley. Las demás tareas deben ser asignadas al mercado en que concurren demandantes y ofertantes. Para ellos lo ideal es menos Estado y más mercado.

Según los partidarios del Estado desarrollista y benefactor, el Estado debe intervenir activamente en la economía y en la sociedad en su conjunto para promover el desarrollo económico y el bienestar social. Según esta postura, el Estado debe intervenir activamente en la economía y la sociedad para:

• Regular los mercados imperfectos (controlar los monopolios y otras fallas de mercado).

• Regular la actividad económica y promover la estabilización de precios.

• Promover el crecimiento económico a través de políticas de promoción de la inversión, infraestructura, desarrollo tecnológico y capacitación y reentrena-miento de la mano de obra.

• Promover políticas redistributivas de ingresos a través del gasto social en salud, educación, vivienda, etc.

• Subvencionar actividades valiosas para la sociedad (Villarreal, 1993, p. 119). A estas tareas del Estado, habría que agregar las ya conocidas de defensa, ; seguridad pública, administración de justicia y construcción y mantenimiento

de obras de infraestructura.